REDEFINIR LA BRAVURA
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Tribuna de Salamanca
En la pasada feria de Almería me surgió el titulo de este articulo porque en una de las tertulias de Onda Cero, un moderno planteamiento expuesto por Juan José de Torres, insigne aficionado al toro bravo de la capital almeriense, nos llevó a enzarzarnos en una acalorada discusión sobre la bravura. De Torres sostenía dentro de la modernidad imperante en la fiesta que no solo un toro es bravo en el caballo, sino que en la muleta, que es lo que crea arte y emoción, también. Otra variante de la discusión fue sobre toros encastados y mansos. Como el aficionado podrá entender y esa es una de las virtudes de la fiesta brava, la tauromaquia no es una ciencia exacta y está sujeta, por tanto, a diferentes criterios, siempre que estos estén bien fundamentados. Quiero remitir al lector a uno de mis artículos publicados el pasado mes de mayo que titulé UN TORO DE VUELTA AL RUEDO y en el que exponía criterios básicos para otorgar la vuelta al ruedo. Como consecuencia la vuelta al ruedo es por la bravura del animal.
En la fiesta de los toros no es bueno, y de ahí mis particulares cruzadas con mantener básicamente las tradiciones y admitir con puntualizaciones la modernidad en la lidia, estar redefiniendo conceptos: la suerte de varas de tres puyazos a dos, y de dos, a criterio del matador; de seis banderillas a cuatro o las que sean si el toro es manso o peligroso por tal de no hacerles pasar un mal rato a los banderilleros; de un toro emplearse en la muleta a "servir" y luego a ser bravo. Pero si por algo tenemos que luchar los aficionados es por no redefinir la bravura. Con esto hay que ser exigente porque la calidad debe buscarse con exigencia, no solamente en la definición del toro bravo sino en todas las partes del espectáculo que sería lo ideal.
Básicamente un toro puede ser encastado o manso y dentro de ahí un toro puede ser encastado en manso o encastado en bravo. Un toro puede ser manso manejable o peligroso. Después pongan ustedes los matices para ilustrar mejor y completar las definiciones. Pero no se olvide que la casta y la mansedumbre se califica en la suerte de varas y se completa con el resto de los tercios por eso en mi opinión sólo al final de la lidia podremos sentenciar la definitiva condición del animal. Ha sido bravo, ha sido manso y sus matices correspondientes.
Es vergonzoso admitir el camino de los hechos consumados en los tercios de la lidia. Porque ahora el monopuyazo impera, lo anormal es que un toro reciba dos varas y como esto no es admitido por el matador, a partir de ahora, (próximo reglamento de Andalucía, futuro de Castilla y León y los de Aragón y País Vasco), lo dejamos a él para que lo cambie cuando le convenga. Aún admitiendo que la corrida de toros no tiene porqué ser igual que un tentadero ya que ambos por definición y contenido son diferentes, en consecuencia se nos hurta a los aficionados la belleza de la suerte de varas autentica explosión de emoción de la fuerza, el ímpetu y la energía de la lucha de un toro bravo. Al fin todo se convierte en un trámite para llegar a la faena de muleta, por eso los tercios de banderillas solo son de lucimiento cuando estas se ponen de poder a poder y los profesionales se olvidan de que también existen los pares al sesgo, al cuarteo, de dentro a fuera, por dentro, al hilo de las tablas, según sea la condición del toro. En la faena de muleta la vulgaridad nos embarga de tal grado que se aplauden muletazos con el pico, circulares al estilo circense y naturales despegados echando los toros hacia fuera. Lo de la espada que es lo que determina la profesión de estos valientes hombres, matadores de toros, es para juzgado de guardia. Del capote les diré que desde que se retiró Curro Romero nadie sabe cogerlo y siendo así la cosa tampoco saben usarlo, tanto que puedo asegurar con un margen de error mínimo que los toreros en esta temporada sólo han toreado a la verónica de cincuenta tardes, dos. Lo demás, zarrapastrosas Chicuelinas y aliviadoras Tafalleras.
Admito la redefinición de muchos conceptos en la tauromaquia, con matices, pero si tocamos la Hostia Sagrada, esto ya no es misa ni es "na". Si tocamos la bravura despreciando los dos primeros tercios, díganme ganaderos: ¿Para qué misa crían ustedes ganado? y en realidad, ¿para qué crían toros pudiendo criar becerros?. ¿Verdad que entonces ya no serían corridas de toros? ¡Cuánto cambiaría esta fiesta si quienes mandaran fueran los ganaderos!
26 octubre 2005
24 octubre 2005
DIARIO DE LA RESISTENCIA
DIARIO DE LA RESISTENCIA
Por Agustín Hervás
A más de su buen vino, queso, jamón y pescaíto frito, El Fogón de Carmen tiene para mí connotaciones entrañables que me recuerdan, no solamente a esos agitadores de mi estómago sino también fuertes sentimientos que atañen a mi corazón por lo de Carmen y a mi gran pasión por estar cerca de la plaza de toros más querida por mí: La Malagueta. Así se llamaron algunos de mis primeros programas de toros en la entonces Rueda de Emisoras Rato.
Desde este fogón convertido hoy en trinchera de la resistencia que ocupan un puñado de hombres preocupados por el futuro de la fiesta en Málaga se abren varios frentes para el combate por la dignidad de la tauromaquia malagueña, hasta hoy pisoteada y vejada por las fuerzas fácticas de la ciudad. Parece mentira que en este día sigamos luchando casi por los mismos motivos que hace 15 años. Algunos cuando iniciamos el camino para la dignidad de la plaza lo hicimos tan a corazón abierto que fuimos cayendo en el camino heridos de diversa consideración, muy pocos seguimos hoy en las trincheras mientras los otros han sido ganados por el poder gobernante, antes revolucionario, ahora conservador.
Si hoy abro este diario de la resistencia no es más que movido por el impulso de la defensa de las creencias en la pureza de la fiesta brava, que compartimos un puñado de hombres libres frente a una prensa mediatizada por el poder político y empalagosa en su discurso vano, pueril y festivo, quizás imantada de la crisis que se padece en los ruedos, y por la que se aleja de las plazas más que acerca, a los públicos debido a la impotencia de transmitir emociones desde los ruedos.
La Junta de Andalucía ha publicado el segundo borrador del reglamento andaluz en el que básicamente no hay diferencias con el que se publicó en primer lugar que ha sido tan criticado por los sectores más puristas del toreo, no sólo por aficionados independientes y afiliados, sino por profesionales de la talla como lo son Miura y Cebada Gago quienes están, "sotovocce", en contra del indulto generalizado aunque a todos los ganaderos les venga bien por la publicidad que se adquiere.
En las mesas de trabajo del reglamento se ha detectado una tensión envainada entre las asociaciones de matadores y de subalternos a pesar de que estos apoyan a aquellos cuando les duele el bolsillo.
En este nuevo reglamento aunque se cuenta con la policía en el palco, en general se desestima su concurso y se potencia a los aficionados que serán amigos de los políticos con poder para quitar y poner presidentes. Por más que se estudia el motivo de echar a la policía de las presidencias es un motivo sólo político, (ahora no se ve bien a la policía en los palcos), no es políticamente correcto. La policía es un cuerpo a la que los políticos han sometido decretazo tras decretazo a sus desafortunados criterios olvidando que este cuerpo fue un pilar básico en la transición española y que técnicamente ha sido y es uno de los mejores garantes de la seguridad ciudadana y defensor de los intereses de los aficionados a la tauromaquia.
Se presumen conflictos de competencias entre los presidentes seglares y los delegados gubernativos que sí van a ser policías y se explica que los callejones son potestad del delegado y no del empresario. La cantidad de gente festiva e irreverente con el espectáculo que son invitados al callejón va en aumento.
Ya que se habla de los presidentes la resistencia se felicita de que no vuelva al palco de la Malagueta al parecer por propia iniciativa, Enrique Moya, primero porque existía una incompatibilidad manifiesta al ser presidente del colegio de veterinarios y ocupar el palco, y esta incompatibilidad se vio el día de feria que recuperó una corrida rechazada por sus compañeros veterinarios a los que a todas luces cruzó la cara. De cualquier forma para un presidente y veterinario que se siente solidario con el fin de las corridas de toros sería un contra Dios que siguiera presidiendo. Sin embargo la preocupación cunde cuando se habla de que Ildefonso del Olmo, el eterno candidato del Partido Andalucista por Málaga a lo que sea, quiere subirse al palco de la plaza de toros de Málaga. La preocupación cunde debido a la poca idoneidad demostrada por el personaje en asuntos taurinos ya que puedo dar fe de su chaqueteo miserable. Pero además más leña al asunto al apuntarse entre los miembros de la resistencia que el presidente de la plaza de toros de Algeciras Paco Ortíz Mejía está nominado para el palco malagueño. No se entiende la nominación y aunque esta no está confirmada se especula con que esta persona sea un infiltrado en la sociedad taurina malagueña por los poderes fácticos de la Junta de Andalucía ya que el señor Ortíz es un defensor del proyecto del reglamento taurino.
Pero el motivo que más enfado provoca en los atrincherados es la renovación en la gestión de la plaza, por un año más, al Marqués de Fuengirola, léase Martín Lorca y el peligro latente de que se la concedan por 10 años más si se hace cargo de las obras de remodelación junto al constructor Vera. No se entiende esta decisión ya que por los problemas ocurridos en la feria, Pendón, presidente de la Diputación y el Marques, casi llegan a las manos. La concesión o prórroga se explica sólo porque el que maneja el cotarro en el PSOE de Málaga es de Ronda y no se llama Cayetano si no Juan Fraile, al que el Marques, según se dice por las esquinas, le ha solucionado problemas económicos personales. ¡Con qué facilidad olvidan algunos políticos que la Diputación es de todos y no solo de Pendón!
Cuando se expuso el agarre del presidente de la Diputación y el empresario a causa de los incidentes del cambio de ganadería que a punto estuvieron de suspender una corrida de toros y de que tres toreros se cayeran del cartel por haberles "robado" los empresarios los toros que ellos iban a torear; Cuando a más para complicar la feria, Casas amenazaba con que Conde no torearía los seis toros si no se metían en los chiqueros algunos de Zalduendo y le pagaba su caché integro; hubo una explosión de sorpresas y risas entre la resistencia porque con pagarle a Conde 35 millones de pesetas por su encerrona y no cumplir las expectativas (solo cortó una oreja en seis toros), el marqués se cogió un cabreo impresionante. Ese fue el día que Javier Conde sacó la muleta blanca. Nadie metió más los dedos en el detalle del color de la muleta salvo que se dijo que la sacó para justificar lo cobrado.
Particularmente hiere a la resistencia el hecho de los corrales de la Malagueta derruidos para hacer un aparcamiento para el barrio del mismo nombre. Pendón se ha pasado por la entrepierna que los corrales como la plaza, también son patrimonio histórico artístico y ahora destruidos ya no tiene remedio, los tendremos de cemento y más pequeños. El ciudadano de Málaga es pasivo se derruyó la Capilla de la Piedad y nadie protestó, se tiraron los corrales y nadie protestó atentando contra el patrimonio publico y protegido. Nos duele la pasividad del pueblo. Por pasividad de la ciudadanía, la historia ha escrito páginas tristes, quizás por ello hoy día tenga más sentido la resistencia.
Por Agustín Hervás
A más de su buen vino, queso, jamón y pescaíto frito, El Fogón de Carmen tiene para mí connotaciones entrañables que me recuerdan, no solamente a esos agitadores de mi estómago sino también fuertes sentimientos que atañen a mi corazón por lo de Carmen y a mi gran pasión por estar cerca de la plaza de toros más querida por mí: La Malagueta. Así se llamaron algunos de mis primeros programas de toros en la entonces Rueda de Emisoras Rato.
Desde este fogón convertido hoy en trinchera de la resistencia que ocupan un puñado de hombres preocupados por el futuro de la fiesta en Málaga se abren varios frentes para el combate por la dignidad de la tauromaquia malagueña, hasta hoy pisoteada y vejada por las fuerzas fácticas de la ciudad. Parece mentira que en este día sigamos luchando casi por los mismos motivos que hace 15 años. Algunos cuando iniciamos el camino para la dignidad de la plaza lo hicimos tan a corazón abierto que fuimos cayendo en el camino heridos de diversa consideración, muy pocos seguimos hoy en las trincheras mientras los otros han sido ganados por el poder gobernante, antes revolucionario, ahora conservador.
