MIS NOTAS PARA MI PROGRAMA DE RADIO PLAZA DE TOROS.
NOTAS SOBRE LA ÚLTIMA GOYESCA DE ANTONIO ORDOÑEZ PARA MI PROGRAMA DE RADIO PLAZA DE TOROS, LOS TOROS CON AGUSTÍN HERVÁS.
"en toros la verdadera revolución es la vuelta a las esencias, a la reafirmación del clasicismo; es decir, pureza, ortodoxia, respeto a la integridad del toro." Javier Villán.
NOTAS SOBRE LA ÚLTIMA GOYESCA DE ANTONIO ORDOÑEZ PARA MI PROGRAMA DE RADIO PLAZA DE TOROS, LOS TOROS CON AGUSTÍN HERVÁS.
Las plazas de toros son los templos donde el ritual de la vida y la muerte cumple con un destino señalado por el sol y las sombras, por la verdad y el miedo, por la valentía y el mito.
A partir de hoy en la sección PLAZAS DE TOROS de este blog, algunas de las que a mí me han llegado al alma.
Plano de una plaza de toros. Los lugares del rito.
EL PÚBLICO CONTINUA EL RESPALDO A LA APUESTA DE VILLASECA Y SU ALFARERO DE PLATA
Con más de media plaza en los tendidos de “La Sagra” en la primera de las clasificatorias del “VIII Certamen Alfarero de Plata” para novilleros sin picadores.
Se vivía con una gran expectación en el mundillo de los toros a nivel Nacional el arranque de una edición más del “VIII Certamen Alfarero de Plata” de Villaseca de la Sagra con la normalidad tras la pandemia del Covid-19 continuando con el formato de novilladas sin caballos clasificatorias que han sustituido a los anteriores tentaderos de clasificación.
Pese a coincidir con la corrida torista de Victorino Martin en Las Ventas entre otros festejos la plaza de toros “La Sagra” registró en los tendidos el apoyo de los aficionados con más de media plaza que refuerza la apuesta del pueblo toledano de Villaseca de la Sagra por el futuro de las fiesta.
Se lidiaron tres novillos en el desafio de ganaderías de la provincia de Toledo de las ganaderías de Brigida Diaz-Guerra procedencia Martínez y Eusebio Naranjo procedencia Aldeanueva en una muestra más del apoyo del pueblo toledano a la variedad de encastes y a las ganaderías toledanas, protagonistas del certamen desde la pandemia del covid-19. Los erales mostraron las diferentes presentaciones según el encaste de procedencia.
En cuanto a los novilleros todos buscaron agradar a los asistentes a la plaza de toros “La Sagra” mostrando sus cualidades con mayor o menor acierto destacando pero poniendo todo su empeño y voluntad: Kevin Alcolado: Silencio
Nabil “El Moro”: Ovación Victor Cerrato: Vuelta Alejandro Chicharro: Oreja “Jarocho”: Vuelta con petición de oreja Lenny Martín: Silencio El próximo sábado 11 de junio de 2022 se celebrará la 2ª novillada clasificatoria del “VII Certamen Alfarero de Plata” con novillos de las ganaderías del campo bravo toledano de Víctor Huertas y Adolfo Rodríguez Montesinos para los novilleros:
Jesús Llobregat “El Ceci” “Cid de María” “Mariscal Ruiz” Miguel Serrano Tristán Barroso
FOTO DE ABC
Sin duda Rafaelillo es el torero propio para lidiar a los "adoldos". Cortó una oreja al primero que fue noble y bueno entregado en las embestidas por ambos pitones, por un oficio contrastado, una voluntad férrea y la elección de unos terrenos exactos para dar las lidias, luego recetó una buena estocada que bastó. Al cuarto se lo sacó a los medios lidiándolo, con el capote por delante y genufleso para enseñarle a embestir, pero no lo consiguió porque la condición del animal fue no pasar. Quizás se desgastara mucho en varas donde cumplió con amplitud.
Escribano no estuvo bien en banderillas, estuvo fácil y eso es no estar bien para un torero que pone banderillas porque las pone mejor Fernando Sánchez, y eso no vale. Solo el tercer par al violín quebrando tuvo emoción. El toro cumplió en varas y llegó atemperado a los demás tercios pero terminó tardeando y Escribano anduvo descolocado y su trasteo no llegaba al público. No se acopló y con la espada mal. Al quinto lo recibió a su portagayola personal que no es irse a la puertea de toriles a la primera ni a la segunda raya, sino a los medios y eso no es portagayola. Hizo un mejor tercio de banderillas pero el toro no servía para torearlo, ¿y para lidiarlo? Escribano olvidó lidiar ese toro. Recetó muy buena estocada.
Talavante cumplia su cuarta tarde en San Isidro y se puede decir que fracasó en la feria del mundo taurino. En banderillas El Fini se desmonteró y ante un bien toro por ambos pitones, se quedaba Talavante descolocado, sin cogerle el aire a las embestidas y obligando al toro al unipase y no mandándole. Entró a matar con muchas precauciones viéndosele que no quería arriesgar, bajonazo final. El sexto Adolfo sin fuerzas lo echaron al corral y salió uno de Garcigrande, feo y basto que cumplió en varas donde se gastó, luego se paró en los otros tercios. Con la espada dio un mitin.
Reflexión:
En una corrida del encaste Albaserrada - Saltillo pusieron unos sobreros de encaste Domecq, y eso Talavante no vale, Talavante o Joselito, su apoderado, que se las gasta igual que el que fue su apoderado, Martín Arranz, que hizo tropelías a montones en los ambientes ganaderos y en los previos a las corridas. En una corrida de este encaste tiene que haber sobreros del mismo porque si no se juega con ventaja. el publico que no es tonto se dio cuenta y le amargó la tarde a Talavante.
Y por listos, tanto el torero como su apoderado Joselito, me alegro de su fracaso en Las Ventas. Al final las malas compañías se pagan.
¡Aquí paz y allí gloria!
Cogida de Rufo. La RAzón
La corrida de los puertos no me ha gustado ni en presentación, desigual, ni en juego, mansotes, a su aire. Pero por separado ha tenido cosas de interés, poR ejemplo:
El noble primer toro que se dejó pero que no rompió la faena con la que Alejandro Marcos confirmó la alternativa. Que el segundo cogió a Rufo en un quite y a poco estuvo de descuartizarlo. Ese toro se le fue a Manzanares porque tuvo mucho que torear. No se colocó bien, no le mandó, y solo con voluntad no se hacía faena. El tercero fue muy protestado por perder las manos constantemente y el publico se desconectó del trasteo de Rufo. El toro pegaba tornillazos, el publico pedía "toros, toros" y después de la voluntad que puso el chaval le arreó un bajonazo. El cuarto toro grandón salió muy suelto pero luego se dejó atemperando sus embestidas para terminar doblando las manos cada vez que el matador le bajaba la mano. Manzanares quiso, lo metió en el canasto y salvó su tarde. El quinto de correcta presentación salió con buen aire en los dos primeros tercios y se dejó bien pero la faena de Marcos no llegó a los tendidos. Le bajaba la mano y se caía. Una faena para los pueblos buena pero para Madrid, no. Y salió el sexto con poder y derribó a Sayago haciendo un tercio de varas interesante. En banderillas Fernando Sánchez recibió dos ovaciones de campeonato por un solo par, y saludó. Por el pitó derecho Tomás Rufo le corrió bien la mano, despacio y esperándolo. Por el izquierdo a mi me faltaron un par de tandas más y quizás se hubiera entregado el toro. Le dio unA gran estocada y cortó una oreja.
