Nos trae Pepe García esta reflexión a causa de la verdad y lo que fue escrito ayer hoy tiene plena vigencia, y me place editarlo en el día de hoy debido a que, bien leído, quizás haya alguna punta que sacarle por aquello de los dos indultos de Murcia.
¡Pasen y lean!
POTEMKISMO
Potemkismo era, mire usted por donde, lo que el malogrado Rafael Sánchez, "Pipo", realizaba para aupar a la fama al Cordobés en el ya lejano año de 1961; potemkismo era también lo que hacían los mentores del infeliz "Platanito" pocos años después, a quien paseaban por toda España a bordo de un ostentoso automóvil – un "haiga", como se decía entonces- para hacernos creer que sus patochadas en la Plaza le deparaban incontables beneficios; en el mismo potemkismo incurren e incurrían críticos y gacetilleros –"sobrecogedoramente engrasados" previamente, como es natural-, cuando sus crónicas y reseñas se nos antojan preñadas de afectadas alabanzas y elogios, de piropos y lisonjas destinadas a mediocres toreritos; potemkismo, y de la peor calaña, el que profesan ciertos ganaderos, empeñados en convencernos de las bondades del toro manso y bobalicón, ése que se deja hacer tantas cosas sin molestar al torero, ése que a duras penas se tiene en pie pero, a cambio, hace gala de una extremada dulzura y docilidad; potemkismo avieso e infame el de esos taurinos que, aunque sea "sotto voce", claman por la vuelta del utrero a la Plaza, con la falacia de que con el novillo se recuperará emoción y movilidad; ¿y qué decir del potemkismo delincuente de los que ejecutan y promueven el "afeitado" de los toros y, encima, cual consumados maestros de la anfibología, denominan "arreglo" a tan fraudulenta maniobra?.-
Sin embargo, el peor de todos los potemkismos lo practican quienes califican de derrotistas y agoreros a todos los que se atrevan a señalar y denunciar tanta mentira y corruptela.- Y así nos luce el pelo, claro.-
En 1787, con motivo del viaje que la zarina Catalina la Grande realizó a Crimea, su ex amante, el conde y mariscal Potemkin, hizo construir pueblos ficticios a lo largo de la ruta, enmascarando así una realidad desagradable mediante tan ilusoria apariencia.-
El término potemkismo aparece, pues, en el diccionario para definir y designar esa clase de falsedad consistente en disfrazar la cruda realidad y proporcionarle otra cara tan quimérica como amable.-
Atribuirle al político ruso la paternidad de la ficción como engaño me parece -además de inexacto- pretencioso e injusto, pues muchos son los que antes de él aplicaron tácticas falaces para ocultar la verdad, como muchos son los que, sin necesidad de tal padrinazgo, lo han hecho y continuarán haciéndolo en el futuro.-
Y conste que me refiero a la verdad entendida como veracidad, como conformidad entre lo que se piensa con lo que se hace y dice, y no a la búsqueda del conocimiento auténtico del ser y del existir.- Esto es cuestión de honradez y no de ontología, que ya sabemos que alcanzar el genuino discernimiento de la realidad está sólo al alcance del imposible paradigma platónico, que aunaba en el filósofo las figuras del sabio, el místico y el político
Desde los dioses paganos -tan aficionados ellos a tomar formas y trazas variopintas para juguetear con los mortales-, pasando por las estratagemas bélicas como el Caballo de Troya, hasta el simple repaso a las hemerotecas para patentizar la incongruencia de las manifestaciones de políticos que afirmaban en la oposición lo opuesto de lo que expresan desde el poder, todo, o casi todo, es enmascaramiento de la verdad, cuando no un escarnio cínico y absoluto de la misma.-
No creo que exista un valor moral tan ensalzado ni afrentado al mismo tiempo y, en contra de San Pablo, que proclamaba que ella nos haría libres, estoy persuadido de que nada hay tan molesto, conturbador y agresivo como la dichosa verdad, y pobre del imbécil que se empecine en viajar con ella, puesto que en todas partes le harán el vacío y le tildarán de incordio, importuno y cargante.-
Por todo ello, me parece injusto y exagerado cargarle al pobre Potemkin el muerto de la astucia e hipocresía humana, y más en una época como la nuestra, que alardea de haber descubierto la realidad virtual, o sea, la realidad que no existe.-
Además, en lo concerniente a la falsía en el mundo, nadie se expresó mejor que el poeta: "Al hombre lo han mecido en la cuna de todos los cuentos". –
Almería, 7 de diciembre de 2001. –
José García Sánchez.-
13 septiembre 2006
11 septiembre 2006
OREJAS BARATAS
FERIA DE PEDRO ROMERO DE RONDA 2006. REJONES
OREJAS BARATAS
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
El primer éxito de la feria ha sido la cantidad de publico que asistió a la plaza. La Goyesca y los rejones con no hay billetes. La novillada sin caballos con una grandísima entrada. Debe ser, pues, la buena gestión, y Ronda. La ciudad romántica del sur de Europa. El romanticismo de Andalucía.
Los toros de Benítez Cubero desiguales de presentación y de juego y excesivamente desmochados. La corrida anunciada en homenaje a Alvaro Domecq Díez no tuvo una faena de relumbrón. El clasicismo de Fermín Bohórquez se emborronó en su segunda actuación. Los caballazos y la bastedad del jiennense no tienen arreglo salvo que Javier Buendía le enseñe bien. Y el arrebato del hispano portugués Ventura tampoco tuvo efectos impresionables en la concurrencia. Esto al margen de las orejas cortadas que como ya saben tanto para Curro, como para mí son despojos que tienen pulgas.
FERMIN BOHORQUEZ, cortó la oreja del primero tras colocar al bien presentado Cubero dos rejones de castigo excesivos de los que se paró el toro que era bueno. Luego todo el interés lo tuvo el hacerle las cosas por los adentros ya que el animal le ayudaba más en esos terrenos.
En el cuarto cortó otra oreja tras descordar al terciado burel. Puso un rejón de castigo con la yegua isabela. Con corrección puso tres banderillas con Libanés habiendo fallado una con estrépito. Poner las banderillas a dos manos le costó un mundo y con las cortas no estuvo acertado.
ALVARO MONTES, recibió las dos orejas del segundo al que le colocó dos rejones de castigo. Dos banderillas citando a la corveta (el caballo pega un salto sobre las cuatro patas, como en el oeste), dos al violín o lo que se haya convertido ya esa suerte. Cortas y rosas por doquier.
También se llevó las dos orejas del quinto después de dos rejones de castigo, dos quiebros, dos violines fallando uno y tres cortas al violín o lo que sea. Pinchazo y rejón.
DIEGO VENTURA, no cortó nada porque el puntillero le levantó el toro infinidad de veces haciendo enfriar a la gente, tras una labor a un novillo engordado que consistió en un rejón de castigo, dos palos buenos, otros dos al quiebro, el segundo no muy estético, cortas y tres pinchazos y uno entero.
En el sexto tardó en clavar uno de castigo a un toro bien presentado, en el que se cayeron dos, uno enhebrado. Con el caballo albino en bayo dos palos buenos al estribo, sobrio con ortodoxia de los que el toro sale rajándose. Voluntad, rosas, rejón de muerte por las tablas. Dos orejas baratas, como todas.
La corrida del homenaje a don Alvaro no pasará a la historia del toreo de Ronda.
Aquí paz y allí gloria.
OREJAS BARATAS
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
El primer éxito de la feria ha sido la cantidad de publico que asistió a la plaza. La Goyesca y los rejones con no hay billetes. La novillada sin caballos con una grandísima entrada. Debe ser, pues, la buena gestión, y Ronda. La ciudad romántica del sur de Europa. El romanticismo de Andalucía.
Los toros de Benítez Cubero desiguales de presentación y de juego y excesivamente desmochados. La corrida anunciada en homenaje a Alvaro Domecq Díez no tuvo una faena de relumbrón. El clasicismo de Fermín Bohórquez se emborronó en su segunda actuación. Los caballazos y la bastedad del jiennense no tienen arreglo salvo que Javier Buendía le enseñe bien. Y el arrebato del hispano portugués Ventura tampoco tuvo efectos impresionables en la concurrencia. Esto al margen de las orejas cortadas que como ya saben tanto para Curro, como para mí son despojos que tienen pulgas.
FERMIN BOHORQUEZ, cortó la oreja del primero tras colocar al bien presentado Cubero dos rejones de castigo excesivos de los que se paró el toro que era bueno. Luego todo el interés lo tuvo el hacerle las cosas por los adentros ya que el animal le ayudaba más en esos terrenos.
En el cuarto cortó otra oreja tras descordar al terciado burel. Puso un rejón de castigo con la yegua isabela. Con corrección puso tres banderillas con Libanés habiendo fallado una con estrépito. Poner las banderillas a dos manos le costó un mundo y con las cortas no estuvo acertado.
ALVARO MONTES, recibió las dos orejas del segundo al que le colocó dos rejones de castigo. Dos banderillas citando a la corveta (el caballo pega un salto sobre las cuatro patas, como en el oeste), dos al violín o lo que se haya convertido ya esa suerte. Cortas y rosas por doquier.
También se llevó las dos orejas del quinto después de dos rejones de castigo, dos quiebros, dos violines fallando uno y tres cortas al violín o lo que sea. Pinchazo y rejón.
DIEGO VENTURA, no cortó nada porque el puntillero le levantó el toro infinidad de veces haciendo enfriar a la gente, tras una labor a un novillo engordado que consistió en un rejón de castigo, dos palos buenos, otros dos al quiebro, el segundo no muy estético, cortas y tres pinchazos y uno entero.
En el sexto tardó en clavar uno de castigo a un toro bien presentado, en el que se cayeron dos, uno enhebrado. Con el caballo albino en bayo dos palos buenos al estribo, sobrio con ortodoxia de los que el toro sale rajándose. Voluntad, rosas, rejón de muerte por las tablas. Dos orejas baratas, como todas.
La corrida del homenaje a don Alvaro no pasará a la historia del toreo de Ronda.
Aquí paz y allí gloria.
EL TOREO ELEGANTE
FERIA DE PEDRO ROMERO 2006. LA GOYESCA
EL TOREO ELEGANTE
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
No fueron los toros de Zalduendo ni el cartel compuesto por los hijos de Paquirri, o los nietos de Ordóñez, Francisco y Cayetano que tomaba la alternativa. Fue la corrida goyesca la que puso el cartel de no hay billetes porque lleva ya 52 años celebrándose, aunque 50 seguidos, la que amotinó gentío en las calles, congregó televisiones del todo el mundo y mucha gente guapa en los tendidos. Bueno, la goyesca y los niños guapos de la Carmina Ordóñez q.e.p.d.
En esto a la Asociación de la Prensa de Málaga a cuya cabeza está el señor Maldonado no se le ocurre otra cosa que denunciar que hay fotógrafos que no van a ser atendidos por la empresa, que regenta Francisco Rivera, para echar fotografías. A lo que yo sé, como miembro de esa asociación de la prensa de Málaga que soy, es que la empresa acreditó a los medios taurinos de la provincia, de la región y de la nación, que iban a tratar el tema taurino y a los que no, se les puso una agencia a su disposición para elegir la foto que quisieran. Además en el parque que dista a tan sólo cien metros de la plaza de toros se instaló una pantalla gigante para que todos los ciudadanos, en estimación de cinco mil personas, pudieran ver la corrida con imágenes servidas por la televisión local de Ronda. Si hay otro empresario que haya hecho las cosas mejor en eventos tan importantes como este, que lo diga.
Cuando aparecieron los hermanos por la puerta del patio de cuadrillas el gentío les pegó una ovación. Lila y azabache el vestido de Francisco. Azul cielo el de Cayetano. Feos los dos, como feos son en general los vestidos goyescos. Después la gente fría. Las ovaciones solo por méritos según la concurrencia y una que se esperaba al romper el paseíllo se la hurtaron.
El toro de la alternativa se llamó Juicioso lo marcaron al nacer en la ganadería de Zalduendo con el número 46. Fue bien presentado pero un tanto atacado de kilos. Invalido porque tenía una diarrea que no se tenia en pie, tomó una vara por los pechos del caballo y le colocaron dos pares de banderillas.
Dios me ha dado vida para presenciar muchas alternativas y en esta plaza histórica también. Dios ha querido que viera esta y no he visto otra más sentida. No sabremos qué le dijo Francisco a Cayetano, no, pero sí del abrazo de hermanos más sentido que jamás se haya dado en una alternativa. Allí iba una profunda carga de sentimiento, de historia y de responsabilidad. Allí iba el sentimiento de una familia torera. Pero si emotivo fue ese abrazo el del brindis de Cayetano a Francisco tuvo también su carga, porque el reciente matador de estirpe torera tiene un futuro por delante tan brillante que ojalá mis ojos lleguen a verlo retirarse.
Luego el toro se rajaba y en el tercio del seis le cuajó una tanda buena de naturales y dos más, despacio. A este toro histórico lo mató de una trasera y caída que le dio para dos orejas.
EL 119, el cuarto, tomó una vara con genio, galopó en banderillas y nada más que abrir la faena ya fue una explosión de elegancia, con pases ajustados. Al comenzar el trasteo por el izquierdo estuvo a punto de ser cogido, entonces se encorajinó sacando la casta que lleva su sangre y nos deleitó con una serie de muletazos llenos de quietud y emoción. A partir de ahí se sucedieron los momentos de elegancia y plasticidad por ambos pitones, más en el toreo superficial que en el fundamental pero que nos pusieron a todos en el camino de la dimensión de este Rivera Ordóñez llamado Cayetano. Por degollar al toro la gente fría solo le pidió una oreja.
Curiosamente en el que cerraba plaza fue donde dio Cayetano la dimensión de un torero recién alternativado. Es decir donde se le vieron las lagunas. No es que lo anterior pese a la emoción fuera un conjunto armónico y bien orquestado, no, fueron momentos de elegancia, y al burraco le enjaretó suaves lances de capote a un toro que cumplió en los dos primeros tercios y que brindó a su abuelo Antonio que está enterrado enfrente de la puerta de Toriles a dónde se fue a ponerse de rodillas. Las buenas condiciones del animal se le escaparon al entendimiento del toricantano al que no pudo tomarle bien las distancias. Aún así nadie le va a quitar la presunción de llegar a ser un torero importante y además elegante.
Francisco Rivera Ordóñez banderilleó a dos toros con soltura, en unos pares ajustándose más y en otros menos, pero siendo más completo el tercio al tercero, toro en el que se volvía al orden de antigüedad. El segundo toro de la tarde, uno alto y largo, que fue violento por el derecho pero bueno por el izquierdo, le pesó no estando a su altura. Con el tercero de la tarde estuvo pesado el chaval haciéndole todo lo que le hizo con vulgaridad. Aún así el público muy agradecido le entregó las dos orejas. Y para el sopor un viejo camión de bomberos refrescó la arena tocando la sirena y la campana como si se tratara de un cochecito de feria. Con el quinto estuvo bien a la verónica en el recibo capotero, con cuatro, una media y la larga. Y la faena como todas, vulgar, de donde se entresacan tres magistrales pases de pecho, mató mal y no se llevó orejas. De todas formas con todas las cortadas, (creo que siete u ocho, no es algo que me importe en una corrida de toros) ninguna de importancia, ya tuvieron los dos hermanos par un guisado.
Aquí paz y allí gloria.
EL TOREO ELEGANTE
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
No fueron los toros de Zalduendo ni el cartel compuesto por los hijos de Paquirri, o los nietos de Ordóñez, Francisco y Cayetano que tomaba la alternativa. Fue la corrida goyesca la que puso el cartel de no hay billetes porque lleva ya 52 años celebrándose, aunque 50 seguidos, la que amotinó gentío en las calles, congregó televisiones del todo el mundo y mucha gente guapa en los tendidos. Bueno, la goyesca y los niños guapos de la Carmina Ordóñez q.e.p.d.
En esto a la Asociación de la Prensa de Málaga a cuya cabeza está el señor Maldonado no se le ocurre otra cosa que denunciar que hay fotógrafos que no van a ser atendidos por la empresa, que regenta Francisco Rivera, para echar fotografías. A lo que yo sé, como miembro de esa asociación de la prensa de Málaga que soy, es que la empresa acreditó a los medios taurinos de la provincia, de la región y de la nación, que iban a tratar el tema taurino y a los que no, se les puso una agencia a su disposición para elegir la foto que quisieran. Además en el parque que dista a tan sólo cien metros de la plaza de toros se instaló una pantalla gigante para que todos los ciudadanos, en estimación de cinco mil personas, pudieran ver la corrida con imágenes servidas por la televisión local de Ronda. Si hay otro empresario que haya hecho las cosas mejor en eventos tan importantes como este, que lo diga.
Cuando aparecieron los hermanos por la puerta del patio de cuadrillas el gentío les pegó una ovación. Lila y azabache el vestido de Francisco. Azul cielo el de Cayetano. Feos los dos, como feos son en general los vestidos goyescos. Después la gente fría. Las ovaciones solo por méritos según la concurrencia y una que se esperaba al romper el paseíllo se la hurtaron.
El toro de la alternativa se llamó Juicioso lo marcaron al nacer en la ganadería de Zalduendo con el número 46. Fue bien presentado pero un tanto atacado de kilos. Invalido porque tenía una diarrea que no se tenia en pie, tomó una vara por los pechos del caballo y le colocaron dos pares de banderillas.
Dios me ha dado vida para presenciar muchas alternativas y en esta plaza histórica también. Dios ha querido que viera esta y no he visto otra más sentida. No sabremos qué le dijo Francisco a Cayetano, no, pero sí del abrazo de hermanos más sentido que jamás se haya dado en una alternativa. Allí iba una profunda carga de sentimiento, de historia y de responsabilidad. Allí iba el sentimiento de una familia torera. Pero si emotivo fue ese abrazo el del brindis de Cayetano a Francisco tuvo también su carga, porque el reciente matador de estirpe torera tiene un futuro por delante tan brillante que ojalá mis ojos lleguen a verlo retirarse.
Luego el toro se rajaba y en el tercio del seis le cuajó una tanda buena de naturales y dos más, despacio. A este toro histórico lo mató de una trasera y caída que le dio para dos orejas.
EL 119, el cuarto, tomó una vara con genio, galopó en banderillas y nada más que abrir la faena ya fue una explosión de elegancia, con pases ajustados. Al comenzar el trasteo por el izquierdo estuvo a punto de ser cogido, entonces se encorajinó sacando la casta que lleva su sangre y nos deleitó con una serie de muletazos llenos de quietud y emoción. A partir de ahí se sucedieron los momentos de elegancia y plasticidad por ambos pitones, más en el toreo superficial que en el fundamental pero que nos pusieron a todos en el camino de la dimensión de este Rivera Ordóñez llamado Cayetano. Por degollar al toro la gente fría solo le pidió una oreja.
Curiosamente en el que cerraba plaza fue donde dio Cayetano la dimensión de un torero recién alternativado. Es decir donde se le vieron las lagunas. No es que lo anterior pese a la emoción fuera un conjunto armónico y bien orquestado, no, fueron momentos de elegancia, y al burraco le enjaretó suaves lances de capote a un toro que cumplió en los dos primeros tercios y que brindó a su abuelo Antonio que está enterrado enfrente de la puerta de Toriles a dónde se fue a ponerse de rodillas. Las buenas condiciones del animal se le escaparon al entendimiento del toricantano al que no pudo tomarle bien las distancias. Aún así nadie le va a quitar la presunción de llegar a ser un torero importante y además elegante.
Francisco Rivera Ordóñez banderilleó a dos toros con soltura, en unos pares ajustándose más y en otros menos, pero siendo más completo el tercio al tercero, toro en el que se volvía al orden de antigüedad. El segundo toro de la tarde, uno alto y largo, que fue violento por el derecho pero bueno por el izquierdo, le pesó no estando a su altura. Con el tercero de la tarde estuvo pesado el chaval haciéndole todo lo que le hizo con vulgaridad. Aún así el público muy agradecido le entregó las dos orejas. Y para el sopor un viejo camión de bomberos refrescó la arena tocando la sirena y la campana como si se tratara de un cochecito de feria. Con el quinto estuvo bien a la verónica en el recibo capotero, con cuatro, una media y la larga. Y la faena como todas, vulgar, de donde se entresacan tres magistrales pases de pecho, mató mal y no se llevó orejas. De todas formas con todas las cortadas, (creo que siete u ocho, no es algo que me importe en una corrida de toros) ninguna de importancia, ya tuvieron los dos hermanos par un guisado.
Aquí paz y allí gloria.
09 septiembre 2006
EL APERITIVO DE LA GOYESCA
FERIA DE PEDRO ROMERO 2006. NOVILLADA ECONÓMICA
EL APERITIVO DE LA GOYESCA
Por Agustín Hervás
Los ganaderos reunidos en familia en el palco de La Maestranza de Ronda pedían las orejas para los chavales, Carlos vociferaba, pareciendo que en ello le iba la vida, para inquirir del presidente una oreja más, y es que según como anda ahora la ganadería de Núñez todos los esfuerzos son pocos aunque pareciera que pretendían salvarla en la plaza y no en los tentaderos. A otros no sé, a mi me pareció un espectáculo bochornoso e inmodesto. Luego en realidad los herederos del otrora magnífico ganadero trajeron seis erales bien presentados para la ocasión pero de un juego variado. El primero bronco, el burraco segundo se dejó más, el tercero tardo, el cuarto inválido, el quinto y el sexto buenos y nobles.
GINÉS LOPEZ de Granada se preocupaba más de buscar las posturitas para quedar bonito y de hacer las tonterías que un día Pepito Arroyo les enseñara, que de torear y entender al chorreado eral. La tontería fue la de tirar el estaquillador y ponerse a torear con la derecha a la manera de naturales que fueron desairados. Mató mal.
MARIO DIEGUEZ de Coria se equivocó en el planteamiento de la faena, - natural es un chaval que empieza – le acortó las distancias cuando el burraco no quería nada en esos terrenos y cuando vino a darse cuenta ya se había acabado el novillo. Otro que mata muy mal.
JUAN CARLOS CABELLO de Fuengirola se presentó en Ronda con dos verónicas, un farol y una revolera del gusto de la concurrencia. Luego en la muleta otro que se equivocó en las distancias. Corta la primera oreja de la tarde después de un pinchazo porque resbaló el estoque en un arponcillo de la banderilla. Estocada. Aviso y dos descabellos.
EDUARDO REYES de Ronda se ponía muy afectado cuando iba a interpretar lo que a el le han dicho que es el toreo, cosa que le salvó la invalidez del listón, con todo hubo algunos muletazos buenos recibiendo otra oreja después de matar de media tendida, un pinchazo y una estocada. Pues no de mejor manera que los dos primeros novilleros mataron, pero el paisanaje es así y pidieron la oreja.
En realidad esta novillada sin caballos, aperitivo de la feria, me interesaba por ver al chaval de Fuengirola del que me habían hablado bien, y lo que son las cosas me encontré con uno que se llama JONATHAN LOPEZ y que también es de Ronda, pero verán para empezar es un chaval enjuto y pequeño, que tiene los pies planos y se peina con raya, yo dije, este va a ser, y efectivamente fue el que me emocionó porque estuvo en novillero. Lo desarmó el mejor novillo de la tarde, cinco veces, no importa, ya agarrará bien la muleta. Pero tiene unas ganas y un pundonor que ilusionan, por eso me gusto, al margen de que ligó algunas buenas series de muletazos. Mató mal, mal y le dieron otra oreja.
MIGUEL ANGEL DELGADO de Ecija acudía a Ronda con el beneplácito de ser un chaval a tener en cuenta y aunque cortó orejas, para mi no estuvo bien. Con el capote pegó tres trapazos de verónicas y con la muleta no se acopló dando la sensación de vulgar. Es el más joven de los seis y habrá que volverlo a ver. En su favor que fue el que mejor mató, de una estocada.
Aquí paz y allí gloria.
