27 abril 2026

SEVILLA. PLAZA DE TOROS DE LA REAL MAESTRANZA DE CABALERÍA. FERIA DEL ABRIL DE 2026. FINAL DE PARTIDA PARA ESCRIBANO CON LOS MIURAS.

 

Foto de mundotoro.es El mejor toro del encierro. Lamparillo, de 589 kilos. Un Miura. Aplaudido al arrastre.

Si. Escribano cortó una oreja a un Miura, in extremis, en una feria que se le iba. Por las anteriores faenas ha sido considerado como lo que es, pero esta oreja es la que le dará pasaporte para la próxima feria.

Fue en el cuarto un Miura que manseó calamocheando el peto, pero que se mostró colaborador en banderillas. Banderillas que como es normal puso Escribano con los dos primeros pares pasados de pitón y un tercero fallido cuando pretendía arrancar sentado desde el estribo y luego por dentro. enmendó la posición y luego de rodillas por dentro, si lo cuajo con emoción.

En la muleta el toro fue manejable pero yendo a menos y calamocheando la tela igual que hizo en el peto. Fue aplaudido al arrastre. El sevillano estuvo sobrado y suficiente con el. Centrado y con oficio. Trasera y tendida, oreja.

Con el que abrió plaza, un Miura sin fuerza, que no humilló, con medio recorrido, pero sin peligro, Escribano anduvo, bien colocado y listo. Trasera baja.

El segundo toro fue devuelto a los corrales porque se rompió con bravura en el caballo y se inutilizó. El sobrero, bien presentado, fue un toro bravo pero sin fuerza. Cortó en banderillas y no rompió en la muleta. Pepe Moral se había ido frente a la puerta de toriles (que no es irse a portagayola), toreando, después del trance, por verónicas. Lo mejor del chaval en toda la tarde. En la faena dio pases a la manejabilidad del toro, pero no convenció. Pinchazo muy feo a traición y bajonazo.

Fue el quinto un toro bravo en el caballo que se dolió en banderillas, luego en la muleta no lo pudimos ver porque el torero lo estropeó al principio de la faena y terminó desarrollando que fue la escusa para justificarse Pepe Moral que comenzó el trasteo tocándole las orejas para estropearlo y no querer hacer el esfuerzo. Mal con los aceros.

Román estuvo como un "manta mojá", que dice mi amigo Juan Cintrano. Después de haber cuajado las embestidas por el pitón derecho del tercer toro, con distancia precisa, con temple y colocación, muleteando con ortodoxia. Estando muy centrado al natural, va y lo pincha, con uno bueno y otro defectuoso y una estocada trasera y caída. El toro tercero fue aplaudido al arrastre por ser bravo, aunque justo de fuerzas en varas y dejarse bien banderillas. Por el derecho embistió muy bien, yéndose de largo con recorrido y hasta el final del muletazo. Por el izquierdo se dejó pero no era igual que por el derecho. Fue un toro completo. el mejor del encierro. 

En el sexto Román estuvo con honradez ante un toro que esperaba, que tenía chiribitas, pero que pudo ser toreable. No sé si esto será suficiente para que Román vuelta a Sevilla el año 27.

Me parece un contradios que los picadores terminada su actuación tengan que volver por el callejón al patio de caballos o de cuadrillas. Y me lo parece porque mientras el público les tributa cerradas ovaciones por hacer las cosas bien en sus turnos (le pasó a Espartaco), siga la marcha del festejo, distrayendo la atención de lo que debería ser gloria para una suerte tan denostada. Creo que con no retirarse (por ahorrar tiempo al festejo) se le quita importancia al trabajo de los buenos profesionales de la puya.

¡Aquí paz y allí gloria!

25 abril 2026

SEVILLA. PLAZA DE TOROS DE LA REAL MAESTRANZA DE CABALLERÍA. FERIA DE ABRIL DE 2026. UN TORO DE LA QUINTA BRAVO, Y ALGUNOS MANEJABLES.

El tercer toro de la Quita, el más completo y bravo. Foto de el Mundo.

 La corrida de la Quita ha estado bien presentada y en su más de la mitad se ha ido con las orejas puestas. Al menos tres toros han tenido el suficiente aquel para cuajarlos, pero la terna no ha estado a la altura, si en cuanto a disposición y eso que se les supone a los toreros, pero no en cuanto a ese pasito de más que hay que dar con estos toros y en esta plaza.

El primer toro fue aplaudido de salida. Fue bien a varas, no tenía fuerzas y echó la cara arriba en palos, aunque con un viaje atemperado. En la muleta fue tan bueno que de bobalicón no dijo nada. El Cid anduvo aseado como un niño en escuela taurina, se preocupó tanto de estar bien que no fue a por todas.

El cuarto toro, un dije, cárdeno oscuro, lucero, poco girón y coletero, fue bravo en varas, tras las que se ovacionó a Espartaco. Esperó en palitroques y en la muleta fue un buen toro repitiendo por el derecho, pero por el izquierdo no, se quedaba corto y sin querer ir. El Cid estuvo bien, templando, académico, haciendo las cosas bien, pero sin ir a asegurar un triunfo que tuvo en la mano después de una estocada trasera y caída. Se pidió la oreja, no la concedió la presidenta , con buen criterio, y fue abroncada. dio una vuelta al ruedo el de Salteras.