En tardes como la de hoy, (por el público asistente) me acuerdo mucho de mis recordados maestros, Mariví Romero y José Antonio Donaire cuando le llamaban al patio de los azulejos, el TONTÓDROMO por la cantidad de gente tonta (de pitiminí) que acudía entrando por ese patio a los toros.
¡Aquí paz y allí gloria!
Foto de Maurice para el Corro de Andalucía
Rafael González que tomaba la alternativa y por consiguiente la confirmaba también, fue cogido por imprudente al ponerse con la tontería de las bernadinas cuando ya tenía la faena enjaretada. El toro que embistió con viveza dejándose bien no tuvo más remedio que cogerle. El torero quiso seguir en el ruedo y se empeñó en matar al toro pero se cayó en la cara del animal y la gente le pitaba y le decía que se fuera a la enfermería, y así un buen rato, hasta que el director de lidia lo convenció.
Joaquín Galdós demostró en su lote que no está preparado para afrontar este fuerte compromiso de Madrid, aunque en el tercero utilizara el recurso de la voz y empleara el toque delantero con la muleta y tuviera atisbos de colocación y pureza no fue suficiente para convencer a la dispersa gente del tendido. El quinto un toro en el que saludó tras los palos Roberto Blanco, que pegaba tornillazos aunque tenía recorrido, no se acopló el vecino de Fuengirola dando la sensación de que el toro había estado, y estuvo, por encima del torero.
La corrida de Fuente Ymbro desigualmente presentada, con romana y con dos toros embastecidos y sacados de tipo, el jabonero y el sexto, quizás por la edad. Toros viejos.
¡Aquí paz y allí gloria!
Nadie vino a aliviarse a la corrida de la Beneficencia. Morante pareció hacerlo en el primero un toro que esperaba y que se reservaba las embestidas. No le gustó al sevillano que antes de comenzar la faena ya había pedido la espada obviando la ayuda, y es que ya sabía lo que tenía que pasar. Se lo quitó de en medio. Pero con el cuarto se desquitó, un toro de Alcurrucén, como toda la corrida, en el antiguo tipo de Rincón, que fue de menos a más por la decisión y la colocación de Morante aunque por la inercia de las embestidas y de la ligazón pareciera quedarse fuera de las suertes, que sí, pero que el público disculpó por la estupenda faena que nos brindó, de gusto, de torería y con especiales momentos de enjundia. Por la espada solo cortó una oreja.
Y luego el Juli que sustituía e Emilio de Justo (presente en el callejón de la plaza) a quien le brindó el quinto toro. Toda la tarde en torero, con el berrendo segundo un toro que fue de menos a más, por ese alarde de colocación y técnica construyendo una faena que hizo romper al toro "palante" y que por fallos a espadas se quedó sin trofeos. Con el basto quinto un toro que iba y venía sin picante y que se acabó pronto anduvo Juli correcto.
El tercer Alcurrucén se apagó también pronto y Ginés Marín pudo por momentos dejar destellos de su toreo bueno. El sexto, un toro "ensabanao", casi capirote y botinero embistió a oleadas rajándose finalmente y Ginés se tuvo que inventar al toro y la faena.
El gano de Alcurrucén, muy en el tipo de Nuñez, bien presentado y de variado juego destacando segundo, y cuarto.
¡Aquí paz y allí gloria!
Ya se sabe que apuntarse a una corrida de toros en Las Ventas no es una suerte salvo que puedas elegir, si no que es lo que hay pues al final estos hierros "duros" son lo que son y para quienes son. Como las lentejas que si no las quieres las dejas a sabiendas que tienen mucho hierro, como la corrida de Escolar. Muy bien presentada, con toros en Albaserrada y toros en Saltillo pero luego de juego pésimo. Insisto la gente que aplaude a los toros al arrastre no saben lo que aplauden. Los aplauden por emocionantes y no por bravos y en la corrida de este hierro ninguno mereció ese honor.
Solo el primero que fue noble tuvo algo que torear, sin fuerzas pero metió la cabeza. Octavio Chacón anduvo aseado y voluntarioso con el. El cuarto, un dije de presentación embestía a media altura y no bajaba la cara, con embestidas sosas el torero puso oficio y ya está. En el sexto, que mató por cogida de Gómez del Pilar solo pudo pasaportarlo pronto porque con diferencia fue el toro más marrajo de la tarde. Se le dio muy mala lidia, en banderillas esperó y cazó moscas, saludando Ángel Toro tras el tercio. Buscando lo alamares del torero y no pasando se iba al cuerpo.
El segundo fue un toro con interés sobre todo por el pitón izquierdo que viajaba más seguido pero sin romper "palante", Alberto Lamelas estuvo entregado con él y porfión, pero no consiguió sacar provecho. Con el quinto anduvo voluntarioso ante un toro de extraordinario trapío pero que nunca se entregó.
FOTO DE LA REDGómez del Pilar cortó una oreja de valor en Las Ventas a un toro asaltillado que se mostró avisado y rajado. El madrileño le dio primero lidia (eso que vengo pidiendo para ciertos toros) y luego se puso a torear demostrando a la afición la importancia de este oficio y al espectador lo emocionante que es el torero, cuando lo hacen toro y torero. En este toro se fue a portagayola y salió arrollado y en el sexto también se fue y recibió una cornada en el glúteo por lo que pasó a la enfermería.
Cornalones sí, pero desiguales de presentación. De encaste propio, si, pero mas peligrosos que una caja de bombas. Los toros de la familia flores lidiados en Las Ventas atesoraban un peligro sordo de muy señor mío, y no llegaba a apreciarse desde el tendido pues mucha gente confunde la velocidad con el tocino. Igual que mucha gente aplaude a los toros al arrastre sin saber lo que aplauden, porque el quinto toro que fue echo por el torero a base de consentimiento y confianza no merecía esos aplausos. Luego veo por la televisión a uno que dicen es familia de los ganaderos haciendo un balance de los toros como si hubiéramos estado en dos películas distintas, o seis, por un decir. Ni un toro noble, alguno mintiendo en el caballo y todos reservones en la muleta.