EL APERITIVO DE LA GOYESCA
Por Agustín Hervás
Los ganaderos reunidos en familia en el palco de La Maestranza de Ronda pedían las orejas para los chavales, Carlos vociferaba, pareciendo que en ello le iba la vida, para inquirir del presidente una oreja más, y es que según como anda ahora la ganadería de Núñez todos los esfuerzos son pocos aunque pareciera que pretendían salvarla en la plaza y no en los tentaderos. A otros no sé, a mi me pareció un espectáculo bochornoso e inmodesto. Luego en realidad los herederos del otrora magnífico ganadero trajeron seis erales bien presentados para la ocasión pero de un juego variado. El primero bronco, el burraco segundo se dejó más, el tercero tardo, el cuarto inválido, el quinto y el sexto buenos y nobles.
GINÉS LOPEZ de Granada se preocupaba más de buscar las posturitas para quedar bonito y de hacer las tonterías que un día Pepito Arroyo les enseñara, que de torear y entender al chorreado eral. La tontería fue la de tirar el estaquillador y ponerse a torear con la derecha a la manera de naturales que fueron desairados. Mató mal.
MARIO DIEGUEZ de Coria se equivocó en el planteamiento de la faena, - natural es un chaval que empieza – le acortó las distancias cuando el burraco no quería nada en esos terrenos y cuando vino a darse cuenta ya se había acabado el novillo. Otro que mata muy mal.
JUAN CARLOS CABELLO de Fuengirola se presentó en Ronda con dos verónicas, un farol y una revolera del gusto de la concurrencia. Luego en la muleta otro que se equivocó en las distancias. Corta la primera oreja de la tarde después de un pinchazo porque resbaló el estoque en un arponcillo de la banderilla. Estocada. Aviso y dos descabellos.
EDUARDO REYES de Ronda se ponía muy afectado cuando iba a interpretar lo que a el le han dicho que es el toreo, cosa que le salvó la invalidez del listón, con todo hubo algunos muletazos buenos recibiendo otra oreja después de matar de media tendida, un pinchazo y una estocada. Pues no de mejor manera que los dos primeros novilleros mataron, pero el paisanaje es así y pidieron la oreja.
En realidad esta novillada sin caballos, aperitivo de la feria, me interesaba por ver al chaval de Fuengirola del que me habían hablado bien, y lo que son las cosas me encontré con uno que se llama JONATHAN LOPEZ y que también es de Ronda, pero verán para empezar es un chaval enjuto y pequeño, que tiene los pies planos y se peina con raya, yo dije, este va a ser, y efectivamente fue el que me emocionó porque estuvo en novillero. Lo desarmó el mejor novillo de la tarde, cinco veces, no importa, ya agarrará bien la muleta. Pero tiene unas ganas y un pundonor que ilusionan, por eso me gusto, al margen de que ligó algunas buenas series de muletazos. Mató mal, mal y le dieron otra oreja.
MIGUEL ANGEL DELGADO de Ecija acudía a Ronda con el beneplácito de ser un chaval a tener en cuenta y aunque cortó orejas, para mi no estuvo bien. Con el capote pegó tres trapazos de verónicas y con la muleta no se acopló dando la sensación de vulgar. Es el más joven de los seis y habrá que volverlo a ver. En su favor que fue el que mejor mató, de una estocada.
Aquí paz y allí gloria.
07 septiembre 2006
EL NIÑO DEL CHÉ. O la decadencia de Barcelona.
EL NIÑO DEL CHÉ. O la decadencia de Barcelona
Por Agustín Hervás.
Arsenio es un vejete al que le cuesta articular palabra y sin embargo musita. La barba le crece rápido y la de ahora tiene tres días. Es grisácea. Fuma Celtas Cortos y confieso que no creía que este tabaco lo vendieran aún. El labio inferior lo tiene amarillo, o morado, o yo que sé. De ese color raro que produce la nicotina en semejante lugar encallecido. El pitillo cuelga de el. Cuando articula o abre la boca, y cada vez que junta palabras, apenas audibles, por milagro, no se le desprende de los labios. Lo que sí se desprende es la ceniza que le pone perdido el pantalón. De vez en cuando se lo quita de entre los labios y con el dedo Meñique, que también lo tiene amarillo, hace desprenderla. Los ojos acuosos. No es de nada, es de la vejez. La mirada fija y el gesto contento porque tiene delante un vaso de vino que bebe con tiento para que le dure. Casi toda su vida de ayuda de mozo de espadas. Ningún oficio mejor en el mundo.
.- ¡Qué no han visto mis ojos! –mueve la cabeza de arriba abajo –
La expresión de su gesto con ese movimiento es una enciclopedia. Aunque con retranca Arsenio habla de lo taurina que era Barcelona, a la que conoció brillante y esplendorosa. Casa de toreros y tierra donde se decía la verdad en sus plazas. Así tenía que ser por historia.
.- Nadie mentía. Todos eran puros. Toreaban más bien que Dios. Pero en el otro siglo fueron mejores tiempos.
El viejo se refiere al siglo XIX, su padre le contaba maravillas de la Barcelona taurina por excelencia. Con varias plazas de toros activas a la vez. Barcelona se hace taurina por causa de la industrialización. En la Ciudad habitaban los obreros que habían llegado de diferentes partes del país y de la propia región y con ellos: tradiciones, costumbres y fiestas, y la de los toros arraigó profundamente.
Arsenio es hijo de emigrante. El sexto de la familia. Por delante de él cinco hermanas, por detrás otro varón que murió en el bombardeo de la horchatería del Tío Ché.
.- ¿Durante la guerra? - le pregunto –
.- Yo tenía 10 años - me responde –
Supongo que fue en los días de los primeros bombardeos de Barcelona.
.- Mis padres, y todos en el barrio vivíamos en condiciones pésimas – se le zarandeó el cigarrillo al pronunciar pésimas, pensé que se le caía, hábilmente lo sujetó con el labio superior – mis hermanas apretaban y mi padre no sabía qué era una cama. Trabajaba todo el rato. Se trabajaba sí, pero no se vivía. Hoy se vive y no se trabaja. ¡Mester ver!
Eran aquellas unas gentes frustradas pero también guardaban en el interior de sus corazones su hálito de esperanza.
.- ¡Mester ver! - repitió - convivía entre todos nosotros la realidad mísera y el sueño de gloría. Por eso quise ser torero para salir de la miseria y ayudar a mi padre con los caprichos de las hermanas.
En esta sociedad de miseria y sueños arraigaron los espectáculos de toros. A través de la valentía, con rapidez, llegar a la gloria, a la dignificación de la vida.
Es la filosofía de Felix Grande, aquella que da explicación a la irracionalidad de la tauromaquia, la que emerge en esta triste sociedad barcelonesa. El torero, que representa al pueblo empobrecido, vence al mal que es el toro negro de la vida y que diariamente significa la insatisfacción que le rodea. El pueblo aplaude el triunfo del torero y lo abronca en el fracaso. Es la constante dualidad humana.
.- Mi vida no era más que una eterna insatisfacción. Quise alcanzar lo que no tenía, pero no llegué. Una vaca me quitó mi destino.
Arsenio suele decir que aquella vaca maña, con un pitón le quitó su vida, con otro le dio el pan, porque de allí vivió el mundo del toro como quizás ningún otro personaje del toreo lo viva. Pasando los mismos miedos que los toreros pero sin ponerse delante y las mismas alegrías en conjuntas celebraciones.
.- Cuando el mataor triunfaba todos habíamos cortado orejas. Cuando le pegaban una bronca era a el sólo a quien se la habían pegado. Eso es así. No se cambia.
Dice Arsenio que su padre había conoció a un vecino, anciano ya, que estuvo presente en los disturbios del 35 – del anterior siglo – cuando la gente se echó a la calle después de ver lidiar seis mansos en la plaza del Toril. Pero que lo que recuerda con más cariño de todas las tardes que en Barcelona sirvió espadas fue la despedida del niño de Bienvenida, de Antoñito.
Antonio Bienvenida se despidió del toreo en Barcelona el 18 de septiembre de 1966. La corrida fue de Alipio Pérez y en el cartel estuvieron Miguelín y El Pireo.
.- El niño toreó más de cincuenta corridas en Barcelona. La mayoría con gran éxito, porque Barcelona era una plaza que daba mucho ¿sabe usted? – y le pega un trago al vino –
Continúa en balado en su recuerdo con la mirada puesta en un punto fijo de la habitación donde hacemos la entrevista.
.- En el toro se aprende mucho de la vida, lo dijo Antoñito, porque el toro es violencia. Es bondad. En el toreo hay templanza, hay maldad, hay dolor. El toro significa triunfo y fracaso. – hace pausa y suspira – Y todo esto es la vida.
Arsenio murió a la edad de 80 años, pocos meses después de hacerle la entrevista.
No pudo terminar de contarme las cosas que sabía sobre el plumilla Ventura Bagües. Y las anécdotas con todas las figuras que hicieron el paseíllo en la plaza de Barcelona. De Manolete al que una tarde antes de hacer el paseíllo un pájaro se le cagó en la Montera. De Ordoñez que se encaró con un picador porque el caballo, desbocado le pegó un arreón y a poco lo tira al suelo. Que Finito, me dijo, era mejor de novillero que de matador. Que Antonio Barrera es un chaval a tener en cuenta, que se pone muy de verdad y le han pegado mucho y mal los toros. Que el Marín perdió el paso cuando hace unos años quisieron apoderarlo los Camará y él no quiso. Y que jamás olvidará a Puerta, Camino y el Viti. Del Cordobés me tenía que haber hablado mucho, pero no sé si bien o mal.
A Arsenio se la "traía floja", así me dijo, el congreso organizado por los subordinados de los taurinos, "esos de la plataforma". También que según se dice hubiera 700.000 aficionados a los toros en Cataluña, el 11% de los catalanes. Que cuatro de cada 10 prohibirían las corridas. Arsenio opina que eso son pachorradas. Que los políticos pueden prohibir y que nosotros podemos votar y que lo que el pueblo sienta se hará. Que le parecía una putada lo de los menores que no pudieran ir a los toros. Y que los periódicos son todos unos vendidos a quien les paga.
Me dijo:
.- Yo amo Poblenou porque es mío y porque así lo siento. Lo viví, lo lloré. Jamás he sentido el toreo como lo he sentido en esa plaza de toros. Si me quieren arrancar la vida que me la arranquen, lo hicieron con mi hermano en el 37. Pero lo que no me arrancarán es la honra de haber sido y sentirme torero. ¡Torero de Barcelona!.
Todo aquello que el Niño del Ché (apodo torero en honor del lugar donde murió su hermano) había definido como la vida se lo llevó litro y medio de gasoil que se bebió en una cuneta. El forense me dijo que esa muerte es horrorosa. Que te quema el estomago y derrite los pulmones.
¡El toreo es grandeza! ¡Que viva el toreo Ché!
Quizás lo ultimo en toreo que vieran sus ojos fue el festival taurino del 8 de abril de este año. Lo que sus ojos no hubieran querido ver es el deterioro al que, los hijos del gran Balañá, sometidos al poder político y a la humanización de la sociedad catalana, han llevado la plaza de Barcelona. La aberración de aquellos que pagan la plataforma defensora para salvarse ellos mismos. Es decir los taurinos para salvarse entre ellos, no para salvar la integridad y la pureza de la fiesta.
Arsenio, El Niño del Ché, aun con respeto no hubiera querido ver carteles en la plaza que le hizo más feliz, con toreros secundones y de última fila. Yo sé que Arsenio, de tener poder, ¡pobre mío! hubiera hecho lo posible taurinamente hablando porque hoy día no tuviera sentido la Ley de Protección Animal, cuando aún nos matamos entre nosotros esgrimiendo éticas diferentes. La nueva ley de protección de los animales. Y tampoco hubiera consentido La Corrida Moderna de Távora.
.- ¿Que Távora ganó un pleito al ayuntamiento? – me preguntó –
.- Sí lo ganó – le contesté – porque como había un rejoneador en su espectáculo lo prohibieron y lo indemnizaron luego.
.- Ese chico del teatro no hace más que poner lo que ve en España.
Y a lo mejor llevaba razón. Que las sociedades ceden valores en beneficio de otros valores. Lo que ocurre es que para muchos, esos que nos quieren imponer, ya no son valores... quizás suicidios lentos.
¡En tu gloria Ché, en tu gloria!
Por Agustín Hervás.
Arsenio es un vejete al que le cuesta articular palabra y sin embargo musita. La barba le crece rápido y la de ahora tiene tres días. Es grisácea. Fuma Celtas Cortos y confieso que no creía que este tabaco lo vendieran aún. El labio inferior lo tiene amarillo, o morado, o yo que sé. De ese color raro que produce la nicotina en semejante lugar encallecido. El pitillo cuelga de el. Cuando articula o abre la boca, y cada vez que junta palabras, apenas audibles, por milagro, no se le desprende de los labios. Lo que sí se desprende es la ceniza que le pone perdido el pantalón. De vez en cuando se lo quita de entre los labios y con el dedo Meñique, que también lo tiene amarillo, hace desprenderla. Los ojos acuosos. No es de nada, es de la vejez. La mirada fija y el gesto contento porque tiene delante un vaso de vino que bebe con tiento para que le dure. Casi toda su vida de ayuda de mozo de espadas. Ningún oficio mejor en el mundo.
.- ¡Qué no han visto mis ojos! –mueve la cabeza de arriba abajo –
La expresión de su gesto con ese movimiento es una enciclopedia. Aunque con retranca Arsenio habla de lo taurina que era Barcelona, a la que conoció brillante y esplendorosa. Casa de toreros y tierra donde se decía la verdad en sus plazas. Así tenía que ser por historia.
.- Nadie mentía. Todos eran puros. Toreaban más bien que Dios. Pero en el otro siglo fueron mejores tiempos.
El viejo se refiere al siglo XIX, su padre le contaba maravillas de la Barcelona taurina por excelencia. Con varias plazas de toros activas a la vez. Barcelona se hace taurina por causa de la industrialización. En la Ciudad habitaban los obreros que habían llegado de diferentes partes del país y de la propia región y con ellos: tradiciones, costumbres y fiestas, y la de los toros arraigó profundamente.
Arsenio es hijo de emigrante. El sexto de la familia. Por delante de él cinco hermanas, por detrás otro varón que murió en el bombardeo de la horchatería del Tío Ché.
.- ¿Durante la guerra? - le pregunto –
.- Yo tenía 10 años - me responde –
Supongo que fue en los días de los primeros bombardeos de Barcelona.
.- Mis padres, y todos en el barrio vivíamos en condiciones pésimas – se le zarandeó el cigarrillo al pronunciar pésimas, pensé que se le caía, hábilmente lo sujetó con el labio superior – mis hermanas apretaban y mi padre no sabía qué era una cama. Trabajaba todo el rato. Se trabajaba sí, pero no se vivía. Hoy se vive y no se trabaja. ¡Mester ver!
Eran aquellas unas gentes frustradas pero también guardaban en el interior de sus corazones su hálito de esperanza.
.- ¡Mester ver! - repitió - convivía entre todos nosotros la realidad mísera y el sueño de gloría. Por eso quise ser torero para salir de la miseria y ayudar a mi padre con los caprichos de las hermanas.
En esta sociedad de miseria y sueños arraigaron los espectáculos de toros. A través de la valentía, con rapidez, llegar a la gloria, a la dignificación de la vida.
Es la filosofía de Felix Grande, aquella que da explicación a la irracionalidad de la tauromaquia, la que emerge en esta triste sociedad barcelonesa. El torero, que representa al pueblo empobrecido, vence al mal que es el toro negro de la vida y que diariamente significa la insatisfacción que le rodea. El pueblo aplaude el triunfo del torero y lo abronca en el fracaso. Es la constante dualidad humana.
.- Mi vida no era más que una eterna insatisfacción. Quise alcanzar lo que no tenía, pero no llegué. Una vaca me quitó mi destino.
Arsenio suele decir que aquella vaca maña, con un pitón le quitó su vida, con otro le dio el pan, porque de allí vivió el mundo del toro como quizás ningún otro personaje del toreo lo viva. Pasando los mismos miedos que los toreros pero sin ponerse delante y las mismas alegrías en conjuntas celebraciones.
.- Cuando el mataor triunfaba todos habíamos cortado orejas. Cuando le pegaban una bronca era a el sólo a quien se la habían pegado. Eso es así. No se cambia.
Dice Arsenio que su padre había conoció a un vecino, anciano ya, que estuvo presente en los disturbios del 35 – del anterior siglo – cuando la gente se echó a la calle después de ver lidiar seis mansos en la plaza del Toril. Pero que lo que recuerda con más cariño de todas las tardes que en Barcelona sirvió espadas fue la despedida del niño de Bienvenida, de Antoñito.
Antonio Bienvenida se despidió del toreo en Barcelona el 18 de septiembre de 1966. La corrida fue de Alipio Pérez y en el cartel estuvieron Miguelín y El Pireo.
.- El niño toreó más de cincuenta corridas en Barcelona. La mayoría con gran éxito, porque Barcelona era una plaza que daba mucho ¿sabe usted? – y le pega un trago al vino –
Continúa en balado en su recuerdo con la mirada puesta en un punto fijo de la habitación donde hacemos la entrevista.
.- En el toro se aprende mucho de la vida, lo dijo Antoñito, porque el toro es violencia. Es bondad. En el toreo hay templanza, hay maldad, hay dolor. El toro significa triunfo y fracaso. – hace pausa y suspira – Y todo esto es la vida.
Arsenio murió a la edad de 80 años, pocos meses después de hacerle la entrevista.
No pudo terminar de contarme las cosas que sabía sobre el plumilla Ventura Bagües. Y las anécdotas con todas las figuras que hicieron el paseíllo en la plaza de Barcelona. De Manolete al que una tarde antes de hacer el paseíllo un pájaro se le cagó en la Montera. De Ordoñez que se encaró con un picador porque el caballo, desbocado le pegó un arreón y a poco lo tira al suelo. Que Finito, me dijo, era mejor de novillero que de matador. Que Antonio Barrera es un chaval a tener en cuenta, que se pone muy de verdad y le han pegado mucho y mal los toros. Que el Marín perdió el paso cuando hace unos años quisieron apoderarlo los Camará y él no quiso. Y que jamás olvidará a Puerta, Camino y el Viti. Del Cordobés me tenía que haber hablado mucho, pero no sé si bien o mal.
A Arsenio se la "traía floja", así me dijo, el congreso organizado por los subordinados de los taurinos, "esos de la plataforma". También que según se dice hubiera 700.000 aficionados a los toros en Cataluña, el 11% de los catalanes. Que cuatro de cada 10 prohibirían las corridas. Arsenio opina que eso son pachorradas. Que los políticos pueden prohibir y que nosotros podemos votar y que lo que el pueblo sienta se hará. Que le parecía una putada lo de los menores que no pudieran ir a los toros. Y que los periódicos son todos unos vendidos a quien les paga.
Me dijo:
.- Yo amo Poblenou porque es mío y porque así lo siento. Lo viví, lo lloré. Jamás he sentido el toreo como lo he sentido en esa plaza de toros. Si me quieren arrancar la vida que me la arranquen, lo hicieron con mi hermano en el 37. Pero lo que no me arrancarán es la honra de haber sido y sentirme torero. ¡Torero de Barcelona!.
Todo aquello que el Niño del Ché (apodo torero en honor del lugar donde murió su hermano) había definido como la vida se lo llevó litro y medio de gasoil que se bebió en una cuneta. El forense me dijo que esa muerte es horrorosa. Que te quema el estomago y derrite los pulmones.
¡El toreo es grandeza! ¡Que viva el toreo Ché!
Quizás lo ultimo en toreo que vieran sus ojos fue el festival taurino del 8 de abril de este año. Lo que sus ojos no hubieran querido ver es el deterioro al que, los hijos del gran Balañá, sometidos al poder político y a la humanización de la sociedad catalana, han llevado la plaza de Barcelona. La aberración de aquellos que pagan la plataforma defensora para salvarse ellos mismos. Es decir los taurinos para salvarse entre ellos, no para salvar la integridad y la pureza de la fiesta.
Arsenio, El Niño del Ché, aun con respeto no hubiera querido ver carteles en la plaza que le hizo más feliz, con toreros secundones y de última fila. Yo sé que Arsenio, de tener poder, ¡pobre mío! hubiera hecho lo posible taurinamente hablando porque hoy día no tuviera sentido la Ley de Protección Animal, cuando aún nos matamos entre nosotros esgrimiendo éticas diferentes. La nueva ley de protección de los animales. Y tampoco hubiera consentido La Corrida Moderna de Távora.
.- ¿Que Távora ganó un pleito al ayuntamiento? – me preguntó –
.- Sí lo ganó – le contesté – porque como había un rejoneador en su espectáculo lo prohibieron y lo indemnizaron luego.
.- Ese chico del teatro no hace más que poner lo que ve en España.
Y a lo mejor llevaba razón. Que las sociedades ceden valores en beneficio de otros valores. Lo que ocurre es que para muchos, esos que nos quieren imponer, ya no son valores... quizás suicidios lentos.
¡En tu gloria Ché, en tu gloria!
04 septiembre 2006
ARREOS A LA VAQUERA
Estos de la izquierda son distintos cabezales vaqueros con varias embocaduras según la sensibilidad del caballo en la boca.Esta de abajo es la montura vaquera, la parte delantera solo es una perilla, la sujeción hay que hacerla sobre las rodillas para guardar bien el equilibrio no tiene ventajas sobre la mixta.

Esta es la montura mixta. La parte delantera es como se ve de forma corrida lo que posibilita encajar las piernas y sujetarse para guardar el equilibrio mejor, tiene más ventajas para el jinete.Nota: las fotografias son tomadas de la web domavaqueradigital.com
MONTAR A LA VAQUERA
MONTAR A LA VAQUERA
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
El niño de Leonardo, Leonardo Hernández no usa zahones cuando torea a caballo y eso es como ir medio desnudo. Es como si el torero por ir más cómodo no usara la chaquetilla. El hijo de Leonardo atenta contra el decoro en el arte de torear a caballo y rejonear. Además el niño de Leonardo usa los bocados según los introdujo Pablo Hermoso a quien sustituyó en Palencia. Con Camas (par de patas del bocado) más o menos largas según la boca del caballo y sin lunetas (parte en forma de luna que une las Camas del bocado). Además Leonardo hijo, como casi todos los jóvenes rejoneadores, usa por sistema la montura vaquera mixta que les da más protección y más ajuste con el único motivo de caballear más y templar menos, así se evitan que se caigan del caballo cuando andan dando caballazos por esas plazas. Leonardo hijo, con 17 añitos, debería ir teniendo claro si quiere ir de feria o a faenar. Es decir si quiere ir de feria puede ir sin zahones, pero si va a faenar con monturas destacadas en plazas destacadas debe llevarlos. Es determinar si quiere llevar traje corto, o traje campero llamado vaquero. Otra cosa que "er niño hase" imitando al navarro, es echar pie a tierra sin haber doblado el toro con lo que se ve desairado en múltiples ocasiones. "Ar niño" en Palencia le regalaron las dos orejas por una entonada actuación en el sexto y de vacío en el tercero por pinchar al toro de Sánchez Cobaleda después de una actuación inconscientemente arriesgada en las piruetas y medias vueltas en la cara del toro que tocó nada más, a Dios gracias, al caballo en varias ocasiones.
Los toros de Sánchez Cobaleda, exageradamente desmochados, no dieron buen juego en general. Los rejoneadores tuvieron que arriesgar sus caballos, a veces inútilmente ante animales tan poco propicios para el arte ecuestre. Por ejemplo a los caballos de Diego Ventura en el segundo de la tarde en actuación más precipitada siendo la del quinto una faena más centrada y mejor urdida. Recibió dos orejas baratas en el segundo y deberá cuidar de impedir que Guaraní cocee a los toros cuando estos le besan las nalgas. Claro que Ventura lo que deberá hacer es emplear la técnica propia del temple para que ningún toro tope a sus caballos. En su descargo que el toro segundo embestía a arreones.
Montar a la vaquera que es estilo principal de la monta en Andalucía y por extensión en España es lo que hace Fermín Bohórquez. Se monta a la manera andaluza y se monta a la manera portuguesa o a la mejicana o a la vaquera americana, léase la de los chicos de vacas americanos. También se puede montar de otras formas, pero el hecho de la monta conlleva la doma del caballo. A la manera andaluza vaquera para arrear el ganado bravo, al estilo portugués, señorial y elegante que se deriva de los estilos ecuestres que llaman a la Federica. Y a las formas americanas. Montar a la inglesa es otra cosa debido a que es una forma más propia de paseo que de manejo de ganado.