Si hoy abro este diario de la resistencia no es más que movido por el impulso de la defensa de las creencias en la pureza de la fiesta brava, que compartimos un puñado de hombres libres frente a una prensa mediatizada por el poder político y empalagosa en su discurso vano, pueril y festivo, quizás imantada de la crisis que se padece en los ruedos, y por la que se aleja de las plazas más que acerca, a los públicos debido a la impotencia de transmitir emociones desde los ruedos.
La Junta de Andalucía ha publicado el segundo borrador del reglamento andaluz en el que básicamente no hay diferencias con el que se publicó en primer lugar que ha sido tan criticado por los sectores más puristas del toreo, no sólo por aficionados independientes y afiliados, sino por profesionales de la talla como lo son Miura y Cebada Gago quienes están, "sotovocce", en contra del indulto generalizado aunque a todos los ganaderos les venga bien por la publicidad que se adquiere.
En las mesas de trabajo del reglamento se ha detectado una tensión envainada entre las asociaciones de matadores y de subalternos a pesar de que estos apoyan a aquellos cuando les duele el bolsillo.
En este nuevo reglamento aunque se cuenta con la policía en el palco, en general se desestima su concurso y se potencia a los aficionados que serán amigos de los políticos con poder para quitar y poner presidentes. Por más que se estudia el motivo de echar a la policía de las presidencias es un motivo sólo político, (ahora no se ve bien a la policía en los palcos), no es políticamente correcto. La policía es un cuerpo a la que los políticos han sometido decretazo tras decretazo a sus desafortunados criterios olvidando que este cuerpo fue un pilar básico en la transición española y que técnicamente ha sido y es uno de los mejores garantes de la seguridad ciudadana y defensor de los intereses de los aficionados a la tauromaquia.
Se presumen conflictos de competencias entre los presidentes seglares y los delegados gubernativos que sí van a ser policías y se explica que los callejones son potestad del delegado y no del empresario. La cantidad de gente festiva e irreverente con el espectáculo que son invitados al callejón va en aumento.
Ya que se habla de los presidentes la resistencia se felicita de que no vuelva al palco de la Malagueta al parecer por propia iniciativa, Enrique Moya, primero porque existía una incompatibilidad manifiesta al ser presidente del colegio de veterinarios y ocupar el palco, y esta incompatibilidad se vio el día de feria que recuperó una corrida rechazada por sus compañeros veterinarios a los que a todas luces cruzó la cara. De cualquier forma para un presidente y veterinario que se siente solidario con el fin de las corridas de toros sería un contra Dios que siguiera presidiendo. Sin embargo la preocupación cunde cuando se habla de que Ildefonso del Olmo, el eterno candidato del Partido Andalucista por Málaga a lo que sea, quiere subirse al palco de la plaza de toros de Málaga. La preocupación cunde debido a la poca idoneidad demostrada por el personaje en asuntos taurinos ya que puedo dar fe de su chaqueteo miserable. Pero además más leña al asunto al apuntarse entre los miembros de la resistencia que el presidente de la plaza de toros de Algeciras Paco Ortíz Mejía está nominado para el palco malagueño. No se entiende la nominación y aunque esta no está confirmada se especula con que esta persona sea un infiltrado en la sociedad taurina malagueña por los poderes fácticos de la Junta de Andalucía ya que el señor Ortíz es un defensor del proyecto del reglamento taurino.
Pero el motivo que más enfado provoca en los atrincherados es la renovación en la gestión de la plaza, por un año más, al Marqués de Fuengirola, léase Martín Lorca y el peligro latente de que se la concedan por 10 años más si se hace cargo de las obras de remodelación junto al constructor Vera. No se entiende esta decisión ya que por los problemas ocurridos en la feria, Pendón, presidente de la Diputación y el Marques, casi llegan a las manos. La concesión o prórroga se explica sólo porque el que maneja el cotarro en el PSOE de Málaga es de Ronda y no se llama Cayetano si no Juan Fraile, al que el Marques, según se dice por las esquinas, le ha solucionado problemas económicos personales. ¡Con qué facilidad olvidan algunos políticos que la Diputación es de todos y no solo de Pendón!
Cuando se expuso el agarre del presidente de la Diputación y el empresario a causa de los incidentes del cambio de ganadería que a punto estuvieron de suspender una corrida de toros y de que tres toreros se cayeran del cartel por haberles "robado" los empresarios los toros que ellos iban a torear; Cuando a más para complicar la feria, Casas amenazaba con que Conde no torearía los seis toros si no se metían en los chiqueros algunos de Zalduendo y le pagaba su caché integro; hubo una explosión de sorpresas y risas entre la resistencia porque con pagarle a Conde 35 millones de pesetas por su encerrona y no cumplir las expectativas (solo cortó una oreja en seis toros), el marqués se cogió un cabreo impresionante. Ese fue el día que Javier Conde sacó la muleta blanca. Nadie metió más los dedos en el detalle del color de la muleta salvo que se dijo que la sacó para justificar lo cobrado.
Particularmente hiere a la resistencia el hecho de los corrales de la Malagueta derruidos para hacer un aparcamiento para el barrio del mismo nombre. Pendón se ha pasado por la entrepierna que los corrales como la plaza, también son patrimonio histórico artístico y ahora destruidos ya no tiene remedio, los tendremos de cemento y más pequeños. El ciudadano de Málaga es pasivo se derruyó la Capilla de la Piedad y nadie protestó, se tiraron los corrales y nadie protestó atentando contra el patrimonio publico y protegido. Nos duele la pasividad del pueblo. Por pasividad de la ciudadanía, la historia ha escrito páginas tristes, quizás por ello hoy día tenga más sentido la resistencia.
20 octubre 2005
TOREROS COLOCADOS
TOREROS COLOCADOS
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Tribuna de Salamanca
En mi ultimo articulo hice un repaso rápido por lo ocurrido en las últimas ferias de Madrid, Fuengirola y Zaragoza resaltando en ellas lo que más me llamó la atención sin caer en la vanidad de explicar lo que todo el mundo ve y sí entrar en la particularidad de lo menos apreciable, por ello pasé de explicar la concepción de la faena de Perera y resalté el error que cometió al descubrirse, quedar descolocado y por lo tanto ser cogido. Esto entre otras cosas. Ahora me toca hablarles de Jaén que es mi tierra, pero antes quiero hacer un breve análisis sobre la colocación de los toreros en esta temporada y se darán cuenta que hemos llegado a donde hemos llegado quizás porque esto del toro se esté comercializando tanto que a los espectadores, al publico asistente, le parezca que esto de las corridas sean espectáculos sin importancia. Verán, tal y como está el patio en esta temporada se ha notado una caída de entusiasmo en la afición debido a que el ayuno de la emoción en los ruedos es evidente. Los toros, dice Victorino hijo que son muy grandes pero yo he visto toros grandes encastados que han traído a mal parir a toreros pequeños de corazón y lo evidente es que la emoción la ponen en el ruedo los dos protagonistas. De lo que digo hay ejemplo en la corrida de Cebada Gago y la actuación de Encabo en Zaragoza, pura emoción.
La temporada, difícil de plantear por los empresarios, causantes originarios del estado actual de la fiesta, se ha basado sobre Castella que ha conjugado bien su valor y su oficio; Fandi que con el segundo tercio marca época entre los matadores que banderillean aunque se le vio atorado pronto; y los recién alternativados Gallo que no sabe aún que terreno pisar; Perera que aunque es valiente no termina de definirse ni romper a más; Salvador Vega pésimo cuajando algunos toros aislados; Capea una indefinición constante; Tejela nervioso, lleno de cafeína; y un Salvador Cortés que a mitad de temporada despabiló. Un tal Cesar Jiménez anduvo por allí menos bullidor pero igual de tramposo. El maestro Cesar Rincón hizo el esfuerzo en Madrid pero luego en provincias, como casi siempre en su carrera, nada, bien es verdad que las cogidas y las lesiones le cortaron mucha voluntad a esta edad que es ya la de vivir de las rentas. Por lo demás solo cuatro toreros más: Ponce, Juli, Rivera y Cid. Ponce con una temporada mal planteada falló mucho con los aceros, el Juli que es el torero que más afición tiene de los del escalafón ha estado en una tónica muy ascendente en lo profesional y personal, Rivera Ordoñez ha vivido de las rentas y de la falta de toreros toda la temporada sin dar un palo al agua y El Cid, al que algunos consideran la mejor mano izquierda de la torería sólo ha dado su dimensión con toros buenos o manejables pero cuando se ha encontrado con los comprometidos se le han visto las lagunas técnicas y emocionales, lo que yo entiendo como componentes de la bragueta.
La colocación de los toreros en la tabla de salida para el próximo curso es bastante penosa pero los aficionados a toros lo que nunca perderemos es la esperanza, por eso este espectáculo es tan grande. Bien colocado está Cayetano que ha hecho una campaña novilleril muy interesante y ascendente y lo de Pablo Hermoso de Mendoza insuperable, se ha quitado del escalafón a Luis Domecq, un señorito andaluz.
Y lo de Jaén y Caldas para olvidar, una corrida y media suspendidas, rejoneadores segundones orejeados verbeneramente, poco publico en los tendidos, carteles malos, y solo Salvador Cortés en dimensión importante porque lo de la corrida estrella y única en un ciclo largo ya se sabía, Ponce, Rivera y Fandi a hombros en la mejor entrada. Jaén tal y como está la cosa con dos corridas va que chuta.
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Tribuna de Salamanca
En mi ultimo articulo hice un repaso rápido por lo ocurrido en las últimas ferias de Madrid, Fuengirola y Zaragoza resaltando en ellas lo que más me llamó la atención sin caer en la vanidad de explicar lo que todo el mundo ve y sí entrar en la particularidad de lo menos apreciable, por ello pasé de explicar la concepción de la faena de Perera y resalté el error que cometió al descubrirse, quedar descolocado y por lo tanto ser cogido. Esto entre otras cosas. Ahora me toca hablarles de Jaén que es mi tierra, pero antes quiero hacer un breve análisis sobre la colocación de los toreros en esta temporada y se darán cuenta que hemos llegado a donde hemos llegado quizás porque esto del toro se esté comercializando tanto que a los espectadores, al publico asistente, le parezca que esto de las corridas sean espectáculos sin importancia. Verán, tal y como está el patio en esta temporada se ha notado una caída de entusiasmo en la afición debido a que el ayuno de la emoción en los ruedos es evidente. Los toros, dice Victorino hijo que son muy grandes pero yo he visto toros grandes encastados que han traído a mal parir a toreros pequeños de corazón y lo evidente es que la emoción la ponen en el ruedo los dos protagonistas. De lo que digo hay ejemplo en la corrida de Cebada Gago y la actuación de Encabo en Zaragoza, pura emoción.
La temporada, difícil de plantear por los empresarios, causantes originarios del estado actual de la fiesta, se ha basado sobre Castella que ha conjugado bien su valor y su oficio; Fandi que con el segundo tercio marca época entre los matadores que banderillean aunque se le vio atorado pronto; y los recién alternativados Gallo que no sabe aún que terreno pisar; Perera que aunque es valiente no termina de definirse ni romper a más; Salvador Vega pésimo cuajando algunos toros aislados; Capea una indefinición constante; Tejela nervioso, lleno de cafeína; y un Salvador Cortés que a mitad de temporada despabiló. Un tal Cesar Jiménez anduvo por allí menos bullidor pero igual de tramposo. El maestro Cesar Rincón hizo el esfuerzo en Madrid pero luego en provincias, como casi siempre en su carrera, nada, bien es verdad que las cogidas y las lesiones le cortaron mucha voluntad a esta edad que es ya la de vivir de las rentas. Por lo demás solo cuatro toreros más: Ponce, Juli, Rivera y Cid. Ponce con una temporada mal planteada falló mucho con los aceros, el Juli que es el torero que más afición tiene de los del escalafón ha estado en una tónica muy ascendente en lo profesional y personal, Rivera Ordoñez ha vivido de las rentas y de la falta de toreros toda la temporada sin dar un palo al agua y El Cid, al que algunos consideran la mejor mano izquierda de la torería sólo ha dado su dimensión con toros buenos o manejables pero cuando se ha encontrado con los comprometidos se le han visto las lagunas técnicas y emocionales, lo que yo entiendo como componentes de la bragueta.