Fernando Robledo, con maestría y oficio en su lote. Morenito de Aranda con ganas, disposición y entrega por cuya causa el quinto toro lució, y el toricantano Damián Castaño inédito por su pésimo lote.
Hubo un sobrero que hizo segundo de la ganadería de José Cruz, que tampoco dio facilidades.
¡Aquí paz y allí gloria!
foto de la RED
Sostengo que la llegada de Pablo Hermoso de Mendoza supuso para el toreo a caballo la dignificación de este arte ecuestre. Pero en el día de la confirmación de alternativa de su hijo Guillermo he de decir que el chaval me ha decepcionado en particular porque apareció vestido con traje corto pero sin zahones y eso es una falta a la indumentaria campera andaluza del ritual del toreo a caballo, pues igual que el niño de Leonardo Hernández, y en general decepcionado porque tanto a él cómo a Lea Vicens el populacho madrileño los ha sacado por la puerta grande fallando con los rejones de muerte.
Otra cosa inapropiada es que tras la caída del cartel de papá Hermoso por estar lesionado, la corrida quedara un mano a mano insulso y poco ético (por repartir más pasta entre ambos).
Los toros de los hierros de El Capea muy manejables y colaboradores.
El toricantano perfecto en la monta y con ese espectacular toreo a la grupa como pegando capotazos, o hermosinas, tirándose de los caballos cuando consideraba muerto el toro después del rejonazo de muerte y desacertado en el tercio final. Muy fáciles las orejas y no mereció la puerta grande.
Lea Vicens montando una yegua con martingala para que torciera la cabeza a la derecha, y a otro caballo sin baticola. Clavó desigualmente banderillas e igualmente falló con el rejón de muerte. No fue su mejor tarde y no mereció la puerta grande.
montura vaquera
Como ya se ha generalizado que las monturas mixtas sustituyan en el rejoneo a las vaqueras andaluzas, debo protestar por este uso acomodaticio y ventajoso para el jinete, igual que protesto por el uso de serretones disimulados en los cabezales de los caballos.
¡Aquí paz y allí gloria!
Por eso hay que saber lidiar los toros y también torearlos, porque luego salen como han salido los de Algarra y se encuentra uno a cuadros, es decir, sorprendido.
Los toros desigualmente presentados pero interesantes en su juego a los que había que hacerles bien las cosas porque a las más mínima te empitonaban. Gonzalo Caballero se fue a la enfermería después de un volteretón de pronóstico reservado y Román con una cornada en la pantorrilla. Ambos después de matar sus toros y ambos estuvieron valientes y entregados e incluso Román al primero, que fue el más manejable, le cortó una oreja. De todas formas ese tesón y esos alardes de valentía no tapaban las carencias técnicas que hacían que los toreros estuvieran a veces perdidos delante de la cara de los astados y a merced en ocasiones de los pitones.
David de Miranda estuvo por allí queriendo hacerlo mejor que todos pero no encontró la forma, el sitio y las habilidades necesarias.
¡Aquí paz y allí gloria!
FOTO TOMADA DEL FACEBOOK DE LA GANADERÍA
El diestro Ángel Téllez, que a mí se me antoja le da un aire al descansado presidente del gobierno Adolfo Suárez, torea como lo hizo el presidente más importante de esta etapa democrática española, con temple y a media altura por la derecha, como Suárez lo hizo con el legado franquista, y con colocación y profundidad, sometiendo las embestidas, por la izquierda, como Suárez lo hizo con el partido socialista, y con mucho mando, como Suárez lo hizo con los comunistas.
Ver el toreo de Ángel Téllez en la plaza más importante del mundo ha sido ver un golpe de esperanza en el futuro de la tauromaquia como en los años setenta vimos esperanza en aquel comprometido hombre de la transición española. Bienvenido sea el toreo del torero castellano si es que estamos a las puertas de una transición taurina para dejar atrás el toreo de alivio, del pasito atrás, del destoreo, y del todo vale.
Los que entendemos la tauromaquia como una forma de vida, estamos esperando un masías que nos redima de los pecados cometidos y se inmole, no en cuerpo pero sí en alma para que esto cambie de una vez por todas. Y si es con este torero cuya pureza es, de momento, innegable, pues adelante con "la pata palante".
Los toros de su lote de Victoriano del Río, tercero y cuarto, fueron los más manejables del encierro y los más bravos, el resto, el lote de Talavante sin fuelle, y el de Urdiales, mejor el cuarto que el primero.
¡Aquí paz y allí gloria!
Le gritaban a Juan Pedro que no fuera más a Madrid, y que qué asco de ganadería. Y gritaban con toda razón porque los toros bien presentados, con edad, y descastados no dieron posibilidades a los matadores, ni de triunfo, ni de estar bien, ni de demostrar sus saberes toreros. Dicho esto siempre apelo a que todos los toros tienen su lidia y que en el caso de esta corrida una vez que los matadores enseñan el material que le cupo en suerte, tienen quehacer gala de su oficio, que es el de matador de toros y para ellos antes hay que ahormarlos para la muerte, unas veces, las más en los tiempos modernos, creando arte, y otras veces como hoy, lidiando a la manera antigua que es forma de hacer torería y oficio. Pero insisto, en estos tiempos los toreros no saben lidiar, solo saben pegar pases y ocurre lo que ocurre.
Morante de la Puebla con el peor lote, nada de nada. Juan Ortega con disposición toda la tarde, casi con el segundo y casi con el quinto, pero nada porque los toros entregaron pronto la cuchara. Y Pablo Aguado casi con el tercero y nada con el sexto. Total lo que decía la afición en el tendido, ¡que asco de ganadería!
Una pancarta que solo se vio cinco segundos reclamaba el toro de Madrid, pero la afición de Madrid no reclamaba al mastodonte de la época de Chopera, ni al terciado de la época Lozano, la afición reclama el toro de Madrid que es el toro con el trapío propio de la plaza de primera que es el de un toro armónico, bien presentado y encastado. Para mastodontes Pamplona, para toritos, Sevilla, el toro de Bilbao no existe porque allí se han cargado la afición, y para ver el toro Madrid. Eso es lo que la pancarta reclamaba.
¡Aquí paz y allí gloria!
RICARDO GALLARDO GANADERO DE FUENTE YMBRO. FOTO DE LA RED
Los toros de Fuente Ymbro bien presentados, sin un reproche.
El primero no se entregó en la embestida y Urdiales anduvo de trámite. La faena fue desangelada porque el toro no llegó a romper.
El segundo cumplió bien en varas. Quitó Roca Rey por chicuelinas, cerrando con al media, que fue lo mejor. Las chicuelinas ya se saben que son lances de alivio. Ambel hizo un tercio "grande" de banderillas y saludó. En la muleta el toro tuvo un buen principio pero después de la segunda tanda se fue a menos. El torero voluntarioso.