El segundo se dejó bien en varas y fue a banderillas a la voz. Se paró en la muleta por falta de fuerza y por descaste. Voluntarioso estuvo Fortes, bastante comedido para lo que es este torero, que aceptó su destino, recetando una caída.

En el quinto el malagueño dio una vuelta al ruedo por media trasera y tendida. Hizo al toro poco a poco por el terreno que pisó, por la disposición y por la entrega, pero en realidad solo dio dos tandas buenas, una por el derecho y otra por el izquierdo, por lo que al final, tampoco consiguió su objetivo. Demasiado conformista. El toro salió suelto de varas, con corrección a palos y en la muleta fue de menos a más en entrega, en repetición, en nobleza y por los dos pitones.

Muy afectado vi a José Garrido en el tercero, al que entendió de menos a más, lo ligó, dando una tanda muy buena por el pitón derecho, lo pinchó tres veces bien señalados los tres pinchazos y dio una trasera y caída a un toro bueno, encastado, repitiendo y moviéndose bien, el mejor toro del encierro por completo.

Y el sexto toro fue el más Santa Coloma, cumpliendo bien en solo un derribo y un puyazo, esperó con la cara arriba en palitroques y a la muleta llegó con teclas varias. Incierto. Unas veces iba y otras se quedaba debajo. Garrido puso voluntad, tesón pero le faltó el punto necesario para reventar aquello. Trasera, baja y aviso. 

¡Aquí paz y allí gloria!

SEVILLA. PLAZA DE TOROS DE LA REAL MAESTRANZA DE CABALLERÍA. FERIA DE ABRIL DE 2026. DANIEL LUQUE POR ENCIMA DE TODO.

 

Luque con el cuarto. Foto de El Mundo.

Ver a Daniel Luque en estos tiempos es ver a un torero. No es fácil esto de ser torero, porque para serlo, lo primero es, ser persona. 

Cuando Luque torea para sí, torea para los demás, menos para ese público sevillita y advenedizo que le grita: "toros", como si estuviera en las Ventas. Pero ese advenedizo llevaba razón, porque en esta fiesta, lo primero es toro, y después todo lo demás. Eso, que siendo importante, no fue lo más, porque los toros de Juan Pedro, sacaron lo que sacaron y Luque, supo estar a la altura, demostrarlo, y estar por encima de cualquier condición que su lote exhibió.

El primer toro, de cinco años y cuatro meses, fue alto y basto. Cumplió en varas y echó la cara arriba en palitroques. en la muleta fue noble, bondadoso pero no tenía fuerzas. Luque que a la verónica había toreado despacio, lo mantuvo en pie, como enfermero, denostado por la crisis sanitaria en la Junta, y lo mató de trasera y caída. Con el cuarto, un toro anovillado, que cumplió bien en varas y que en banderillas echó la cara arriba, estuvo muy firme en el trasteo de muleta, con una colocación matemática, y con un sitio inmejorable, eso le posibilitó una faena de poder. Para mi gusto se puso pezorro y le tocó un aviso antes de entrar a matar. cobró una estocada trasera e ida y le cortó una oreja. El torito (ese que no se lidia en las Ventas, según el advenedizo) fue de más a menos, mirando y amagando.

Con el terciado tercero que cumplió bien en varas y que se dejó en las frías, Juan Ortega, que había toreado bien de capote por verónicas, anduvo voluntarioso pero sin pisar el acelerador. el toro noble y bueno, con suficiente viaje, pero sin gasolina. Pinchazo y media caída. El quinto fue un toro de Juan Pedro, correcto en la presentación que manseó en los dos primeros tercios pero que a la muleta llegó manseando y rompiendo a embestir, dejándose ampliamente. Ortega, trasteó con más detalles que enjundia, con más torería que toreo. Pinchazo y estocada buena.

Rugidor, 152, de 556 kilos toro bravo de Juan Pedro Domecq

A Pablo Aguado le tocaros dos caras de una misma moneda en la misma tarde. Y fracasó. Le tocó un toro tercero, bravo. Bravo en todos los tercios. En el caballo empujó con la cara debajo del peto, saludando Espartaco después de dos buenos puyazos. En banderillas galopó con alegría echando la cara abajo, y en la muleta embistió con ese punto desconcertante que tiene la casta, que exige firmeza y entrega incondicional, como el amor verdadero. Se le fue este toro en La Maestranza a Pablo Aguado. Lo había toreado bien a la verónica y lo mató mal tras cortarse con el estoque la mano derecha. La otra cara fue el sexto toro, el mejor presentado del encierro con cinco años y cuatro meses que cumplió en varas con bravura, y dejándose bien en palitroques, saludando Iván García. Luego en la muleta se apagó, se echó, diríase de descastado, pero creo que en realidad fue por desangrado, ya que Espartaco en varas lo cogió por los blandos haciéndole mucha sangre. Voluntarioso y detallista Aguado, no tuvo redondez el trasteo. Dos pinchazos y el toro se echó.

¡Aquí paz y allí gloria!

23 abril 2026

SEVILLA. PLAZA DE TOROS DE LA REAL MAESTRANZA DE CABALLERÍA. FERIA DE ABRIL 2026. ROCA REY RIEGA CON SU SANGRE EL ALBERO MAESTRANTE

 

Roca Rey cogido por el quinto de la tarde. Foto de El Mundo.