Fermín Bohórquez se viste con traje corto completo incluidos sus zahones. Viste a la forma campera de la tierra. Usa monturas vaqueras que necesitan de más pericia y sujeción de parte del jinete y emplea en sus caballos bocados vaqueros que no ofrecen comodidad al manejo de la mano del caballero cuando la emplea sobre la boca del animal. Es ahora este rejoneador jerezano el más puro en sus formas, tanto en la presentación como en el toreo en sí. ¡Quién lo diría! Hemos conocido la juventud de este rejoneador dando caballazos por doquier para abrirse paso en este mundo. Ahora para general satisfacción del aficionado al toreo a caballo emplea más la pureza pese a que en Palencia no cortara nada más que una oreja del cuarto en cuya faena usó muchos caballos para intentar hacer algo con el toro excesivamente quedo, entre ellos una yegua de capa Isabela que no reunía lo suficiente para guardar estética y manejarla bien.
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
El niño de Leonardo, Leonardo Hernández no usa zahones cuando torea a caballo y eso es como ir medio desnudo. Es como si el torero por ir más cómodo no usara la chaquetilla. El hijo de Leonardo atenta contra el decoro en el arte de torear a caballo y rejonear. Además el niño de Leonardo usa los bocados según los introdujo Pablo Hermoso a quien sustituyó en Palencia. Con Camas (par de patas del bocado) más o menos largas según la boca del caballo y sin lunetas (parte en forma de luna que une las Camas del bocado). Además Leonardo hijo, como casi todos los jóvenes rejoneadores, usa por sistema la montura vaquera mixta que les da más protección y más ajuste con el único motivo de caballear más y templar menos, así se evitan que se caigan del caballo cuando andan dando caballazos por esas plazas. Leonardo hijo, con 17 añitos, debería ir teniendo claro si quiere ir de feria o a faenar. Es decir si quiere ir de feria puede ir sin zahones, pero si va a faenar con monturas destacadas en plazas destacadas debe llevarlos. Es determinar si quiere llevar traje corto, o traje campero llamado vaquero. Otra cosa que "er niño hase" imitando al navarro, es echar pie a tierra sin haber doblado el toro con lo que se ve desairado en múltiples ocasiones. "Ar niño" en Palencia le regalaron las dos orejas por una entonada actuación en el sexto y de vacío en el tercero por pinchar al toro de Sánchez Cobaleda después de una actuación inconscientemente arriesgada en las piruetas y medias vueltas en la cara del toro que tocó nada más, a Dios gracias, al caballo en varias ocasiones.
Los toros de Sánchez Cobaleda, exageradamente desmochados, no dieron buen juego en general. Los rejoneadores tuvieron que arriesgar sus caballos, a veces inútilmente ante animales tan poco propicios para el arte ecuestre. Por ejemplo a los caballos de Diego Ventura en el segundo de la tarde en actuación más precipitada siendo la del quinto una faena más centrada y mejor urdida. Recibió dos orejas baratas en el segundo y deberá cuidar de impedir que Guaraní cocee a los toros cuando estos le besan las nalgas. Claro que Ventura lo que deberá hacer es emplear la técnica propia del temple para que ningún toro tope a sus caballos. En su descargo que el toro segundo embestía a arreones.
Montar a la vaquera que es estilo principal de la monta en Andalucía y por extensión en España es lo que hace Fermín Bohórquez. Se monta a la manera andaluza y se monta a la manera portuguesa o a la mejicana o a la vaquera americana, léase la de los chicos de vacas americanos. También se puede montar de otras formas, pero el hecho de la monta conlleva la doma del caballo. A la manera andaluza vaquera para arrear el ganado bravo, al estilo portugués, señorial y elegante que se deriva de los estilos ecuestres que llaman a la Federica. Y a las formas americanas. Montar a la inglesa es otra cosa debido a que es una forma más propia de paseo que de manejo de ganado.
Fermín Bohórquez se viste con traje corto completo incluidos sus zahones. Viste a la forma campera de la tierra. Usa monturas vaqueras que necesitan de más pericia y sujeción de parte del jinete y emplea en sus caballos bocados vaqueros que no ofrecen comodidad al manejo de la mano del caballero cuando la emplea sobre la boca del animal. Es ahora este rejoneador jerezano el más puro en sus formas, tanto en la presentación como en el toreo en sí. ¡Quién lo diría! Hemos conocido la juventud de este rejoneador dando caballazos por doquier para abrirse paso en este mundo. Ahora para general satisfacción del aficionado al toreo a caballo emplea más la pureza pese a que en Palencia no cortara nada más que una oreja del cuarto en cuya faena usó muchos caballos para intentar hacer algo con el toro excesivamente quedo, entre ellos una yegua de capa Isabela que no reunía lo suficiente para guardar estética y manejarla bien.
30 agosto 2006
REGLAMENTO TAURINO: Una polémica inacabable
Pepe García, primero aficionado y despues presidente que fue de la plaza de toros de Almeria, hoy dia devuelto al sano juicio del buen aficionado, nos pone en el entendimiento de la reglamentación taurina y sus cambios. Lo curioso es que la reflexión fue hecha antes de que se gestara el reglamento que hoy dia padecemos en Andalucía.
REGLAMENTO TAURINO: Una polémica inacabable.-
Desde que a mediadas del Siglo XIX apareciesen los primeros Reglamentos Taurinos que merecen este apelativo, mucha agua ha corrido bajo los puentes; sin embargo, el desconocimiento de unos, la mala fe de otros, los intereses sesgados de éstos y aquéllos han conseguido crear tal estado de confusión que, en la actualidad, más de un "ilustre" cofrade de la familia taurina se ha empeñado en hacernos ver que estamos en el peor de los mundos posibles, achacando a otros lo que, a buen seguro, son lacras y vicios de cosecha propia, sin ruborizarse por usar la mentira a destajo para arremeter contra honras y conocimientos ajenos y usando de argumentos tales que en ellos resulta casi imposible deslindar la estulticia de la maldad.
Pero vayamos por partes. El origen de la intervención administrativa en la Fiesta de Toros se produce por un motivo contradictorio: rechazo intelectual y, al mismo tiempo, preocupación inicial en el Poder por el Orden Público en un espectáculo de gran predicamento y esencialmente popular. En definitiva, a la Policía se le encarga bailar con una competencia que nadie quiere, que "huele mal" para las delicadas narices de la " intelligentzia" al uso.
Claro es que el proceso histórico de la Fiesta -cada vez más rica y compleja- destruye tan simplista como equivocado planteamiento, y así resulta curioso comprobar cómo las reglamentaciones taurinas abordan y añaden nuevas preocupaciones a la inicial del orden público, agregando, sucesivamente, las siguientes a los textos legales en su articulado: intervención técnica en el desarrollo de la lidia, medidas para garantizar la integridad del espectáculo, defensa de los derechos del espectador y de humanización del festejo y, por último, iniciativas de fomento y protección del mismo, siquiera sea de forma incipiente y no satisfactoria.
En definitiva, la Administración se " metió en el toro" a regañadientes y en la actualidad lo defiende de forma aparentemente convencida.
Curiosamente, en el estamento taurino ha ocurrido lo contrario: de instar a la Administración a intervenir (la tauromaquia de Paquiro esboza aspectos reglamentarios, los ganaderos solicitaron la intervención de los veterinarios en los reconocimientos, todos los taurinos vieron durante años a la Autoridad Gubernativa como garante de seriedad y un mínimo rigor en la Fiesta), hoy en día la moda está en hablar de " autogestion ", aprovechando cualquier ocasión en prensa, radio, televisión, etc. para descalificar a Presidentes, veterinarios delegados etc., so pretexto de rigorismo, arbitrariedad, ignorancia y otras lindezas por el estilo.
¿Por qué será?. La respuesta es sencilla: ahora no les conviene la Administración, ahora se quieren someter – como buenos demócratas – al dictamen soberano del público, que no de la afición, que es una mínima parte de ese público.
No pretendo ofender la inteligencia de los demás y espero que cada uno saque sus conclusiones y sepa desmontar este tinglado; no obstante, no seria malo dar un aviso a navegantes y establecer ciertas premisas.
Preguntémonos todos si, hoy como nunca, el espectáculo taurino rinde beneficios; preguntémonos si el toro – base y fundamento de la Fiesta – se encuentra en su mejor momento de casta, poder y pujanza (no hablo de nobleza); preguntémonos si el arte del toreo no es hoy de una plasticidad encomiable, pero también acusa falta de emoción por la situación del ganado bravo, preguntémonos si la afición es numerosa y homogénea (toristas, toreristas, toreistas, "videoaficionados," "fotoaficionados", "abrazadores", "besucones" etc.); preguntémonos si hay o no hay fraude en la integridad del toro; preguntémonos.....
Que cada uno se responda lo que quiera.-
Almería, julio de l.999
Fado: JOSE GARCIA SANCHEZ.-
REGLAMENTO TAURINO: Una polémica inacabable.-
Desde que a mediadas del Siglo XIX apareciesen los primeros Reglamentos Taurinos que merecen este apelativo, mucha agua ha corrido bajo los puentes; sin embargo, el desconocimiento de unos, la mala fe de otros, los intereses sesgados de éstos y aquéllos han conseguido crear tal estado de confusión que, en la actualidad, más de un "ilustre" cofrade de la familia taurina se ha empeñado en hacernos ver que estamos en el peor de los mundos posibles, achacando a otros lo que, a buen seguro, son lacras y vicios de cosecha propia, sin ruborizarse por usar la mentira a destajo para arremeter contra honras y conocimientos ajenos y usando de argumentos tales que en ellos resulta casi imposible deslindar la estulticia de la maldad.
Pero vayamos por partes. El origen de la intervención administrativa en la Fiesta de Toros se produce por un motivo contradictorio: rechazo intelectual y, al mismo tiempo, preocupación inicial en el Poder por el Orden Público en un espectáculo de gran predicamento y esencialmente popular. En definitiva, a la Policía se le encarga bailar con una competencia que nadie quiere, que "huele mal" para las delicadas narices de la " intelligentzia" al uso.
Claro es que el proceso histórico de la Fiesta -cada vez más rica y compleja- destruye tan simplista como equivocado planteamiento, y así resulta curioso comprobar cómo las reglamentaciones taurinas abordan y añaden nuevas preocupaciones a la inicial del orden público, agregando, sucesivamente, las siguientes a los textos legales en su articulado: intervención técnica en el desarrollo de la lidia, medidas para garantizar la integridad del espectáculo, defensa de los derechos del espectador y de humanización del festejo y, por último, iniciativas de fomento y protección del mismo, siquiera sea de forma incipiente y no satisfactoria.
En definitiva, la Administración se " metió en el toro" a regañadientes y en la actualidad lo defiende de forma aparentemente convencida.
Curiosamente, en el estamento taurino ha ocurrido lo contrario: de instar a la Administración a intervenir (la tauromaquia de Paquiro esboza aspectos reglamentarios, los ganaderos solicitaron la intervención de los veterinarios en los reconocimientos, todos los taurinos vieron durante años a la Autoridad Gubernativa como garante de seriedad y un mínimo rigor en la Fiesta), hoy en día la moda está en hablar de " autogestion ", aprovechando cualquier ocasión en prensa, radio, televisión, etc. para descalificar a Presidentes, veterinarios delegados etc., so pretexto de rigorismo, arbitrariedad, ignorancia y otras lindezas por el estilo.
¿Por qué será?. La respuesta es sencilla: ahora no les conviene la Administración, ahora se quieren someter – como buenos demócratas – al dictamen soberano del público, que no de la afición, que es una mínima parte de ese público.
No pretendo ofender la inteligencia de los demás y espero que cada uno saque sus conclusiones y sepa desmontar este tinglado; no obstante, no seria malo dar un aviso a navegantes y establecer ciertas premisas.
Preguntémonos todos si, hoy como nunca, el espectáculo taurino rinde beneficios; preguntémonos si el toro – base y fundamento de la Fiesta – se encuentra en su mejor momento de casta, poder y pujanza (no hablo de nobleza); preguntémonos si el arte del toreo no es hoy de una plasticidad encomiable, pero también acusa falta de emoción por la situación del ganado bravo, preguntémonos si la afición es numerosa y homogénea (toristas, toreristas, toreistas, "videoaficionados," "fotoaficionados", "abrazadores", "besucones" etc.); preguntémonos si hay o no hay fraude en la integridad del toro; preguntémonos.....
Que cada uno se responda lo que quiera.-
Almería, julio de l.999
Fado: JOSE GARCIA SANCHEZ.-
27 agosto 2006
TRIUNFALISMO A BORBOTONES
FERIA DE ALMERIA 2006. ULTIMA DE ABONO
TRIUNFALISMO A BORBOTONES
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
La casa Chopera ha hecho balance y le vuelven a salir las cuentas de una feria agradecida con mucho dinero en taquilla y menor concierto artístico, por supuesto los toros en general impresentables. Oscar ha dicho que ha habido toros sueltos y es verdad, ha dicho que el Torreón sacó genio y eso es descaste, ha dicho que la del Marqués no se ha movido y eso es descaste y saldo de camadas. Que todas las tardes se ha visto algo y lleva razón, menos la penúltima que fue la peor del ciclo y fue la más “triste”. Ha dicho que el Cid no ha estado bien que esa tarde con Morante y Ruiz Manuel hubo menos gente que en la novillada y el mismo ejemplo en la de Cesar Jiménez con el que confiesa haberse equivocado al darle la responsabilidad del cartel del viernes y ser la peor tarde en la taquilla. Chopera se plantea no pagarle. Ha dicho el empresario que a Ruiz Manuel se le fue un gran toro bajo su opinión y que le ha gustado Castella y Talavante aunque este tenga que madurar como torero. Que verá de traer para otro año a Pablo Hermoso con dos rejoneadores más y que de lo que si está seguro es que tiene que subir el nivel del trapío de las ganaderías que nunca debió dejarlo para otras plazas suyas. Total, dolor de los pecados y propósito de la enmienda. Está bien pues, ahora cumpla la penitencia y al año que viene.
En la tarde de ayer el triunfalismo se salía a borbotones por los tejadillos de la plaza y llegaba a inundar, chorreando por las paredes abajo, todo lo que encontraba a su paso: Coches, papeleras, casas, terrazas y bares, hasta quedar la ciudad de Almería inundada de un enfandilamiento enloquecido que no ha hecho otra cosa más que dejar afición. Los chavales y chavalas venidos de todos los rincones de la provincia salían hablando del Fandi. Los chavales y chavalas eran casi la mayoría en la plaza. Los demás también hablaban pero los jóvenes más. El triunfalismo se saldó con seis orejas que se reparten de la siguiente forma: una a Finito en el cuarto toro, dos a Fandi por su trasteo al segundo y una más en el quinto. Eduardo Gallo se llevó una y una en su esportón.
A causa de las orejas el señor presidente se llevó la bronca más sonora y cerrada que un servidor haya escuchado esta temporada en plaza alguna porque al Fandi le negó la segunda de su segundo toro y allí se armó el estrépito. El señor presidente hizo bien en no concederla igual que hizo mal en conceder las de Gallo y la de muchos toreros en esta feria en la que se han cortado veintidós que se dice pronto y que no corresponde con lo realmente expresado por los toreros en el ruedo.
La ganadería de los Hermanos García Jiménez – más encaste Juan Pedro, en realidad toda la feria ha tenido ese encaste – se puede considerar en su conjunto la mejor del ciclo, desigual de presentación por ser los tres primeros unos novillos y mejor presentados los tres últimos. En general muy flojos, algunos inválidos como el primero que fue devuelto a los corrales y sustituido por uno con cuajo de la ganadería de Rivera de Campo Cerrado, manso sin argumento favorable para salvarle algo. El resto encastados en distinto grado y llegando a las faenas: segundo bueno por el derecho y muy bueno por el izquierdo. El tercero aprovechable por el pitón derecho quedándose por el izquierdo. El cuarto sin fijeza pero a su aire sin molestar por ambos pitones. El quinto se dejó y el sexto con interés no queriendo nada en la corta distancia.
FINITO DE CORDOBA: puso voluntad con el sobrero pero el publico tomó partido por el toro que aunque no se lo merecía lo aplaudió al arrastre y pitó al torero. Al cuarto le cuajó unos buenos muletazos al natural enfibrado en una labor más para desengañar al toro para que se dejara que para redondear las tandas. Es la vez que mejor lo he visto esta temporada.
EL FANDI: después de un saludo capotero de rodillas al segundo de la tarde le arreó en los lomos un par en los medios andándole hacia atrás. Un segundo hacia atrás también pero saliendo desde el tercio y clavando a cabeza pasada y un tercero saliendo desde el estribo para ponerlas al violín. Quemaban las palmas en las palmas de las manos de los espectadores. Luego en la faena toreó al natural como si de un torero artista se tratara y la afición se tiraba de los pelos no creyéndose lo que veía. Un servidor ya había visto este toreo bueno del Fandi y resultó que también sabía torear pero se prodiga poco, la verdad. Al quinto le puso un par de poder a poder, un segundo mejor todavía, un tercero al violín y un cuarto al quiebro. Con el toro que iba y venía pero cuidándolo lo llevó y le sacó una faena equilibrada para las condiciones de flojedad del animal.
GALLO: con el tercero estuvo efectista en una faena superficial de toreo aliviado y de adornos. Con el que cerraba plaza y feria equivocó las distancias. Hubo decisión y precipitación. Cuando se las daba el toro iba bien. Cuando se las acortaba el toro le protestaba.
Aquí paz y allí gloria
TRIUNFALISMO A BORBOTONES
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
La casa Chopera ha hecho balance y le vuelven a salir las cuentas de una feria agradecida con mucho dinero en taquilla y menor concierto artístico, por supuesto los toros en general impresentables. Oscar ha dicho que ha habido toros sueltos y es verdad, ha dicho que el Torreón sacó genio y eso es descaste, ha dicho que la del Marqués no se ha movido y eso es descaste y saldo de camadas. Que todas las tardes se ha visto algo y lleva razón, menos la penúltima que fue la peor del ciclo y fue la más “triste”. Ha dicho que el Cid no ha estado bien que esa tarde con Morante y Ruiz Manuel hubo menos gente que en la novillada y el mismo ejemplo en la de Cesar Jiménez con el que confiesa haberse equivocado al darle la responsabilidad del cartel del viernes y ser la peor tarde en la taquilla. Chopera se plantea no pagarle. Ha dicho el empresario que a Ruiz Manuel se le fue un gran toro bajo su opinión y que le ha gustado Castella y Talavante aunque este tenga que madurar como torero. Que verá de traer para otro año a Pablo Hermoso con dos rejoneadores más y que de lo que si está seguro es que tiene que subir el nivel del trapío de las ganaderías que nunca debió dejarlo para otras plazas suyas. Total, dolor de los pecados y propósito de la enmienda. Está bien pues, ahora cumpla la penitencia y al año que viene.
En la tarde de ayer el triunfalismo se salía a borbotones por los tejadillos de la plaza y llegaba a inundar, chorreando por las paredes abajo, todo lo que encontraba a su paso: Coches, papeleras, casas, terrazas y bares, hasta quedar la ciudad de Almería inundada de un enfandilamiento enloquecido que no ha hecho otra cosa más que dejar afición. Los chavales y chavalas venidos de todos los rincones de la provincia salían hablando del Fandi. Los chavales y chavalas eran casi la mayoría en la plaza. Los demás también hablaban pero los jóvenes más. El triunfalismo se saldó con seis orejas que se reparten de la siguiente forma: una a Finito en el cuarto toro, dos a Fandi por su trasteo al segundo y una más en el quinto. Eduardo Gallo se llevó una y una en su esportón.
A causa de las orejas el señor presidente se llevó la bronca más sonora y cerrada que un servidor haya escuchado esta temporada en plaza alguna porque al Fandi le negó la segunda de su segundo toro y allí se armó el estrépito. El señor presidente hizo bien en no concederla igual que hizo mal en conceder las de Gallo y la de muchos toreros en esta feria en la que se han cortado veintidós que se dice pronto y que no corresponde con lo realmente expresado por los toreros en el ruedo.
La ganadería de los Hermanos García Jiménez – más encaste Juan Pedro, en realidad toda la feria ha tenido ese encaste – se puede considerar en su conjunto la mejor del ciclo, desigual de presentación por ser los tres primeros unos novillos y mejor presentados los tres últimos. En general muy flojos, algunos inválidos como el primero que fue devuelto a los corrales y sustituido por uno con cuajo de la ganadería de Rivera de Campo Cerrado, manso sin argumento favorable para salvarle algo. El resto encastados en distinto grado y llegando a las faenas: segundo bueno por el derecho y muy bueno por el izquierdo. El tercero aprovechable por el pitón derecho quedándose por el izquierdo. El cuarto sin fijeza pero a su aire sin molestar por ambos pitones. El quinto se dejó y el sexto con interés no queriendo nada en la corta distancia.
FINITO DE CORDOBA: puso voluntad con el sobrero pero el publico tomó partido por el toro que aunque no se lo merecía lo aplaudió al arrastre y pitó al torero. Al cuarto le cuajó unos buenos muletazos al natural enfibrado en una labor más para desengañar al toro para que se dejara que para redondear las tandas. Es la vez que mejor lo he visto esta temporada.
EL FANDI: después de un saludo capotero de rodillas al segundo de la tarde le arreó en los lomos un par en los medios andándole hacia atrás. Un segundo hacia atrás también pero saliendo desde el tercio y clavando a cabeza pasada y un tercero saliendo desde el estribo para ponerlas al violín. Quemaban las palmas en las palmas de las manos de los espectadores. Luego en la faena toreó al natural como si de un torero artista se tratara y la afición se tiraba de los pelos no creyéndose lo que veía. Un servidor ya había visto este toreo bueno del Fandi y resultó que también sabía torear pero se prodiga poco, la verdad. Al quinto le puso un par de poder a poder, un segundo mejor todavía, un tercero al violín y un cuarto al quiebro. Con el toro que iba y venía pero cuidándolo lo llevó y le sacó una faena equilibrada para las condiciones de flojedad del animal.
GALLO: con el tercero estuvo efectista en una faena superficial de toreo aliviado y de adornos. Con el que cerraba plaza y feria equivocó las distancias. Hubo decisión y precipitación. Cuando se las daba el toro iba bien. Cuando se las acortaba el toro le protestaba.
Aquí paz y allí gloria
26 agosto 2006
NO CORTARON OREJAS
FERIA DE ALMERIA 2006. SEXTA DE ABONO
NO CORTARON OREJAS
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Lo que hizo la terna en la tarde de ayer en la plaza de toros de Almería es tan imposible como salir por la Puerta del Príncipe. No cortar orejas, ni una, en esta plaza, es tanto o más como cortar tres en Sevilla. Esa fue la virtud de los toreros, o la tragedia, porque no se concibe una tarde así por este público agradecido que se aburrió como jamás lo había hecho en diez años que llevo viniendo a esta feria. Todos pusieron de su parte, toros y toreros y cuando no hay entendimiento entre ambos las cosas no marchan.
Queda sobradamente dicho que la feria no va bien en cuanto a presentación de ganado. Esto dice Oscar Chopera que piensa arreglarlo el próximo año subiendo el nivel del trapío de las corridas. Pero que en cuanto a la casta el no es culpable. Ni el aficionado tampoco. El aficionado paga por ver toros bravos o cuanto menos con movilidad y no inválidos y ello se encontrará mejor en las camadas punteras de las ganaderías que en las colas. Las punteras se compran con billete grande y las colas con pequeño. De manera que los productos que se compran son arreglo a lo que se paga por ellos. Pues igual que en todos los ordenes mercantiles.
Otra cosa también son los toreros que cuando no están, no están, y además es imposible que estén, lo que pasa es que la terna compuesta por Antonio Barrera, Cesar Jiménez y Matías Tejela, con ser una terna para aficionados terminó siendo una de birlongos matadores que no supieron emocionar al respetable con una corridita a modo de Santiago Domecq.
Los toros desigualmente presentados, inválidos y manejables debieron haber sorteado toreros más capaces.