El tercero con el que volvía a Las Ventas el herido en esta feria Ginés Marín salió de varas perdiendo las manos y apretando en las embestidas para las tablas. Cumplió en banderillas. Pero el público se puso en contra del toro porque perdió la vaina del pitón izquierdo... y ya no hubo solución se puso el torero, siguieron las protestas y lo pasaportó. Pitado al arrastre.
El cuarto toro tenía peso de toro de carne, más de 600 kilos y de bravura no demostró nada en el primer tercio y en el segundo cumplió. Luego todo se fue al traste y con el toro las ilusiones del torero. Urdiales naufragó entre el deseo y la impotencia.
Y a partir de ahí ya no remontó nada, el quinto y el sexto absolutamente vacíos de contenido bravo y Roca Rey que quiso y no pudo y Gines Marín que casi pudo pero terminó sin poder.
¡Aquí paz y allí gloria!
Para recordar, mis notas tomadas para la crónica de la corrida de la feria de San Isidro el 15 de mayo de 2006.
Pudiera parecer que al novillero Álvaro Alarcón le vinieron a visitar las musas, y no. Las musas no le hacían falta a un chaval que tiene claro que quiere ser figura del toreo. Siempre estuvo en el sitio, con las zapatillas bien asentadas, con las ganas intactas cuando sufría algún arreón en las embestidas, pero él se volvía a poner con tanta o más entrega, y luego toreaba y parecía que lleva toreando un siglo, cuando hace dos minutos que pisa los ruedos. Adusto el gesto, corto el talle, mirada clara, empeño viril en un chaval al que le cupo la gloría de salir por la puerta grande. Habrá que seguirlo con mucho interés.
Alarcón a hombros. FOTO DE EL PAISMe gustó la novillada de Ricardo Gallardo, eché de menos más presentación pero fue encastada rompiendo en la muleta cuatro novillos y los otros dos de menor juego.
Manuel Diosleguarde estuvo muy aseado toda la tarde y se le veía con un corte de torero ortodoxo.
Jorge Martínez tiene buen concepto del toreo y algo que gusta a los apoderados, que sabe que en este oficio el que vale se pone en el sitio para convencer a un toro que regaña embestidas. Otro chaval al que habrá que poner en la lista de ME GUSTA y darle al botón de SEGUIR.
¡Aquí paz y allí gloria!
Tengo la sensación de que la corrida de Torrealta se fue sin torear. Los cuatro toros del hierro titular y los dos remiendos de Matilla. Estos fueron encastados y rompiendo en la muleta con bravura, y siempre les ganaron las acciones a los toreros, a Leo Valadez y a Escribano. Y los cuatro de Torrealta con más complicaciones y menos entregados vendieron cara su vida porque El Fandi estuvo a merced de su juego y podría decirse que no los entendió solo que sus condiciones físicas taparon sus carencias. Si destacó como lidiador oficio que le da la veteranía.
A Escribano le perdonaron la vida los madrileños, lo respetaron ante el toreo liviano y superfluo en sus toros y sobre todo por lo descolocado que siempre se quedaba en el segundo muletazo de las tandas.
Leo Valadez fue el protegido de los venteños pues ante sus carencias técnicas solo pudo echarle valor al asunto y por ello lo premiaron.
¡Aquí paz y allí gloria!
foto de MARCA
Cuando un torero se encierra en Madrid con seis toros es porque está sobrado. Está sobrado de oficio, de pasión, de afición y de parnés. Y sobre todo porque no lo necesita y lo hace porque le da real gana.
Según he sabido Paco Ureña lo ha hecho porque no le quedaba otra, y eso es presión. Y se le notó la presión en la encerrona pese a que no lo parecía. Y otra cosa, para encerrarse con seis toros en Madrid no solo hay que ser buen torero, sino también, buen lidiador.
Los antiguos le decían a los toreros con muchos recursos y variados en su repertorio, "torero largo" es decir que para cualquier toro que saliera por chiqueros eran capaces de aplicarles su lidia correspondiente y quedar cuanto menos aseados y dignos. Hoy como lo que predomina es pegar pases pues la cosa se limita a la faena de muleta.
Pongo un ejemplo: Miguelín. Torero al que se le era imposible mojarle la oreja y le podía a todos los toros con grandes recursos. Paquirri, otro. El Capea... en fin
Lo de Paco Ureña encerrarse en Las Ventas con seis, no fue un fracaso pero tampoco fue gloria, y no sé, tengo mis dudas si quedó en tablas.
Lo que si me pareció sorprendente es la reacción del publico en el quinto, un sobrero de Mayalde, que cuando salían por los vomitorios de los tendidos expulsados por la lluvia tormentosa, se calmó el vendaval y Ureña empezó a pegar muletazos como si ya nada importara y el toro a embestir como si la lluvia lo atemperara y ese Madrid, entre incrédulo, cínico y guasón empezó a jalear al torero que más se lo creyó hasta que arrancó la única oreja del festejo. Y los guasones tiraron almohadillas al ruedo y los cínicos se largaron a por el cubata y los incrédulos le llamaron: torero, torero, a gritos.
Los toros de distintas ganaderías tuvieron su aquel. La Ventana del Puerto, manejable, Domingo Hernández a menos, Adolfo Martín imposible, José Vázquez sin recorrido, el de Juan Pedro devuelto por culpa de un banderillero que lo hizo claudicar echando el capote al suelo, el toro protestado por impresentable. El de Mayalde muy bueno y el de Victoriano del Río feo y mal presentado para esta plaza, protestado y deslucido, sin clase y rajado.
¡Aquí paz y allí gloría!
La corrida de Garcigrande me ha interesado muchísimo, en general los toros encastados, alguno más en braco que otro, con varios de triunfo. El primero de El Juli fue el único que no se prestó.
El Juli volvió a dar en Las Ventas una dimensión importante de torero maduro y de figura planteándole trasteo y terrenos a un toro, el cuarto, que se fue entregando poco a poco. Lo pinchó y perdió orejas, para mí lo de menos, lo de más, ¡cómo estuvo ese torero!
Talavante no se acopló con el tercero y la gente le pitó, con el quinto le dio por echarse por la tremenda y base de actos de torero valiente y arrojado consiguió que la gente le hiciera caso peo no redondeó su tarde, que pudo hacerlo y la espada tampoco viajó bien.
FOTO DE ABCSalió por la puerta grande un joven torero que confirmaba la alternativa. Tomás Rufo, con una entrega inquisitorial y un gusto delicado, estuvo toda la tarde rotundo y entregado, si bien la oreja del primero fue más rotunda que la del sexto ciertamente la proyección del castellano, de seguir así, será extraordinaria. Me recuerda al José Tomás de su época de novillero, en la colocación, en las ganas, formas y planteamientos de faenas. No es un demérito, si no un mérito si es que su espejo ha sido ese.
¡Aquí paz y allí gloria!