Parte médico emitido por el equipo dirigido por el doctor Octavio Mulet Herida por asta de toro, en cara interna, tercio superior del muslo derecho que presenta una trayectoria total de 35 cm, con una descendete de 20 cm y una ascedente de 15 cm, que produce extensa rotura de músculos vasto interno y sartorius, disecando y contundiendo en prácticamente toda su extensión el paquete vasculo-nervioso femoral superficial, sin producir lesión vascular. Exploración y lavado de herida, hemostasia de ramas vasculares femorales y musculares, aplicando hemostáticos. Se comprueba hemostasia efectiva. Drenaje aspirativo en ambas trayectorias. Aproximación de planos músculo aponeuróticos y piel. Pronostico: Muy Grave.

El toro del hierro de Cortés, viejo, de cinco años y siete meses, cumplió en varas y esperó echando la cara arriba en banderillas. En la muleta fue encastado con dificultades y chiribitas, con un buen pitón derecho, pero por el izquierdo, no tenía nada. 
La tarde se diluía entre el descaste y la decepción y Roca se puso de rodillas en el centro de ruedo y allí con pases cambiados y toreando, puso de pie al publico. Luego toreó en redondo. El pitón derecho era bueno. Pisó ese terreno que solo es propiedad de él para dominar las embestidas desclasadas y domar el genio de su falsa casta. La música le tocó. Luego dejó de tocarle por esa dictadura particular que ejerce su director, cuando la faena se vino abajo por naturales, y cuando ya remontando otra vez la faena, quiso volver a sonar, Andrés Roca Rey, lleno de autoridad, ante el toro, ante la plaza, y ante la dictadura musical, la mando parar. Tras el trasteo brindado al Juli, se perfiló para matar y, como lo ven en la foto, dejó una estocada pero el toro enterró su pitón izquierdo, ¡ese pitón izquierdo! en el muslo del chaval. Dos orejas le llevaron a la enfermería.

En el segundo de la tarde, un toro que no terminó de romper pero manejable yendo a menos, Roca estuvo mediocre, en una faena en su estilo de pegapases y encimismo.

A Manzanares le tocó un primero que no se empleó, calamocheando y con peligro, con el que estuvo voluntarioso, y un cuarto absolutamente descastado con el que se puso pezorro el alicantino. Manzanares debe dejar de rezarle a todos los dioses que le reza antes de que salga el toro, porque se ve que estos lo han abandonado. Claro que siempre cabe la posibilidad de que cambie de dioses, a ver si le dan más suerte en los lotes.

Dio una vuelta al ruedo Javier Zulueta en el sexto por una faena emotiva con más ganas que oficio, con más querer que poder. Dispuesto, eso si, con momentos buenos por el pitón derecho, pero tomando precauciones desde que se fue frente a la puerta de chiqueros. Recetó un bajonado a un toro que fue un marrajo. Daba tres embestidas buenas y a la siguiente buscaba taleguillas. Por el izquierdo no tenía un pase. En el tercero de la tarde anduvo aseado ante un toro soso y sin chicha.

La corrida de la torifactoria de del Río y Cortés, bien presentada con una presentación irreprochable del sexto, pero descastada, que servía para las plazas de los pueblos, si acaso. Los cuatro primeros con sosería y los dos últimos con peligro.
¡Aquí paz y allí gloria! 

22 abril 2026

SEVILLA. PLAZA DE TOROS DE LA REAL MAESTRA DE CABALLERÍA. FERIA DE ABRIL DE 2026. VUELTA AL RUEDO AL TERCERO DE EL PARRALEJO Y PUERTA DEL PRÍNCIPE PARA DAVID DE MIRANDA.

 

David de Miranda, foto de ABC

El toro bravo es un espectáculo y por eso esta fiesta es única. En realidad la casta de lo Domecq ha brillado a gran altura en Sevilla en esta corrida, vía sangre de Jandilla que es la que tiene la ganadería de El Parralejo. Toros bien presentados, encastados y bravos, sobre todo el tercero al que se le dio la vuelta al ruedo.

Se le dio la vuelta al ruedo. Número 27, Secretario de 562 kilos, de la ganadería de El Parralejo. Foto de Mundotoro.


El tercero fue bravo en el caballo echando la cara abajo y empujando al peto. En palos esperó y en la muleta fue bravo, humillando, con bondad y nobleza, recorrido y fijeza. Murió en el centro del ruedo, como los toros bravos, tras una estocada de su matador, David de Miranda, que con sitio, colocación, entrega, temple y alardeando de toreo clásico, le cortó las dos orejas, y al toro una merecidísima vuelta al ruedo.

Al sexto le cortó Miranda otra oreja por un trasteo bueno y templado, con muletazos de fino trazo y con arrimón serio porque el burraco que se dejó en varas y cumplió en palitroques embistió sin humillar, con recorrido y prontitud. Con casta pero con un peligro sordo que puso en algún apuro al de Trigueros.

No tuvo el lote Emilio de Justo que con su primero, que tuvo un pitón derecho bueno, no pasó de manejable y a menos, estando aseado el torero con algunos muletazos aislados buenos. El quinto toro no rompió y Emilio no pudo pasar de voluntarioso.