ANTONIO BARRERA hizo lo más aprovechable de la tarde con el jabonero cuarto un toro bien presentado pero escaso de pitones que cumplió en varas galopó en banderillas con un son extraordinario y con codicia persiguiendo a los banderilleros. Fue bueno por los dos pitones pero el matador nos lo enseñó poco por el izquierdo. Lo mejor por el pitón derecho en fases centradas y llevándolo con ritmo. En realidad la faena supo a poco. Después de tres pinchazos y descabello dio una vuelta con leves protestas. El toro fue aplaudido en el arrastre.
En el primero un zapato bien hecho atacado de kilos y rayano en la invalidez derrumbándose en banderillas comenzó la faena con pases cambiados y luego por el pitón derecho alcanzó buenos momentos. El toro fue pitado en el arrastre.
CESAR JIMENEZ defraudó en Almería. Primero al empresario porque creía que le iba a llevar gente a la plaza. Se vio que no. La peor entrada. Segundo al publico que esperaba más arrebato y se encontró poca ambición. El segundo toro era de hechuras un novillo inválido pero muy bueno para la muleta. Se dejaba por los dos pitones y se pitó en el arrastre. Por pinchar un trasteo aseado solo fue ovacionado. Con el descastado quinto Cesar se equivocó, no porque no supiera plantearle la faena, que no supo, sino porque le pudo la abulia cuando vio, sin hacer esfuerzo, que el animal se rajaba y él se paraba dejándolo rajarse cuando debió ir a buscarle la pelea donde el toro la pidiera. Tras los pitos al toro cuando se lo llevaban al desolladero, escuchó silencio.
MATIAS TEJELA topó con un tercero que derrochó genio en varas, y fue sin humillar a banderillas. En la muleta repitió las embestidas con interés llevándolo el madrileño sin torear y errando en las distancias por el pitón izquierdo. Palmitas al toro y ovación al torero.
El que cerraba plaza fue un toro mal hecho, feo, que tomó una vara y que acudió franco a banderillas. En la muleta fue el mejor de todos repitiendo por los dos pitones con bondad y recorrido. El matador, ni se enteró, lo dejó ir y se acabó antes que el toro que terminó muerto más que de media trasera y caída, de aburrimiento. Silencio.
Aquí paz y allí gloria.
NO CORTARON OREJAS
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Lo que hizo la terna en la tarde de ayer en la plaza de toros de Almería es tan imposible como salir por la Puerta del Príncipe. No cortar orejas, ni una, en esta plaza, es tanto o más como cortar tres en Sevilla. Esa fue la virtud de los toreros, o la tragedia, porque no se concibe una tarde así por este público agradecido que se aburrió como jamás lo había hecho en diez años que llevo viniendo a esta feria. Todos pusieron de su parte, toros y toreros y cuando no hay entendimiento entre ambos las cosas no marchan.
Queda sobradamente dicho que la feria no va bien en cuanto a presentación de ganado. Esto dice Oscar Chopera que piensa arreglarlo el próximo año subiendo el nivel del trapío de las corridas. Pero que en cuanto a la casta el no es culpable. Ni el aficionado tampoco. El aficionado paga por ver toros bravos o cuanto menos con movilidad y no inválidos y ello se encontrará mejor en las camadas punteras de las ganaderías que en las colas. Las punteras se compran con billete grande y las colas con pequeño. De manera que los productos que se compran son arreglo a lo que se paga por ellos. Pues igual que en todos los ordenes mercantiles.
Otra cosa también son los toreros que cuando no están, no están, y además es imposible que estén, lo que pasa es que la terna compuesta por Antonio Barrera, Cesar Jiménez y Matías Tejela, con ser una terna para aficionados terminó siendo una de birlongos matadores que no supieron emocionar al respetable con una corridita a modo de Santiago Domecq.
Los toros desigualmente presentados, inválidos y manejables debieron haber sorteado toreros más capaces.
ANTONIO BARRERA hizo lo más aprovechable de la tarde con el jabonero cuarto un toro bien presentado pero escaso de pitones que cumplió en varas galopó en banderillas con un son extraordinario y con codicia persiguiendo a los banderilleros. Fue bueno por los dos pitones pero el matador nos lo enseñó poco por el izquierdo. Lo mejor por el pitón derecho en fases centradas y llevándolo con ritmo. En realidad la faena supo a poco. Después de tres pinchazos y descabello dio una vuelta con leves protestas. El toro fue aplaudido en el arrastre.
En el primero un zapato bien hecho atacado de kilos y rayano en la invalidez derrumbándose en banderillas comenzó la faena con pases cambiados y luego por el pitón derecho alcanzó buenos momentos. El toro fue pitado en el arrastre.
CESAR JIMENEZ defraudó en Almería. Primero al empresario porque creía que le iba a llevar gente a la plaza. Se vio que no. La peor entrada. Segundo al publico que esperaba más arrebato y se encontró poca ambición. El segundo toro era de hechuras un novillo inválido pero muy bueno para la muleta. Se dejaba por los dos pitones y se pitó en el arrastre. Por pinchar un trasteo aseado solo fue ovacionado. Con el descastado quinto Cesar se equivocó, no porque no supiera plantearle la faena, que no supo, sino porque le pudo la abulia cuando vio, sin hacer esfuerzo, que el animal se rajaba y él se paraba dejándolo rajarse cuando debió ir a buscarle la pelea donde el toro la pidiera. Tras los pitos al toro cuando se lo llevaban al desolladero, escuchó silencio.
MATIAS TEJELA topó con un tercero que derrochó genio en varas, y fue sin humillar a banderillas. En la muleta repitió las embestidas con interés llevándolo el madrileño sin torear y errando en las distancias por el pitón izquierdo. Palmitas al toro y ovación al torero.
El que cerraba plaza fue un toro mal hecho, feo, que tomó una vara y que acudió franco a banderillas. En la muleta fue el mejor de todos repitiendo por los dos pitones con bondad y recorrido. El matador, ni se enteró, lo dejó ir y se acabó antes que el toro que terminó muerto más que de media trasera y caída, de aburrimiento. Silencio.
Aquí paz y allí gloria.
25 agosto 2006
BAJO LA LEY DE SU CRITERIO
FERIA DE ALMERIA 2006. QUINTA DE ABONO
BAJO LA LEY DE SU CRITERIO
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Lo más importante del toreo es el verbo emocionar y fundamentalmente la emoción parte del toro por su casta, fuerza y fiereza y del torero por su disposición a contribuir a la emoción. Si falta algo de esto, será el torero el que ponga sus criterios de emoción que partirán fundamentalmente de su responsabilidad. Talavante bajo la ley de su criterio ha emocionado al público de Almería y por hoy basta. Mañana quizás le pidamos otra cosa que también tendrá que ver con la emoción del toreo, pero ayer en su reaparición, con la herida fresca y nuevamente abierta por un toro cuando se preparaba para su reaparición y con la fiebre de la infección encima, es suficiente.
En el nuevo reglamento de Andalucía se ha perdido la oportunidad de arreglar muchas cosas y entre otras lo de las corridas mixtas. Las corridas mixtas sean de novilleros con matadores o rejoneadores con toreros a pie, como ha sido el caso de la de ayer en Almería, son corridas ventajistas para alguna de las dos partes. Por ejemplo para Hermoso de Mendoza. Cuya ventaja era matar dos toros elegidos contra cuatro elegidos también pero sorteados y no medidos con el mismo rasero que debería medirse al matador. Carlos Crivell es muy gráfico en esta apreciación, porque dice que por ejemplo a la hora de matar al rejoneador se le permite en cualquier lugar, no descarado, del toro y a los matadores se les mide con exigente criterio la colocación de la espada. Hay más razones en la opinión de Crivell, que comparto, por las que se deberían eliminar de las programaciones taurinas dichos festejos mixtos. Los matadores enfrentados a matadores, como los novilleros y los rejoneadores entre si. El reglamento andaluz admite en su articulado la promoción de dichos festejos. En cualquier caso la feria de Almería tiene entidad suficiente como para dar una corrida de rejones pura y no andar, como andan los Choperas, mareando la perdiz con esta mixta con el solo objeto de favorecer a su torero Hermoso.
Nuevamente hemos visto en esta feria un terrible problema de ganado. La empresa ha venido a traer los desechos de animales que no ha querido para sus plazas del norte, comprando saldos y restos de camadas para hacer aún más rentables los buenos dineros que gana aquí.
De los Espartales ha elegido dos toros fuera de tipo para su torero Hermoso. El primero invalido y descastado y el cuarto con justa acometividad pero suficiente para sacarle faena.
Los cuatro del Marqués de Domecq de correcta presentación pero con sospechas de afeitado. Tres de ellos cinqueños. El segundo mansurrón y pitado en el arrastre, parado en la muleta. El tercero acapachado y sin rematar de atrás estuvo a su aire en los primeros tercios yendo bien a la muleta por los dos pitones. El quinto descastado, pitado al arrastre y el sexto un descastado que embestía arreando viniéndose a bajo y parándose.
Pablo Hermoso de Mendoza cortó tres orejas en esta preparada corrida para su lucimiento, por una primera faena con mucho oficio, después de que por su acción el toro se invalidara teniéndolo que hacer todo el rejoneador estellés a partir de ahí y por una al cuarto, medida, templada, y con donosura de maestro en plaza, doma y monta.
Manzanares entendió al segundo toro. Haciéndole las cosas muy despacito, encelándolo, enseñándole sobre todo la dulzura de su muleta para desengañarlo de cualquier tipo de violencia sobre el. En el quinto estuvo porfión y decidido. A los dos toros los mató bien aunque con estocadas de distinta colocación. Mejor la de su primero que la de su segundo.
La concepción del toreo de Talavante, la ley de su criterio, también entra de lleno en la resolución del teorema que ayer enunciábamos con el toreo de Castella, de Poincaré. Los terrenos que se pisan, los espacios que se adoptan, las distancias que se admiten. Eso que nos ayudaría a entender mejor el universo taurino, ha venido a enunciarlo también Talavante en su primer toro, bajo el rigor de la quietud, la ligazón y la concepción de un toreo aplomado que en ocasiones resultaba templado y en otras destemplado quizás por el terreno pisado que podría confundirse, y ahí debe estar el torero para desmentirlo, con el toreo encimista. La muleta de Talavante actuaba como látigo si por ello se entiende el dominio y el sometimiento del toro. En el sexto la muleta del extremeño parecía hacerlo importante al toro y consecuentemente al torero. La horizontalidad del animal y la verticalidad del torero eran dos ejes que daban vida a una faena que nada hubiera sido en otras manos.
Aquí también, querida y sufrida afición, el teorema se viene abajo porque faltó el toro.
Aquí paz y allí gloria.
BAJO LA LEY DE SU CRITERIO
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Lo más importante del toreo es el verbo emocionar y fundamentalmente la emoción parte del toro por su casta, fuerza y fiereza y del torero por su disposición a contribuir a la emoción. Si falta algo de esto, será el torero el que ponga sus criterios de emoción que partirán fundamentalmente de su responsabilidad. Talavante bajo la ley de su criterio ha emocionado al público de Almería y por hoy basta. Mañana quizás le pidamos otra cosa que también tendrá que ver con la emoción del toreo, pero ayer en su reaparición, con la herida fresca y nuevamente abierta por un toro cuando se preparaba para su reaparición y con la fiebre de la infección encima, es suficiente.
En el nuevo reglamento de Andalucía se ha perdido la oportunidad de arreglar muchas cosas y entre otras lo de las corridas mixtas. Las corridas mixtas sean de novilleros con matadores o rejoneadores con toreros a pie, como ha sido el caso de la de ayer en Almería, son corridas ventajistas para alguna de las dos partes. Por ejemplo para Hermoso de Mendoza. Cuya ventaja era matar dos toros elegidos contra cuatro elegidos también pero sorteados y no medidos con el mismo rasero que debería medirse al matador. Carlos Crivell es muy gráfico en esta apreciación, porque dice que por ejemplo a la hora de matar al rejoneador se le permite en cualquier lugar, no descarado, del toro y a los matadores se les mide con exigente criterio la colocación de la espada. Hay más razones en la opinión de Crivell, que comparto, por las que se deberían eliminar de las programaciones taurinas dichos festejos mixtos. Los matadores enfrentados a matadores, como los novilleros y los rejoneadores entre si. El reglamento andaluz admite en su articulado la promoción de dichos festejos. En cualquier caso la feria de Almería tiene entidad suficiente como para dar una corrida de rejones pura y no andar, como andan los Choperas, mareando la perdiz con esta mixta con el solo objeto de favorecer a su torero Hermoso.
Nuevamente hemos visto en esta feria un terrible problema de ganado. La empresa ha venido a traer los desechos de animales que no ha querido para sus plazas del norte, comprando saldos y restos de camadas para hacer aún más rentables los buenos dineros que gana aquí.
De los Espartales ha elegido dos toros fuera de tipo para su torero Hermoso. El primero invalido y descastado y el cuarto con justa acometividad pero suficiente para sacarle faena.
Los cuatro del Marqués de Domecq de correcta presentación pero con sospechas de afeitado. Tres de ellos cinqueños. El segundo mansurrón y pitado en el arrastre, parado en la muleta. El tercero acapachado y sin rematar de atrás estuvo a su aire en los primeros tercios yendo bien a la muleta por los dos pitones. El quinto descastado, pitado al arrastre y el sexto un descastado que embestía arreando viniéndose a bajo y parándose.
Pablo Hermoso de Mendoza cortó tres orejas en esta preparada corrida para su lucimiento, por una primera faena con mucho oficio, después de que por su acción el toro se invalidara teniéndolo que hacer todo el rejoneador estellés a partir de ahí y por una al cuarto, medida, templada, y con donosura de maestro en plaza, doma y monta.
Manzanares entendió al segundo toro. Haciéndole las cosas muy despacito, encelándolo, enseñándole sobre todo la dulzura de su muleta para desengañarlo de cualquier tipo de violencia sobre el. En el quinto estuvo porfión y decidido. A los dos toros los mató bien aunque con estocadas de distinta colocación. Mejor la de su primero que la de su segundo.
La concepción del toreo de Talavante, la ley de su criterio, también entra de lleno en la resolución del teorema que ayer enunciábamos con el toreo de Castella, de Poincaré. Los terrenos que se pisan, los espacios que se adoptan, las distancias que se admiten. Eso que nos ayudaría a entender mejor el universo taurino, ha venido a enunciarlo también Talavante en su primer toro, bajo el rigor de la quietud, la ligazón y la concepción de un toreo aplomado que en ocasiones resultaba templado y en otras destemplado quizás por el terreno pisado que podría confundirse, y ahí debe estar el torero para desmentirlo, con el toreo encimista. La muleta de Talavante actuaba como látigo si por ello se entiende el dominio y el sometimiento del toro. En el sexto la muleta del extremeño parecía hacerlo importante al toro y consecuentemente al torero. La horizontalidad del animal y la verticalidad del torero eran dos ejes que daban vida a una faena que nada hubiera sido en otras manos.
Aquí también, querida y sufrida afición, el teorema se viene abajo porque faltó el toro.
Aquí paz y allí gloria.
24 agosto 2006
EL TEOREMA DE POINCARÉ
FERIA DE ALMERIA 2006.CUARTA DE ABONO
EL TEOREMA DE POINCARÉ
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Gregori Perelman ha elevado a teorema la conjetura de Poincaré. Entre los matemáticos es algo que se encuadra en el campo de la topología geométrica que estudia las formas y los contornos. La resolución del teorema ayudará a comprender el universo.
El toreo tiene mucho de geometría de formas y contornos: el ruedo, el cite, el lance, el pase. Los terrenos, las distancias. En fin, la geometría del toreo aún no está formulada y sigue siendo una conjetura que se convierte en teorema dictado por cada matador.
Perelman ha elevado a teorema la conjetura de Poincaré y se dice que cuando se resuelva el teorema nos ayudará a comprender el universo.
La conjetura del toreo, quizás para nosotros misterio, lo convierte en teorema el matador cada tarde que sea capaz de formular los principios básicos de la tauromaquia, a saber: parar, templar y mandar. Sólo entonces alcanzamos a comprender el universo del toreo que otros comenzaron llamando planeta de los toros.
Castella, el Perelman del toreo quizás junto a Talavante, convierte la conjetura de la tauromaquia en teorema cada vez que para a los toros, los templa y los manda. Es decir pronuncia el enunciado básico del toreo eterno. Tras saludar Curro Molina después de banderillear al segundo del encierro el francés nos regaló un emocionante comienzo de faena con pases cambiados para ligar series poderosas que obligaron a rajarse al toro. Claro que el toro tampoco tenia muchas ganas de ser bravo. El presidente recibió una bronca por no concederle nada más que una oreja. Al quinto le anduvo bien, se quedó quieto, nunca le dudó, lo templó lo más que pudo, le cogió las distancias y dominó en todo momento la escena. Por toda su labor recibió otra oreja y salió al final por la puerta grande como triunfador del festejo y vaya racha buena que lleva el francés que ha venido a poner a cavilar a los españoles, inventores de esto.
Rincón no está y eso lo sabe él y el Sursuncorda. Con el primero solo algunos momentos en muletazos aislados porque en realidad no se acopló en el computo general de la faena. En el cuarto se dobló al inicio para castigarlo y con ello lo que consiguió fue acortarle los viajes para que en el resto de la faena nada pudiera hacer y aliviarse.
Salvador Cortés que llegaba a Almería siendo el triunfador de la pasada feria de Málaga no se acopló ni entendió al tercero y cortó la oreja del sexto por una buena faena al natural, compacta, enjuta, y cerrada, con más verdad que los muletazos conseguidos por el pitón derecho que aunque fueron buenos en algunos momentos tampoco fueron superiores.
La corrida del Torreón, propiedad de Cesar Rincón, para pasar a la historia de las malas. De tal manera que pareciera, a los ojos de los aficionados que para cobrar lo que está pidiendo cobrar el torero colombiano, tuviera que incluirse a sus toros en el bolo del contrato. El mejor presentado el sexto que además fue el encastado propinando un batacazo al relance al picador de tanda que cuando lo cogió ya bien puesto en suerte le arreó con venganza por el derribo. En la muleta galopó con buen son. El primero chico y feo con altas sospechas de fraude en los pitones cumplió en una vara pero fue complicado en banderillas. No terminó de romper en la muleta. El segundo chico pero guapo también cumplió con los montados, llegó con pies al segundo tercio, y en la muleta antes de rajarse fue mejor por el pitón derecho que por el izquierdo. El tercero un toro sin cuajo no se empleó en ninguno de los tercios con fuerte nota de descaste. El cuarto y el quinto correctos en la presentación pero como toda la corrida sospechosos de pitones. El cuarto un descastado de libro, soso en varas, suelto en banderillas y sin pasar en la muleta. El quinto de igual talante pero se encontró con un torero que le aguantó las impertinencias haciéndolo parecer mejor que lo que era.
Cuando terminó la tertulia de Onda Cero en el Hotel Vincci un aficionado se me acercó y me dijo, muy bien, muy bien por lo del teorema pero donde estaba el toro de Victorino, de Pablo Romero, dónde estaba el toro. Yo le contesté:
.- Verdad, verdad.
Aquí paz y allí gloria.
EL TEOREMA DE POINCARÉ
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Gregori Perelman ha elevado a teorema la conjetura de Poincaré. Entre los matemáticos es algo que se encuadra en el campo de la topología geométrica que estudia las formas y los contornos. La resolución del teorema ayudará a comprender el universo.
El toreo tiene mucho de geometría de formas y contornos: el ruedo, el cite, el lance, el pase. Los terrenos, las distancias. En fin, la geometría del toreo aún no está formulada y sigue siendo una conjetura que se convierte en teorema dictado por cada matador.
Perelman ha elevado a teorema la conjetura de Poincaré y se dice que cuando se resuelva el teorema nos ayudará a comprender el universo.
La conjetura del toreo, quizás para nosotros misterio, lo convierte en teorema el matador cada tarde que sea capaz de formular los principios básicos de la tauromaquia, a saber: parar, templar y mandar. Sólo entonces alcanzamos a comprender el universo del toreo que otros comenzaron llamando planeta de los toros.
Castella, el Perelman del toreo quizás junto a Talavante, convierte la conjetura de la tauromaquia en teorema cada vez que para a los toros, los templa y los manda. Es decir pronuncia el enunciado básico del toreo eterno. Tras saludar Curro Molina después de banderillear al segundo del encierro el francés nos regaló un emocionante comienzo de faena con pases cambiados para ligar series poderosas que obligaron a rajarse al toro. Claro que el toro tampoco tenia muchas ganas de ser bravo. El presidente recibió una bronca por no concederle nada más que una oreja. Al quinto le anduvo bien, se quedó quieto, nunca le dudó, lo templó lo más que pudo, le cogió las distancias y dominó en todo momento la escena. Por toda su labor recibió otra oreja y salió al final por la puerta grande como triunfador del festejo y vaya racha buena que lleva el francés que ha venido a poner a cavilar a los españoles, inventores de esto.
Rincón no está y eso lo sabe él y el Sursuncorda. Con el primero solo algunos momentos en muletazos aislados porque en realidad no se acopló en el computo general de la faena. En el cuarto se dobló al inicio para castigarlo y con ello lo que consiguió fue acortarle los viajes para que en el resto de la faena nada pudiera hacer y aliviarse.
Salvador Cortés que llegaba a Almería siendo el triunfador de la pasada feria de Málaga no se acopló ni entendió al tercero y cortó la oreja del sexto por una buena faena al natural, compacta, enjuta, y cerrada, con más verdad que los muletazos conseguidos por el pitón derecho que aunque fueron buenos en algunos momentos tampoco fueron superiores.
La corrida del Torreón, propiedad de Cesar Rincón, para pasar a la historia de las malas. De tal manera que pareciera, a los ojos de los aficionados que para cobrar lo que está pidiendo cobrar el torero colombiano, tuviera que incluirse a sus toros en el bolo del contrato. El mejor presentado el sexto que además fue el encastado propinando un batacazo al relance al picador de tanda que cuando lo cogió ya bien puesto en suerte le arreó con venganza por el derribo. En la muleta galopó con buen son. El primero chico y feo con altas sospechas de fraude en los pitones cumplió en una vara pero fue complicado en banderillas. No terminó de romper en la muleta. El segundo chico pero guapo también cumplió con los montados, llegó con pies al segundo tercio, y en la muleta antes de rajarse fue mejor por el pitón derecho que por el izquierdo. El tercero un toro sin cuajo no se empleó en ninguno de los tercios con fuerte nota de descaste. El cuarto y el quinto correctos en la presentación pero como toda la corrida sospechosos de pitones. El cuarto un descastado de libro, soso en varas, suelto en banderillas y sin pasar en la muleta. El quinto de igual talante pero se encontró con un torero que le aguantó las impertinencias haciéndolo parecer mejor que lo que era.
Cuando terminó la tertulia de Onda Cero en el Hotel Vincci un aficionado se me acercó y me dijo, muy bien, muy bien por lo del teorema pero donde estaba el toro de Victorino, de Pablo Romero, dónde estaba el toro. Yo le contesté:
.- Verdad, verdad.
Aquí paz y allí gloria.
23 agosto 2006
SE CACHONDEAN DEL PUBLICO
FERIA DE ALMERIA 2006. TERCERA DE ABONO
SE CACHONDEAN DEL PUBLICO
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
La responsabilidad de la tarde era la de Torres Jerez. El torero de Almería fue puesto por la empresa con dos figuras del toreo, Juli y Ponce, y al final a los dos les mojó la oreja porque en su esportón se llevó tres mientras las figuras se llevaron una cada uno.
La faena de las dos orejas fue hecha en dos partes. Al principio el almeriense salió a revienta calderas a torear con el capote y con la muleta entregándose en todo lo que hacía en el ruedo. Por las ganas desbordadas cometió el error de acosar mucho al toro en la primera parte de la faena de tal manera que dandole aire y tiempo al toro entre serie y serie lo acosaba luego, tanto, que el animal se quedaba en las zapatillas al segundo o tercer muletazo. Cuando se dio cuenta del error le cogió mejor los tiempos de la embestida al toro y las series de muletazos resultaron más ligadas y enjundiosas con alguna para el recuerdo al natural de brillantes muletazos dormidos. Mató de estocada atravesada y le concedieron el excesivo premio de las dos orejas. Igual que también fue excesivo el premio de la oreja que le concedieron tras la muerte del sexto después de una faena realizada íntegramente para el toro y robarle algunos muletazos buenos y de gusto.