Ya no tengo tanta práctica en las crónica taurinas, por eso no pretendo que este reencuentro con las dos ferias más importantes del mundo me rehabiliten para seguir ejerciendo. NO. Esto simplemente es un ensayo, un divertimento para comprobar que el estado de fiesta taurina sigue estando en "staby" que pocas cosas han cambiado desde que dejé de hacer crítica taurina y que pocas cosas cambiarán salvo que los profesionales comprendan que este arte es más grande que ellos (aunque ellos sean los protagonistas) y que trasciende a ellos, pues la fuerza y la magia de este arte son inconmensurables.
No obstante recuerdo que he visto en Madrid a un chaval que se llama Fernando Adrián y que en su memoria histórica, ya cuando yo haya muerto, recordará lo efímero y fugaz que fue su paso por Madrid, por esa gran plaza del mundo, tan justa y tan injusta a la vez, quizás porque no tuvo el lote apropiado, o quizás porque él no estaba convencido de lo que quería hacer y ser en este oficio. A sus nietos le contará como vivió esos minutos, esa escasa gloria de sentirse torero en la plaza de Las Ventas de Espíritu Santo.
No le pasará igual que le ha pasado a Manzanares hijo (claro, porque el padre ya hubo muerto antes que yo) al que le refanfinfla no haber entendido ni podido, él que es un veterano curtido en miles de luchas, con el lote que le cupo en suerte.
Y ambos todos recordarán que un torero Rey y que se pone como una Roca, les mojara los aplausos en una tarde que, como todas las suyas, cuando no puede pegar pases se pega arrimones que enaltecen a las masas, pues siempre se dijo que los toreros valientes a mandar y los de arte a decorar.
Y una vez más, lo que para mí es el principio de todo, el toro, el respeto al toro. Ese respeto que se le pierde por parte de los profesionales que son los que viven de el, cuando le dan lidias impropias, lo ponen como coladores en todas las suertes y se le oprobia cuando con los capotes o las muletas le arrean mantazos por la cara cuando los trapos deberían ser como el gran Domingo Ortega decía, suaves látigos que ahormen embestidas ásperas, porque esos dignos y orgullosos animales de la naturaleza no nacen aprendiendo a embestir y además son seres vivos.
Notas tomadas en la corrida que se celebró en Madrid el 11 de mayo de 2006 y que luego darían lugar a la crónica de radio que hice y que quizás encuentren también en este blog.Me interesó la corrida de Victoriano del Río porque sus toros no fueron ovejas y porque fueron una muestra de la variedad de la casta brava, aunque no fueron bravos, pero tuvieron mucho que torear, y el toreo no siempre es dar pases estéticos, sino lidia, y a lidiar ya no se enseña.
¡Aquí paz y después gloria!
He visto en Madrid que a los toros de Pedraza de Yeltes les falta un hervor. Se rompían materialmente en los dos primeros tercios y a la muleta llegaban sin ganas de embestir. De presentación irregular incluidas las cornamentas. El toro grande requiere sus kilos y su perfecta presentación y aunque esto que proviene de lo de Aldeanueva es altón, huesudo y vareado, no le impide coger las carnes y el tipo suficiente para que para Madrid sea un toro bien presentado.
Me gustó volver a ver a López Cháves, maduro, consintiendo y dominando a pesar de no tener el mejor lote.
Javier Cortés entregado y oficioso debió calmar más su inquietud de triunfo pero salió de las Ventas con un aprobado.
FOTO DE LA REDColombo me pareció un chaval sobrado, sobrado de orgullo y falto de humildad. Esto se traduce en el ruedo queriendo ser el que no es aún. ¿ Que llegará a ser? Oficio tiene y en el, técnica. El publico no estuvo con él porque lo caló pronto. ¿Por qué?, Pues porque la descolocación es su bandera y eso no se puede aguantar en la tauromaquia ortodoxa, y los aficionados no perdonamos. Por este motivo no cuajó en banderillas, porque los pares los clavaba a toro pasado (cabeza pasada) y claro se pierde emoción y belleza en los pares.
¡Aquí paz y allí gloría!
La corrida que vi de Aráuz de Robles me desilusionó. Esperaba el encaste que yo me dejé, distinto, fuera de los parámetros de la establecido y por ello poco comercial, pero en Madrid tenía su publico. Y me encuentro con una corrida de sangre Salvador Domécq, con una presentación muy justa para Madrid y con un juego complicado a excepción del tercero que fue muy encastado.
Joselito Adame estuvo valentón, con recursos y con ganas pero carente de "angel". El cuarto lo volteó feamente, terminó su trasteo y se fue a la enfermería.
Pepe Moral descolocado, le podían más las ganas que la técnica y no tuvo una acertada actuación en Las Ventas.
FOTO DE PLAZA 1Ángel Téllez, me impresionó con un toreo ortodoxo en el tercero, bien colocado, entregado y trasteando bien, templó y recibió el premio del público de Madrid. Me pareció que en este toro veía las cosas muy claras, lo que da idea de que piensa en la cara del astado. Con el deslucido sexto estuvo firme y voluntarioso, pero nada más pudo hacer.
¡Aquí paz y allí gloría!
He visto en Madrid una novillada del Conde de Mayalde interesante y blanda, de fea presentación para la primera plaza del mundo pero con novillos encastados que tuvieron mucha toreabilidad. Habrá que depurar más la presentación de esos astados, ganadero, y preocuparse por saber porqué blandearon algunos.
El fuengiroleño Santana Claros estuvo correcto toda la tarde y vi en él ese efímero toreo güeno que Curro Claros atesoraba cuando toreaba con el capote. Habrá que seguirlo.
El mejicano Isaac Fonseca, torero de valor y entrega estuvo a punto de cortar orejas si no hubiera marrado con los aceros. En el quinto gustó mucho a la afición con un trasteo resoluto y variado.
Álvaro Burdiel, nuevo en esta plaza, tiene un gustazo inmenso, su trasteo al sexto, lleno de detalles, colocación, entrega y entendimiento nos llevó por los caminos del arte, pero Ortega Cano debe enseñarle a matar, porque dos orejas no se pueden perder por culpa de la espada.
¡Aquí paz y allí gloria!
La corrida de El Parralejo que he visto en Madrid ha estado desigualmente presentada. Algún toro impresentable para esta plaza no faltándole razón a quienes protestaron algunas presentaciones. De desigual juego los mejores el quinto y el sexto. El segundo, sobrero de José Vázquez, viejo como el hierro que lucía dando el juego, pues eso, de viejo.
FOTO DE MUNDOTORO
Ginés Marín resultó herido al principio de la faena al tercero de la tarde peo decidió quedarse en el ruedo a terminar la faena. Un alarde de valor innecesario porque llevaba la cornada y pudiera pensarse por gran parte el público, que no de la afición, que como esto es un juego, las heridas son de mentira, y claro está nada más lejos de la apariencia, aunque sea de agradecer el gesto del torero, ¡faltaría más!