A Diego Urdiales se le fue el primer toro del encierro. Cumplió en varas y con la cara arriba acudió a banderillas. Un toro encastado en la muleta, manejable por los dos pitones, humillando, con movilidad y repitiendo las embestidas pero no terminaba de ir hasta el final del muletazo. El riojano pegó muchos muletazos que no dijeron nada. Ni un olé, ni música, en un largo trasteo, que remató muy mal con la espada. A él le propinaron algunos pitos y al toro una ovación cerrada al arrastre.

El cuarto fue aplaudido al arrastre. De pelo melocotón cumplió amplio en varas, se dejó bien en banderillas y en la muleta resultó un toro noble, bueno, con fijeza, con humillación, entrega y clase. En realidad un toro muy completo al que Urdiales lo trasteó sin rotundidad, con detalles sueltos, de clase, estéticos, que no hicieron conjunto. Fue muy medido por el público y mató de estocada contraria.

¡Aquí paz y allí gloria!   

SEVILLA. PLAZA DE TOROS DE LA REAL MESTRANZA DE CABALLERÍA. FERIA DE ABRIL DE 2026. MANZANARES, TALAVANTE, LUQUE. NO PASÓ NADA.

 

Luque. Foto de Sevillatoro

En realidad una de las mayores decepciones en una corrida de toros es que no pase nada. Es como que uno se ha gastado el dinero, (los precios más caros del mundo entero), para no ver nada, para no saborear nada.

Una corrida de Núñez del Cuvillo y un cartelazo para salir de la plaza diciendo... "bueno pues no pasó nada"

Ciertamente no pasó nada grande, después de que los sevillitas auparan a Morante como Dios del toreo, aunque dios mortal claro, pero en cuanto a matices sí que pasaron cosas atrayentes para la afición. 

Por ejemplo:

Que papá Cuvillo echara una corrida mejor presentada que la echó su hijo, aunque en el juego fueran casi parecidas aunque a mi entender aquella más chochona y esta más apagada.

Que Manzanares con el lote más rajadito y muy molestado por el viento, volviera a creerse superior a todo no siendo precursor de nada.

Que Talavante creyéndose toreador de la excelencia siga sin apretar el acelerador para hacer el toreo de verdad. Una verdad que él disfraza, siendo una verdad de mentira, porque quitando algunos momentos del toreo al natural, el trasteo por la derecha tuvo pico para minar toda la sierra sevillana.

Y luego estuvo Luque, que claro, nada más que abriéndose de capote, con su actitud, con su oficio, con su verdad y con su colocación, marcó la diferencia entre ser un buen profesional y torero de toreros, de ser, como lo son "otros", unos pega pases.

Pero allá vosotros ignorantes sustentadores de esta decadente fiesta, cada vez más arrinconada en las tablas de una anestesiada sociedad, y ombliguista que del mundo del toreo ha sido. No puede ser que el toreo de la verdad del paso palante, del dominio del toro encastado, de la emoción del espectáculo por antonomasia de la muerte, del rito ancestral entre el toro y el hombre, se diluya en el destoreo del alivio y la ligazón sin ton ni son, con un toro descastado en la suerte más importante de la bravura, para convertirlo en un torito repetidor y bobalicón solo criado para el último tercio.

¡Vivan los recortadores!

¡Aquí paz y allí gloria!

Ficha de Sevillatoro.

Plaza de toros de Sevilla, 21 de abril. Decimoprimera de abono. No hay billetes. Seis toros de Núñez del Cuvillo, correctos de presentación y de juego pobre en general, salvo el noble segundo. El resto, justos de casta y clase.

José María Manzanares, de nazareno y oro. Estocada desprendida (silencio). En el cuarto, estocada (silencio).

Alejandro Talavante, de corinto y oro. Estocada (una oreja). En el cuarto, estocada (silencio).

Daniel Luque, de azul cielo y oro. Estocada corta tendida (una oreja). En el sexto, estocada desprendida y un descabello (silencio tras aviso).

Saludaron en banderillas Juan Contreras, Jesús Arruga y Antonio Punta. Buenos puyazos de Jabato hijo y El Patilla. Fuerte viento durante toda corrida.


20 abril 2026

SEVILLA. PLAZA DE TOROS DE LA REAL MAESTRANZA DE CABALLERÍA. FERIA DE ABRIL DE 2026. UN GRAN BORJA JIMÉNEZ CON MORANTE EN LA ENFERMERÍA.

Foto de mundotoro


 Borja Jiménez ha dado una gran tarde de toros en La Maestranza aunque no sabe matar. Por perfilarse muy lejos y entrar con más ímpetu que decisión a cobrar la muerte del toro, ha perdido la Puerta del Príncipe aunque se llevó dos orejas en el esportón.

La corrida de la familia García Jiménez de encaste Jandilla ha sido la corrida mejor presentada de la feria hasta el momento, con toros encastados, hermanitas de la caridad alguno, y manejables. El sexto un dije de toro.

Morante de la Puebla fue arrollado en el cuarto cuando intentaba torear de capote y con una cornadita en el glúteo pasó a la enfermería. Mató este toro Borja, dando una vuelta al ruedo después de dos pinchazos y una estocada contraria, estando centrado en el trasteo y pisando unos terrenos propios para que el toro embistiera pues era un toro encastado, muy interesante con muchas teclas que tocar porque no daba concesiones.