La colocación de los toreros en la tabla de salida para el próximo curso es bastante penosa pero los aficionados a toros lo que nunca perderemos es la esperanza, por eso este espectáculo es tan grande. Bien colocado está Cayetano que ha hecho una campaña novilleril muy interesante y ascendente y lo de Pablo Hermoso de Mendoza insuperable, se ha quitado del escalafón a Luis Domecq, un señorito andaluz.
Y lo de Jaén y Caldas para olvidar, una corrida y media suspendidas, rejoneadores segundones orejeados verbeneramente, poco publico en los tendidos, carteles malos, y solo Salvador Cortés en dimensión importante porque lo de la corrida estrella y única en un ciclo largo ya se sabía, Ponce, Rivera y Fandi a hombros en la mejor entrada. Jaén tal y como está la cosa con dos corridas va que chuta.
13 octubre 2005
DE MADRID A FUENGIROLA
DE MADRID A FUENGIROLA SIN PASAR POR VICTORINO CAMINO DE ZARAGOZA.
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Tribuna de Salamanca
Es muy raro que a Nuñez del Cuvillo le embista un toro en Madrid, los cuvillos embisten en provincias donde la responsabilidad es menor, pero en Madrid y en otoño no le embisten ni a Victorino.
Ventanero fue el toro mejor presentado de la corrida pero no embistió en la muleta. Blancaflor fue un invalido que echaron al corral para ser sustituido por otro inválido de la ganadería del Marqués de Fuengirola, es decir de Martín Lorca. El que cogió a Perera se rajó, Madroñero no pasaba y Gadiano sin casta, exactamente igual que Gavilán. Total un saldo. Castella se pegó tres arrimones, ahora mismo el valor lleva su nombre, el valor o lo que sea porque a veces pare inconsciencia, o debe ser que ya no estamos acostumbrados a ver jóvenes con tanta disposición, valor o lo que sea. El de Extremadura, Perera, resultó cogido, el toro le pilló descolocado y el pitón izquierdo le pasó rozando por detrás del muslo derecho para hacer presa en el izquierdo. Si hubiera estado tapado con la muleta el animal no le hubiera visto, pero ya digo, le pilló descolocado. Y el catalán no tuvo opciones con el sobrero y con su segundo anduvo porfión y con un poco de cachondeo al cruzarse ya que algunos le protestaron la colocación. Hubo también en esta corrida un rejoneador Leonardo Hernández padre que estuvo bien, con suficiencia, pero carente de emoción porque el toro de Tassara resultó un inválido.
Tras el fraude de invalidez de Madrid pensé que el sur, que siempre existe, sería mejor, y como Fuengirola es una plaza de tercera, ahí se desprende uno de muchas inhibiciones después de estar mirando con lupa otras ferias, por ser este el objeto de la critica, hice más ademán de divertirme que de emocionarme. Total que me puse la careta de vulgar espectador y me quité la de critico y me fui a ver los toros de Tornay y a Jesulín, El Cordobés y El Fandi y entonces comprobé que ya no tengo remedio, que en mi vida será muy difícil que me convierta en un servil espectador debido a que soy incapaz de callarme las cosas mal hechas y que tengo necesidad de contar las buenas y las malas a la gente. Esto debe ser el veneno del periodismo. Me quité de ver una de las corridas mercantilistas de Victorino, que con su voluntad tiene comprada a la afición de Madrid, engañándolos como a chinos, y me dispuse a ver una desigual corrida en presentación de los apoderados de El Cid, que estaba afeitada y que todos sin remedio se pararon en el ultimo tercio. Gracias al temple del de Ubrique, al que le debían dar los sectores críticos de Las Ventas más crédito, vi un par de trasteos de tentadero. Gracias a las tonterías de Manuel Díaz El Cordobés vi levantar dos imposibles faenas y gracias al espectáculo de las banderillas del Fandi, vi como la gente que había llenado la plaza a precios razonables, salió diciendo que había sido una buena tarde de toros.
Queramos o no, es muy distinto, y así debe ser, ver toros en plazas de primera y plazas de tercera. Y debe ser que en las de primera se exija al máximo y debe ser que en las de segunda las cosas sean como deban ser y que en las plazas de tercera las autoridades arropen al publico y lo protejan, pues es en ellas donde los toreros por relajarse pueden ofrecernos lo mejor de lo mejor de ellos y a veces lo peor de lo peor, pero allí nadie más debe relajarse pues lo que parece un día necesidad de cambiar un tercio de banderillas con dos palos, al siguiente se hace norma y lo que debe ser norma, por ejemplo la salida del picador en sentido contrario a las agujas del reloj, por comodidad se haga un día en el sentido de las manillas y luego se convierta en obligación, como Jesulín en calidad de director de lidia ordenara a un picador del Cordobés que estando ya en el tramo más corto según la norma para alcanzar la puerta de caballos, lo hiciera volver para transgredirla y hacer el trayecto más largo.
Como Rivera Ordoñez no toreaba en Fuengirola por un mal estomacal, decidí enchufarme a Zaragoza para ver los toros de Valdefresno llevándome grata sorpresa por su excelente presentación. Siempre digo que lo primero que ha de hacer un ganadero es llevar a cualquier plaza los toros bien presentados y luego será lo que Dios quiera lo que lleven dentro, tal como sucedió en la capital maña porque salvo el tercero que fue bueno el resto sufría un descaste generalizado, por cierto un toro que pese a la oreja que cortó el malagueño Vega, estuvo por encima del chaval que le hizo una faena de acompañamiento, muy despegada aunque algunos muletazos resultaran estéticamente buenos. Ponce en su línea técnico dominadora y brillantemente despegada y Antonio Barrera con la mala suerte que le acompaña en su carrera.
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Tribuna de Salamanca
Es muy raro que a Nuñez del Cuvillo le embista un toro en Madrid, los cuvillos embisten en provincias donde la responsabilidad es menor, pero en Madrid y en otoño no le embisten ni a Victorino.
Ventanero fue el toro mejor presentado de la corrida pero no embistió en la muleta. Blancaflor fue un invalido que echaron al corral para ser sustituido por otro inválido de la ganadería del Marqués de Fuengirola, es decir de Martín Lorca. El que cogió a Perera se rajó, Madroñero no pasaba y Gadiano sin casta, exactamente igual que Gavilán. Total un saldo. Castella se pegó tres arrimones, ahora mismo el valor lleva su nombre, el valor o lo que sea porque a veces pare inconsciencia, o debe ser que ya no estamos acostumbrados a ver jóvenes con tanta disposición, valor o lo que sea. El de Extremadura, Perera, resultó cogido, el toro le pilló descolocado y el pitón izquierdo le pasó rozando por detrás del muslo derecho para hacer presa en el izquierdo. Si hubiera estado tapado con la muleta el animal no le hubiera visto, pero ya digo, le pilló descolocado. Y el catalán no tuvo opciones con el sobrero y con su segundo anduvo porfión y con un poco de cachondeo al cruzarse ya que algunos le protestaron la colocación. Hubo también en esta corrida un rejoneador Leonardo Hernández padre que estuvo bien, con suficiencia, pero carente de emoción porque el toro de Tassara resultó un inválido.
Tras el fraude de invalidez de Madrid pensé que el sur, que siempre existe, sería mejor, y como Fuengirola es una plaza de tercera, ahí se desprende uno de muchas inhibiciones después de estar mirando con lupa otras ferias, por ser este el objeto de la critica, hice más ademán de divertirme que de emocionarme. Total que me puse la careta de vulgar espectador y me quité la de critico y me fui a ver los toros de Tornay y a Jesulín, El Cordobés y El Fandi y entonces comprobé que ya no tengo remedio, que en mi vida será muy difícil que me convierta en un servil espectador debido a que soy incapaz de callarme las cosas mal hechas y que tengo necesidad de contar las buenas y las malas a la gente. Esto debe ser el veneno del periodismo. Me quité de ver una de las corridas mercantilistas de Victorino, que con su voluntad tiene comprada a la afición de Madrid, engañándolos como a chinos, y me dispuse a ver una desigual corrida en presentación de los apoderados de El Cid, que estaba afeitada y que todos sin remedio se pararon en el ultimo tercio. Gracias al temple del de Ubrique, al que le debían dar los sectores críticos de Las Ventas más crédito, vi un par de trasteos de tentadero. Gracias a las tonterías de Manuel Díaz El Cordobés vi levantar dos imposibles faenas y gracias al espectáculo de las banderillas del Fandi, vi como la gente que había llenado la plaza a precios razonables, salió diciendo que había sido una buena tarde de toros.
Queramos o no, es muy distinto, y así debe ser, ver toros en plazas de primera y plazas de tercera. Y debe ser que en las de primera se exija al máximo y debe ser que en las de segunda las cosas sean como deban ser y que en las plazas de tercera las autoridades arropen al publico y lo protejan, pues es en ellas donde los toreros por relajarse pueden ofrecernos lo mejor de lo mejor de ellos y a veces lo peor de lo peor, pero allí nadie más debe relajarse pues lo que parece un día necesidad de cambiar un tercio de banderillas con dos palos, al siguiente se hace norma y lo que debe ser norma, por ejemplo la salida del picador en sentido contrario a las agujas del reloj, por comodidad se haga un día en el sentido de las manillas y luego se convierta en obligación, como Jesulín en calidad de director de lidia ordenara a un picador del Cordobés que estando ya en el tramo más corto según la norma para alcanzar la puerta de caballos, lo hiciera volver para transgredirla y hacer el trayecto más largo.
Como Rivera Ordoñez no toreaba en Fuengirola por un mal estomacal, decidí enchufarme a Zaragoza para ver los toros de Valdefresno llevándome grata sorpresa por su excelente presentación. Siempre digo que lo primero que ha de hacer un ganadero es llevar a cualquier plaza los toros bien presentados y luego será lo que Dios quiera lo que lleven dentro, tal como sucedió en la capital maña porque salvo el tercero que fue bueno el resto sufría un descaste generalizado, por cierto un toro que pese a la oreja que cortó el malagueño Vega, estuvo por encima del chaval que le hizo una faena de acompañamiento, muy despegada aunque algunos muletazos resultaran estéticamente buenos. Ponce en su línea técnico dominadora y brillantemente despegada y Antonio Barrera con la mala suerte que le acompaña en su carrera.
04 octubre 2005
PICAZO Y PALHA
PICAZO Y PALHA
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Tribuna de Salamanca
Eso de que la feria de otoño madrileña sea en dos partes no me gusta, queda como separada por días fríos, rancios e inconexos con la realidad taurina. Dos partes, como dos patas, como dos tardes en colleras y además este año se nota aún más la flojedad de los carteles de la primera parte y la generosidad de los carteles de la segunda. Para abrir boca una novillada de novilleros que pretendían revalidar y una corrida de toros que no más que el anuncio le dio un ataque de riñón a Dávila Miura, los Palhas. La segunda parte curiosamente con tres toreros que no han estado bien en Salamanca. Bueno, Serafín Marín una tarde si y otra no. Los otros Castella y Perera para olvidarlos. No dudo porque yo he sido testigo de buenas tardes de Castella en otras plazas, que merezca estar en Madrid, es más lo aplaudo porque así se ve que el chaval no quiere eludir ningún compromiso con esta plaza que tanto le ha dado desde San Isidro acá, y no dudo de las buenas facultades y voluntades del extremeño pero aún no he tenido la suerte de verlo bien y en esta temporada ya lo he visto un puñado de veces. Lo del matrimonio de Victorino con Madrid ya es archiconocido y con ser importante para mí lo de menos es el cartel de toreros porque una vez más tengo que reconocer mi admiración por cualquiera que se vista de luces y sobre todo mi amor al toro bravo.
Deseo que la segunda parte sea distinta, no mejor ni peor, sino distinta a la primera parte de la feria ya que el pasado fin de semana fue para aburrir a los muertos. Veamos: la novillada de La Guadamilla tuvo tres y tres, el primero bueno por los dos pitones, el cuarto mejor por el izquierdo que por el derecho pero se abría más a la salida del muletazo. El tercero fue un bobo nobleton manejable. Sin clase segundo y quinto este descastado. El sexto manso. Pero la corrida del portugués aún peor, ayuna de emoción porque la emoción la pone la casta y la casta brilló por su ausencia. Desiguales de presentación los cuatro que se lidiaron, inválidos, embistiendo sin limpieza el primero, a arreones el cuarto, gazapón el tercero y el sexto con clase pero sin poder con su alma. Los remiendos, uno de sobrero de Salvador Domecq soso y otro de Carriquiri manso.