Curo Díaz que mató tres consiguió cortar una oreja al sexto tras un trasteo con algunos momentos elegantes, pero sin ser una faena cerrada.
Álvaro Lorenzo con algunos problemas de colocación consiguió con verdad cortar la oreja del quinto. Quiero llamar la atención sobre su toreo que para mí que está dentro de la pureza que perseguimos algunos aficionados.
¡Aquí paz y allí gloria!
Los caballeros son personas que tienen, según costumbres medievales, derecho a poseer un caballo y a practicarlo en justas, corridas de toros y por placer. No era fácil llegar a ser nombrado caballero, igual que tampoco lo era llegar a poder tenerlo, en realidad esto tenía que ver con las clases sociales de la época.
Un caballero tiene derecho a hacerlo todo desde su caballo y cuando desmonta es porque la finalidad para la que montó está concluida, o porque ha sido desmontado por la fuerza o por accidente.
En los festejos de rejones de hoy en día los caballeros no tienen respeto por los caballos que montan. Los usan para embellecer un espectáculo de por si hermoso, para torear hasta el grado importante que Pablo Hermoso de Mendoza puso el toreo a caballo y para su triunfo y el de la tauromaquia de los rejones. Pero cuando creen que el toro, después de haber sido herido con el rejón de muerte, está verdaderamente muerto y a punto de rodar, estos caballeros rejoneadores descabalgan como si un resorte los arrojara de las monturas, por cierto con la trapa del borren de las monturas mixtas, y caen en muchas ocasiones perdiendo el equilibrio y convirtiendo la elegancia de montar a caballo en una vulgar acción teatral.
Soy partidario de que un rejoneador debe estar todo el tiempo que dure su actuación montado en su caballo y si ha de dar vueltas al ruedo lo haga montado en su corcel, y salir del ruedo como entró, montado a caballo. Ese es el rito que hay que guardar y esas son las formas que un caballero debe tener para sí mismo y para los demás.
Rito que por otra parte incumple el niño de Leonardo Hernández que sigue vistiendo de corto sin zahones. Rito que si cumplen los Hermoso al vestir de goyescos pues este atuendo no los lleva.
Por otra parte en Las Ventas he visto, a parte de esto, a un Sergio Galán centrado y con oficio en su primero, con caballos nuevos, para mí, que debe placear más. En el cuarto mucho caballazo y poco temple el mismo que no tuvo para matar perdiendo quizás algún trofeo.
Leonardo Hernández técnico y espectacular a la vez en el segundo, con una cuadra veterana. Muchas batidas en vano en el quinto que deslucieron su actuación y la buena disposición de sus caballos que no tenían la culpa de que su jinete los precipitara a los pitones del Bohórquez, que le hirió visiblemente a Sarope.
Era la primera vez que veía a Juan Manuel Munera que estuvo muy nervioso en su primero, tercero de la tarde con demasiados fallos en banderillas y rematadamente mal con el rejón de muerte. Mas entonado en el sexto que no le permitió desarrollar lo que este rejoneador lleve dentro.
Los toros de Bohórquez colaboradores, quinto y sexto parados.
Aquí paz y allí gloria!!
Siempre me dio la impresión de que Talavante tenía mucha tontería en su toreo. Y ahora que lo veo en Madrid en esa otra tontería de la corrida de la cultura, la tontería que le veo a Talavante es llevar un apósito en la mano izquierda, de tal forma que bien se le podría llamar la mano negra de Talavante, pero la tontería no es que la llevara pues debía estar lesionado o querer protegerse de alguna lesión, la tontería era haberla elegido de color negro y no del color de la carne que hubiera disimulado más la cosa. No, él va y se pone la de color negro para que todo el mundo vea que es que va como lesionado. La otra tontería por la que tiene engañado a medio mundo es que su toreo es muy perfilero y el toreo perfilero que le hizo al primero no es toreo de verdad, es toreo de alivio aunque se liguen más los pases. El tercer toro de Jandilla fue con más pies a la muleta, y el de la tontería le hizo un trasteo atropellado y al hilo, ¡claro! al hilo del pitón, aclaro, para los que de esto estén aprendiendo aún. Los muletazos rematados a media altura no valen igual que si los hubiera rematado por bajo que son más de toreo fundamental, pero la tontería de Talavante no le permite entender esto, ¡eso sí de tauromaquia sabe un potosí el chaval! Los naturales hubieran sido mejores rematados a bajo. Digamos que el toro estuvo por encima del torero. En las ultimas series estuvo más centrado y el toro rompiendo a más. Toro de Jandilla muy encastado. Cortó una oreja fácil de las del Madrid verbenero. Fue ovacionado el Jandilla al arrastre. Al quinto le costó verlo. Reponía pronto por falta de mando, de poderío.
El capote de Juan Ortega tuvo virtud, pero no se acopló con el segundo. Oscar Bernal bien picando. Y aquí debemos decir que la bravura de un toro se ve en el caballo principalmente y luego su desarrollo en el resto de los tercios y cuando en los demás tercios no se mantiene esa bravura es cuando debe emplearse el termino encastado con todas las variedades posibles que un buen ganadero debe saber anotar para la llevanza de sus libros. Cumplió bien el cuarto toro en los dos primeros tercios, pero en la muleta no dejó estar a gusto al torero, otro toro que se le fue sin torear a Ortega. Curro Javier fue ovacionado después de dos buenos pares de banderillas al sexto, que en la muleta calamocheó siendo el toro más complicado del encierro.
Esta corrida de Jandilla ha sido otra demostración de que la comodidad en la que la torería andante está instalada no quiere los toros encastados y además no sabe como meterles mano porque nadie les ha enseñado a trastear (lidiar) con la casta o la mansedumbre, solo a dar muletazos, mejores o peores.
En esta foto para el recuerdo, de mi archivo personal, Victor Mendes torea a un Jandilla en la plaza de toros de La Malagueta en 1987.
Los tres primeros toros con presencia, pitones y poca casta se apagaron pronto. Todo el interés por la visión de un toro enorme, se fue trocando en una desilusión frustrante. Cuarto defendiéndose. Quinto al corral por flojo después de emplearse en varas. Sobrero de Montealto, cumplió en varas y en palos cortó. El sexto cumplió en los dos primeros tercios.
Desapercibido Ferrera en su primero, Fernando Sánchez y Chacón saludaron en el cuarto por buenos pares de banderillas. En la muleta nada. Tornillazos y desabridas embestidas. Lo probó y lo pasaportó con habilidad.
Con talento y clarividencia Daniel Luque estrelló su disposición y oficio con el segundo. Buenas fueron las verónicas al quinto devuelto. Embistiendo a oleadas lo trasteó con solvencia pero sin haber lucimiento.