A Morante le tocó un primer toro que fue una hermanita de la caridad. Con el capote templó chicuelinas y anduvo suelto y con su habitual gracejo. Luego en la muleta hizo de la perfilería estética cobrando una buena estocada pelín trasera recibiendo una oreja.

El segundo toro del encierro fue aplaudido al arrastre. Se dejó en varas y echó la cara arriba en palitroques. Fue encastado en la muleta, muy bueno, con transmisión, y Borja Jiménez que había estado muy bien con el capote por chicuelinas emulando a Morante, se lo brindo al de la Puebla y abriendo la faena con algunas trincheras perfectas, se centró en el trasteo colocándose bien templando los muletazos y toreando con gusto. Estocada corta, trasera y caída. Oreja.

En el último de la tarde que debió ser el quinto al correrse los turnos por la cogida de Morante, que fue el toro perfecto de presentación, cortó una oreja por una actuación que comenzó frente a toriles con el capote tras lo que le tocó la música, comenzó la faena con pases cambiados en el centro del ruedo poniendo decisión, valentía, aguante, pisando otra vez unos terrenos vedados a la mediocridad y dejando una marca indeleble en la Maestranza. Mató de media atravesada colocándose muy lejos y dándole al toro una agonía innecesaria motivo por el cual, aunque se le pidió, se le negó la segunda oreja y la salida por la puerta del Príncipe, con buen criterio presidencial.

Tomás Rufo no tuvo la tarde, en el tercero, un toro bueno, noble, con fijeza y de más a menos en el viaje, estuvo bien a secas que para Sevilla es poca cosa. Para Sevilla hace falta más. Pero al quinto que debió ser sexto por haberse corrido los turnos, que además fue toro sobrero porque el titular salió de chiqueros con el cuerno derecho partido, no le cogió el aire. El toro manejable sin ser tonto y de más a menos. Resaltar que hubo algunos espectadores que se metieron con él por la frialdad y la poca gracia, y claro, es que todos los toreros que pisan el albero maestrante no están tocados por la mano de Dios, y a Dios gracias... porque "ca uno e ca uno"

Parte médico de Morante de la Puebla

Herida por asta de toro en margen anal posterior con trayectoria de unos 10 cm, lesionando parcialmente musculatura esfinteriana anal y con perforación en cara posterior de recto de 1,5 cm. Lavado de herida, y reparación de pared rectal y aparato esfinteriano. Drenaje aspirativo en espacio postanal y retro rectal.

Pronóstico: Muy Grave, le impide continuar la lidia, siendo hospitalizado.

Cirujano: Dr. Octavio Mulet Zayas

SEVILLA. PLAZA DE TOROS DE LA REALMAESTRANZA DE CABALLERÍA. FERIA DE ABRIL 2026. LA MADUREZ DE ANDY CARTAGENA LO SACA POR LA PUERTA DEL PRÍNCIPE.

 

Foto de Sevillatoro.es

Se corrieron tres toros de Carmen Lorenzo y tres de El Capea, de buena presencia en líneas generales, que resultaron bondadosos y colaboradores. 

Andy Cartagena, por una labor muy concienzuda y atemperada cortó una oreja del primero, y las dos orejas del toro cuarto al que mató de rejón certero tras una faena, menos de galería y pueblerina, que es a lo que nos ha tenido acostumbrados hasta hoy. Salió por la Puerta del Príncipe.

Lea Vicens, le cortó una oreja al segundo de la tarde, un buen toro de la factoría Capea, y dio vuelta al ruedo en el quinto tras un trasteo emocionante que malogró con el rejón de muerte.

Guillermo Hermoso de Mendoza, recibió una oreja del tercero al que hilvanó series memorables de ejercicios de monta, doma y ejecución de las suertes, y cortó también una oreja en el sexto al que pinchó antes de rejonazo certero después de haberse superado así mismo en una increíble actuación en la que tuvo fases casi parecidas a imagen de su padre, y otras propias más arriesgadas a causa de la juventud, aunque bien es verdad que la personalidad de Guillermo se va consolidando.



18 abril 2026

SEVILLA. PLAZA DE TOROS DE LA REAL MAESTRANZA DE CABALLERÍA. FERIA DE ABRIL DE 2026. VICTORINO MARTÍN, CUATRO TOROS INTERESANTES, UNO BRAVO Y DOS PROTESTADOS.

 

Toro de Victorino Martín marcado con el número 2, Bolsilillo de nombre, de 565 kilos con cinco años y dos meses. Toro bravo. Foto de Mundotoro.

Este toro de correcta presentación dentro de una desigual corrida de Victorino, cumplió bien en varas y aunque se lo pensó en banderillas en la muleta tuvo fijeza, nobleza, bondad y un atemperado viaje emocionante. Lidiado en cuarto lugar por Borja Jiménez que lo entendió a la perfección en las distancias, templando las acometidas, muy centrado y cuajándolo mejor por el pitón izquierdo. Luego mató mal y dio una vuelta al ruedo.