Fernando Domecq propietario de la ganadería de Zalduendo y el empresario Oscar “Chopera” que lo contrata y lo que es peor, la autoridad que lo consiente, se cachondean de la inocencia de un publico fácil, verbenero y amable, muy buena gente, porque les hicieron tragarse una corrida de toros muy desigual en presentación y en casta. Fernando le debe mucho a los almerienses, plaza donde ha obtenido premios importantes ganados con legítimos triunfos, para cachondearse de ellos diciendo que más allá de la presentación estaban las intenciones de los toros. Y Fernando debió callarse porque ni en trapío fueron toros cabales, ni en juego toros aceptables.
Chopera le debe mucho más al pueblo de Almería debido a que su familia lleva más de cincuenta años con esta plaza que es el único bastión de la casa en Andalucía llevándose buenos dineros de esta tierra. En la corrida de hoy se le suponen unos ingresos de 300.000 euros. Por ese motivo, y por su afición no se entiende que se tragara una corrida como la que se ha lidiado hoy en Almería.
Por supuesto que por encima del ganadero y del empresario está la autoridad competente que es la garante defensora de los intereses del aficionado pero que en realidad, no solo en esta plaza, sino en casi todas las que conozco juegan a favor de obra porque parecen defender mucho más los intereses de los empresarios.
La corrida de Zalduendo dio un promedio en la báscula de 500 kilos y parecería con esto que eran unos toros cuajados pero en realidad el mejor presentado fue el tercer toro, los demás bastotes, feotes con sospechas de manipulación en las astas y de pésimo juego los lidiados en la segunda mitad del festejo. Toros descastados, parados y sosos. Los tres primeros fueron buenos, el primero más tardo, el segundo un toro en bravo, con un interés fuerte para la muleta por sus constantes y repetidoras embestidas y el tercero que fue bueno con un son magnifico en la muleta.
Ponce ha dado en sus dos toros una firme dimensión del compromiso de su profesionalidad. En su estilo, que ya se empieza a discutir, después de su dilatada carrera, dividiendo a sus partidarios entre los que lo ven un torero aún de futuro y los que dicen que está en el principio de su decadencia, anduvo sobando al primero de muletazo en muletazo hasta conseguirle algunas tandas ligadas. Pero lo mejor. La verdadera dimensión la dio con el cuarto un toro manso al que metió en vereda dandole el sitio que pedía el animal. Las faenas, las dos, técnicas con matices, realizadas entre la verdad, el alivio y la capacidad de aprovecharse de su sabiduría para su favor. Fueron determinantes para que la corrida no resultara un bodrio.
El Juli se apuntó una vez más al carro del amor propio que tanto le ha caracterizado durante su carrera. A su primero, segundo de la tarde le enjaretó una faena ligada e interesante entendiéndolo por el pitón derecho y cuajándolo por el izquierdo. Con el quinto hizo el esfuerzo y a base de tesón le consiguió sacar algunas series buenas. Las dos faenas entre muletazos enjundiosos y unos más y otros menos apretados pero en realidad diciendo, sobre todo en el quinto, porqué es figura porque es capaz de sacar de donde no hay. Como en las faenas de Ponce, y sobre todo en su segundo, en otras manos la corrida una mentira.
Visto lo visto ahora entiendo porqué Fernando Domecq se parte el pecho porque sus toros los toreen las figuras, porque con su oficio les tapan los defectos. Claro y los toreros se callan.
Aquí paz y allí gloria.
SE CACHONDEAN DEL PUBLICO
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
La responsabilidad de la tarde era la de Torres Jerez. El torero de Almería fue puesto por la empresa con dos figuras del toreo, Juli y Ponce, y al final a los dos les mojó la oreja porque en su esportón se llevó tres mientras las figuras se llevaron una cada uno.
La faena de las dos orejas fue hecha en dos partes. Al principio el almeriense salió a revienta calderas a torear con el capote y con la muleta entregándose en todo lo que hacía en el ruedo. Por las ganas desbordadas cometió el error de acosar mucho al toro en la primera parte de la faena de tal manera que dandole aire y tiempo al toro entre serie y serie lo acosaba luego, tanto, que el animal se quedaba en las zapatillas al segundo o tercer muletazo. Cuando se dio cuenta del error le cogió mejor los tiempos de la embestida al toro y las series de muletazos resultaron más ligadas y enjundiosas con alguna para el recuerdo al natural de brillantes muletazos dormidos. Mató de estocada atravesada y le concedieron el excesivo premio de las dos orejas. Igual que también fue excesivo el premio de la oreja que le concedieron tras la muerte del sexto después de una faena realizada íntegramente para el toro y robarle algunos muletazos buenos y de gusto.
Fernando Domecq propietario de la ganadería de Zalduendo y el empresario Oscar “Chopera” que lo contrata y lo que es peor, la autoridad que lo consiente, se cachondean de la inocencia de un publico fácil, verbenero y amable, muy buena gente, porque les hicieron tragarse una corrida de toros muy desigual en presentación y en casta. Fernando le debe mucho a los almerienses, plaza donde ha obtenido premios importantes ganados con legítimos triunfos, para cachondearse de ellos diciendo que más allá de la presentación estaban las intenciones de los toros. Y Fernando debió callarse porque ni en trapío fueron toros cabales, ni en juego toros aceptables.
Chopera le debe mucho más al pueblo de Almería debido a que su familia lleva más de cincuenta años con esta plaza que es el único bastión de la casa en Andalucía llevándose buenos dineros de esta tierra. En la corrida de hoy se le suponen unos ingresos de 300.000 euros. Por ese motivo, y por su afición no se entiende que se tragara una corrida como la que se ha lidiado hoy en Almería.
Por supuesto que por encima del ganadero y del empresario está la autoridad competente que es la garante defensora de los intereses del aficionado pero que en realidad, no solo en esta plaza, sino en casi todas las que conozco juegan a favor de obra porque parecen defender mucho más los intereses de los empresarios.
La corrida de Zalduendo dio un promedio en la báscula de 500 kilos y parecería con esto que eran unos toros cuajados pero en realidad el mejor presentado fue el tercer toro, los demás bastotes, feotes con sospechas de manipulación en las astas y de pésimo juego los lidiados en la segunda mitad del festejo. Toros descastados, parados y sosos. Los tres primeros fueron buenos, el primero más tardo, el segundo un toro en bravo, con un interés fuerte para la muleta por sus constantes y repetidoras embestidas y el tercero que fue bueno con un son magnifico en la muleta.
Ponce ha dado en sus dos toros una firme dimensión del compromiso de su profesionalidad. En su estilo, que ya se empieza a discutir, después de su dilatada carrera, dividiendo a sus partidarios entre los que lo ven un torero aún de futuro y los que dicen que está en el principio de su decadencia, anduvo sobando al primero de muletazo en muletazo hasta conseguirle algunas tandas ligadas. Pero lo mejor. La verdadera dimensión la dio con el cuarto un toro manso al que metió en vereda dandole el sitio que pedía el animal. Las faenas, las dos, técnicas con matices, realizadas entre la verdad, el alivio y la capacidad de aprovecharse de su sabiduría para su favor. Fueron determinantes para que la corrida no resultara un bodrio.
El Juli se apuntó una vez más al carro del amor propio que tanto le ha caracterizado durante su carrera. A su primero, segundo de la tarde le enjaretó una faena ligada e interesante entendiéndolo por el pitón derecho y cuajándolo por el izquierdo. Con el quinto hizo el esfuerzo y a base de tesón le consiguió sacar algunas series buenas. Las dos faenas entre muletazos enjundiosos y unos más y otros menos apretados pero en realidad diciendo, sobre todo en el quinto, porqué es figura porque es capaz de sacar de donde no hay. Como en las faenas de Ponce, y sobre todo en su segundo, en otras manos la corrida una mentira.
Visto lo visto ahora entiendo porqué Fernando Domecq se parte el pecho porque sus toros los toreen las figuras, porque con su oficio les tapan los defectos. Claro y los toreros se callan.
Aquí paz y allí gloria.
22 agosto 2006
PROPOSICION DE INDULTO
FERIA DE ALMERIA 2006. SEGUNDA DE ABONO
PROPOSICION DE INDULTO
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Con permiso de Alfonso. En la corrida de hoy quien ha estado petardoso ha sido el ganadero Pepito Arroyo. El torero ganadero confiaba mucho en el tercer toro, tanto que si por el hubiera sido, antes de lidiarlo lo hubiera propuesto para indulto. Total estábamos en Almería que es según el sentir de algunos de los taurinitos de turno, el culo de la taurinidad donde vienen a divertirse, a aliviarse y a merendar. Total un mono negro de excelente reata que tenia todas las notas para librarse del cadalso. Luego fue que no. Que aquel chiquituso cornúpeta fue descastado, que no se empleó quedándose siempre debajo de los engaños y parado. Pepito Arroyo vino a decir aquello de que nunca un torero ganadero llegaría a ser un ganadero serio debido a que los toreros ganaderos crían sus toros pensando en sus compañeros y los ganaderos de verdad lo hacen para el aficionado. Tal es el caso que de seis, cuatro que no y dos que si, y de esos dos, uno un novillote y otro un pedazo de toro que fue el bravo de la corrida.
Aquel primer toro con trapío recibió una vara pero yendo a más y en bravo, galopó en el tercio de banderillas y en la muleta acudió siempre franco, bueno, noble y repetidor. El segundo en las mismas condiciones pero con el defecto apuntado del anovillamiento a pesar de estar casi en los seis años. El cuarto se apagó pronto por la justeza de fuerzas, le habían pegado en varas. Igual que al jabonero quinto que le pegaron a conciencia porque Morante no quiso verlo. Con el sexto se acabó lo que se daba un toro justo de pitones, justo de fuerzas que tenía inicio en el muletazo pero no tenía final.
Ruiz Manuel cortó una oreja por una faena aseada, bien concebida en la que aprovechó las embestidas del bravo primero llegando a alcanzar buenos y vibrantes momentos. Y con el cuarto solo pudo estar voluntarioso y con oficio. Se equivocó en la lidia que no fue la correcta, llevándolo dos veces al caballo.
Morante de La Puebla estuvo estético, a veces hasta pesado por el largo tiempo que se quedó en la cara sin decir nada, dando unos pases con alguna profundidad entre un montón de malos. De los que entresaco algunos aliviados, otros poco enjutos, y la mayoría sin cerrar, que diluyeron una faena de altibajos bastante notables. Se llevó oreja.
Al quinto no quiso verlo, nada hizo y nada pudo, anduvo por allí sin saber tampoco cuando aliñarlo para entrar a matar. Diríase que de repente le entró la pájara.
Tampoco pudo hacer nada el Cid con tamaño regalo del madrileño Joselito que saltó a la arena en tercer lugar. Pero el trasteo al sexto tuvo su atención. El Cid laboró para el toro. Lo fue entendiendo en la distancia y en buscarse el tempo para que le ayudara a conseguir el triunfo que esta tarde se le escapó al de Salteras que es cierto que no está, es decir, en eso coincido con su padre, que está en esto conformándose ya. Difícilmente se arrebata.
A la salida de los toros la gente comentaba que no había estado bien que Joselito, Pepito Arroyo, hubiera venido a Almería a limpiar los corrales de su ganadería y menos bien que los veterinarios y el presidente lo consintieran.
Aquí paz y allí gloria.
PROPOSICION DE INDULTO
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Con permiso de Alfonso. En la corrida de hoy quien ha estado petardoso ha sido el ganadero Pepito Arroyo. El torero ganadero confiaba mucho en el tercer toro, tanto que si por el hubiera sido, antes de lidiarlo lo hubiera propuesto para indulto. Total estábamos en Almería que es según el sentir de algunos de los taurinitos de turno, el culo de la taurinidad donde vienen a divertirse, a aliviarse y a merendar. Total un mono negro de excelente reata que tenia todas las notas para librarse del cadalso. Luego fue que no. Que aquel chiquituso cornúpeta fue descastado, que no se empleó quedándose siempre debajo de los engaños y parado. Pepito Arroyo vino a decir aquello de que nunca un torero ganadero llegaría a ser un ganadero serio debido a que los toreros ganaderos crían sus toros pensando en sus compañeros y los ganaderos de verdad lo hacen para el aficionado. Tal es el caso que de seis, cuatro que no y dos que si, y de esos dos, uno un novillote y otro un pedazo de toro que fue el bravo de la corrida.
Aquel primer toro con trapío recibió una vara pero yendo a más y en bravo, galopó en el tercio de banderillas y en la muleta acudió siempre franco, bueno, noble y repetidor. El segundo en las mismas condiciones pero con el defecto apuntado del anovillamiento a pesar de estar casi en los seis años. El cuarto se apagó pronto por la justeza de fuerzas, le habían pegado en varas. Igual que al jabonero quinto que le pegaron a conciencia porque Morante no quiso verlo. Con el sexto se acabó lo que se daba un toro justo de pitones, justo de fuerzas que tenía inicio en el muletazo pero no tenía final.
Ruiz Manuel cortó una oreja por una faena aseada, bien concebida en la que aprovechó las embestidas del bravo primero llegando a alcanzar buenos y vibrantes momentos. Y con el cuarto solo pudo estar voluntarioso y con oficio. Se equivocó en la lidia que no fue la correcta, llevándolo dos veces al caballo.
Morante de La Puebla estuvo estético, a veces hasta pesado por el largo tiempo que se quedó en la cara sin decir nada, dando unos pases con alguna profundidad entre un montón de malos. De los que entresaco algunos aliviados, otros poco enjutos, y la mayoría sin cerrar, que diluyeron una faena de altibajos bastante notables. Se llevó oreja.
Al quinto no quiso verlo, nada hizo y nada pudo, anduvo por allí sin saber tampoco cuando aliñarlo para entrar a matar. Diríase que de repente le entró la pájara.
Tampoco pudo hacer nada el Cid con tamaño regalo del madrileño Joselito que saltó a la arena en tercer lugar. Pero el trasteo al sexto tuvo su atención. El Cid laboró para el toro. Lo fue entendiendo en la distancia y en buscarse el tempo para que le ayudara a conseguir el triunfo que esta tarde se le escapó al de Salteras que es cierto que no está, es decir, en eso coincido con su padre, que está en esto conformándose ya. Difícilmente se arrebata.
A la salida de los toros la gente comentaba que no había estado bien que Joselito, Pepito Arroyo, hubiera venido a Almería a limpiar los corrales de su ganadería y menos bien que los veterinarios y el presidente lo consintieran.
Aquí paz y allí gloria.
21 agosto 2006
ANGEL TERUEL
FERIA DE ALMERIA 2006. PRIMERA DE ABONO
ANGEL TERUEL
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Suele ocurrir que los triunfadores de una tarde de toros nada tienen luego que ver con el torero que mejor ha hecho el toreo. En la novillada que abría la feria de Almería los triunfadores Cayetano con su puerta grande y Benítez con su orejita nada dijeron para la historia del toreo. Ángel Teruel, que sustituía al cogido David Esteve, fue el que toreó. Torear no es pegar pases y dejar que el novillo vaya y venga. Torear es otra cosa que coincidió además con lo que hizo el hijo de Teruel.
Este chaval ha despertado ilusiones sobre sueños ya casi perdidos por la afición. Ha recuperado para la novillería, cosa que a estas alturas de siglo se creía perdido, el concepto del buen toreo y en la afición la esperanza por la pasión de ver torear bien. Dios bendiga el advenimiento de este otro hijo de torero, que nos lo conserve y nos dure, para la gloria de la tauromaquia.
Que mata mal es cosa sabida de los nuevos que no han visto ni muchos toros, ni mucho campo, pero que se aprende con el ejercicio de la profesión y mucho entreno. Teruel el joven no podía ser menos, pero el concepto en el toreo puro a la verónica y el buen estilo que atesora trazando pases en redondo y al natural no lo tienen otros chavales veteranos en el escalafón con ochenta novilladas toreadas. Además tiene sentido del temple y de la ligazón y aunque en algunas fases de las faenas no hubo apreturas, ajustes, dejando algunos huecos, lo que significó fue lo pronto que vio a sus dos novillos lo que a priori quiere decir que le funciona el caletre. Se hubo de conformar con vueltas al ruedo. Pero regustó.
La primera faena de Benítez tuvo ausencia de todo. De temple, de calidad, de ajuste, en fin de toreo, quizás por la invalidez del novillo, quizás, pero también por la torpeza del novillero que está dejando de interesar a la afición cosa que saben desde su padre Benítez Pérez “El Cordobés”, hasta su apoderado el Tato, que por cierto no le debe haber traído suerte pues desde que dejó de ser apoderado por los Lozano no ha dado un muletazo bueno ni una tarde de gloria para su apellido. Al cuarto novillo no lo entendió, no le tomó la distancia por tanto no pudo templarlo y debió equivocarse en el planteamiento de la faena porque no sacó sustancia de un buen novillo. Dio una estocada con derrame de efecto rápido y el generoso publico le pidió la oreja que se concedió.
No me ha gustado Cayetano pese a su disposición, en los dos novillos se equivocó. En el primero de su lote porque no eligió bien los terrenos para enjaretar la faena y luchar contra el viento. Toreó despegado en exceso aunque la tanda primera por la derecha fue buena. Luego no se acopló y cortó una oreja muy barata que con la del quino le posibilitaron la puerta grande pero muy facilota. Ya se ve que el presidente señor Marco Rubio, seglar, no quiere pelearse con el reglamento y está dispuesto a conceder todas las orejas que pidan los públicos. La de su competencia a lo mejor no, pero las primeras a poco que ondeen en los tendidos cuatro pañuelos y tres mil gritando si.
Cayetano también se equivocó dejando crudo al quinto, se le vino arriba y como mal mayor le dio una tanda para quebrantarlo cuando debieron ser dos mas de castigo, por ese motivo no le pudo, no lo templó y tampoco eligió bien los terrenos para plantearle la faena en la tarde ventosa que se presentó. Dio buena estocada.
Los novillos de Yerbabuena bien presentados y superiores para el torero los cuatro primeros en su variedad de justo de fuerzas el primero, mansote con medias arrancadas el segundo, el tercero cómodo de pitones, bueno, el cuarto una hermanita de la caridad. El quinto mansurrón y complicado y el mejor para el ganadero, si es que en verdad Ortega Cano quiere ser ganadero, fue el encastado sexto.
Aquí paz y allí gloría.
ANGEL TERUEL
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Suele ocurrir que los triunfadores de una tarde de toros nada tienen luego que ver con el torero que mejor ha hecho el toreo. En la novillada que abría la feria de Almería los triunfadores Cayetano con su puerta grande y Benítez con su orejita nada dijeron para la historia del toreo. Ángel Teruel, que sustituía al cogido David Esteve, fue el que toreó. Torear no es pegar pases y dejar que el novillo vaya y venga. Torear es otra cosa que coincidió además con lo que hizo el hijo de Teruel.
Este chaval ha despertado ilusiones sobre sueños ya casi perdidos por la afición. Ha recuperado para la novillería, cosa que a estas alturas de siglo se creía perdido, el concepto del buen toreo y en la afición la esperanza por la pasión de ver torear bien. Dios bendiga el advenimiento de este otro hijo de torero, que nos lo conserve y nos dure, para la gloria de la tauromaquia.
Que mata mal es cosa sabida de los nuevos que no han visto ni muchos toros, ni mucho campo, pero que se aprende con el ejercicio de la profesión y mucho entreno. Teruel el joven no podía ser menos, pero el concepto en el toreo puro a la verónica y el buen estilo que atesora trazando pases en redondo y al natural no lo tienen otros chavales veteranos en el escalafón con ochenta novilladas toreadas. Además tiene sentido del temple y de la ligazón y aunque en algunas fases de las faenas no hubo apreturas, ajustes, dejando algunos huecos, lo que significó fue lo pronto que vio a sus dos novillos lo que a priori quiere decir que le funciona el caletre. Se hubo de conformar con vueltas al ruedo. Pero regustó.
La primera faena de Benítez tuvo ausencia de todo. De temple, de calidad, de ajuste, en fin de toreo, quizás por la invalidez del novillo, quizás, pero también por la torpeza del novillero que está dejando de interesar a la afición cosa que saben desde su padre Benítez Pérez “El Cordobés”, hasta su apoderado el Tato, que por cierto no le debe haber traído suerte pues desde que dejó de ser apoderado por los Lozano no ha dado un muletazo bueno ni una tarde de gloria para su apellido. Al cuarto novillo no lo entendió, no le tomó la distancia por tanto no pudo templarlo y debió equivocarse en el planteamiento de la faena porque no sacó sustancia de un buen novillo. Dio una estocada con derrame de efecto rápido y el generoso publico le pidió la oreja que se concedió.
No me ha gustado Cayetano pese a su disposición, en los dos novillos se equivocó. En el primero de su lote porque no eligió bien los terrenos para enjaretar la faena y luchar contra el viento. Toreó despegado en exceso aunque la tanda primera por la derecha fue buena. Luego no se acopló y cortó una oreja muy barata que con la del quino le posibilitaron la puerta grande pero muy facilota. Ya se ve que el presidente señor Marco Rubio, seglar, no quiere pelearse con el reglamento y está dispuesto a conceder todas las orejas que pidan los públicos. La de su competencia a lo mejor no, pero las primeras a poco que ondeen en los tendidos cuatro pañuelos y tres mil gritando si.
Cayetano también se equivocó dejando crudo al quinto, se le vino arriba y como mal mayor le dio una tanda para quebrantarlo cuando debieron ser dos mas de castigo, por ese motivo no le pudo, no lo templó y tampoco eligió bien los terrenos para plantearle la faena en la tarde ventosa que se presentó. Dio buena estocada.
Los novillos de Yerbabuena bien presentados y superiores para el torero los cuatro primeros en su variedad de justo de fuerzas el primero, mansote con medias arrancadas el segundo, el tercero cómodo de pitones, bueno, el cuarto una hermanita de la caridad. El quinto mansurrón y complicado y el mejor para el ganadero, si es que en verdad Ortega Cano quiere ser ganadero, fue el encastado sexto.
Aquí paz y allí gloría.
20 agosto 2006
PUERTA GRANDE PARA UN TORERO DECADENTE
FERIA DE MALAGA 2006. DECIMO SEGUNDA DE ABONO
PUERTA GRANDE PARA UN TORERO DECADENTE
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
La primera puerta grande de la era Málaga de primera ha sido para Enrique Ponce. Y la afición se preguntaba ¿por qué? Los malaguitas no, el chovinismo malagueño quería sacar ante todo y por todo a un maestro de la tauromaquia a hombros. La afición flipaba. La afición en Málaga está representada por todos aquellos que no le bailan el agua a los taurinitos y malaguitas. Las razones de porqué la afición no quería sacar en hombros por la Puerta Grande de Manolo Segura al maestro Ponce era porque el adocenamiento se ha instalado en el maestro y raya en decadencia. La decadencia es el momento, no necesariamente desastroso, en el que toda una obra importante, como la que ha realizado Ponce en su carrera, se puede venir abajo por pasar de necesaria a insignificante por el camino de la vulgaridad. La historia del toreo está llena de ejemplos y estudiados la mejor solución es retirarse con gloria antes de que a uno lo retiren con almohadillas. El argumento se fundamenta como sigue: Salió el cuarto toro que para mayor abundamiento tenia marcado a fuego en los costillares el número trece. Mejor, así se evitan supersticiones. El toro mejor hecho del encierro. Más armonía en las hechuras. Repitiendo en el capote y cumpliendo en varas a más, se diría de ser la suerte practicada con pureza que en bravo. A banderillas fue por derecho. Encastado. El maestro de la inteligencia taurina se topó con las primeras arrancadas por el pitón derecho en las que el toro acudía muy bien, en bravo, a más. El maestro Enrique, adocenándose, en su estilo, pero con esta clase de embestidas equivocándose y dejándolo ir y venir pero sin romperlo atrás. Más justito en el recorrido por el izquierdo pero con el interés suficiente por ver qué podía hacer el maestro de la inteligencia infinita. La afición defraudada. Nada. No vio nada. Vuelve al derecho, porque se encuentra más cómodo y le enjareta otros muletazos de va y viene pero no de torear de verdad. Perfilero. No lo rompe con un toreo profundo. El toro está por encima del torero. Frase simple que define una faena. Nadie lo diría del maestro Ponce que como mayor virtud tiene la de ver rápido los toros para bueno o para malo. Para bueno cuando lo quiere hacer bien para que la afición disfrute y para malo cuando lo quiere hacer para que disfrute el espectador memo que va a los toros a sacarle rentabilidad a la entrada euro por euro, muletazo a muletazo. Lo mejor sin duda por lo que se hubiera ganado solo una oreja fue la buena estocada en el hoyo de las agujas. Dos orejas.