Y Gonzalo Caballero recibido cariñosamente por los madrileños nada pudo con el desilusionante tercero. Al sexto, con más recorrido lo toreó con alegría pero sin opciones de triunfo pues la embestida no era limpia.
En la tauromaquia los sueños son la vida para los toreros, pero como la vida misma, los sueños se diluyen si no hay realidades que los sustentes.
Aquí paz y allí gloría!
Morante no quiso ver el primer toro y en el cuarto nada pudo porque no dio opciones saliendo reservón y buscando axilas.
El Juli estuvo en torero y cuajó el toro segundo al modo moderno de la tauromaquia aprovechando los viajes, toreando de perfil y en ocasiones bellos muletazos sobre todo por el pitón izquierdo. Con el quinto realizó el prodigio de hacer embestir a un toro con complicaciones. Hizo gala de su oficio y de su sabiduría torera, lástima que lo pinchó. Todo por derecho.
Pablo Aguado descolocado no entendió las embestidas del de La Quinta tercero y en el sexto estuvo aseado pero sin romper por falta de colocación.
Aquí paz y allí gloria!
Tres de tres. Tres festejos y 18 toros encastados y dentro de esto de la casta bravura en distinto grado y hasta mansedumbre en algún final de faena. La muy buena presentación de la corrida llama la atención a pesar de lo culipollos que son estos toros, cosa que le viene de su encaste, pues digamos que esta procedencia es de Aldeanueva que compró al viejo Juan Pedro Domecq.
Me gustó Javier Cortés por su disposición, entrega y planteamiento de las faenas, pese a que fallara con la espada en el cuarto.
Tomas campos debe practicar en el carretón la suerte de matar. A mi se me queda inédito pero tengo ganas de volver a verlo.
Y Francisco José Espada me gustó porque se le ve joven, joven de edad y joven de virginidad y eso es importante en las ganas de uno que quiere ser alguien en esto. Por eso todo en él está por ver.
Aquí paz y allí gloria.
FOTO DE LA RED
Cuando hablamos de Las Ventas, hablamos de la primera plaza de mundo. Hablamos del toro serio y del respeto a la tauromaquia. En esencia es eso, y en el fondo la verdad. La verdad del toreo que no es más que la verdad del publico que entiende este espectáculo como un rito y que como tal se deja embaucar por las emociones de todo lo que ocurre en el ruedo. Los ritos son sagrados. La verdad es inequívoca, salvo que sea la verdad nuestra. Entonces cada uno tenemos nuestra verdad, y así es como el mundo avanza.
Premisa hecha, todos debemos convenir, que al final, el axioma taurino que más define el toreo y que determina todo este mundo por el cual, de cumplirse, nada es cierto, ni siquiera esa "verdad" entrecomillada que se blande como argumento sustentatorio de la ortodoxia del toreo, se desvanece.
AXIOMA: El hombre propone, Dios dispone, y el toro lo descompone.
En la feria de San Isidro he visto una corrida de Montalvo encastada y variada de juego. Con toros que no eran fáciles, pero esa es una verdad del toreo, para que haya emoción el toro tiene que plantear interés en su lidia. Y he visto los novillos de los Maños que no me han gustado de presentación, con caras cortas y que se tapaban por los kilos, pero como no se puede tener todo, lo que si tuvieron fue casta. Se movieron, algunos blandearon, pero con embestidas francas, picantonas y con muchos pies en todos los tercios.
Daniel Luque tiene algo admirable en un torero, es el oficio y eso conlleva conocer al toro y los terrenos por donde se mueve. Gusta verlo por la seguridad que trasmite en el ruedo.
López Simón, el torero protegido de los madrileños, es muy perfilero y con un trasteo que basado en el valor, a veces lo acompaña con gotitas de elegancia, pasa por relumbrón de la joven torería, y no. No nos equivoquemos con él, todavía tiene muchas marañas en su caletre.
Álvaro Lorenzo tiene la capacidad del gusto pero en sus faenas le falta convencimiento interior, pero está bien conceptuado entre la afición y se le esperará.
De los tres novilleros que se las vieron con la de Los Maños me interesó García Pulido que tiene un concepto estético de la tauromaquia que gusta.
Carlos Domínguez necesita conciliar su altura con el manejo de los trastos y ese que pasa por allí.
Arturo Gilio torero valiente que quiere imitar a Roca Rey. Por exceso de confianza se fue por la puerta de la enfermería.
Llamo la atención por la casta de los montalvos, encaste Domecq, y Los Maños, casta de Santa Coloma. A ver que nos depara el resto de los encastes que estarán en la feria y por supuesto el grado de la casta de toda la sangres de procedencia Domecq.
Aquí paz y allí gloria.
En este cartel del recuerdo aparece Daniel Luque muy bien acartelado con Aparicio y El Cid. A sus toros le cortó cuatro orejas y un rabo.
He visto en Sevilla una corrida de Álvaro Domecq que sin ser complicada no ha dejado estar a los toreros porque se apagan pronto después de los primeros tercios. Así lo vio Morante que pasaportó al infumable primero y que tras ser devuelto el cuarto le cuajó una buena faena al sobrero encastado de Garcigrande que salvó la corrida. El Juli tiró de todo el oficio que pudo pero estrelló su empeño contra aquellos cuadrúpedos semovientes y el toricantano Manuel Perera puso mas voluntad y valentía que oficio.
La faena de Morante con ser interesante y buena, no fue el faenón del siglo, no vayamos a perder la perspectiva.
Aqui paz y allí gloria.
He quitado la foto porque un lector me ha recordado que el hierro de la estrella de 6 puntas es de Jandilla. Disculpad la confusión.
La corrida de Nuñez del Cuvillo fue una gran corrida de toros. Me apunto a la casta y al juego de estos toros porque brindan buenas tardes. Y en esto llegó Morante y nos dejó patidifusos y chiripitiflauticos con su torería y su temple, moranteando, gustando y gustándose y Roca Rey tomó la plaza como placeandose y dijo lo que sabe decir a base de valor porque no le veo al chaval un concepto ortodoxo del toreo que además equivoca a mucha gente que se hacen los aficionados pero que no saben serlo, por eso cuando esto ocurre yo reclamo que sea la autoridad la que salve el honor, el de la fiesta y el de la plaza a la que representa y por eso tengo que felicitar a Fernando, el presidente, a quien estimo por su concepto de aficionado, en no permitir que el populacho sacara por la Puerta del Principe a Roca Rey por una ultima faena de entrega pero que no fue meritoria de tan alto premio.
Foto de sevillataurina.com
Debo terminar diciendo que me gusta el concepto torero de Juan Ortega pero que ciertamente se llevó el lote menos lucido.
Aquí paz y allí gloria.
El jueves cinco de mayo vi en La Maestranza como la casta es una rareza que cuando se ve asusta, Y ocurrió que los toros de Matilla (García Jiménez se anuncian) salieron con casta, de la que pica, y los toreros anduvieron por allí.