Las notas destacadas de los dos primeros festejos las pusieron esta ganadería portuguesa de la que se esperaba mucho más y de la que se vio que lo mejor de la camada ya estaba lidiado, que ni cuarentena por la Lengua Azul ni cuentos chinos, sólo falta de casta, de mucha casta. Y en la novillada la nota fue el corte de coleta del recomendado Picazo, que ahora se ha arrepentido y que a mí me pareció muy bien que se la cortara, las razones, se las explicó muy bien a Molés, "me veía toreando corridas duras", o algo así. Y según me parece, al chaval no le faltaba razón aun cuando la decisión la tomara en caliente, que se siga vistiendo de torero me parece a mí que va a ser "pa ná" por lo visto el sábado, con el primer novillo, vistas las buenas maneras debió haberse apretado más para poner a la gente de su parte ya que estaba en contra del novillo y con el cuarto sin estar mal tampoco estuvo bien pues le faltó bragueta en algunas series de muletazos.
El resto de los coletas. Inédito Ureña, y Sergio Serrano por ver con otro material. Y en la corrida, Rafaelillo no entendió al cuarto. Robleño, que sustituía al inteligente Dávila que con la justificación del dolor de riñón se quitó de lo que sus veedores habían preconizado como un desastre, con los remiendos dio la razón a la ausencia de Miura y Paulita que parece que tiene clase toreando no pudo demostrarla.
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Tribuna de Salamanca
Eso de que la feria de otoño madrileña sea en dos partes no me gusta, queda como separada por días fríos, rancios e inconexos con la realidad taurina. Dos partes, como dos patas, como dos tardes en colleras y además este año se nota aún más la flojedad de los carteles de la primera parte y la generosidad de los carteles de la segunda. Para abrir boca una novillada de novilleros que pretendían revalidar y una corrida de toros que no más que el anuncio le dio un ataque de riñón a Dávila Miura, los Palhas. La segunda parte curiosamente con tres toreros que no han estado bien en Salamanca. Bueno, Serafín Marín una tarde si y otra no. Los otros Castella y Perera para olvidarlos. No dudo porque yo he sido testigo de buenas tardes de Castella en otras plazas, que merezca estar en Madrid, es más lo aplaudo porque así se ve que el chaval no quiere eludir ningún compromiso con esta plaza que tanto le ha dado desde San Isidro acá, y no dudo de las buenas facultades y voluntades del extremeño pero aún no he tenido la suerte de verlo bien y en esta temporada ya lo he visto un puñado de veces. Lo del matrimonio de Victorino con Madrid ya es archiconocido y con ser importante para mí lo de menos es el cartel de toreros porque una vez más tengo que reconocer mi admiración por cualquiera que se vista de luces y sobre todo mi amor al toro bravo.
Deseo que la segunda parte sea distinta, no mejor ni peor, sino distinta a la primera parte de la feria ya que el pasado fin de semana fue para aburrir a los muertos. Veamos: la novillada de La Guadamilla tuvo tres y tres, el primero bueno por los dos pitones, el cuarto mejor por el izquierdo que por el derecho pero se abría más a la salida del muletazo. El tercero fue un bobo nobleton manejable. Sin clase segundo y quinto este descastado. El sexto manso. Pero la corrida del portugués aún peor, ayuna de emoción porque la emoción la pone la casta y la casta brilló por su ausencia. Desiguales de presentación los cuatro que se lidiaron, inválidos, embistiendo sin limpieza el primero, a arreones el cuarto, gazapón el tercero y el sexto con clase pero sin poder con su alma. Los remiendos, uno de sobrero de Salvador Domecq soso y otro de Carriquiri manso.
Las notas destacadas de los dos primeros festejos las pusieron esta ganadería portuguesa de la que se esperaba mucho más y de la que se vio que lo mejor de la camada ya estaba lidiado, que ni cuarentena por la Lengua Azul ni cuentos chinos, sólo falta de casta, de mucha casta. Y en la novillada la nota fue el corte de coleta del recomendado Picazo, que ahora se ha arrepentido y que a mí me pareció muy bien que se la cortara, las razones, se las explicó muy bien a Molés, "me veía toreando corridas duras", o algo así. Y según me parece, al chaval no le faltaba razón aun cuando la decisión la tomara en caliente, que se siga vistiendo de torero me parece a mí que va a ser "pa ná" por lo visto el sábado, con el primer novillo, vistas las buenas maneras debió haberse apretado más para poner a la gente de su parte ya que estaba en contra del novillo y con el cuarto sin estar mal tampoco estuvo bien pues le faltó bragueta en algunas series de muletazos.
El resto de los coletas. Inédito Ureña, y Sergio Serrano por ver con otro material. Y en la corrida, Rafaelillo no entendió al cuarto. Robleño, que sustituía al inteligente Dávila que con la justificación del dolor de riñón se quitó de lo que sus veedores habían preconizado como un desastre, con los remiendos dio la razón a la ausencia de Miura y Paulita que parece que tiene clase toreando no pudo demostrarla.
28 septiembre 2005
LOS COLORES DEL TOREO
LOS COLORES DEL TOREO
Por Agustín Hervás
Dicen los que de esto saben que el toreo solo tiene dos colores, el negro y el blanco, colores en los que ve el toro y colores en los que ve el torero que son los que significa el miedo.
A los que nos dedicamos a esto de las transmisiones taurinas a través de la radio o de la televisión, incluso para algunos atrevidos reseñeros que en la prensa escrita se precipitan a enfrentarse a la descripción de los colores de los vestidos de luces se nos plantea una grave papeleta ya que como en tantas y tantas cosas del toreo nos encontramos unos estereotipos posiblemente magnificados, desvirtuados y esperpénticos que hacen inverosímiles, indescriptibles y absurdas sus definiciones. Los que no se atreven a hacer el ridículo aventurándose a describir toda la gama coloril del toreo se atribuyen así mismo daltónicos y los que se arriesgan pareciera ser que de esto saben un rato o resultan ser el hazme reír del que hace los trajes. Del sastre. En cualquier caso describir el color de un terno de luces nos hace parecer hasta interesante.
Verán, hace ya más de veinte años cuando yo me afanaba en esto de la novillería radiofonil Carlos Abellá propuso una gama de colores de ternos toreros que me llamaron tanto la atención que, inocente de mí, intenté aprendérmelos de memoria para luego resultar resultón cuando me tocara hablar o escribir de ellos. Hoy con el paso de los años he comprendido que tan tamaña aventura no es más que una tontería como otra, aunque sabérselos quede bien, que en nada redunda en lo importante, salvada sea la superstición, que es describir el toreo bueno que se hace en el ruedo, de manera que me acojo a la aventura y me embarco en trasladarles a ustedes lo que entonces aprendí del bueno de Carlos.
Miren por donde empezaré por un color que no tiene vuelta de hoja y que tampoco tiene remates, porque un torero que se vista de butano y oro o de plata, es un torero que se parece a una bombona del gas. El difunto Montoliú supo vestir con frecuencia ese terno. De la gama del negro, al que nunca se le llama negro encontramos dos acepciones: la del azabache que por otra parte es el típico color (negro) del que así se viste, por ejemplo Paula lo llevaba casi siempre, y el tétrico catafalco, que por otra parte a mí siempre me dio la impresión de ser un color mucho más supersticioso que el amarillo. Escribiendo del amarillo, el color prohibitivo de los toreros, ¿verdad Antoñete, verdad Manzanares?, encontramos cromáticos tan rebuscados para nunca mentar a la bicha como los que siguen: caña, barquillo, avellana, ocre, canario, paja, oro viejo que es el más común y mentado para significarlo, limón, crema y champán. Dentro de la gama de los rojos, que suelen ser los más habituales en las telas que utilizan los sastres y visten los toreros encontramos el guinda, pimentón, grana el de los valientes, caldero, burdeos el de los toreros artistas, carmesí el de las buenas tardes de Curro Romero, vino tinto, Corinto, teja y Siena. En la variante de los azules están el Purísima, turquesa, Prusia que debe ser el color de aquella zona geográfica del centro de Europa, ¡digo yo!, celeste, pastel, pavo, Habana, Marbella, nazareno, rey que debe ser por lo de la sangre azul, azafata por las de Iberia porque las de Air Europa no visten así, azulina, añil, turquí que debe venir de Turquía, azul noche que debe ser un color de vestido de mujer, ultramar una reminiscencia de nuestras colonias, cobalto y el más común el marino que solía usar en buenas tardes de toros El Niño de la Capea. Lo de los rosas es sonriente porque siempre que veo un rosa, ahora poco utilizado, me acuerdo de Ortega Cano que era el vestido que más se ponía y no sé cómo se las arreglaba que era el que más se le metía en la raja del culo ilustrando sus cachetes para beneplácito de sus amantes. Del rosa tenemos el frambuesa, grosella, fucsia, violeta, carmín, fresa, salmón y el más nombrado rosa palo. Los verdes casi en desuso en nuestros días quizás por las connotaciones políticas que tienen, albergan gamas como el esmeralda, botella más común, manzana, lago, aceituna, oliva más genérico, pistacho más clásico, agua mar, hoja seca precioso, esperanza, Nilo pues debe tener ese río un color especial, campo, bandera, heliotropo rebuscado, mostaza de ardor, verdegay sospechoso entre los toreros por eso ahora no se lleva y un verde Soraya que me parece el más excitante de todos pues nos recuerda a aquellos ojos de la emperatriz persa. Los grises, colores serios donde los haya van desde el perla, ceniza, tórtola, plomo el más común, mercurio más brilloso, al gris topo que como comprenderán es una cursilería de enterrar. Los colores marrones siempre se los he visto a los matadores artistas y de ellos dos el tabaco y el carmelita en referencia al hábito y hablando de cosas religiosas, atiendan a estos colores: cardenal, gran poder, solemne, penitente y obispo, como salidos de las procesiones sevillanas.
Es evidente que si su ingenio e imaginación, querido y sufrido aficionado, se lo permiten, pueden llamar ustedes a los colores como les venga en gana que nosotros los radiaremos como también se nos ponga.
Por Agustín Hervás
Dicen los que de esto saben que el toreo solo tiene dos colores, el negro y el blanco, colores en los que ve el toro y colores en los que ve el torero que son los que significa el miedo.
A los que nos dedicamos a esto de las transmisiones taurinas a través de la radio o de la televisión, incluso para algunos atrevidos reseñeros que en la prensa escrita se precipitan a enfrentarse a la descripción de los colores de los vestidos de luces se nos plantea una grave papeleta ya que como en tantas y tantas cosas del toreo nos encontramos unos estereotipos posiblemente magnificados, desvirtuados y esperpénticos que hacen inverosímiles, indescriptibles y absurdas sus definiciones. Los que no se atreven a hacer el ridículo aventurándose a describir toda la gama coloril del toreo se atribuyen así mismo daltónicos y los que se arriesgan pareciera ser que de esto saben un rato o resultan ser el hazme reír del que hace los trajes. Del sastre. En cualquier caso describir el color de un terno de luces nos hace parecer hasta interesante.
Verán, hace ya más de veinte años cuando yo me afanaba en esto de la novillería radiofonil Carlos Abellá propuso una gama de colores de ternos toreros que me llamaron tanto la atención que, inocente de mí, intenté aprendérmelos de memoria para luego resultar resultón cuando me tocara hablar o escribir de ellos. Hoy con el paso de los años he comprendido que tan tamaña aventura no es más que una tontería como otra, aunque sabérselos quede bien, que en nada redunda en lo importante, salvada sea la superstición, que es describir el toreo bueno que se hace en el ruedo, de manera que me acojo a la aventura y me embarco en trasladarles a ustedes lo que entonces aprendí del bueno de Carlos.