La corrida fue un mano a mano entre Escribano y Borja, con toros en escalera, algunos mas cuajados que otros, impropios para Sevilla y muy protestado el quinto, por anovillado, y el sexto por chico. Evidentemente las protestas no salieron de los sevillitas, sino de los forasteros, seguramente madrileños, que asistieron a la corrida, porque no vayan a pensarse que La Maestranza la llenan solo sevillanos, con lo caras que están las entradas ( es la plaza más cara del mundo entero), la mayoría del pueblo no puede asistir, solo los señoritos. En general a casi todos los toros se les pudo cortar orejas, pero unas veces por Herodes y otras por Caifás, todos se fueron con ellas al desolladero.

También dio Borja en el segundo de la tarde una vuelta al ruedo después de matar de trasera baja y ser avisado. Este toro que tenía los pitones destrozados salió suelto del peto y echó la cara arriba en palitroques. Luego en la muleta fue encastado, bueno y noble, con fijeza y repetidor. El picador Espartaco fue ovacionado, y Borja tardó en verlo por el pitón izquierdo. Dio muchos muletazos, muy quieto y aguantando en el sitio, pero le costó ligarlos, solo de uno en uno. el público le pidió la oreja que el presidente no concedió con buen criterio. Ese criterio es una forma de dignificar la plaza. en realidad el toro estuvo por encima del torero, fue avisado la estoca era defectuosa y además el toro tuvo una agonía innecesaria porque Borja anda mal con los aceros, le ha perdido el sitio.

El sexto toro fue un toro chico como ven en la imagen, sin rematar y también protestado pero menos que el quinto. Derribó en varas donde fue bravo, recibiendo Vicente González una gran ovación, y en banderillas tuvo viaje. Fue noble, bondadoso y debido a su poca fuerza con poco recorrido. Estuvo Borja con el muy centrado, entendiéndolo y recetándole algunos pases buenos. Borja le ha perdido el sitio a la espada y necesitó de tres pinchazos feos y media.

Este fue el toro anovillado, muy, muy protestado. El número 26 y de cinco años y un mes. Al arrastre se llevó una gran bronca. Cumplió en varas a menos, en banderillas midió y arreó y luego tuvo las dificultades propias de la lidia de un  toro avispado. Escribano se amedrentó por la bronca, y entre el querer y no querer se puso a favor del publico para no calentar más la cosa. El único par de banderillas que puso que le salió bien en este toro fue el primero.

El primer toro del encierro pasaba pero no rompió en la muleta. Calamocheaba, y solo embistió por el izquierdo al final del trasteo por la entrega y técnica de Escribano, que tardando en verlo, consiguió meterlo en el canasto cogiéndolo en corto y esperándolo. Mató mal.
El tercero se lo brindo a Borja haciéndole un trasteo de oficio porque no lo entendió bien en las embestidas. Un toro muy interesante, encastado que humilló pero que tenía la listeza de la casa. El toro le pedía en todo momento colocación y ejecución del muletazo. Trasera y caída. 
De los pares de banderillas a este toro, el segundo bueno, y al primer toro, el tercer par.
Se fue frente a la puerta de chiqueros de rodillas generalmente sin gloria. Colocarse tan lejos no es portagayola.

¡Aquí paz y allí gloria!

SEVILLA. PLAZA DE TOROS DE LA REAL MAESTRANZA DE CABALLERÍA. FERIA DE ABRIL DE 2026. EL CAPOTE DE PABLO AGUADO DESTACA EN LA MANSADA DE DOMINGO HERNÁNDEZ

 

Pablo Aguado. Foto, Lances de Futuro.

Comenzó la cosa en un quite del sevillano al primer toro de Roca, por verónicas. Incontestables. Después en su toro, tercero de la tarde, le suelta otro ramillete de verónicas de cartel de toros. Va Talavante a afearle la filigrana y le replica Aguado para definir el mando.

Total, eso y la pura verdad de Roca Rey que con su oficio metió en vereda al quinto cortándole una oreja, y otra vez Pablo Aguado en el sexto que tras una voltereta fea, atacó al toro y se metió al público en el canasto, dando una vuelta al ruedo.

Pero lo que definió la tarde fue el descaste de los toros salmantinos de Domingo Hernández, esa torifactoría salmantina que cría toros como churros, exclusivamente diseñados para la muleta, y que andando en probaturas (casi toda la corrida fue de sementales distintos) nada más y nada menos que en La Maestranza, se cayó con todo el equipo, con una corrida infumable, por cierto desigualmente presentada para Sevilla.

Lo de torifactoría va también por Álvaro Núñez, ya lo veíamos en la tarde de Morante.  

Talavante, que bien podría cambiarse el apósito negro que lleva en su mano, por una color carne, anduvo porfión y dándose cova en el distraído primero que no se empleó y que había salido suelto en varas y arreando en banderillas. En el cuarto, que solo tuvo dos arrancadas y después se paró, estuvo voluntario pero sin convicción.

Roca Rey ante un manso que rompió a embestir sin ninguna clase aunque humillaba, estuvo con oficio porque se quedó con las embestidas del toro segundo. Con el quinto al que dicho queda le cortó una oreja, estuco en roca Rey sometiéndolo a su estilo y capricho, dándole doce mil pases que es lo que sabe pegar Roca y matándolo de trasera tendida. El torito avacado protestó en varas, cumplió en palos y llegó manejable por el pitón derecho y muy protestón por el izquierdo.