Por ejemplo uno que se llama Cayetano y que me parece a mí que no termina de aprender que las plazas tienen sus categorías y que La Maestranza es un templo del toreo y que cuando se va a ese templo se va a darlo todo.
Urdiales templó con el capote e hizo su esfuerzo, tuvo peor lote. Y Paco Ureña que sustituía a Emilio de Justo estuvo presionado por el marco incomparable y por sus circunstancias profesionales.
Aquí paz y allí gloría.
He visto en la corrida de Miura en Sevilla un primer toro terciado y correoso y a un Manuel Escribano firme y con la cabeza despejada.
He visto un aguante descomunal de Escribano a portagallola y un ramillete de verónicas ligadas y aplaudidas por el público. Fácil y sobrado el torero en banderillas. Más toro que el primero. Doliéndose en banderillas. Cambiante durante la lidia. Sin peligro pero con sus cositas. Por ejemplo, embestidas cortas. Escribano con oficio.
En el tercero, otro negro axiblanco y bragao, comparte banderillas con Fernando Sánchez y con Chacón y el matador tiene menos suerte que los banderilleros, pero aún así ponen la plaza en pié. El matador muy en su sitio ante unas embestidas por arriba del estaquillador. Y en tres toros tres estocadas.
Foto de la REDEl cuarto toro, negro listón axiblanco y bragao,de muy buena presentación, peleó bien en varas y el hermano de Espartaco puso dos buenas varas. Embistió bien en el quite por delantales y creó expectación para la muleta. Banderilleó bien el matador que brindó la faena a Morante. Calamocheador e informal en la embestida, se puso Escribano pero solo pudo tener voluntad.
El quinto mal presentado, muy vareado. Muy suelto en el primer tercio. Comparte banderillas con Fernando Sánchez. Tras las varas mejoró en las embestidas y galopó en banderillas que cubrieron los dos amigos con solvencia. Con más viaje en la muleta, se dejó a media altura y tras una estocada baja cortó una oreja.
Al último de la tarde lo recibió también a portagayola (tres veces en la corrida) pero una suerte en la que se coloca en los medios donde se adivinan mejor las intenciones del burel. Más cerca del portón de los sustos se corre más peligro. El toro cárdeno en el tipo del encaste. Bravo en varas. Solvente en banderillas y arriesgando. Se deja el Miura de uno en uno y Escribano le da su tiempo pero no emociona el trasteo.
Aquí paz y allí gloria.
He visto en Sevilla un gran Juli. Me ha gustado su entrega, su maestría y su dominio en la amplia extensión de la palabra. Cubrió espacios que el toro no le regalaba y pudo conseguir embestidas imposibles, y luego la entrega de los toros, pues sus dos toros que parecieron que fueron distintos al resto, no lo eran, bueno quizás con un punto más de recorrido, pero en realidad lo que vimos fue a un orfebre de las claves taurómacas conquistado por séptima vez la gloria en La Maestranza. Siete Puertas del Príncipe es un legado que deja a la afición, inconmensurable.
He visto un excelente capote de Pablo Aguado que fue difuminado por el peor lote de los toros de Garcigrande y por un exceso de responsabilidad que le sobrepasó en su tarde maestrante.
He visto a un Manzanares apocopado, excesivo de orgullo que le hundió la poca entrega que tuvo con su mediano lote, en cuanto a casta, que le tocó en suerte. Le libra del ostracismo lo mucho que los sevillanos lo quieren, y su historial y el de su padre, en esta plaza.
Los toros de Salamanca muy sueltos, con distintas velocidades y sin entregarse completamente.
Aquí paz y allí gloria.
Yo estuve en esta corrida.Hace tiempo, querida y sufrida afición, que no estoy conectado al mundo del toro desde que mi empresa, Onda Cero Radio, decidió apartarme del micrófono y relegarme solo y exclusivamente a tareas administrativas. Razones puramente empresariales les llevaron a tomar esta decisión. Entonces yo pensé que me vendría bien un tiempo sabático, para reciclarme, seguir aprendiendo y seguir creciendo en este valle de lágrimas. Tuve más tiempo para escribir que es realmente mi verdadera vocación, y publicar un par de poemarios y una biografía que está en imprenta, además de artículos culturales para una televisión local, de todo lo cual les hablaré en su momento. En cualquier caso lo dicho siempre me pueden seguir por las redes sociales ya que en ellas aparezco con mi nombre, fuera de usar seudónimo.
Volver a este blog que inicié en el año 2005, no es una reaparición, pues en realidad, mas o menos esporádicamente puse algunas entradas compartiendo con ustedes parte de mi archivo taurino.
Hoy me trae aquí la locura de haber contratado el canal toros y de estar viendo algunas corridas de la Feria de Abril de Sevilla... y en realidad es un "decíamos ayer" porque el toreo no ha cambiado desde que lo dejé informativamente hablando.
PLAZA DE LA MAESTRANZA, por Tenison, 1850He visto la corrida de rejones: San Pelayo - El Capea, Pablo Hermoso de Mendoza, Lea Vicens y Guillermo Hermoso de Mendoza, a quien no tenía el gusto de conocer. Y ya lo conozco. Imperturbable imagen del padre. Nada nuevo me aportó en la tarde que le regalaron una Puerta del Príncipe, y de momento nada nuevo viene a decir al toreo a caballo, que su padre, verdadero artífice de la revolución del toreo a caballo, haya dicho ya. Buena monta, buenos caballos, muy, muy bien preparados y alardes de torería y entrega. Todo tan pulcro que el niño de Pablo, ni se manchó. Eso está bien, pero visto el padre, visto el hijo, de manera que a sumar y "pa la buchaca" que el chaval se vaya haciendo un buen plan de jubilación.
He visto a una Lea Vicens más mujer, más en torera, con buena cuadra aunque tiene el defecto de no esperar a los caballos, de precipitarlos cuando algo no sale bien y deslucir, por consiguiente algunas suertes.
La corrida del Capea buena en general.
He visto la corrida de Victoriano del Rio que en general se empleó pero cuya presentación para Sevilla la vi demasiado alta y desentipada. Pero como siempre, que hubiera buenos toros no quiere decir que fueran aprovechados. Salvo algunos pasajes con el capote en los tres toreros, toreando de verdad, con la muleta el toreo moderno se ha instalado para seguir descargando la suerte, aliviar las embestidas de los toros y ligar los pases como en las norias de las ferias se ligan los cacharritos. Del Juli no me sorprendió nada de lo que hizo, ni para bien, ni para mal. Del divo del toreo me desilusionó los cantes que dio, lección irreprochable de mentiras, y solo me interesó, no por la Puerta del Príncipe, fácil, fácil, si no por el concepto del toreo puro que Tomás Rufo, a quien veía por vez primera, trajo a Sevilla, y que si me interesa volver a ver.
Por lo demás aquí paz y allí gloria, querida y sufrida afición.