Miren por donde empezaré por un color que no tiene vuelta de hoja y que tampoco tiene remates, porque un torero que se vista de butano y oro o de plata, es un torero que se parece a una bombona del gas. El difunto Montoliú supo vestir con frecuencia ese terno. De la gama del negro, al que nunca se le llama negro encontramos dos acepciones: la del azabache que por otra parte es el típico color (negro) del que así se viste, por ejemplo Paula lo llevaba casi siempre, y el tétrico catafalco, que por otra parte a mí siempre me dio la impresión de ser un color mucho más supersticioso que el amarillo. Escribiendo del amarillo, el color prohibitivo de los toreros, ¿verdad Antoñete, verdad Manzanares?, encontramos cromáticos tan rebuscados para nunca mentar a la bicha como los que siguen: caña, barquillo, avellana, ocre, canario, paja, oro viejo que es el más común y mentado para significarlo, limón, crema y champán. Dentro de la gama de los rojos, que suelen ser los más habituales en las telas que utilizan los sastres y visten los toreros encontramos el guinda, pimentón, grana el de los valientes, caldero, burdeos el de los toreros artistas, carmesí el de las buenas tardes de Curro Romero, vino tinto, Corinto, teja y Siena. En la variante de los azules están el Purísima, turquesa, Prusia que debe ser el color de aquella zona geográfica del centro de Europa, ¡digo yo!, celeste, pastel, pavo, Habana, Marbella, nazareno, rey que debe ser por lo de la sangre azul, azafata por las de Iberia porque las de Air Europa no visten así, azulina, añil, turquí que debe venir de Turquía, azul noche que debe ser un color de vestido de mujer, ultramar una reminiscencia de nuestras colonias, cobalto y el más común el marino que solía usar en buenas tardes de toros El Niño de la Capea. Lo de los rosas es sonriente porque siempre que veo un rosa, ahora poco utilizado, me acuerdo de Ortega Cano que era el vestido que más se ponía y no sé cómo se las arreglaba que era el que más se le metía en la raja del culo ilustrando sus cachetes para beneplácito de sus amantes. Del rosa tenemos el frambuesa, grosella, fucsia, violeta, carmín, fresa, salmón y el más nombrado rosa palo. Los verdes casi en desuso en nuestros días quizás por las connotaciones políticas que tienen, albergan gamas como el esmeralda, botella más común, manzana, lago, aceituna, oliva más genérico, pistacho más clásico, agua mar, hoja seca precioso, esperanza, Nilo pues debe tener ese río un color especial, campo, bandera, heliotropo rebuscado, mostaza de ardor, verdegay sospechoso entre los toreros por eso ahora no se lleva y un verde Soraya que me parece el más excitante de todos pues nos recuerda a aquellos ojos de la emperatriz persa. Los grises, colores serios donde los haya van desde el perla, ceniza, tórtola, plomo el más común, mercurio más brilloso, al gris topo que como comprenderán es una cursilería de enterrar. Los colores marrones siempre se los he visto a los matadores artistas y de ellos dos el tabaco y el carmelita en referencia al hábito y hablando de cosas religiosas, atiendan a estos colores: cardenal, gran poder, solemne, penitente y obispo, como salidos de las procesiones sevillanas.
Es evidente que si su ingenio e imaginación, querido y sufrido aficionado, se lo permiten, pueden llamar ustedes a los colores como les venga en gana que nosotros los radiaremos como también se nos ponga.
23 septiembre 2005
ALEGACION QUINTA Y ULTIMA
ALEGACION QUINTA
Por Agustín Hervás
Quiero dejar claro que no estoy en contra de esta norma que la Junta de Andalucía quiere imponer a partir del 2006, ni de esta ni de ninguna otra, mi carácter por naturaleza no es anárquico, pero sí lo estoy de la que tratamos ya que la norma no está hecha con el juicio que corresponde al entendimiento del tema para el que se legisla.
El futuro nuevo reglamento que va a servir como conejo de indias para luego ser exportado a otras comunidades, con las modificaciones históricamente culturales, limita y no defiende el interés del aficionado. Todo parece estar dictado por los sectores taurinos que llenan bien la buchaca con el dinero de los públicos y que luego no son capaces de invertir en su propio negocio aunque luego saben decir que estamos en crisis y que nadie va a los toros. ¡Naturaca si ellos mismos no invierten en el fomento, conocimiento y difusión de la fiesta!
En la norma se habla de las plazas de primera y de segunda y se olvida a las plazas de tercera que es donde más fraudes se dan y donde las entradas son más caras. Es decir donde el taurino se aprovecha más del publico bajo la premisa de que no sabe de este negocio. El reglamento hecho desde Sevilla para Andalucía olvida que hasta la fecha, salvando diferencias, en las plazas de segunda y primera se suele mantener el tipo del toro y el torero emplearse. Es en los pueblos y ciudades de menor rango a donde suelen llevar los ganaderos las colas de las camadas y asistir las figuras a pasearse ante un publico folclórico y en fiestas.
Un reglamento que va a reducir el peso del peto y las dimensiones de la puya porque va a reducir el peso de los novillos y de los toros, como toda teoría para la dignificación de la suerte de varas es un reglamento dictado por los taurinos que han dicho que con un puyado que vale por cuatro (el mono puyazo) es bastante y que no hace falta ver al toro bravo en varas porque eso no se lleva, que los toros en estos tiempos modernos son bravos en la muleta. Y un reglamento en el que nada se dice de los ojos de los caballos y de las orejas, tantas veces cegados y tapadas, es contribuir a la indignidad del mas sufrido de los componentes del espectáculo.
Se pierde una vez más, en la nueva legislación, la posibilidad de acabar con el tema más conflictivo de la fiesta y que más polémicas genera. Aquel sabio que dijo que las orejas en los toros son como los goles en el fútbol debería haber hablado para siempre jamás porque desde que se cortó la primera oreja en un ruedo introdujo un cisma. Sin duda es este el asunto más conflictivo de toda la historia de la tauromaquia y hora debería ser de plantearse su derogación. Solo deberían ser validas las vueltas al ruedo de los toreros que el publico reclamara. Cuantas más, mayor el premio.
A partir de enero próximo el tiempo de los avisos contará desde el primer pinchazo con lo que podemos encontrarnos con faenas aburridas interminables, tipo Jesulín y Ponce y buenas faenas tan largas en las que se propenda al indulto de los toros sin un real merecimiento. Es este tema del indulto un tema declarado por el director general de espectáculos en Andalucía, señor Soriano, como un tema meramente publicitario para el ganadero, el empresario y el torero. Por cierto que al empresario le interesa que le indulten mientras más toros mejor porque o se lleva la sangre a su finca para comerciar con ella o no paga el toro o los toros al ganadero. Como la norma dice que entre ellos se pondrán de acuerdo puede haber entre ellos más de una puñalada trapera. Y otra cosa dice la norma, que el toro indultado podrá ser utilizando o no por el ganadero como semental. ¡Faltaría más! Está demostrado que el ochenta por ciento de los toros indultados mueren en las fincas, bajo la teoría de que las infecciones lo mataron, en realidad lo que mató a esos toros fue que al ganadero no le interesó su vida nada más que para la publicidad momentánea. Un ganadero que se precie sabe la sangre que tiene y las reatas del toro indultado, luego sabe donde está la simiente. Un ganadero nuevo rico, no sabe dónde tiene la mano derecha.
Quiero para finalizar estas alegaciones aportar dos ideas por las que considero que la norma no defiende a los espectadores. La primera es que nada se dice de la reventa dando carta blanca a los usureros del negocio a veces en connivencia con los empresarios que así copan más mercado y aseguran ciertos ingresos. Esto cuando la policía autonómica entre sus funciones tiene la observancia de la actividad de los reventas. Y segundo que se debería regular mejor la suspensión de los espectáculos comenzados ya que en mi opinión cuando se suspenda en el primer, segundo o tercer toro se debería devolver el dinero. Si la suspensión ocurre en el primero podría haber connivencia con el empresario y de la forma que propongo al menos el espectador ganaría media corrida.
En el fondo tengo asumido que la aprobación de este reglamento taurino es una cuestión meramente política que bajo el prisma de intervenir en la defensa y durabilidad de la fiesta para hacerla mejor, lo que en realidad hacen es perjudicarla para conformar así a los europeos que nos llaman bárbaros y que en vez de matarla se muera sola sumida en luchas intestinas. Es por esto por lo que con estas alegaciones he pretendido, a pesar de la acusación de derrotista, crear opinión y debate sobre lo que más debe importarnos que es conservar la pureza y la integridad del toro y la defensa del aficionado sobre los intereses de un taurinismo que ganando mucho dinero con el negocio luego no son para invertir en su promoción y proyección en el futuro.
Por Agustín Hervás
Quiero dejar claro que no estoy en contra de esta norma que la Junta de Andalucía quiere imponer a partir del 2006, ni de esta ni de ninguna otra, mi carácter por naturaleza no es anárquico, pero sí lo estoy de la que tratamos ya que la norma no está hecha con el juicio que corresponde al entendimiento del tema para el que se legisla.
El futuro nuevo reglamento que va a servir como conejo de indias para luego ser exportado a otras comunidades, con las modificaciones históricamente culturales, limita y no defiende el interés del aficionado. Todo parece estar dictado por los sectores taurinos que llenan bien la buchaca con el dinero de los públicos y que luego no son capaces de invertir en su propio negocio aunque luego saben decir que estamos en crisis y que nadie va a los toros. ¡Naturaca si ellos mismos no invierten en el fomento, conocimiento y difusión de la fiesta!
En la norma se habla de las plazas de primera y de segunda y se olvida a las plazas de tercera que es donde más fraudes se dan y donde las entradas son más caras. Es decir donde el taurino se aprovecha más del publico bajo la premisa de que no sabe de este negocio. El reglamento hecho desde Sevilla para Andalucía olvida que hasta la fecha, salvando diferencias, en las plazas de segunda y primera se suele mantener el tipo del toro y el torero emplearse. Es en los pueblos y ciudades de menor rango a donde suelen llevar los ganaderos las colas de las camadas y asistir las figuras a pasearse ante un publico folclórico y en fiestas.
Un reglamento que va a reducir el peso del peto y las dimensiones de la puya porque va a reducir el peso de los novillos y de los toros, como toda teoría para la dignificación de la suerte de varas es un reglamento dictado por los taurinos que han dicho que con un puyado que vale por cuatro (el mono puyazo) es bastante y que no hace falta ver al toro bravo en varas porque eso no se lleva, que los toros en estos tiempos modernos son bravos en la muleta. Y un reglamento en el que nada se dice de los ojos de los caballos y de las orejas, tantas veces cegados y tapadas, es contribuir a la indignidad del mas sufrido de los componentes del espectáculo.
Se pierde una vez más, en la nueva legislación, la posibilidad de acabar con el tema más conflictivo de la fiesta y que más polémicas genera. Aquel sabio que dijo que las orejas en los toros son como los goles en el fútbol debería haber hablado para siempre jamás porque desde que se cortó la primera oreja en un ruedo introdujo un cisma. Sin duda es este el asunto más conflictivo de toda la historia de la tauromaquia y hora debería ser de plantearse su derogación. Solo deberían ser validas las vueltas al ruedo de los toreros que el publico reclamara. Cuantas más, mayor el premio.
A partir de enero próximo el tiempo de los avisos contará desde el primer pinchazo con lo que podemos encontrarnos con faenas aburridas interminables, tipo Jesulín y Ponce y buenas faenas tan largas en las que se propenda al indulto de los toros sin un real merecimiento. Es este tema del indulto un tema declarado por el director general de espectáculos en Andalucía, señor Soriano, como un tema meramente publicitario para el ganadero, el empresario y el torero. Por cierto que al empresario le interesa que le indulten mientras más toros mejor porque o se lleva la sangre a su finca para comerciar con ella o no paga el toro o los toros al ganadero. Como la norma dice que entre ellos se pondrán de acuerdo puede haber entre ellos más de una puñalada trapera. Y otra cosa dice la norma, que el toro indultado podrá ser utilizando o no por el ganadero como semental. ¡Faltaría más! Está demostrado que el ochenta por ciento de los toros indultados mueren en las fincas, bajo la teoría de que las infecciones lo mataron, en realidad lo que mató a esos toros fue que al ganadero no le interesó su vida nada más que para la publicidad momentánea. Un ganadero que se precie sabe la sangre que tiene y las reatas del toro indultado, luego sabe donde está la simiente. Un ganadero nuevo rico, no sabe dónde tiene la mano derecha.