Junto con el matador y el toro hará historia el presidente Rafael Porras que estaba esperando una oportunidad así para señalarse como amigo de los partidarios de la inteligencia taurina. Con su pan se lo coma.
El primero un remiendo de Gavira marcado con el 76 y de 508. Atacao de kilos, estrecho de sienes y sospechoso de pitones. Otro novillo engordao de los muchos lidiados en la feria. El toro va y viene con buen son. Correcto a la verónica el de Chiva. Un refilón y una entrada al caballo, se derrumba. Quite del Fandi por Chicuelinas y revolera. Con tranco a banderillas. Se protesta al toro. No tiene fuerza. No tiene sentido tanto muletazo para nada. Templa a un toro sin importancia. Bueno, noble y na de na. Buena estocada.
FANDI
Segundo: 516 kilos de Santiago Domecq ganadería titular. Feo de hechuras fuera del tipo de la casa. Justo de fuerzas, casi invalido. Dos entradas al picador, de la primera al suelo. Quite de Vega por Chicuelinas ajustadas.
Banderillas: primero de moviola a cabeza pasada. Segundo repite a la moviola recortando antes, mejor ejecutado. Tercero al violín y parándolo corriendo hacia atrás. Algarabía en el público. El toro con buen tranco. Bueno hasta que se acabó para la muleta y nada de emoción en el trasteo. ¿Donde están los toros con casta y con fuerzas? En estos tiempos que corren no interesan a la torería andante, no pueden con ellos. Nadie les ha enseñado a poder a esos toros.
Quinto: número 83 de 521 kilos, castaño y anovillado amen de justo de pitones, de presencia y de todo. Se dejó picar.
Banderillas: primero de poder a poder a cabeza pasada. Segundo hacia atrás también a cabeza pasada. Tercero sentado en el estribo y saliendo desde ahí colocó el par bajo. Cuarto por dentro con mucha emoción. Cruje La Malagueta. El toro con buen son a los cuatro pares. Tardo en la embestida por el derecho. Probón por el izquierdo. Protestón y a regañadientes. Fandila machacón y voluntarioso aunque ya se sabe que lo de la muleta no es lo suyo aunque sabe manejarla pero no la prodiga. Pues igual que con el capote que a veces lo duerme bien. Media y descabello.
SALVADOR VEGA
Tercero: 76 en los costillares y de 505 en la báscula. Sin rematar se salva por la cara. Reservón en el capote. Cumple en varas. Espera en banderillas. Le enjareta una tanda por el derecho cortita porque el malagueño se asfixia, no le aguanta cuatro muletazos seguidos. La siguiente serie por el mismo pitón con cuatro muletazos y el abrochado. Con más aguante y más temple por el izquierdo. El torero va a más. El toro bien en la embestida muy atemperada pero embiste mejor por el pitón derecho, con más ritmo. Pinchazo hondo caído. Otro pinchazo. Otro más. Aviso.
Sexto: castaño, alto de agujas y feote, se dejó en varas pero no se empleó. En banderillas espera y protesta, se distrae y embiste a oleadas. El toro con interés por el pitón derecho. Con chirivitas. Sale con la cara alta de la muleta y le pide el carné de torero que no lo llevaba Vega. Por el izquierdo nada de nada, no vimos al torero y al toro le intuimos peligro. Dos pinchazos con prevención. Media defectuosa. El malagueño volvió a dar una pobre dimensión de su torería que sabemos es mucha pero que las sombras se lo están comiendo. Este toro le descubrió muchas carencias una de ellas es que se amontona. Se le nubla el caletre.
Aquí paz y allí gloria.
PUERTA GRANDE PARA UN TORERO DECADENTE
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
La primera puerta grande de la era Málaga de primera ha sido para Enrique Ponce. Y la afición se preguntaba ¿por qué? Los malaguitas no, el chovinismo malagueño quería sacar ante todo y por todo a un maestro de la tauromaquia a hombros. La afición flipaba. La afición en Málaga está representada por todos aquellos que no le bailan el agua a los taurinitos y malaguitas. Las razones de porqué la afición no quería sacar en hombros por la Puerta Grande de Manolo Segura al maestro Ponce era porque el adocenamiento se ha instalado en el maestro y raya en decadencia. La decadencia es el momento, no necesariamente desastroso, en el que toda una obra importante, como la que ha realizado Ponce en su carrera, se puede venir abajo por pasar de necesaria a insignificante por el camino de la vulgaridad. La historia del toreo está llena de ejemplos y estudiados la mejor solución es retirarse con gloria antes de que a uno lo retiren con almohadillas. El argumento se fundamenta como sigue: Salió el cuarto toro que para mayor abundamiento tenia marcado a fuego en los costillares el número trece. Mejor, así se evitan supersticiones. El toro mejor hecho del encierro. Más armonía en las hechuras. Repitiendo en el capote y cumpliendo en varas a más, se diría de ser la suerte practicada con pureza que en bravo. A banderillas fue por derecho. Encastado. El maestro de la inteligencia taurina se topó con las primeras arrancadas por el pitón derecho en las que el toro acudía muy bien, en bravo, a más. El maestro Enrique, adocenándose, en su estilo, pero con esta clase de embestidas equivocándose y dejándolo ir y venir pero sin romperlo atrás. Más justito en el recorrido por el izquierdo pero con el interés suficiente por ver qué podía hacer el maestro de la inteligencia infinita. La afición defraudada. Nada. No vio nada. Vuelve al derecho, porque se encuentra más cómodo y le enjareta otros muletazos de va y viene pero no de torear de verdad. Perfilero. No lo rompe con un toreo profundo. El toro está por encima del torero. Frase simple que define una faena. Nadie lo diría del maestro Ponce que como mayor virtud tiene la de ver rápido los toros para bueno o para malo. Para bueno cuando lo quiere hacer bien para que la afición disfrute y para malo cuando lo quiere hacer para que disfrute el espectador memo que va a los toros a sacarle rentabilidad a la entrada euro por euro, muletazo a muletazo. Lo mejor sin duda por lo que se hubiera ganado solo una oreja fue la buena estocada en el hoyo de las agujas. Dos orejas.
Junto con el matador y el toro hará historia el presidente Rafael Porras que estaba esperando una oportunidad así para señalarse como amigo de los partidarios de la inteligencia taurina. Con su pan se lo coma.
El primero un remiendo de Gavira marcado con el 76 y de 508. Atacao de kilos, estrecho de sienes y sospechoso de pitones. Otro novillo engordao de los muchos lidiados en la feria. El toro va y viene con buen son. Correcto a la verónica el de Chiva. Un refilón y una entrada al caballo, se derrumba. Quite del Fandi por Chicuelinas y revolera. Con tranco a banderillas. Se protesta al toro. No tiene fuerza. No tiene sentido tanto muletazo para nada. Templa a un toro sin importancia. Bueno, noble y na de na. Buena estocada.
FANDI
Segundo: 516 kilos de Santiago Domecq ganadería titular. Feo de hechuras fuera del tipo de la casa. Justo de fuerzas, casi invalido. Dos entradas al picador, de la primera al suelo. Quite de Vega por Chicuelinas ajustadas.
Banderillas: primero de moviola a cabeza pasada. Segundo repite a la moviola recortando antes, mejor ejecutado. Tercero al violín y parándolo corriendo hacia atrás. Algarabía en el público. El toro con buen tranco. Bueno hasta que se acabó para la muleta y nada de emoción en el trasteo. ¿Donde están los toros con casta y con fuerzas? En estos tiempos que corren no interesan a la torería andante, no pueden con ellos. Nadie les ha enseñado a poder a esos toros.
Quinto: número 83 de 521 kilos, castaño y anovillado amen de justo de pitones, de presencia y de todo. Se dejó picar.
Banderillas: primero de poder a poder a cabeza pasada. Segundo hacia atrás también a cabeza pasada. Tercero sentado en el estribo y saliendo desde ahí colocó el par bajo. Cuarto por dentro con mucha emoción. Cruje La Malagueta. El toro con buen son a los cuatro pares. Tardo en la embestida por el derecho. Probón por el izquierdo. Protestón y a regañadientes. Fandila machacón y voluntarioso aunque ya se sabe que lo de la muleta no es lo suyo aunque sabe manejarla pero no la prodiga. Pues igual que con el capote que a veces lo duerme bien. Media y descabello.
SALVADOR VEGA
Tercero: 76 en los costillares y de 505 en la báscula. Sin rematar se salva por la cara. Reservón en el capote. Cumple en varas. Espera en banderillas. Le enjareta una tanda por el derecho cortita porque el malagueño se asfixia, no le aguanta cuatro muletazos seguidos. La siguiente serie por el mismo pitón con cuatro muletazos y el abrochado. Con más aguante y más temple por el izquierdo. El torero va a más. El toro bien en la embestida muy atemperada pero embiste mejor por el pitón derecho, con más ritmo. Pinchazo hondo caído. Otro pinchazo. Otro más. Aviso.
Sexto: castaño, alto de agujas y feote, se dejó en varas pero no se empleó. En banderillas espera y protesta, se distrae y embiste a oleadas. El toro con interés por el pitón derecho. Con chirivitas. Sale con la cara alta de la muleta y le pide el carné de torero que no lo llevaba Vega. Por el izquierdo nada de nada, no vimos al torero y al toro le intuimos peligro. Dos pinchazos con prevención. Media defectuosa. El malagueño volvió a dar una pobre dimensión de su torería que sabemos es mucha pero que las sombras se lo están comiendo. Este toro le descubrió muchas carencias una de ellas es que se amontona. Se le nubla el caletre.
Aquí paz y allí gloria.
19 agosto 2006
FALTA UNA REAPARICION Y SOBRA UN ESCALAFON
FERIA DE MALAGA 2006. DECIMO PRIMERA DE ABONO
FALTA UNA REAPARICION Y SOBRA UN ESCALAFÓN
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Indudablemente estamos ante un nuevo periodo de la tauromaquia en el que se intentan recuperar conceptos básicos del toreo: valor, quietud, temple y ligazón, a parte de otras cosas que van alrededor del toreo de muleta y por extensión de la lidia de un toro bravo, por ejemplo: emoción que es palabra mayor en este espectáculo.
Esta recuperación del verbo emocionar la ha traído al toreo un francés, que está poniendo a cavilar a la torería española, que tuvo su antecedente en José Tomás y que tiene su continuidad en Talavante. Podemos pues afirmar con toda autoridad que ya tenemos una autentica escuela tomasista en el toreo.
Se dice que hay una escuela sevillana, rondeña, hasta incluso si me apuran castellana y ahora... con toda propiedad una escuela iniciada con José Tomás (escuela tomasista) bajo el principio fundamental del toreo ortodoxo y el eje de la quietud representado por el asentamiento de las zapatillas en la arena, el cite por la toma exacta de distancias, el temple por cogerle la velocidad al toro, y el dominio representado por el sometimiento de las embestidas en el remate de los muletazos y la ligazón que representa la uniformidad de las faenas.
Me hace falta una reaparición, la de José Tomás, y me sobra un escalafón de toreros perfileros y acomodados, incluido El Cid, porque con Tomás, Castella y Talavante podríamos revivir la tauromaquia y entrar con propiedad en el toreo del siglo veintiuno. Pero mucho me temo que Dios no querrá esos buenos principios para tan indignos taurinitos.
Sigo pensando que José Tomás podría haber cambiado el rumbo triste del toreo y al final se adocenó. ¿Porqué no soñar?
Castella no solo hizo lo mejor de la tarde en Málaga, sino que además ha sido lo segundo mejor que se ha hecho en la feria. Finito se dejó vivo el cuarto toro y Cesar Jiménez pasaba por allí.
Los toros anunciados de Martín Lorca no pasaron el reconocimiento y la corrida tuvo que ser remendada con uno de Salvador Domecq al que se le dio la vuelta al ruedo injustamente, lidiado en segundo lugar, y otro de El Torero que se corrió en sexto, bueno. Los del empresario descastados y feotes como el salinero cuarto.
El toro del triunfo, rabicorto, tenia sospechas de afeitado pero estaba cuajado Se dejó en la primera vara de la que salió sin fuerzas y entró otra vez al caballo. Chicuelinas vulgares de Cesar. A banderillas acude con fiereza. Comienza Castella por alto con pases ajustados y de ahí a la mano derecha con una tanda buena y la otra con la muleta baja poniendo aquello a hervir. Otra tanda más con la derecha embarcando y ligando bien. se le nota el buen momento en el que está el francesito. El toro rompiendo a bueno y el francés Castella poniendo a cavilar a los toreros españoles siendo un fiel representante de lo que en la actual tauromaquia supone una fiel, firme y entendida afición francesa. Por el pitón izquierdo el toro tenía menos recorrido pero está bien el chaval. Un pinchazo y una ovación. Estocada baja que provoca derrame. Oreja. El presidente del festejo, el veterinario, Moya, sin que nadie lo solicite, le da la vuelta al ruedo a un toro que no había sido completo en todos los tercios. El veterinario Moya no es un buen aficionado. Es un comisionado político para una fiesta a la que la casta política le está haciendo mucho daño.
Con el quinto uno de Martín Lorca, ya saben que es el empresario de la plaza, solo pudo estar encimista porque el mismo publico calificó a este toro de buey y otros dijeron que vaya cuatro vacas que había echado al ruedo, siendo pitado al arrastre.
Quiero dejar claro que por encima de mi opinión profesional, está la de los aficionados que fueron los que calificaron el ganado del Marqués de Fuengirola, no quiero líos debido a las diferencias que los empresarios mantienen conmigo, aunque mi opinión coincide plenamente con ellos. Fueron cuatro bueyes impresentables para la Malagueta con el objeto de hacer enfadar a Finito y de descalificar a los toreros actuantes, por fortuna otra ganadería puso las cosas en su sitio.
Finito mal, para irse de esto, en el primero se desperdició un pasodoble, Diego Utrera, interpretado magistralmente por la banda de música pero para una faena de pico a toro parado. En el cuarto hizo un esfuerzo inusual en el que no sirvió de nada porque luego dio lugar, a mí me pareció que quería, a que le echaran el toro al corral. El presidente Moya le regaló al menos cinco minutos del tiempo de los espectadores a ver si era posible que lo matara.
Cesar Jiménez más de lo mismo, el tercero de Lorca se caía estrepitosamente, bronca al toro, en realidad era para el ganadero empresario, y silencio al torero. Con el sexto de la ganadería de El Torero un toro feo de hechuras, de hechuras de buey de carreta del Rocío, que embistió, estuvo el madrileño despegadito y sin arrebatos. Lo liquidó de un bajonazo.
COSAS QUE PASAN: los otros días solo un alguacilillo hizo el paseíllo. Indisposición transitoria. Ayer se equivocaron de chiquero y soltaron en primer lugar un toro que debió salir el tercero, al volverlo a meter en el túnel de toriles a alguien se le ocurrió cerrar la puerta sin confirmar que el toro estaba encerrado de nuevo y se revolvió rematando y se llevó por delante a Chico de Málaga, torilero de la plaza. Tras el golpe nada que lamentar.
Aquí paz y allí gloria.
FALTA UNA REAPARICION Y SOBRA UN ESCALAFÓN
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Indudablemente estamos ante un nuevo periodo de la tauromaquia en el que se intentan recuperar conceptos básicos del toreo: valor, quietud, temple y ligazón, a parte de otras cosas que van alrededor del toreo de muleta y por extensión de la lidia de un toro bravo, por ejemplo: emoción que es palabra mayor en este espectáculo.
Esta recuperación del verbo emocionar la ha traído al toreo un francés, que está poniendo a cavilar a la torería española, que tuvo su antecedente en José Tomás y que tiene su continuidad en Talavante. Podemos pues afirmar con toda autoridad que ya tenemos una autentica escuela tomasista en el toreo.
Se dice que hay una escuela sevillana, rondeña, hasta incluso si me apuran castellana y ahora... con toda propiedad una escuela iniciada con José Tomás (escuela tomasista) bajo el principio fundamental del toreo ortodoxo y el eje de la quietud representado por el asentamiento de las zapatillas en la arena, el cite por la toma exacta de distancias, el temple por cogerle la velocidad al toro, y el dominio representado por el sometimiento de las embestidas en el remate de los muletazos y la ligazón que representa la uniformidad de las faenas.
Me hace falta una reaparición, la de José Tomás, y me sobra un escalafón de toreros perfileros y acomodados, incluido El Cid, porque con Tomás, Castella y Talavante podríamos revivir la tauromaquia y entrar con propiedad en el toreo del siglo veintiuno. Pero mucho me temo que Dios no querrá esos buenos principios para tan indignos taurinitos.
Sigo pensando que José Tomás podría haber cambiado el rumbo triste del toreo y al final se adocenó. ¿Porqué no soñar?
Castella no solo hizo lo mejor de la tarde en Málaga, sino que además ha sido lo segundo mejor que se ha hecho en la feria. Finito se dejó vivo el cuarto toro y Cesar Jiménez pasaba por allí.
Los toros anunciados de Martín Lorca no pasaron el reconocimiento y la corrida tuvo que ser remendada con uno de Salvador Domecq al que se le dio la vuelta al ruedo injustamente, lidiado en segundo lugar, y otro de El Torero que se corrió en sexto, bueno. Los del empresario descastados y feotes como el salinero cuarto.
El toro del triunfo, rabicorto, tenia sospechas de afeitado pero estaba cuajado Se dejó en la primera vara de la que salió sin fuerzas y entró otra vez al caballo. Chicuelinas vulgares de Cesar. A banderillas acude con fiereza. Comienza Castella por alto con pases ajustados y de ahí a la mano derecha con una tanda buena y la otra con la muleta baja poniendo aquello a hervir. Otra tanda más con la derecha embarcando y ligando bien. se le nota el buen momento en el que está el francesito. El toro rompiendo a bueno y el francés Castella poniendo a cavilar a los toreros españoles siendo un fiel representante de lo que en la actual tauromaquia supone una fiel, firme y entendida afición francesa. Por el pitón izquierdo el toro tenía menos recorrido pero está bien el chaval. Un pinchazo y una ovación. Estocada baja que provoca derrame. Oreja. El presidente del festejo, el veterinario, Moya, sin que nadie lo solicite, le da la vuelta al ruedo a un toro que no había sido completo en todos los tercios. El veterinario Moya no es un buen aficionado. Es un comisionado político para una fiesta a la que la casta política le está haciendo mucho daño.
Con el quinto uno de Martín Lorca, ya saben que es el empresario de la plaza, solo pudo estar encimista porque el mismo publico calificó a este toro de buey y otros dijeron que vaya cuatro vacas que había echado al ruedo, siendo pitado al arrastre.
Quiero dejar claro que por encima de mi opinión profesional, está la de los aficionados que fueron los que calificaron el ganado del Marqués de Fuengirola, no quiero líos debido a las diferencias que los empresarios mantienen conmigo, aunque mi opinión coincide plenamente con ellos. Fueron cuatro bueyes impresentables para la Malagueta con el objeto de hacer enfadar a Finito y de descalificar a los toreros actuantes, por fortuna otra ganadería puso las cosas en su sitio.
Finito mal, para irse de esto, en el primero se desperdició un pasodoble, Diego Utrera, interpretado magistralmente por la banda de música pero para una faena de pico a toro parado. En el cuarto hizo un esfuerzo inusual en el que no sirvió de nada porque luego dio lugar, a mí me pareció que quería, a que le echaran el toro al corral. El presidente Moya le regaló al menos cinco minutos del tiempo de los espectadores a ver si era posible que lo matara.
Cesar Jiménez más de lo mismo, el tercero de Lorca se caía estrepitosamente, bronca al toro, en realidad era para el ganadero empresario, y silencio al torero. Con el sexto de la ganadería de El Torero un toro feo de hechuras, de hechuras de buey de carreta del Rocío, que embistió, estuvo el madrileño despegadito y sin arrebatos. Lo liquidó de un bajonazo.
COSAS QUE PASAN: los otros días solo un alguacilillo hizo el paseíllo. Indisposición transitoria. Ayer se equivocaron de chiquero y soltaron en primer lugar un toro que debió salir el tercero, al volverlo a meter en el túnel de toriles a alguien se le ocurrió cerrar la puerta sin confirmar que el toro estaba encerrado de nuevo y se revolvió rematando y se llevó por delante a Chico de Málaga, torilero de la plaza. Tras el golpe nada que lamentar.
Aquí paz y allí gloria.
18 agosto 2006
Y SE HIZO EL TOREO
FERIA DE MALAGA 2006. DECIMA DE ABONO
Y SE HIZO EL TOREO
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Esto es verdad que está cambiando. Dios hizo este valle de lágrimas en seis días descansando el séptimo y cuando llegó el toro bravo lo descompuso todo porque en esta feria Dios ha descansado nueve días y al décimo se hizo el toreo por obra y gracia de Salvador Cortés. Todo está bien, todo queda en su sitio porque el que verdaderamente manda en esto es el toro a pesar de todo el oprobio que se le echa encima.
No era nada, solo un grupúsculo de pelos negros con cuernitos en aquel inmenso ruedo de La Malagueta, lo que salió por chiqueros. Dio 501 kilos en la báscula y tenia cuerpo de novillo pero con movilidad porque la movilidad es fundamento de la ligazón y la emoción del toreo. De salida se tragó una verónica por el derecho y la del izquierdo avisó, después otra por el derecho y al reponer otra vez por el izquierdo se llevó por delante de mala manera a Cortes dando en principio sensación que llevaba cornada por el aparato de la cogida. Luego se vio que no y vino el toreo. El torito que había tomado dos varas buenas y había acudido a banderillas con fiereza, escarbó durante toda la faena en el síntoma propio del toro mentiroso y se arrancaba con son a los engaños. La primera serie de muletazos por el pitón derecho fue buena pero sin apreturas luego en progresión fueron haciéndose más ligados, más enjundiosos y más buenas las tandas cubriendo series enjutas y emocionantes. Y como siempre cuando el toreo es bueno y se toma la mano de la verdad el toreo se convierte de oro cuando el natural se hace puro, en el cite, el embarque, el toreo y el remate dejando al toro colocado para que la concatenación de muletazos parezca una obra redonda y resoluta. El toreo en esta feria hasta la fecha lo ha vuelto a hacer Salvador Cortés después de que su primera tarde sustituyendo a Talavante fuera mala. Pero así es el toreo de los toreros ortodoxos y buenos. Perdió las dos orejas por pinchar necesitando una trasera caída pelín tendida, aviso y tres descabellos. Se le concedió una. Con el sexto nada pudo hacer el sevillano porque el toro de buenas hechuras y perfecto trapío para esta plaza de toros se paró y se rajó.
Se diría a tenor de lo visto que a Ponce le tocó el peor lote y no era cierto al menos en su mitad, con el primero de Parladé un toro sin rematar y sin fuerza estuvo dándole más importancia de la que tenia el de Juan Pedro que dándole tanta coba como le dio en cuanto pudo se los echó a los lomos. Antes de salida ya le había dado un susto al resbalarse en la cara. Y otro susto al picador de tanda tras un batacazo a toro descompuesto.
Con el cuarto toro, uno bien presentado de El Torero, utilizó el de Chiva toda su inteligencia para quedarse con el personal. El toro calamocheador embestía a media altura no entregándose. Intenta someterlo pero no lo consigue y tampoco lo aliña. En verdad pareció Ponce perder su inteligencia ante las puntas afiladas del burel. El torero hizo malo al toro abusando de la muleta arriba cuando era abajo bajo la excusa de que se caía. ¿Y qué si se cae? Se preguntaba la afición. Pues que se caiga, aunque a mí me parece que ese no se iba a caer, se hubiera entregado pero Ponce no quiso. Otro que quiere ya vivir de las rentas.