Pablo Aguado con un tercer toro que a la segunda tanda se rajó, estuvo aseado con detalles por bajo con mucha torería, y en el sexto, un toro que cabeceó el peto aunque se dejó bien en palitroques, que no rompió "palante", que iba y venía sin entregarse que terminó rajándose, estuvo voluntarioso, bien colocado, aunque un poco pesado, hasta que el toro le pegó un revolcón , le gente reaccionó y la música le tocó, aprovechándolo por el pitón derecho. Aviso antes de entrar a matar, estocada, otro aviso y vuelta al ruedo.

¡Aquí paz y allí gloria!


17 abril 2026

CARTELES TAURINOS DE MARBELLA 2026. MORANTE DOS TARDES EN EL HOMENAJE A MANOLO GONZÁLEZ.




 


La empresa Arenal Marbella Toros presenta los carteles para la temporada de Marbella 2026. Se anuncian dos corridas de toros para el 13 de junio y el 7 de agosto cuando se celebrará la tradicional Corrida de Candiles. En estos festejos, destaca el doblete de Morante de la Puebla que hará el paseíllo junto otras figuras del toreo, toreros emergentes triunfadores la pasada temporada y nuevas promesas del toreo.

Estos son los carteles de la temporada taurina 2026 de Marbella:

– S 13/06: Toros de El Freixo para Morante de la Puebla, Talavante y David de

Miranda.

– V 7/08: Toros de D. Cayetano Muñoz para Morante de la Puebla, Manzanares y

Aarón Palacio.

En solo dos temporadas tras su reapertura, la plaza de toros de Marbella se ha situado en la primera línea de los grandes acontecimientos taurinos del verano, colgando el cartel de No hay Billetes.

El 13 de junio, vuelven los toros de la ganadería de EL FREIXO, propiedad de Julián López “El Juli” tras el gran triunfo de la temporada pasada en la que se indultaron tres toros. Ese día harán el paseíllo Morante de la Puebla, Alejandro Talavante, triunfador en Marbella durante la pasada edición y David de Miranda, uno de los grandes triunfadores de la temporada taurina 2025.

La tradicional Corrida de Candiles se celebrará el 7 de agosto. Una corrida nocturna en la que se lidiarán toros de la ganadería de D. Cayetano Muñoz, de Zafra. Morante de la Puebla vuelve tras su gran triunfo en Candiles 2025, Manzanares, quien fuera otro de los triunfadores en esta plaza la pasada temporada y el joven torero Aarón Palacio, que ha triunfado recientemente en Sevilla y supone una de las grandes promesas del escalafón.

La temporada es un homenaje al Maestro Manolo González como así se refleja en la imagen que ilustra los carteles. Un torero con una gran vinculación con esta ciudad y prueba de ello es el monumento dedicado a su figura que se encuentra en la Puerta Grande de la Plaza de Toros.

En los próximos días, el Ayuntamiento de Marbella junto a la empresa Arenal Marbella Toros, celebrará un acto de presentación oficial de su temporada taurina 2026.

La empresa llevará a cabo una política de precios 4 con entradas especiales para jóvenes y jubilados. También ofrecerá de nuevo Palcos VIP. 

Las entradas están a la venta desde el 17 de abril en bacantix.com

SEVILLA. PLAZA DE TOROS DE LA REAL MAESTRANZA DE CABALLERÍA. FERIA DE ABRIL DE 2026. MORANTE POR LA PUERTA GRANDE SIN CORTAR UNA OREJA.

 La crónica hoy se la dejo a Antonio Lorca, que como buen torero se ha atrevido a desarrollarla y bien, después de la conmoción morantista. No obstante quiero puntualizar algunas cosas sobre la tarde de ayer en Sevilla.

No tocaron el himno nacional. ¡Menos mal!

La corrida de Álvaro Núñez muy desigual que no se picó, y esto es intolerable.

Ni el medio toro, ni el torito, tienen cabida en esta plaza donde hay que desechar el tópico del toro de Sevilla. Un invento más de los sevillitas.

El que verdaderamente estuvo bien, fue Víctor Hernández que en realidad no pudo competir con las genialidades de Morante que como lleva haciendo tanto tiempo acompaña más que torea, aunque acompaña mejor que nadie.

Los toros, y no sé a lo que es debido, quizás a alguna cosa de herencia o partición de ganaderías, llevaban en el cuello grabado a fuego, una P.

Las hordas morantistas quisieron sacar a hombros por la Puerta del Príncipe a Morante, cosa que impidió reglamentariamente la autoridad competente que es quien manda en el callejón, y no la Real Maestranza como erróneamente se comentó en One Toro.

Y ya que he mencionado a las hordas morantistas, todos jóvenes, me preocupa mucho la deriva fascista de estas. Con el brazo derecho en alto en plan saludo hitleriano, entonaban un cántico: "José Antonio Morante de la Puebla... José Antonio Morante de la Puebla..." Cántico igual o parecido al que se le cantaba a... José Antonio Primo de Rivera... José Antonio Primo de Rivera...

Insisto, ya lo he escrito en este blog, la fiesta no es de derechas ni de izquierdas, es del pueblo, y polarizarla, pese a las agresiones, generalmente de partidos de izquierdas, no es bueno para nadie, ni para la sociedad ni para la tauromaquia. 