Quiero para finalizar estas alegaciones aportar dos ideas por las que considero que la norma no defiende a los espectadores. La primera es que nada se dice de la reventa dando carta blanca a los usureros del negocio a veces en connivencia con los empresarios que así copan más mercado y aseguran ciertos ingresos. Esto cuando la policía autonómica entre sus funciones tiene la observancia de la actividad de los reventas. Y segundo que se debería regular mejor la suspensión de los espectáculos comenzados ya que en mi opinión cuando se suspenda en el primer, segundo o tercer toro se debería devolver el dinero. Si la suspensión ocurre en el primero podría haber connivencia con el empresario y de la forma que propongo al menos el espectador ganaría media corrida.
En el fondo tengo asumido que la aprobación de este reglamento taurino es una cuestión meramente política que bajo el prisma de intervenir en la defensa y durabilidad de la fiesta para hacerla mejor, lo que en realidad hacen es perjudicarla para conformar así a los europeos que nos llaman bárbaros y que en vez de matarla se muera sola sumida en luchas intestinas. Es por esto por lo que con estas alegaciones he pretendido, a pesar de la acusación de derrotista, crear opinión y debate sobre lo que más debe importarnos que es conservar la pureza y la integridad del toro y la defensa del aficionado sobre los intereses de un taurinismo que ganando mucho dinero con el negocio luego no son para invertir en su promoción y proyección en el futuro.
22 septiembre 2005
SALAMANCA UNA FERIA DE PROVINCIAS
UNA FERIA DE PROVINCIAS
Por Agustín Hervás
Que los carteles de la feria de Salamanca son carteles flojos y baratos lo demuestra el hecho poco edificante para los salmantinos de que nuestra feria no dice nada en el exterior.
Que son carteles flojos se ve con un golpe de vista ya que si me apuran el único bueno y rematado es el del día 16 con los del Pilar para Cesar Rincón; que posiblemente sea baja por dos motivos: la cornada en la cara de San Sebastián de los Reyes y su mano derecha que la tiene destrozada desde Antequera y que si aún no ha decidido cortar la temporada es porque los Lozano le están presionando desoyendo los consejos médicos que le dicen que debe operarse cuanto antes bajo peligro de enquistarse el mal; Completan el cartel El Cid que sin duda vive días felices y Capea en su segunda tarde. Luego hay tres que guardan interés: el del trece y martes con Castella por ser un chaval que mantiene su crédito todas las tardes aún sin terminar de redondear y Valverde que no olvidemos, pese a lo mal que lo administran, es uno de los valores más puros de la tauromaquia. La inclusión aquí de Castaño por paisanaje se nota tanto que chirría aun siendo por la vía de la sustitución. Interesa también el cartel del catorce por los del Puerto y por ver a Serafín Marín cómo vuelve de su convalecencia y si es posible ver a Salvador Vega despertar de una vez. Rivera Ordoñez es un pegote impresionante en esta feria va cuesta abajo imparable, y finalmente destaco la corrida de San Mateo que está muy bien rematada con Moura el grande, Hermoso y Cartagena. Lo demás de la cartelería pura mediocridad que debe ser el sino que tenemos en la actual fiesta debido con mucho fundamento a la culpabilidad del empresariado que no sabe defender su negocio no invirtiendo en su futuro sino dedicándose a esquilmarlo. Por eso estamos como estamos en el escalafón.
Que son carteles baratos se intuye porque aunque a los taurinos no les guste hablar de la cobranza del personal el empresariado se agarra a la mediocridad para recortar gastos de honorarios sin recortar costos de taquilla, lo que les produce grandes ingresos en entradas de tercios de plaza.
Montar los carteles de Salamanca entiendo que no es tarea fácil por que en este mes la temporada tiene overbouking que diría el desaparecido Canorea, pero los empresarios de nuestra plaza son ahora los más poderosos del mundo y tienen fuerza para exigir e imponer y ¡cómo serán de fuertes! que por un quíteme usted esas pajas se dejan fuera de la feria a Ponce y a Morante y además corren el riesgo no solo de que no acuda Tejela, a dios gracias, sino que Serafín está pendiente de su reaparición en Valladolid y que Cesar Rincón dicho queda está pocho. Además Finito de Córdoba está tonteando con su lesión de tentadero porque cuando se le pone de la entrepierna no torea, le ocurrió en Almería, y cuando se le pasa por su feísima nariz operada, lo hace, como le ocurrió en Torremolinos. No sabemos qué aires le soplaran a este catalano andaluz en Salamanca.
Que las cosas salieran bien la pasada feria para Gallo y Capea y visto como está el escalafón, la empresa que nos va a gobernar la Glorieta este bienio ha decidido no repetir el mano a mano glorioso del 2004 y montar la mitad de la feria del 2005 con dos tardes para cada uno, lo que no quiere decir que los chavales vayan a ganar más, sino que tendrán cuatro toros para decidir si siguen tan petardos como lo están en toda la temporada o cambian el destino en lo universal, ¡perdón! de su universo y convencen algo antes de que esta temporada se acule en tablas. Quizás lo de no repetir el mano a mano sea a causa de que mentores, empresarios y toreros son conscientes de que las cosas no ruedan bien y el fracaso pudiera ser mayor. De todas formas el mejor acartelado es El Capea, una tarde con Fandi y otra con Rincón y El Cid, contra una tarde del Gallo junto al Juli ya que torear con Finito y Perera no es un premio que digamos.
Y paso a pasito veremos al nieto de Posada a ver si ya es la buena, y a los otros dos novilleros poco toreados Francisco Javier e Iker Cobo. Veremos el gusto de Juan Diego por el valor de Chaves y la ratonería de Cesar Jiménez. La fibra del niño de Manzanares y la espada aunque espero que algo más de Uceda Leal.
Pudiera parecer que esta por ser una tierra de toros bravos y de toreros debería tener una atractiva resonancia fuera de nuestra provincia y por desgracia no lo es. En justicia habrá que escribir que fuera de aquí lo que sí tiene repercusión son las ganaderías, algunas ganaderías, pero no los toreros que desafortunadamente no están incluidos, como ellos y los aficionados quisiéramos, en las ferias de postín.
Es curioso que siendo Salamanca una tierra donde en comparación más ganaderías hay de variados encastes, sólo suenen en provincias las de El Pilar, Puerto de San Lorenzo, Montalvo y Garcigrande. Curiosamente, las mismas que comparecen a esta feria del 2005. Y curiosamente todas ellas menos El Puerto, entroncadas con lo de Juan Pedro Domecq. Cuando digo "suenan" quiero decir también se lidian y por ello son conocidas. Por ello y porque las han visto en la televisión digital en San Isidro.
En cualquier caso por el contenido y por el continente esta feria está diseñada y catalogada como una feria de provincias y si me apuran, argumentos hay para ello, una feria provinciana: presentación de los toros, claudicaciones de la autoridad, relajo de los toreros, publico verbenero y nada exigente. Eso, igual que cualquier vulgar feria de provincias.
Dicen algunos, entre los que me incluyo, que es en este tipo de plazas donde se suelen ver mejores cosas, es decir, mejores faenas y acontecimientos taurinos ya que la terciedumbre del toro y el pasmo - relajo del torero así lo permiten. Pero lo mismo que es para bueno también lo es para lo malo, venciendo por puntos esto último, ya que suelen ser estas plazas caldo cultivado del fraude.
NOTA: ESTE ARTICULO DEBIÓ APARECER ANTES DEL COMIENZO DE LA FERIA DE SALAMANCA.
Por Agustín Hervás
Que los carteles de la feria de Salamanca son carteles flojos y baratos lo demuestra el hecho poco edificante para los salmantinos de que nuestra feria no dice nada en el exterior.
Que son carteles flojos se ve con un golpe de vista ya que si me apuran el único bueno y rematado es el del día 16 con los del Pilar para Cesar Rincón; que posiblemente sea baja por dos motivos: la cornada en la cara de San Sebastián de los Reyes y su mano derecha que la tiene destrozada desde Antequera y que si aún no ha decidido cortar la temporada es porque los Lozano le están presionando desoyendo los consejos médicos que le dicen que debe operarse cuanto antes bajo peligro de enquistarse el mal; Completan el cartel El Cid que sin duda vive días felices y Capea en su segunda tarde. Luego hay tres que guardan interés: el del trece y martes con Castella por ser un chaval que mantiene su crédito todas las tardes aún sin terminar de redondear y Valverde que no olvidemos, pese a lo mal que lo administran, es uno de los valores más puros de la tauromaquia. La inclusión aquí de Castaño por paisanaje se nota tanto que chirría aun siendo por la vía de la sustitución. Interesa también el cartel del catorce por los del Puerto y por ver a Serafín Marín cómo vuelve de su convalecencia y si es posible ver a Salvador Vega despertar de una vez. Rivera Ordoñez es un pegote impresionante en esta feria va cuesta abajo imparable, y finalmente destaco la corrida de San Mateo que está muy bien rematada con Moura el grande, Hermoso y Cartagena. Lo demás de la cartelería pura mediocridad que debe ser el sino que tenemos en la actual fiesta debido con mucho fundamento a la culpabilidad del empresariado que no sabe defender su negocio no invirtiendo en su futuro sino dedicándose a esquilmarlo. Por eso estamos como estamos en el escalafón.
Que son carteles baratos se intuye porque aunque a los taurinos no les guste hablar de la cobranza del personal el empresariado se agarra a la mediocridad para recortar gastos de honorarios sin recortar costos de taquilla, lo que les produce grandes ingresos en entradas de tercios de plaza.
Montar los carteles de Salamanca entiendo que no es tarea fácil por que en este mes la temporada tiene overbouking que diría el desaparecido Canorea, pero los empresarios de nuestra plaza son ahora los más poderosos del mundo y tienen fuerza para exigir e imponer y ¡cómo serán de fuertes! que por un quíteme usted esas pajas se dejan fuera de la feria a Ponce y a Morante y además corren el riesgo no solo de que no acuda Tejela, a dios gracias, sino que Serafín está pendiente de su reaparición en Valladolid y que Cesar Rincón dicho queda está pocho. Además Finito de Córdoba está tonteando con su lesión de tentadero porque cuando se le pone de la entrepierna no torea, le ocurrió en Almería, y cuando se le pasa por su feísima nariz operada, lo hace, como le ocurrió en Torremolinos. No sabemos qué aires le soplaran a este catalano andaluz en Salamanca.
Que las cosas salieran bien la pasada feria para Gallo y Capea y visto como está el escalafón, la empresa que nos va a gobernar la Glorieta este bienio ha decidido no repetir el mano a mano glorioso del 2004 y montar la mitad de la feria del 2005 con dos tardes para cada uno, lo que no quiere decir que los chavales vayan a ganar más, sino que tendrán cuatro toros para decidir si siguen tan petardos como lo están en toda la temporada o cambian el destino en lo universal, ¡perdón! de su universo y convencen algo antes de que esta temporada se acule en tablas. Quizás lo de no repetir el mano a mano sea a causa de que mentores, empresarios y toreros son conscientes de que las cosas no ruedan bien y el fracaso pudiera ser mayor. De todas formas el mejor acartelado es El Capea, una tarde con Fandi y otra con Rincón y El Cid, contra una tarde del Gallo junto al Juli ya que torear con Finito y Perera no es un premio que digamos.
Y paso a pasito veremos al nieto de Posada a ver si ya es la buena, y a los otros dos novilleros poco toreados Francisco Javier e Iker Cobo. Veremos el gusto de Juan Diego por el valor de Chaves y la ratonería de Cesar Jiménez. La fibra del niño de Manzanares y la espada aunque espero que algo más de Uceda Leal.
Pudiera parecer que esta por ser una tierra de toros bravos y de toreros debería tener una atractiva resonancia fuera de nuestra provincia y por desgracia no lo es. En justicia habrá que escribir que fuera de aquí lo que sí tiene repercusión son las ganaderías, algunas ganaderías, pero no los toreros que desafortunadamente no están incluidos, como ellos y los aficionados quisiéramos, en las ferias de postín.