El que está para irse del toreo sin haber llegado es el niño del Niño de La Capea. Con el más noble del encierro, el segundo, estuvo vulgar toreando con todo el cuerpo pareciendo un mecano agarrotado, abusando del pico y soseando. Digo soseando el torero porque el de Parladé era una hermanita de la caridad. En el quinto dio siete mil muletazos y nadie le arrojó un olé. Se mire como se mire eso es una desgracia para un torero. Este que es leído y estudiado debe oír más a los que lo criticamos que a aquellos mamamelones que le hacen la pelota diciéndole que es buen torero cuando en realidad lo que quieren decirle es que será muy buen subalterno porque hechuras y maneras para ello tiene.
Los toros, tres de Parladé desiguales de presentación y manejables y tres lidiados en la segunda mitad de la corrida, de El Torero bien presentados y correosos.
Aquí paz y allí gloria.
Y SE HIZO EL TOREO
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Esto es verdad que está cambiando. Dios hizo este valle de lágrimas en seis días descansando el séptimo y cuando llegó el toro bravo lo descompuso todo porque en esta feria Dios ha descansado nueve días y al décimo se hizo el toreo por obra y gracia de Salvador Cortés. Todo está bien, todo queda en su sitio porque el que verdaderamente manda en esto es el toro a pesar de todo el oprobio que se le echa encima.
No era nada, solo un grupúsculo de pelos negros con cuernitos en aquel inmenso ruedo de La Malagueta, lo que salió por chiqueros. Dio 501 kilos en la báscula y tenia cuerpo de novillo pero con movilidad porque la movilidad es fundamento de la ligazón y la emoción del toreo. De salida se tragó una verónica por el derecho y la del izquierdo avisó, después otra por el derecho y al reponer otra vez por el izquierdo se llevó por delante de mala manera a Cortes dando en principio sensación que llevaba cornada por el aparato de la cogida. Luego se vio que no y vino el toreo. El torito que había tomado dos varas buenas y había acudido a banderillas con fiereza, escarbó durante toda la faena en el síntoma propio del toro mentiroso y se arrancaba con son a los engaños. La primera serie de muletazos por el pitón derecho fue buena pero sin apreturas luego en progresión fueron haciéndose más ligados, más enjundiosos y más buenas las tandas cubriendo series enjutas y emocionantes. Y como siempre cuando el toreo es bueno y se toma la mano de la verdad el toreo se convierte de oro cuando el natural se hace puro, en el cite, el embarque, el toreo y el remate dejando al toro colocado para que la concatenación de muletazos parezca una obra redonda y resoluta. El toreo en esta feria hasta la fecha lo ha vuelto a hacer Salvador Cortés después de que su primera tarde sustituyendo a Talavante fuera mala. Pero así es el toreo de los toreros ortodoxos y buenos. Perdió las dos orejas por pinchar necesitando una trasera caída pelín tendida, aviso y tres descabellos. Se le concedió una. Con el sexto nada pudo hacer el sevillano porque el toro de buenas hechuras y perfecto trapío para esta plaza de toros se paró y se rajó.
Se diría a tenor de lo visto que a Ponce le tocó el peor lote y no era cierto al menos en su mitad, con el primero de Parladé un toro sin rematar y sin fuerza estuvo dándole más importancia de la que tenia el de Juan Pedro que dándole tanta coba como le dio en cuanto pudo se los echó a los lomos. Antes de salida ya le había dado un susto al resbalarse en la cara. Y otro susto al picador de tanda tras un batacazo a toro descompuesto.
Con el cuarto toro, uno bien presentado de El Torero, utilizó el de Chiva toda su inteligencia para quedarse con el personal. El toro calamocheador embestía a media altura no entregándose. Intenta someterlo pero no lo consigue y tampoco lo aliña. En verdad pareció Ponce perder su inteligencia ante las puntas afiladas del burel. El torero hizo malo al toro abusando de la muleta arriba cuando era abajo bajo la excusa de que se caía. ¿Y qué si se cae? Se preguntaba la afición. Pues que se caiga, aunque a mí me parece que ese no se iba a caer, se hubiera entregado pero Ponce no quiso. Otro que quiere ya vivir de las rentas.
El que está para irse del toreo sin haber llegado es el niño del Niño de La Capea. Con el más noble del encierro, el segundo, estuvo vulgar toreando con todo el cuerpo pareciendo un mecano agarrotado, abusando del pico y soseando. Digo soseando el torero porque el de Parladé era una hermanita de la caridad. En el quinto dio siete mil muletazos y nadie le arrojó un olé. Se mire como se mire eso es una desgracia para un torero. Este que es leído y estudiado debe oír más a los que lo criticamos que a aquellos mamamelones que le hacen la pelota diciéndole que es buen torero cuando en realidad lo que quieren decirle es que será muy buen subalterno porque hechuras y maneras para ello tiene.
Los toros, tres de Parladé desiguales de presentación y manejables y tres lidiados en la segunda mitad de la corrida, de El Torero bien presentados y correosos.
Aquí paz y allí gloria.
17 agosto 2006
UNA SARTA DE MENTIRAS
FERIA DE MALAGA 2006. NOVENA DE ABONO
UNA SARTA DE MENTIRAS
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Nos dijeron que esta plaza se merecía ser de primera y era mentira. Nos dijeron que se ganaría en presentación del ganado y era mentira. Nos dijeron que los toreros vendrían más motivados y era mentira. Nos dijeron que se valorarían en su medida de plaza de primera las faenas de los matadores y era mentira. Nos dijeron en fin que la fiesta era grande y era mentira. Una sarta de mentiras nos han colocado los políticos andaluces en el toreo andaluz creyendo que con eso iban a redimir los pecados de los que nos acusan los animalistas y han conseguido el efecto contrario. Que la fiesta sea la comparativa minimizada de un Empastre que a estas alturas es espectáculo más digno que una corrida de toros.
Rafael Porras se escapaba de la feria como el presidente más equilibrado y va y la pifia. No devolvió a los corrales algún toro inválido y concedió dos orejas, por supuesto pedidas por el publico con distinta intensidad, por faenas vulgares y pueblerinas. Otro que desoye la voz que clama que los presidentes están obligados a servir de pedagogos incluso con el equipo veterinario que esta feria está arrojándose materia fecal determinada sobre sus supuestas impolutas carreras. Jamás un equipo veterinario y jamás un presidente debió aprobar los toros que se lidiaron ayer en La Malagueta.
De Torrealta la corrida, con más propiedad la novillada, indignos de una plaza de primera, anovillados y flojos de remos, bobalicones, sosos, y descastados. Alguno de ellos como el sexto con mejor son, "pero na, de na". Pitado en el arrastre el segundo, aplaudido el primero,
La frase ingeniosa de la corrida y a todas luces cierta fue la de aquel que desde el tendido le espetó al Cid: "¡Estas toreando como Jesulín ya!" Era el quinto anovillado de la tarde al tercer muletazo había doblado las manos y el viento dificultaba el trasteo. Se quedó el castaño sin viaje y vino el monopase, el penduleo de muleta, el cruzarse como si el enemigo fuera un Miura de 700 kilos, y va, plaf el aficionado y suelta el espeto. Verdad, verdad se decía en las andanadas. Luego se cae el toro, el torero vulgar con la izquierda y se queda el animalejo sin fuelle. A pesar de todo este entendido publico de primera le pega una ovación al torero.
Al segundo no quiso ni verlo el de la Tizona fallona, la cosa se vio nada más salir al ruedo que lo hizo descompuesto el animal, sin fijeza. Tomó una vara cumpliendo con propina y una segunda dejándose. Aquí viene la cosa. El picador se ensaña sin motivo contra el toro. La orden es machacarlo para acabar con el y que lo devuelvan a los corrales. Al salir de la vara intentaron tirarlo por el suelo para que la gente se le echara encima al presidente y se viera obligado a devolverlo. Y otra vez al caballo ¿tres varas? No, Porras se dio cuenta antes y les cambió el tercio. Como era de esperar el Cid, refunfuñando lo pasaportó pronto y la gente se lo recriminó.
Jesulín de Ubrique desempolvó en sus trasteos el apodo al que se hizo acreedor en sus mejores tiempos, de Picolín de Ubrique. Ya se imaginan. No hubo un muletazo con la panza de la muleta. Todos con el pico. Que templa a los toros, es cierto en algunas ocasiones, y sería más verdad si eso que les hace a las tontas del bote se lo hiciera a las alimañas, pero ya se sabe que el de Ubrique ya no lidia alimañas en los ruedos porque las lidia todos los días en su casa. Con nobleza por el izquierdo el primer toro al que trasteó a placer por el derecho.
Con el cuarto novillo engordado, que por cierto fue el que mejor peleó en varas de la feria vista hasta ahora, anduvo toda la faena al hilo del pitón, aprovechando los viajes, luchado contra el viento, hasta que se agotó la fuente. La oreja baratísima se la concedió el presidente después de una estocada caída, un descabello, un aviso y otro descabello más.
Después de ponerse pezorrón el extremeño Perera con el tercer toro, pues entre el viento que le molestó los engaños, las probaturas de pitones y el aprovechamiento de las arrancadas llevándolo sin torear, al hilo de los pitones y echándolo hacia fuera en el remate de los muletazos, nada vimos. Llegó el sexto un culipollo de asador de feria que al descubrirse el torero por mor del viento, un ¡uy! se le escapó a la concurrencia. Sin fuerzas el aborto de toro fue trasteado al natural por Perera sin fundamento y se dedicó toda la faena a aprovechar los viajes. Toro y torero estuvieron tristes y queriéndose rajar los dos. Estocada y oreja sin valor.
Aquí paz y allí gloría.
UNA SARTA DE MENTIRAS
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Nos dijeron que esta plaza se merecía ser de primera y era mentira. Nos dijeron que se ganaría en presentación del ganado y era mentira. Nos dijeron que los toreros vendrían más motivados y era mentira. Nos dijeron que se valorarían en su medida de plaza de primera las faenas de los matadores y era mentira. Nos dijeron en fin que la fiesta era grande y era mentira. Una sarta de mentiras nos han colocado los políticos andaluces en el toreo andaluz creyendo que con eso iban a redimir los pecados de los que nos acusan los animalistas y han conseguido el efecto contrario. Que la fiesta sea la comparativa minimizada de un Empastre que a estas alturas es espectáculo más digno que una corrida de toros.
Rafael Porras se escapaba de la feria como el presidente más equilibrado y va y la pifia. No devolvió a los corrales algún toro inválido y concedió dos orejas, por supuesto pedidas por el publico con distinta intensidad, por faenas vulgares y pueblerinas. Otro que desoye la voz que clama que los presidentes están obligados a servir de pedagogos incluso con el equipo veterinario que esta feria está arrojándose materia fecal determinada sobre sus supuestas impolutas carreras. Jamás un equipo veterinario y jamás un presidente debió aprobar los toros que se lidiaron ayer en La Malagueta.
De Torrealta la corrida, con más propiedad la novillada, indignos de una plaza de primera, anovillados y flojos de remos, bobalicones, sosos, y descastados. Alguno de ellos como el sexto con mejor son, "pero na, de na". Pitado en el arrastre el segundo, aplaudido el primero,
La frase ingeniosa de la corrida y a todas luces cierta fue la de aquel que desde el tendido le espetó al Cid: "¡Estas toreando como Jesulín ya!" Era el quinto anovillado de la tarde al tercer muletazo había doblado las manos y el viento dificultaba el trasteo. Se quedó el castaño sin viaje y vino el monopase, el penduleo de muleta, el cruzarse como si el enemigo fuera un Miura de 700 kilos, y va, plaf el aficionado y suelta el espeto. Verdad, verdad se decía en las andanadas. Luego se cae el toro, el torero vulgar con la izquierda y se queda el animalejo sin fuelle. A pesar de todo este entendido publico de primera le pega una ovación al torero.
Al segundo no quiso ni verlo el de la Tizona fallona, la cosa se vio nada más salir al ruedo que lo hizo descompuesto el animal, sin fijeza. Tomó una vara cumpliendo con propina y una segunda dejándose. Aquí viene la cosa. El picador se ensaña sin motivo contra el toro. La orden es machacarlo para acabar con el y que lo devuelvan a los corrales. Al salir de la vara intentaron tirarlo por el suelo para que la gente se le echara encima al presidente y se viera obligado a devolverlo. Y otra vez al caballo ¿tres varas? No, Porras se dio cuenta antes y les cambió el tercio. Como era de esperar el Cid, refunfuñando lo pasaportó pronto y la gente se lo recriminó.
Jesulín de Ubrique desempolvó en sus trasteos el apodo al que se hizo acreedor en sus mejores tiempos, de Picolín de Ubrique. Ya se imaginan. No hubo un muletazo con la panza de la muleta. Todos con el pico. Que templa a los toros, es cierto en algunas ocasiones, y sería más verdad si eso que les hace a las tontas del bote se lo hiciera a las alimañas, pero ya se sabe que el de Ubrique ya no lidia alimañas en los ruedos porque las lidia todos los días en su casa. Con nobleza por el izquierdo el primer toro al que trasteó a placer por el derecho.
Con el cuarto novillo engordado, que por cierto fue el que mejor peleó en varas de la feria vista hasta ahora, anduvo toda la faena al hilo del pitón, aprovechando los viajes, luchado contra el viento, hasta que se agotó la fuente. La oreja baratísima se la concedió el presidente después de una estocada caída, un descabello, un aviso y otro descabello más.
Después de ponerse pezorrón el extremeño Perera con el tercer toro, pues entre el viento que le molestó los engaños, las probaturas de pitones y el aprovechamiento de las arrancadas llevándolo sin torear, al hilo de los pitones y echándolo hacia fuera en el remate de los muletazos, nada vimos. Llegó el sexto un culipollo de asador de feria que al descubrirse el torero por mor del viento, un ¡uy! se le escapó a la concurrencia. Sin fuerzas el aborto de toro fue trasteado al natural por Perera sin fundamento y se dedicó toda la faena a aprovechar los viajes. Toro y torero estuvieron tristes y queriéndose rajar los dos. Estocada y oreja sin valor.
Aquí paz y allí gloría.
16 agosto 2006
GANADO DE PRIMERA
FERIA DE MALAGA 2006. OCTAVA DE ABONO
GANADO DE PRIMERA
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
La afición que no está ni mediatizada por el chovinismo malagueño al uso, ni por la prensa vendida al régimen, ni por la anestesia, no solo ferial, sino crítica de la sociedad malagueña, protestó fuertemente la corrida del Cuvillo y además exigió toros, toros para una plaza de primera. El Marqués de Fuengirola y su yernísimo como si oyeran llover.
Enrique Moya presidente de La Malagueta por arte y deditis de sus compañeros de partido consintió un insalvable despropósito para esta feria que fue la de ir al campo, ver la corrida y luego aprobarla en los corrales, de Nuñez del Cuvillo. La torifactoría mayor del reino echó en Málaga 6 chanquetes 6 con cuernos, o algo parecido, para que hicieran el paseíllo los figurones del toreo Morante y Juli, claro que estos toritos le vinieron luego bien al toricantano Joselito Ortega para triunfar, cometer errores y llevarse una cornada. Pero la autoridad competente, presidente y veterinarios, son cómplices de contribuir al beneficio de la empresa (que no de la fiesta), por, repito, ir, ver, señalar y aprobar una corrida de tercera para una plaza de primera. Lo que ocurre es que Moya, es doblemente culpable porque es presidente del Colegio de Veterinarios de Málaga y no se le puso de la entrepierna de devolver al menos dos toros protestados por inválidos, por eso, por contribuir al beneficio de la empresa que ya se sabía iba a comprar toros de segunda para una plaza de primera con billetes de cinco euros. Saldos. Sin embargo a las autoridades políticas que consintieron a este presidente, entre ellos el ínclito señor Soriano, no se les puede eximir de responsabilidad porque han mantenido a pesar de la solicitud de cese hecha por la Unión Taurina de Abonados de Málaga, en el cargo a un presidente que hasta dos días antes del comienzo de la feria no se había leído el reglamento andaluz. Pero la política es la política y así nos luce el pelo con estos politicuchos que nos gobiernan. Casi todos fueron protestados cuando no por inválidos y parados por mal presentados, por parte del respetable que no está anestesiado. Casi todos pitados al arrastre.
La corrida de Nuñez del Cuvillo, mal presentada, anovillada, algunos vareados, otros cornicortos sin exageraciones pero con menos pitones de los que les correspondían, flojos, parados. En fin la corridita ideal para algunos capotazos y muletazos de Morante, nada del Juli que se sigue apuntando a este tipo de corridas que lo acusan directamente de responsabilidad manifiesta del contubernio taurino y que posibilitaron el triunfo del malagueño Joselito Ortega en el día de su alternativa.
En verdad el toricantano no estuvo bien pero tampoco estuvo mal. Es decir; con el toro de la alternativa uno regordío y chico de 480 kilos que protestó en la primera vara y se lo pensó escarbando en la segunda, el chaval realizó un quite por chicuelinas zarrapastrosas. Luego el toro fue a su aire en banderillas. Abrió bien la faena el malagueño y dio una aseada tanda que hacia la segunda, por el pitón derecho, muy despegado. Tardo el toro, nuevamente por el derecho le dio los mejores muletazos de la tarde ligados y gustándose. Con la mano izquierda solo tuvo torería. Otra vez por el derecho más entregado. Estocada buena perdiendo la muleta. Oreja.
El sexto toro lo sería por edad porque lo que era por hechuras se asemejaba a un novillo que de salida perdió las manos. Fuertes protestas del sector no anestesiado de la plaza. 474 kilos en la báscula. Los novillos que abrieron la feria fueron más grandes. Recibió un puyazo feo dejándose y una segunda entrada. No tenía fuerzas. Lo mejor del novillote fue el tranco en progresión en la suerte de banderillas. Ortega entendió bien los tiempos de refresco que había que darle al animal para que le aguantara la faena. Ligó los muletazos por el derecho al inicio de la faena pero con tantas reservas que no se fajó. Lo intentó por el izquierdo pero se equivocó, le dio por llevarlo a media altura y el toro le protestó y le enganchó tanto que se mudó otra vez al derecho por donde se sentía el malagueño más seguro. Algunos muletazos por alto, pinchazo y estocada de la que sale prendido por el trasero. Oreja.
Morante alivió aliñando al segundo toro muy pegado al piso. Y en el cuarto detalles como las nueve verónicas y media a un toro muy protestado y la apertura de la faena por ayudados. Lo demás sin ligar.
El Juli se quedó sin tercer toro también muy protestado. Y el quito se murió de pie debido a que durante más de diez minutos tuvo tres palitroques metidos en el agujero del puyazo. Nada de nada.
Aquí paz y allí gloria.
GANADO DE PRIMERA
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
La afición que no está ni mediatizada por el chovinismo malagueño al uso, ni por la prensa vendida al régimen, ni por la anestesia, no solo ferial, sino crítica de la sociedad malagueña, protestó fuertemente la corrida del Cuvillo y además exigió toros, toros para una plaza de primera. El Marqués de Fuengirola y su yernísimo como si oyeran llover.
Enrique Moya presidente de La Malagueta por arte y deditis de sus compañeros de partido consintió un insalvable despropósito para esta feria que fue la de ir al campo, ver la corrida y luego aprobarla en los corrales, de Nuñez del Cuvillo. La torifactoría mayor del reino echó en Málaga 6 chanquetes 6 con cuernos, o algo parecido, para que hicieran el paseíllo los figurones del toreo Morante y Juli, claro que estos toritos le vinieron luego bien al toricantano Joselito Ortega para triunfar, cometer errores y llevarse una cornada. Pero la autoridad competente, presidente y veterinarios, son cómplices de contribuir al beneficio de la empresa (que no de la fiesta), por, repito, ir, ver, señalar y aprobar una corrida de tercera para una plaza de primera. Lo que ocurre es que Moya, es doblemente culpable porque es presidente del Colegio de Veterinarios de Málaga y no se le puso de la entrepierna de devolver al menos dos toros protestados por inválidos, por eso, por contribuir al beneficio de la empresa que ya se sabía iba a comprar toros de segunda para una plaza de primera con billetes de cinco euros. Saldos. Sin embargo a las autoridades políticas que consintieron a este presidente, entre ellos el ínclito señor Soriano, no se les puede eximir de responsabilidad porque han mantenido a pesar de la solicitud de cese hecha por la Unión Taurina de Abonados de Málaga, en el cargo a un presidente que hasta dos días antes del comienzo de la feria no se había leído el reglamento andaluz. Pero la política es la política y así nos luce el pelo con estos politicuchos que nos gobiernan. Casi todos fueron protestados cuando no por inválidos y parados por mal presentados, por parte del respetable que no está anestesiado. Casi todos pitados al arrastre.
La corrida de Nuñez del Cuvillo, mal presentada, anovillada, algunos vareados, otros cornicortos sin exageraciones pero con menos pitones de los que les correspondían, flojos, parados. En fin la corridita ideal para algunos capotazos y muletazos de Morante, nada del Juli que se sigue apuntando a este tipo de corridas que lo acusan directamente de responsabilidad manifiesta del contubernio taurino y que posibilitaron el triunfo del malagueño Joselito Ortega en el día de su alternativa.
En verdad el toricantano no estuvo bien pero tampoco estuvo mal. Es decir; con el toro de la alternativa uno regordío y chico de 480 kilos que protestó en la primera vara y se lo pensó escarbando en la segunda, el chaval realizó un quite por chicuelinas zarrapastrosas. Luego el toro fue a su aire en banderillas. Abrió bien la faena el malagueño y dio una aseada tanda que hacia la segunda, por el pitón derecho, muy despegado. Tardo el toro, nuevamente por el derecho le dio los mejores muletazos de la tarde ligados y gustándose. Con la mano izquierda solo tuvo torería. Otra vez por el derecho más entregado. Estocada buena perdiendo la muleta. Oreja.
El sexto toro lo sería por edad porque lo que era por hechuras se asemejaba a un novillo que de salida perdió las manos. Fuertes protestas del sector no anestesiado de la plaza. 474 kilos en la báscula. Los novillos que abrieron la feria fueron más grandes. Recibió un puyazo feo dejándose y una segunda entrada. No tenía fuerzas. Lo mejor del novillote fue el tranco en progresión en la suerte de banderillas. Ortega entendió bien los tiempos de refresco que había que darle al animal para que le aguantara la faena. Ligó los muletazos por el derecho al inicio de la faena pero con tantas reservas que no se fajó. Lo intentó por el izquierdo pero se equivocó, le dio por llevarlo a media altura y el toro le protestó y le enganchó tanto que se mudó otra vez al derecho por donde se sentía el malagueño más seguro. Algunos muletazos por alto, pinchazo y estocada de la que sale prendido por el trasero. Oreja.
Morante alivió aliñando al segundo toro muy pegado al piso. Y en el cuarto detalles como las nueve verónicas y media a un toro muy protestado y la apertura de la faena por ayudados. Lo demás sin ligar.
El Juli se quedó sin tercer toro también muy protestado. Y el quito se murió de pie debido a que durante más de diez minutos tuvo tres palitroques metidos en el agujero del puyazo. Nada de nada.
Aquí paz y allí gloria.
14 agosto 2006
COMPARATIVA NAZI
PUERTO DE SANTA MARÍA 13 de agosto
COMPARATIVA NAZI
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Una vez los hombres se volvieron locos, por muchos motivos, seguramente ninguno justificado visto después con perspectiva histórica. Y en esa locura se volvieron contra otros hombres que eran sus hermanos, sus vecinos, sus amigos, y les dio por mutilarlos, vejarlos, despreciarlos y finalmente asesinarlos sin opciones. En este país en el que existe un universo taurino tan amplio y tan magnífico del que vive mucha gente hay un grupo incontrolado de personajillos a los que Mariví Romero denominaba taurinitos, que día a día les dan la razón a los enemigos de la fiesta. A esos que bajo el pretexto de que al toro se le maltrata en el ruedo, quieren cerrarnos el chiringuito para que el animal más bonito, más arrogante y más fiero de la creación pase a las reservas zoológicas para ser contemplado como una pieza de museo. No solo son esos los enemigos de la tauromaquia, son aquellos también los que mutilando, vejando, despreciando y mermando la fiereza del toro bravo se convierten en nazis de la bravura llevando esta sin par fiesta, ante las vendas en los ojos de la autoridad, al abismo y a la vergüenza.