Les dejo aquí la crónica de Antonio Lorca y la foto para El Pais. 

EL PAIS. ANTONIO LORCA.

Núñez/Morante, Ortega, Hernández

Toros de Álvaro Núñez, desiguales de presencia; muy justos primero y tercero; anovillado el cuarto, y correctos los demás; mansones en los caballos, blandos, nobles y agotados en el tercio final.

Morante de la Puebla: estocada (silencio); pinchazo, media estocada y dos descabellos (dos vueltas al ruedo). Salió a hombros por la puerta de cuadrillas.

Juan Ortega: estocada muy baja (ovación); estocada (silencio).

Víctor Hernández: _aviso_ estocada algo caída (oreja); estocada (ovación).

Plaza de La Maestranza. 16 de abril. Sexto festejo de abono de la Feria de Abril. Lleno de ‘no hay billetes’.

Morante, dios del toreo

El torero sevillano perdió los máximos trofeos al pinchar una explosión de improvisada genialidad ante una Maestranza enloquecida; Víctor Hernández paseó una oreja y Juan Ortega pasó sin pena ni gloria.

Si tuvieron la fortuna de ver la corrida, quédense con lo vivido, con esa misteriosa conmoción colectiva que se apoderó de La Maestranza de la mano de un genio llamado Morante de la Puebla.

Si no la vieron, cierren los ojos y sueñen con una obra desigual, virtuosa, estremecedora, sorprendente, barroca, un alarde de improvisación de un artista que no es de este mundo, capaz de hipnotizar y con una capacidad sobrenatural impropia de la torería actual.

Morante es el dios del toreo sevillano, del toreo de España, del mundo, del universo entero, de donde ustedes quieran, porque es un único y diferente, y hace lo que nadie se le ocurre en su sano juicio.

¿Pero qué es lo que pasó? Intentar contarlo es una temeridad, pero no queda más remedio.

Salió el cuarto toro; Morante se recuesta en las tablas de la barrera del tendido 5, y allí lo espera con el capote a una mano. El animal, distraído y suelto, pasa por su lado en un par de ocasiones, al tiempo que una sensación extraña comienza a apoderarse de los tendidos.

De pronto, Morante sale a la raya del tercio y torea a la verónica, a trompicones primero, con más templanza después, y surgen dos lances extraordinarios. Suena la música y el éxtasis acaba de comenzar con la plaza en pie.

Tras un paso anecdótico del toro por el caballo, dibuja un quite de nombre desconocido: presenta el capote recogido por delante y se lo pasa por detrás a modo de serpentina.

Suenan los clarines para el tercio de banderillas. Morante pide los palos (¡sorpresa gorda!) y coloca un primer par delantero, pero por derecho; el segundo resulta sencillamente perfecto, y para el tercero… Para el tercero pide una silla de tijeras al palco de ganaderos, se sienta en ella, cruza las piernas, levanta los brazos y llama al toro. Se levanta con el tiempo justo de clavar un par al quiebro espectacular.

A estas alturas, la plaza era un manicomio; feliz, muy feliz, eso sí, pero un manicomio incontrolable.

Cuando el sevillano coge la muleta tenía ya los máximos trofeos en las manos. Vuelve a sentarse en la silla, y dibuja tres ayudados por alto de tal guisa que compusieron una película de Rafael El Gallo. Y a partir de ahora, una corriente excelsa de improvisación, de muletazos largos y hermosos y otros enganchados; y un natural completo, redondo, que supuso una lección de la torería más grande.

Cuando se perfiló para matar, la plaza guardó silencio, rezó, imploró que la espada se hundiera en las nobles y sosas carnes del toro, pero no fue así. Ni que decir tiene que las dos vueltas al ruedo fueron apoteósicas; la conmoción fue tal que al final de la corrida quisieron sacarlo a hombros por la Puerta del Príncipe, pero no fue posible a pesar de una larga espera, y en volandas salió por la puerta de cuadrillas.

Dos detalles finales que no deben pasar desapercibidos.

Uno: el toro de Morante era un impresentable novillo, que fue un comparsa durante toda la lidia. Ni siquiera acompañó, ni se tuvo en cuenta su noble sosería. No había más protagonista que Morante, y eso no es.

Y dos: ¡Hay que ver lo bien y mucho que canta Sevilla! Todo, absolutamente todo le parece bonito a este público divertido que lanza olés por doquier sin causa que lo justifique.

El resto de la corría es otra historia. El primero de Morante, un proyecto de cadáver. Víctor Hernández cayó de pie por su valor, su entereza, su pundonor y su cabeza lúcida delante de un lote poco propicio. Dibujó pinceladas de buen toreo, solemne a todas luces, en su primero, agotado y noble; y se dio un arrimón en el sexto, que brindó a Morante.

Juan Ortega, por su parte, pasó desapercibido. Recibió al segundo de rodillas en los medios con una larga cambiada, y se le vio dubitativo y atolondrado. El toro desarrolló un punto de casta molesta y el torero no se sintió a gusto en ningún momento, más preocupado de acompañar que de mandar. En el quinto, el público estaba exhausto tras el atracón morantista, y Juan Ortega naufragó ante un oponente sin clase.

Que nadie se extrañe si un día de estos alguien inscribe la religión morantista para rendir culto al torero de La Puebla… Que nadie se extrañe.