Es curioso que siendo Salamanca una tierra donde en comparación más ganaderías hay de variados encastes, sólo suenen en provincias las de El Pilar, Puerto de San Lorenzo, Montalvo y Garcigrande. Curiosamente, las mismas que comparecen a esta feria del 2005. Y curiosamente todas ellas menos El Puerto, entroncadas con lo de Juan Pedro Domecq. Cuando digo "suenan" quiero decir también se lidian y por ello son conocidas. Por ello y porque las han visto en la televisión digital en San Isidro.
En cualquier caso por el contenido y por el continente esta feria está diseñada y catalogada como una feria de provincias y si me apuran, argumentos hay para ello, una feria provinciana: presentación de los toros, claudicaciones de la autoridad, relajo de los toreros, publico verbenero y nada exigente. Eso, igual que cualquier vulgar feria de provincias.
Dicen algunos, entre los que me incluyo, que es en este tipo de plazas donde se suelen ver mejores cosas, es decir, mejores faenas y acontecimientos taurinos ya que la terciedumbre del toro y el pasmo - relajo del torero así lo permiten. Pero lo mismo que es para bueno también lo es para lo malo, venciendo por puntos esto último, ya que suelen ser estas plazas caldo cultivado del fraude.
NOTA: ESTE ARTICULO DEBIÓ APARECER ANTES DEL COMIENZO DE LA FERIA DE SALAMANCA.
21 septiembre 2005
SALAMANCA UNA FERIA DE PUEBLO
UNA FERIA DE PUEBLO
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Tribuna de Salamanca
Escribo este resumen habiendo conocido la cogida de Domingo López Chavez, y que el Toro de Oro se lo han dado a Talador de la ganadería del Capea. Lo de Domingo me llega muy hondo porque es un chaval cojonudo, mantiene trayectorias ascendentes basadas en la firmeza, la confianza en sí mismo, el oficio, la valentía y la responsabilidad. Ahora tenía un puñado de corridas bien ajustadas para culminar en el otoño madrileño y dejar buen sabor y buena posición para la próxima temporada. Lo del Toro de Oro también me ha parecido positivo, no porque le dieran la vuelta al ruedo y el Fandi lo desorejara injustamente (el toro estuvo por encima del torero), sino porque vimos un toro que aunque solo tomó un puyazo lo hizo en bravo, es decir con la condición de bravo, que galopó en banderillas, yendo con fijeza y porque en la muleta fue noble y bueno, qué lástima que los toreros no midan la suerte para poder ver a los toros ir más veces al caballo.
La feria que al conocer sus carteles la califiqué de "provincias", ha pasado después de vista a ser una feria de pueblo. Conocidos los datos se debe reflexionar sobre qué feria queremos. Una feria de la tierra del toro donde más variedad de encastes hay, o una feria de las que en Málaga se denominan del Chanquete, y que aquí debería denominarse de las Tencas, esos exquisitos pececitos de las charcas del campo charro que forman parte de la cocina del buen gourmet salmantino.
La feria no ha ido bien y le han sobrado cuatro corridas de toros o de Tencas, porque la presentación ha sido de plaza de carros de pueblo. ¡Qué escribo! ¡En algunos pueblos los toros son toros con más cuajo que aquí!, ¿ Verdad Alvaro de la Calle?. Pero esta feria no ha sido nada más que el reflejo de la crisis que padecemos. Lo que pasa es que en Salamanca han concurrido para ello factores empresariales montando unos carteles pobres de toreros y de ganado que además han tenido que ser remendados por las ausencias, caso de Castaño, de Morante a Dios gracias, y de Serafín Marín. No podemos argumentar que la feria les haya sido deficitaria porque ante tamaños carteles, billete pequeño, pequeño para pagar toreros y pequeño para pagar toros.
Los toros: sin duda la corrida de presentación irreprochable ha sido la de Montalvo pero pocha, de la que ninguna autoridad, ni veterinaria, ni gubernativa, ni el propio ganadero se han manifestado. No era normal ver una corrida así de bien presentada con tantas ganas de embestir y que luego toda ella se fuera al suelo como afectados de un mal interno. La corrida bondadosa, como tales hermanitas de la caridad, la del Capea con el premiado toro bravo primero y la corrida encastada que no brava, aunque hubo un toro primero Lirotero que fue bravo, fue la del Pilar. En Salamanca la afición debería exigir a los empresarios y demandar a sus ganaderos que el toro que queremos es el de la presentación de Montalvo, la bondad de los del Capea y el nervio de los del Pilar, a lo mejor en esa mezcla encontramos el toro de Salamanca aunque a muchos lo que digo les dé risa. A mí también me da risa porque yo sé que la torería andante no está por enfrentarse a toros bravos ni encastados que son los que crean emoción. Los toreritos de piti miní quieren toros bobos a los que a veces no saben torear. La novillada del Hoyo de la Gitana estuvo bien presentada y dio un buen juego, la de Torrestrella con tres y tres de presentación fue una corrida justa de fuerzas pero manejable. Los del Puerto mal presentados, escasos de fuerza pero buenos aunque el peor fue el primero sin clase y descompuesto. Impresentable hasta el punto de ofender al respetable la corrida de Domingo Hernández indigna de ser lidiada en la Glorieta y la de Jandilla, autenticas raspas a pesar de la opinión de José María Cerezo. Una cosa, aquí falló una vez más la autoridad competente porque no debió, estando como estaban los toros en los corrales desde hacía días, permitir ningún trasiego de toros, si no valían en el primer reconocimiento, no valían en el ultimo.
Los toreros: Iker y Francisco Javier bien aunque les concedieron excesivas orejas que no deben creérselas. Lo de Posada sin hacer el esfuerzo, injusto para un torero de dinastía. Cesar Jiménez pasó el examen sin apreturas, Juan Diego que debe visitar a un gurú para que le guíe en el maleficio que debe tener, anduvo sin suerte y Chaves nos deleitó con una faena fibrosa a un sobrero de Los Bayones en la puerta de toriles. Mal estuvo Castella perdiendo créditos de lo realizado en otras plazas. Castaño preocupante aunque sé que se le quiere, es un buen muchacho pero para esto del toreo me parece a mí que no va a ser... y Valverde inteligente pero mal con la espada. Salvador Vega no está pasándolo bien, ni fuera, ni dentro del ruedo, estuvo mal y este invierno debería pararse a meditar. Rivera Ordoñez debería darle la alternativa a su hermano y tomarse un año sabático en la India y Serafín Marín que en la corrida del Puerto estuvo bien con mucha emoción, en la corrida de Jandilla se dejó un cuarto toro sin torear a base de trallazos y desorden en la lidia. Mal El Capea, un torero nuevo no puede pasar por esta feria y por otras, casi todas las de este año, de puntillas, tirando líneas pero sin componer el cuadro. A Manzanares le cuesta trabajo ver los toros y el Fandi está enfandilao consigo mismo, es decir se quiere tanto que ya no está bien ni en banderillas. Rincón no está en ninguna feria desde San Isidro, de manera que se lo está llevando crudito y Morante apuntó detalles estéticos sin ninguna faena redonda, que sin ser el toreo como algunos exacerbados han dicho, si colmó las ansias de los aficionados después de cómo iba la feria. Uceda Leal no tuvo opciones y además resultó cogido por la entrepierna, Juli con oficio, no podía ser menos, solucionó una tarde que se iba, y Eduardo Gallo entre la indefinición personal: parecerse a Ojeda en el encimismo o a Jesulín en la vulgaridad de sus comienzos. Miguel Angel Perea pesado, sin ideas y torpe.
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Tribuna de Salamanca
Escribo este resumen habiendo conocido la cogida de Domingo López Chavez, y que el Toro de Oro se lo han dado a Talador de la ganadería del Capea. Lo de Domingo me llega muy hondo porque es un chaval cojonudo, mantiene trayectorias ascendentes basadas en la firmeza, la confianza en sí mismo, el oficio, la valentía y la responsabilidad. Ahora tenía un puñado de corridas bien ajustadas para culminar en el otoño madrileño y dejar buen sabor y buena posición para la próxima temporada. Lo del Toro de Oro también me ha parecido positivo, no porque le dieran la vuelta al ruedo y el Fandi lo desorejara injustamente (el toro estuvo por encima del torero), sino porque vimos un toro que aunque solo tomó un puyazo lo hizo en bravo, es decir con la condición de bravo, que galopó en banderillas, yendo con fijeza y porque en la muleta fue noble y bueno, qué lástima que los toreros no midan la suerte para poder ver a los toros ir más veces al caballo.
La feria que al conocer sus carteles la califiqué de "provincias", ha pasado después de vista a ser una feria de pueblo. Conocidos los datos se debe reflexionar sobre qué feria queremos. Una feria de la tierra del toro donde más variedad de encastes hay, o una feria de las que en Málaga se denominan del Chanquete, y que aquí debería denominarse de las Tencas, esos exquisitos pececitos de las charcas del campo charro que forman parte de la cocina del buen gourmet salmantino.
La feria no ha ido bien y le han sobrado cuatro corridas de toros o de Tencas, porque la presentación ha sido de plaza de carros de pueblo. ¡Qué escribo! ¡En algunos pueblos los toros son toros con más cuajo que aquí!, ¿ Verdad Alvaro de la Calle?. Pero esta feria no ha sido nada más que el reflejo de la crisis que padecemos. Lo que pasa es que en Salamanca han concurrido para ello factores empresariales montando unos carteles pobres de toreros y de ganado que además han tenido que ser remendados por las ausencias, caso de Castaño, de Morante a Dios gracias, y de Serafín Marín. No podemos argumentar que la feria les haya sido deficitaria porque ante tamaños carteles, billete pequeño, pequeño para pagar toreros y pequeño para pagar toros.
Los toros: sin duda la corrida de presentación irreprochable ha sido la de Montalvo pero pocha, de la que ninguna autoridad, ni veterinaria, ni gubernativa, ni el propio ganadero se han manifestado. No era normal ver una corrida así de bien presentada con tantas ganas de embestir y que luego toda ella se fuera al suelo como afectados de un mal interno. La corrida bondadosa, como tales hermanitas de la caridad, la del Capea con el premiado toro bravo primero y la corrida encastada que no brava, aunque hubo un toro primero Lirotero que fue bravo, fue la del Pilar. En Salamanca la afición debería exigir a los empresarios y demandar a sus ganaderos que el toro que queremos es el de la presentación de Montalvo, la bondad de los del Capea y el nervio de los del Pilar, a lo mejor en esa mezcla encontramos el toro de Salamanca aunque a muchos lo que digo les dé risa. A mí también me da risa porque yo sé que la torería andante no está por enfrentarse a toros bravos ni encastados que son los que crean emoción. Los toreritos de piti miní quieren toros bobos a los que a veces no saben torear. La novillada del Hoyo de la Gitana estuvo bien presentada y dio un buen juego, la de Torrestrella con tres y tres de presentación fue una corrida justa de fuerzas pero manejable. Los del Puerto mal presentados, escasos de fuerza pero buenos aunque el peor fue el primero sin clase y descompuesto. Impresentable hasta el punto de ofender al respetable la corrida de Domingo Hernández indigna de ser lidiada en la Glorieta y la de Jandilla, autenticas raspas a pesar de la opinión de José María Cerezo. Una cosa, aquí falló una vez más la autoridad competente porque no debió, estando como estaban los toros en los corrales desde hacía días, permitir ningún trasiego de toros, si no valían en el primer reconocimiento, no valían en el ultimo.
Los toreros: Iker y Francisco Javier bien aunque les concedieron excesivas orejas que no deben creérselas. Lo de Posada sin hacer el esfuerzo, injusto para un torero de dinastía. Cesar Jiménez pasó el examen sin apreturas, Juan Diego que debe visitar a un gurú para que le guíe en el maleficio que debe tener, anduvo sin suerte y Chaves nos deleitó con una faena fibrosa a un sobrero de Los Bayones en la puerta de toriles. Mal estuvo Castella perdiendo créditos de lo realizado en otras plazas. Castaño preocupante aunque sé que se le quiere, es un buen muchacho pero para esto del toreo me parece a mí que no va a ser... y Valverde inteligente pero mal con la espada. Salvador Vega no está pasándolo bien, ni fuera, ni dentro del ruedo, estuvo mal y este invierno debería pararse a meditar. Rivera Ordoñez debería darle la alternativa a su hermano y tomarse un año sabático en la India y Serafín Marín que en la corrida del Puerto estuvo bien con mucha emoción, en la corrida de Jandilla se dejó un cuarto toro sin torear a base de trallazos y desorden en la lidia. Mal El Capea, un torero nuevo no puede pasar por esta feria y por otras, casi todas las de este año, de puntillas, tirando líneas pero sin componer el cuadro. A Manzanares le cuesta trabajo ver los toros y el Fandi está enfandilao consigo mismo, es decir se quiere tanto que ya no está bien ni en banderillas. Rincón no está en ninguna feria desde San Isidro, de manera que se lo está llevando crudito y Morante apuntó detalles estéticos sin ninguna faena redonda, que sin ser el toreo como algunos exacerbados han dicho, si colmó las ansias de los aficionados después de cómo iba la feria. Uceda Leal no tuvo opciones y además resultó cogido por la entrepierna, Juli con oficio, no podía ser menos, solucionó una tarde que se iba, y Eduardo Gallo entre la indefinición personal: parecerse a Ojeda en el encimismo o a Jesulín en la vulgaridad de sus comienzos. Miguel Angel Perea pesado, sin ideas y torpe.