No me seducía quedarme en Málaga a ver los caballazos (no lo escribo en tono peyorativo para estas corridas, soy un amante de los caballos y del buen rejoneo) de Antonio Domecq, Cartagena y Sergio Galán, que era el único con interés para mí. Tampoco me seducía quedarme en Marbella a ver al lesionado Cordobés que a Málaga solo fue a cobrar, estaba mermado físicamente. A la vulgaridad de Rivera Ordóñez que debe pensar en darle la alternativa a su hermano y retirarse. Su hermano tiene condiciones para quedarse en la familia como buque insignia. Y ver otra vez al Fandi que bueno, qué quieren que les diga tampoco tengo alma de masoca. De manera que opté por ver la corrida del Puerto en la televisión, el cartel era el mejor de las tres opciones: Jandilla, Finito, Manzanares y Perera.
En Andalucía ya tenemos una cuota femenina en las presidencias de los toros. Una presidenta en Sevilla y otra en el Puerto, Ana Alonso. Nada que objetar si son garantes de los intereses del toro y del aficionado. Entre los hombres presidente los hay mayoritariamente incompetentes.
Descastado el primer toro de Jandilla que tuvo algunas arrancadas buenas en banderillas. Pero se apagó pronto y llegó soso a la muleta de Finito que tampoco hizo nada por mejorarlo. Dos pinchazos y una entera terminaron con el sopor de la primera faena.
Afeitadísimo el cuarto hasta la vergüenza absoluta. La corrida en presentación cornúpeta es una comparativa de la vejación que los nazis consintieron con los judíos. El ejemplo amplio pero que pongo lleno de ira contra los taurinos es como si estos nazis taurinos tuvieran por objetivo en su filosofía cercenar la dignidad de un toro que comienza por los pitones que son sus defensas naturales. Empujó en varas el mermado y tumbó al picador Muñoz, después volvió otra vez al caballo. Si no hubiera estado afeitado el poder en el caballo hubiera sido superlativo. En banderillas echó la cara arriba. Llegó descompuesto a la muleta pero con viaje y no quiso verlo Finito que ya anda en lo de poner la mano y no hacer esfuerzo. Para esto que se vaya a su casa a vivir de la rentas. Tres pinchazos y "fuera, fuera" del gentío, un bajonazo y bronca ardorosa.
El segundo toro con un pitón derecho de salida escobillado. Daba vergüenza ajena verlo. ¿Remordía alguna conciencia? Pienso que no. ¡Torpes que sois unos torpes y os vais a cargar esto! Embiste sin chica al capote de Manzanares. Un puyazo cumpliendo sin más. Y bien a banderillas. Se lo piensa en la muleta y no va metido, es decir encelado en los engaños. Manzanares no lo templa, le engancha los muletazos. Todo se traduce en la falta de fuerzas que entre otras circunstancias se ven mermadas por el esfuerzo del toro en el Mueco donde es vejado cortándole los pitones. Pocas embestidas pero ninguna la templó el de Alicante. Estocada que basta.
El sexto que debió ser quinto también sufrió la vejación, y además lo machacaron en el caballo. Con pies a banderillas. Saludó Mangui. Abrió bien la faena con la embestida del toro entonada. Con la izquierda se lo piensa. No quería ir por ahí. Vuelve Manzanares al pitón derecho por donde le hilvana otros pocos muletazos. En un exceso de confianza lo lanzó a los aires quedando desairado el alicantino. Muy buena estocada. Oreja.
El tercero de 500 kilos tenía dos plátanos por pitones, una vergüenza en una plaza tan señera como es esta del Puerto de Santa María. Si Soriano fuera buen aficionado, que lo dudo a estas alturas, actuaría de oficio para que los pitones fueran analizados y se corrigiera de inmediato esta vileza contra los toros. Cumplió con una vara, no podía con el peso de su cuerpo. A banderillas acudió bien. Fue interesante la apertura de faena de Miguel Ángel Perera, fue con pies el animal en busca del engaño. La tanda de derechazos fue buena, el toro la tomó con codicia y limpiamente. Hubo otra buena y en la tercera el animal acusó el esfuerzo. Cuando se echó la muleta a la izquierda el toro hizo amago de rajarse y luego la tanda no fue tan limpia como las anteriores por el otro pitón. Volvió al pitón derecho pero quería irse. Cantó la gallina el de Jandilla. Estocada y oreja.
Se corrió el turno en quinto lugar porque se decía que Manzanares estaba recibiendo en la enfermería suero porque tenía un proceso de deshidratación debido a una gastroenteritis, de manera que Perera toreo el que debería cerrar plaza. Otro que tal lo llevaba en los pitones pero menos escandaloso que se arrancó bien al caballo cumpliendo con uno. Acudió bien a banderillas. Tuvo una arrancada fuerte al comienzo de faena y luego el torero desde el centro citando al toro que estaba en tablas se le vino y le dio una emocionante tanda aguantando sin moverse dos pases cambiados y ligando por el derecho. Luego ya se vino a menos el de Jandilla y aunque iba y venia no con la codicia necesaria. Se quería ir a tablas lo sacó fuera de las rayas y vino el aplomo, aquello no era lo mismo y se convirtió en vulgaridad. Buena estocada de la que dobla el toro. Oreja
COMPARATIVA NAZI
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Una vez los hombres se volvieron locos, por muchos motivos, seguramente ninguno justificado visto después con perspectiva histórica. Y en esa locura se volvieron contra otros hombres que eran sus hermanos, sus vecinos, sus amigos, y les dio por mutilarlos, vejarlos, despreciarlos y finalmente asesinarlos sin opciones. En este país en el que existe un universo taurino tan amplio y tan magnífico del que vive mucha gente hay un grupo incontrolado de personajillos a los que Mariví Romero denominaba taurinitos, que día a día les dan la razón a los enemigos de la fiesta. A esos que bajo el pretexto de que al toro se le maltrata en el ruedo, quieren cerrarnos el chiringuito para que el animal más bonito, más arrogante y más fiero de la creación pase a las reservas zoológicas para ser contemplado como una pieza de museo. No solo son esos los enemigos de la tauromaquia, son aquellos también los que mutilando, vejando, despreciando y mermando la fiereza del toro bravo se convierten en nazis de la bravura llevando esta sin par fiesta, ante las vendas en los ojos de la autoridad, al abismo y a la vergüenza.
No me seducía quedarme en Málaga a ver los caballazos (no lo escribo en tono peyorativo para estas corridas, soy un amante de los caballos y del buen rejoneo) de Antonio Domecq, Cartagena y Sergio Galán, que era el único con interés para mí. Tampoco me seducía quedarme en Marbella a ver al lesionado Cordobés que a Málaga solo fue a cobrar, estaba mermado físicamente. A la vulgaridad de Rivera Ordóñez que debe pensar en darle la alternativa a su hermano y retirarse. Su hermano tiene condiciones para quedarse en la familia como buque insignia. Y ver otra vez al Fandi que bueno, qué quieren que les diga tampoco tengo alma de masoca. De manera que opté por ver la corrida del Puerto en la televisión, el cartel era el mejor de las tres opciones: Jandilla, Finito, Manzanares y Perera.
En Andalucía ya tenemos una cuota femenina en las presidencias de los toros. Una presidenta en Sevilla y otra en el Puerto, Ana Alonso. Nada que objetar si son garantes de los intereses del toro y del aficionado. Entre los hombres presidente los hay mayoritariamente incompetentes.
Descastado el primer toro de Jandilla que tuvo algunas arrancadas buenas en banderillas. Pero se apagó pronto y llegó soso a la muleta de Finito que tampoco hizo nada por mejorarlo. Dos pinchazos y una entera terminaron con el sopor de la primera faena.
Afeitadísimo el cuarto hasta la vergüenza absoluta. La corrida en presentación cornúpeta es una comparativa de la vejación que los nazis consintieron con los judíos. El ejemplo amplio pero que pongo lleno de ira contra los taurinos es como si estos nazis taurinos tuvieran por objetivo en su filosofía cercenar la dignidad de un toro que comienza por los pitones que son sus defensas naturales. Empujó en varas el mermado y tumbó al picador Muñoz, después volvió otra vez al caballo. Si no hubiera estado afeitado el poder en el caballo hubiera sido superlativo. En banderillas echó la cara arriba. Llegó descompuesto a la muleta pero con viaje y no quiso verlo Finito que ya anda en lo de poner la mano y no hacer esfuerzo. Para esto que se vaya a su casa a vivir de la rentas. Tres pinchazos y "fuera, fuera" del gentío, un bajonazo y bronca ardorosa.
El segundo toro con un pitón derecho de salida escobillado. Daba vergüenza ajena verlo. ¿Remordía alguna conciencia? Pienso que no. ¡Torpes que sois unos torpes y os vais a cargar esto! Embiste sin chica al capote de Manzanares. Un puyazo cumpliendo sin más. Y bien a banderillas. Se lo piensa en la muleta y no va metido, es decir encelado en los engaños. Manzanares no lo templa, le engancha los muletazos. Todo se traduce en la falta de fuerzas que entre otras circunstancias se ven mermadas por el esfuerzo del toro en el Mueco donde es vejado cortándole los pitones. Pocas embestidas pero ninguna la templó el de Alicante. Estocada que basta.
El sexto que debió ser quinto también sufrió la vejación, y además lo machacaron en el caballo. Con pies a banderillas. Saludó Mangui. Abrió bien la faena con la embestida del toro entonada. Con la izquierda se lo piensa. No quería ir por ahí. Vuelve Manzanares al pitón derecho por donde le hilvana otros pocos muletazos. En un exceso de confianza lo lanzó a los aires quedando desairado el alicantino. Muy buena estocada. Oreja.
El tercero de 500 kilos tenía dos plátanos por pitones, una vergüenza en una plaza tan señera como es esta del Puerto de Santa María. Si Soriano fuera buen aficionado, que lo dudo a estas alturas, actuaría de oficio para que los pitones fueran analizados y se corrigiera de inmediato esta vileza contra los toros. Cumplió con una vara, no podía con el peso de su cuerpo. A banderillas acudió bien. Fue interesante la apertura de faena de Miguel Ángel Perera, fue con pies el animal en busca del engaño. La tanda de derechazos fue buena, el toro la tomó con codicia y limpiamente. Hubo otra buena y en la tercera el animal acusó el esfuerzo. Cuando se echó la muleta a la izquierda el toro hizo amago de rajarse y luego la tanda no fue tan limpia como las anteriores por el otro pitón. Volvió al pitón derecho pero quería irse. Cantó la gallina el de Jandilla. Estocada y oreja.
Se corrió el turno en quinto lugar porque se decía que Manzanares estaba recibiendo en la enfermería suero porque tenía un proceso de deshidratación debido a una gastroenteritis, de manera que Perera toreo el que debería cerrar plaza. Otro que tal lo llevaba en los pitones pero menos escandaloso que se arrancó bien al caballo cumpliendo con uno. Acudió bien a banderillas. Tuvo una arrancada fuerte al comienzo de faena y luego el torero desde el centro citando al toro que estaba en tablas se le vino y le dio una emocionante tanda aguantando sin moverse dos pases cambiados y ligando por el derecho. Luego ya se vino a menos el de Jandilla y aunque iba y venia no con la codicia necesaria. Se quería ir a tablas lo sacó fuera de las rayas y vino el aplomo, aquello no era lo mismo y se convirtió en vulgaridad. Buena estocada de la que dobla el toro. Oreja
13 agosto 2006
FALTA DE CASTA EN DISTINTOS GRADOS
FERIA DE MALAGA 2006. QUINTA DE ABONO
FALTA DE CASTA EN DISTINTOS GRADOS
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Esa norma taurina inventada por los políticos andaluces para darse tiza nada dice de la liturgia de la corrida y de la urbanidad del festejo. Ayer era una toalla en el ruedo y hoy unos picadores que se van del ruedo en el sentido de las agujas del reloj. Nada dice la norma y como consecuencia ancha es Castilla para en dos minutos cargarse lo que en toda una vida se ha venido haciendo. Los picadores deben marcharse al contrario de la marcha de las agujas del reloj. Se dice que por ahorrar tiempo. Se dice que por no estorbar la lidia. Se dice que... y nadie protesta. El publico verbenero malacitano a excepción de algunos... no requieren la liturgia de la corrida, requieren las papas fritas y la Coca Cola, pero la urbanidad en la lidia, esa "pa los toreros". Digo a excepción de algunos porque algunos si que dijeron que los toros no eran para una plaza de primera. Bueno algo es algo, vamos aprendiendo. La liturgia de la lidia es importante que se cumpla porque no es que se haya inventado porque sí. Los picadores deben salir del ruedo en el sentido contrario a las agujas del reloj porque en ese espacio de tiempo que transcurre, no más de dos o tres minutos si el caballo no es un jamelgo, da tiempo a que el toro repose del estrés de la suerte de varas y tome resuello. A que se haga un quite o un par de quites con la impresionante composición pictórica que es ver al matador toreando a la verónica mientras el picador espera regatón en la arena a ver como su matador triunfa y, en fin, se le da tiempo a los banderilleros a tomar posiciones para cubrir el segundo tercio. Además ¿es que no es litúrgico, ver cómo el matador director de lidia acompaña al picador de tanda a la puerta de caballos? Lo hizo Encabo la otra tarde y quedó como había que quedar. Fetén.
Enrique Moya, ese presidente veterinario que antes de empezar la feria pedía perdón a la afición por no haberse leído el reglamento, estuvo bien al aguantar la oreja pedida al Fandi tras la muerte del segundo toro. Recibió la segunda bronca de la feria. Sin embargo se la concedió muy rápidamente a Manzanares en el sexto toro. La diferencia de opinión, con ser estas peticiones lo que se llama de las orejas del publico, fue que Fandi necesitó descabello y Manzanares no. Pero se impone el criterio pedagógico si es que queremos elevar la categoría de esta plaza no en el nivel administrativo que ya lo tenemos, si no en el funcional que es el de tener también una afición de primera. Moya hubiera hecho un gran favor a la plaza de primera si no le hubiera dado la oreja a Manzanares pues el trasteo con ser bueno tampoco fue de la relevancia de una faena de oreja.
La corrida de Salvador Domecq fue, por su variedad de mansedumbre, de método de escuela taurina suponiendo que los profesores de La Escuela Taurina de Málaga supieran explicar esto, que lo dudo. Desiguales en la presentación, variados en sus capas y descastados, con pesos tan oscilantes que fueron desde el menor de 492 al mayor de 535. Eso sí, con los pitones muy afilados que me recordaron lo que El Marqués del Asalto decía de sacarles punta. En general flojos pero tan disimulados que llegaron a acusarlo en el último tercio sin provocar escándalo de caídas. En particular el primero cumplió y luego hocicó, el segundo también después de sólo dos entradas al caballo. El castaño tercero feo, alto de agujas, tomó dos buenas varas hocicando en las dos y se paró en la muleta. El cuarto un castaño listón mentiroso en varas siempre a su aire y manseando en todos los tercios. El quinto hocicando también después de las dos entradas a varas, una cumpliendo y la otra que no, llegando a la muleta sin entregarse. Y el sexto, un bonito toro melocotón calcetero que manseó en la primera vara y se dejó en la segunda que fue descompuesto a banderillas y que no se empleó en la muleta.
Manuel Díaz "El Cordobés", llegó, pasó por la enfermería, hizo el paseíllo y se fue. Seguramente estos empresarios que son tan buenos de corazón le pagaron pero no se mereció ni un duro. El Cordobés no estaba para torear y vino a Málaga a hacer caja. Mal por él porque en el primero acusó la cornada de días pasados. Y con el cuarto le vino muy bien, hay oportunidades que se pintan calvas, porque como el toro fue un descastado integro, rajado a más no poder, se alivió y lo pasaportó. Le pitaron a los toros del lote en el arrastre.
Recibió el Fandi al segundo con suaves verónicas a pies juntos rematas con tres chicuelinas. Con los palos, el fuerte del matador, puso un primero a toro pasado corriéndole hacia atrás. Un segundo, a cabeza pasada, recortándolo también hacia atrás y arrancando finalmente desde el estribo. Y un tercero al violín que ni fu, ni fa. La faena de muleta la abrió con cinco derechazos de rodillas. Toreó al natural con cierto aseo y este publico de primera tan entendido, ni le dio un olé. Cuando se agarró a los costillares del bicho, rompieron en aplausos. Por necesitar de tres descabellos perdió la oreja. La misma que ganó a la muerte del quinto por, es cierto, una buena estocada. Otra vez más, el sabio publico malaguita ni se coscó cuando el Fandi interpretó la verónica en su esencia. Cuatro verónicas, cuatro en los terrenos del tres. Dormidas, templadas, ligadas, bien interpretadas. En banderillas efectista pero aliviado. El primero hacia atrás a pitón pasado. Se dolió el toro. El segundo igual y también se dolió. El tercero al violín y ni fu ni fa. No paró de dolerse el mansurrón que nunca fue entregado en la muleta. Incierto. Embistiendo con más genio que casta que tenía muy poquita. ¡Tampoco fue faena de oreja presidente!
Del cartel el único torero que me interesaba era Manzanares. Le vi disposición, mejor concepción de toreo que en otros tiempos y sobre todo trazos de estética que apuntan a un futuro porque en esta corrida y con estos toros, "na de na". Con el tercero perdió mucho tiempo en el trasteo inicial y para cuando quiso empezar la faena ya el toro acusó la poca fuerza, con poco recorrido, poca entrega y sosería infinita. Con el sexto tuvo la virtud y la paciencia de arrancarle la faena de entre las pezuñas a un toro que no se empleó. Detalles estéticos buenos y nada más porque la estocada que le brindó la oreja con ser efectiva fue trasera y baja.
El cuarto toro empitonó a Caricol de la cuadrilla de El Cordobés, dejándole las posaderas al aire, nada más, por fortuna. Salía del tercer par de banderillas.
Aquí paz y allí gloría.
FALTA DE CASTA EN DISTINTOS GRADOS
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Esa norma taurina inventada por los políticos andaluces para darse tiza nada dice de la liturgia de la corrida y de la urbanidad del festejo. Ayer era una toalla en el ruedo y hoy unos picadores que se van del ruedo en el sentido de las agujas del reloj. Nada dice la norma y como consecuencia ancha es Castilla para en dos minutos cargarse lo que en toda una vida se ha venido haciendo. Los picadores deben marcharse al contrario de la marcha de las agujas del reloj. Se dice que por ahorrar tiempo. Se dice que por no estorbar la lidia. Se dice que... y nadie protesta. El publico verbenero malacitano a excepción de algunos... no requieren la liturgia de la corrida, requieren las papas fritas y la Coca Cola, pero la urbanidad en la lidia, esa "pa los toreros". Digo a excepción de algunos porque algunos si que dijeron que los toros no eran para una plaza de primera. Bueno algo es algo, vamos aprendiendo. La liturgia de la lidia es importante que se cumpla porque no es que se haya inventado porque sí. Los picadores deben salir del ruedo en el sentido contrario a las agujas del reloj porque en ese espacio de tiempo que transcurre, no más de dos o tres minutos si el caballo no es un jamelgo, da tiempo a que el toro repose del estrés de la suerte de varas y tome resuello. A que se haga un quite o un par de quites con la impresionante composición pictórica que es ver al matador toreando a la verónica mientras el picador espera regatón en la arena a ver como su matador triunfa y, en fin, se le da tiempo a los banderilleros a tomar posiciones para cubrir el segundo tercio. Además ¿es que no es litúrgico, ver cómo el matador director de lidia acompaña al picador de tanda a la puerta de caballos? Lo hizo Encabo la otra tarde y quedó como había que quedar. Fetén.
Enrique Moya, ese presidente veterinario que antes de empezar la feria pedía perdón a la afición por no haberse leído el reglamento, estuvo bien al aguantar la oreja pedida al Fandi tras la muerte del segundo toro. Recibió la segunda bronca de la feria. Sin embargo se la concedió muy rápidamente a Manzanares en el sexto toro. La diferencia de opinión, con ser estas peticiones lo que se llama de las orejas del publico, fue que Fandi necesitó descabello y Manzanares no. Pero se impone el criterio pedagógico si es que queremos elevar la categoría de esta plaza no en el nivel administrativo que ya lo tenemos, si no en el funcional que es el de tener también una afición de primera. Moya hubiera hecho un gran favor a la plaza de primera si no le hubiera dado la oreja a Manzanares pues el trasteo con ser bueno tampoco fue de la relevancia de una faena de oreja.
La corrida de Salvador Domecq fue, por su variedad de mansedumbre, de método de escuela taurina suponiendo que los profesores de La Escuela Taurina de Málaga supieran explicar esto, que lo dudo. Desiguales en la presentación, variados en sus capas y descastados, con pesos tan oscilantes que fueron desde el menor de 492 al mayor de 535. Eso sí, con los pitones muy afilados que me recordaron lo que El Marqués del Asalto decía de sacarles punta. En general flojos pero tan disimulados que llegaron a acusarlo en el último tercio sin provocar escándalo de caídas. En particular el primero cumplió y luego hocicó, el segundo también después de sólo dos entradas al caballo. El castaño tercero feo, alto de agujas, tomó dos buenas varas hocicando en las dos y se paró en la muleta. El cuarto un castaño listón mentiroso en varas siempre a su aire y manseando en todos los tercios. El quinto hocicando también después de las dos entradas a varas, una cumpliendo y la otra que no, llegando a la muleta sin entregarse. Y el sexto, un bonito toro melocotón calcetero que manseó en la primera vara y se dejó en la segunda que fue descompuesto a banderillas y que no se empleó en la muleta.
Manuel Díaz "El Cordobés", llegó, pasó por la enfermería, hizo el paseíllo y se fue. Seguramente estos empresarios que son tan buenos de corazón le pagaron pero no se mereció ni un duro. El Cordobés no estaba para torear y vino a Málaga a hacer caja. Mal por él porque en el primero acusó la cornada de días pasados. Y con el cuarto le vino muy bien, hay oportunidades que se pintan calvas, porque como el toro fue un descastado integro, rajado a más no poder, se alivió y lo pasaportó. Le pitaron a los toros del lote en el arrastre.
Recibió el Fandi al segundo con suaves verónicas a pies juntos rematas con tres chicuelinas. Con los palos, el fuerte del matador, puso un primero a toro pasado corriéndole hacia atrás. Un segundo, a cabeza pasada, recortándolo también hacia atrás y arrancando finalmente desde el estribo. Y un tercero al violín que ni fu, ni fa. La faena de muleta la abrió con cinco derechazos de rodillas. Toreó al natural con cierto aseo y este publico de primera tan entendido, ni le dio un olé. Cuando se agarró a los costillares del bicho, rompieron en aplausos. Por necesitar de tres descabellos perdió la oreja. La misma que ganó a la muerte del quinto por, es cierto, una buena estocada. Otra vez más, el sabio publico malaguita ni se coscó cuando el Fandi interpretó la verónica en su esencia. Cuatro verónicas, cuatro en los terrenos del tres. Dormidas, templadas, ligadas, bien interpretadas. En banderillas efectista pero aliviado. El primero hacia atrás a pitón pasado. Se dolió el toro. El segundo igual y también se dolió. El tercero al violín y ni fu ni fa. No paró de dolerse el mansurrón que nunca fue entregado en la muleta. Incierto. Embistiendo con más genio que casta que tenía muy poquita. ¡Tampoco fue faena de oreja presidente!
Del cartel el único torero que me interesaba era Manzanares. Le vi disposición, mejor concepción de toreo que en otros tiempos y sobre todo trazos de estética que apuntan a un futuro porque en esta corrida y con estos toros, "na de na". Con el tercero perdió mucho tiempo en el trasteo inicial y para cuando quiso empezar la faena ya el toro acusó la poca fuerza, con poco recorrido, poca entrega y sosería infinita. Con el sexto tuvo la virtud y la paciencia de arrancarle la faena de entre las pezuñas a un toro que no se empleó. Detalles estéticos buenos y nada más porque la estocada que le brindó la oreja con ser efectiva fue trasera y baja.
El cuarto toro empitonó a Caricol de la cuadrilla de El Cordobés, dejándole las posaderas al aire, nada más, por fortuna. Salía del tercer par de banderillas.
Aquí paz y allí gloría.
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