SALAMANCA FINAL DE FERIA
¡VALIENTES TORPES!
Por Agustín Hervás
Al toreo que se debate entre el tedio y la vulgaridad hay que añadirle la torpeza. La torpeza se ha introducido entre nosotros como componente común de la torería porque es la que define la acción del torero que quebranta las leyes elementales de la tauromaquia, para luego nada, por ejemplo, este niño del que algunos dicen que es un pedazo de figura y que acaba de indultar un toro de Fuente Ymbro, Miguel Ángel Perea, va y se interpone entre la muleta, retrasada y sin pendulear, y el toro que tiene la obligación de coger y claro, el de los Bayones se va por el y lo asusta. O esta otra adopción de Salamanca que es Serafín Marín que ayer devolvió todo lo que ganó en el día de su presentación, o ese Gallo que todavía no sabe en qué lugar del gallinero quiere estar, si arriba o abajo, pisando gallinas o pisando huevos. La torpeza que también se pude instalar entre los valientes es enfermedad muy grabe que le ataca a un torero en tardes de poco entendimiento, nubladas y de visión corta. El catalán de ayer puso su oficio al servicio de la porfía para torpemente llegar al aburrimiento con un toro de Vellosino distraído, sin fijeza que se apagó. Y en el cuarto de Jandilla ese oficio se trocó en trallazos y desorden que concluyeron en que no entendiera un toro encastado, con pies viniéndose de largo. A veces cuando oigo hablar a Perea me da vergüenza ajena, bueno no solo a Perea, sino a toda esta pléyade de jovencitos a los que algunos entrevistadores radiofónicos y televisivos ya les llaman maestros y que ellos, torpes, van y se lo creen y dicen cosas que ni el mismísimo Joselito El Gallo se atrevería a decir. Claro que otros para lo que dicen mejor que se callen. En verdad deberían estar prohibidas, ahora que se prohíben tantas cosas, las entrevistas a los toreros antes de hacer el paseíllo y en el callejón. Este pacense aburrió también en el segundo remiendo de la corrida, que fue de la Ventana del Puerto un toro noble pero sin final y con el sobrero de los Bayones su torpeza le hizo no ver un toro mansito pero toreable que no fue ningún Barrabás. Lo de Gallo es muy preocupante, por su indefinición que según dicen debe ser normal a estas edades y porque según dicen a estos toreros hay que esperarlos, pero puede convertirse en desesperante, pero más preocupante será cuando los Choperas que no son amigos de esperar mucho, vean que se pasa esta primera temporada y nada y que cuando pase la segunda, ya veremos. Yo me preocuparía de saber porqué Gallo estuvo fuera de cacho, de ideas, de inteligencia y elevando la torpeza a cotas insospechadas con el tercero y me preocuparía sobre si su toreo se va a parecer al de Ojeda, como presentí en el sexto, si es que deja de ser torpe algún día, claro que quizás es que haya que esperar como tuvimos que esperar el encimismo de Ojeda un montón de años.
Por Agustín Hervás
Al toreo que se debate entre el tedio y la vulgaridad hay que añadirle la torpeza. La torpeza se ha introducido entre nosotros como componente común de la torería porque es la que define la acción del torero que quebranta las leyes elementales de la tauromaquia, para luego nada, por ejemplo, este niño del que algunos dicen que es un pedazo de figura y que acaba de indultar un toro de Fuente Ymbro, Miguel Ángel Perea, va y se interpone entre la muleta, retrasada y sin pendulear, y el toro que tiene la obligación de coger y claro, el de los Bayones se va por el y lo asusta. O esta otra adopción de Salamanca que es Serafín Marín que ayer devolvió todo lo que ganó en el día de su presentación, o ese Gallo que todavía no sabe en qué lugar del gallinero quiere estar, si arriba o abajo, pisando gallinas o pisando huevos. La torpeza que también se pude instalar entre los valientes es enfermedad muy grabe que le ataca a un torero en tardes de poco entendimiento, nubladas y de visión corta. El catalán de ayer puso su oficio al servicio de la porfía para torpemente llegar al aburrimiento con un toro de Vellosino distraído, sin fijeza que se apagó. Y en el cuarto de Jandilla ese oficio se trocó en trallazos y desorden que concluyeron en que no entendiera un toro encastado, con pies viniéndose de largo. A veces cuando oigo hablar a Perea me da vergüenza ajena, bueno no solo a Perea, sino a toda esta pléyade de jovencitos a los que algunos entrevistadores radiofónicos y televisivos ya les llaman maestros y que ellos, torpes, van y se lo creen y dicen cosas que ni el mismísimo Joselito El Gallo se atrevería a decir. Claro que otros para lo que dicen mejor que se callen. En verdad deberían estar prohibidas, ahora que se prohíben tantas cosas, las entrevistas a los toreros antes de hacer el paseíllo y en el callejón. Este pacense aburrió también en el segundo remiendo de la corrida, que fue de la Ventana del Puerto un toro noble pero sin final y con el sobrero de los Bayones su torpeza le hizo no ver un toro mansito pero toreable que no fue ningún Barrabás. Lo de Gallo es muy preocupante, por su indefinición que según dicen debe ser normal a estas edades y porque según dicen a estos toreros hay que esperarlos, pero puede convertirse en desesperante, pero más preocupante será cuando los Choperas que no son amigos de esperar mucho, vean que se pasa esta primera temporada y nada y que cuando pase la segunda, ya veremos. Yo me preocuparía de saber porqué Gallo estuvo fuera de cacho, de ideas, de inteligencia y elevando la torpeza a cotas insospechadas con el tercero y me preocuparía sobre si su toreo se va a parecer al de Ojeda, como presentí en el sexto, si es que deja de ser torpe algún día, claro que quizás es que haya que esperar como tuvimos que esperar el encimismo de Ojeda un montón de años.
17 septiembre 2005
SALAMANCA SEPTIMA DE FERIA
¡IMPRESENTABLES!
Por Agustín Hervás
Cuando en otros lugares de la geografía española se enteran de que vengo a la feria de Salamanca me interrogan sobre su arte, saber y toros y yo respondo que sí, que arte mucho, mucho arte en la piedra, que saber mucho, mucho saber en la universidad y que toros muchos, muchos en las dehesas pero que en La Glorieta, escasitos, muy escasitos de todo, mucho de todo.
La corrida de Domingo Hernández y Garcigrande impresentable, en la línea de la desvergüenza para este ganadero mediatizado por el encaste de Juan Pedro, quizás de lo peor de Juan Pedro, que aquí ha venido a reírse de sus paisanos y a tratarlos de bobos. Pero también en la línea de la desvergüenza ha estado la autoridad, garante de un espectáculo cada vez más tomado por el bandolerismo, que ha consentido tan manifiesta vejación a la tauromaquia y la empresa vergonzosamente indolente que nos asalta con tanta aberración.
Aún nadie en esta feria le ha hecho justicia a Alfonso Navalón que a buen seguro estaría ahora poniendo los puntos sobre las ies y con el que tuve el honor de trabajar en la única incursión radiofónica que hizo en su carrera a través de los micrófonos de Onda Cero Radio, y seguramente es porque a pesar de sus arreones “a contra estilo” sabia como mantener a raya a sus paisanos y al mundo taurino depravador que nos invade. No cabe la menor duda de que os conocía como si os hubiera parido y de que calló más cosas de las que contó porque en el fondo era un buen salmantino y mejor amante de la fiesta brava.
No fue el de Hernández el prototipo de toro bravo que queremos en Salamanca porque su fachada en nada contribuye a dignificar esta fiesta de nuestros dolores. No queremos un toro romo como el primero, inválidos, anovillados, culipollos, raspados y vareados. Que tuvieran nobleza o borreguez es lo de menos, les faltaba casta y poderío que es lo que da emoción a un espectáculo cada vez más carente de ella.
Sí, un toro cogió a Uceda fue por atropellar la razón al querer levantar una tarde que se debatía entre la mortandad y el frío, y si otro volteó a Gallo fue por la indolencia del chaval que practicó el parón en terrenos comprometidos de querencias. Se devolvieron al corral dos y debieron ser mínimo tres o cuatro, o quizás haber rechazado toda la corrida en los reconocimientos previos por impresentable.
Impresentable ver al Juli con los inválidos, haciendo de enfermero y poniendo su muleta salvadora al servicio de una empresa hostil contra la afición. Y luego dicen que no les demos argumentos a aquellos que quieren herirnos. Una vez más, querida y sufrida afición, ¿qué hace el toreo por el toreo? Nada, hasta el momento nada solo cosas impresentables.
Por Agustín Hervás
Cuando en otros lugares de la geografía española se enteran de que vengo a la feria de Salamanca me interrogan sobre su arte, saber y toros y yo respondo que sí, que arte mucho, mucho arte en la piedra, que saber mucho, mucho saber en la universidad y que toros muchos, muchos en las dehesas pero que en La Glorieta, escasitos, muy escasitos de todo, mucho de todo.
La corrida de Domingo Hernández y Garcigrande impresentable, en la línea de la desvergüenza para este ganadero mediatizado por el encaste de Juan Pedro, quizás de lo peor de Juan Pedro, que aquí ha venido a reírse de sus paisanos y a tratarlos de bobos. Pero también en la línea de la desvergüenza ha estado la autoridad, garante de un espectáculo cada vez más tomado por el bandolerismo, que ha consentido tan manifiesta vejación a la tauromaquia y la empresa vergonzosamente indolente que nos asalta con tanta aberración.
Aún nadie en esta feria le ha hecho justicia a Alfonso Navalón que a buen seguro estaría ahora poniendo los puntos sobre las ies y con el que tuve el honor de trabajar en la única incursión radiofónica que hizo en su carrera a través de los micrófonos de Onda Cero Radio, y seguramente es porque a pesar de sus arreones “a contra estilo” sabia como mantener a raya a sus paisanos y al mundo taurino depravador que nos invade. No cabe la menor duda de que os conocía como si os hubiera parido y de que calló más cosas de las que contó porque en el fondo era un buen salmantino y mejor amante de la fiesta brava.
No fue el de Hernández el prototipo de toro bravo que queremos en Salamanca porque su fachada en nada contribuye a dignificar esta fiesta de nuestros dolores. No queremos un toro romo como el primero, inválidos, anovillados, culipollos, raspados y vareados. Que tuvieran nobleza o borreguez es lo de menos, les faltaba casta y poderío que es lo que da emoción a un espectáculo cada vez más carente de ella.
Sí, un toro cogió a Uceda fue por atropellar la razón al querer levantar una tarde que se debatía entre la mortandad y el frío, y si otro volteó a Gallo fue por la indolencia del chaval que practicó el parón en terrenos comprometidos de querencias. Se devolvieron al corral dos y debieron ser mínimo tres o cuatro, o quizás haber rechazado toda la corrida en los reconocimientos previos por impresentable.
Impresentable ver al Juli con los inválidos, haciendo de enfermero y poniendo su muleta salvadora al servicio de una empresa hostil contra la afición. Y luego dicen que no les demos argumentos a aquellos que quieren herirnos. Una vez más, querida y sufrida afición, ¿qué hace el toreo por el toreo? Nada, hasta el momento nada solo cosas impresentables.
16 septiembre 2005
SALAMANCA SEXTA DE FERIA
VADEMECUM
Por Agustín Hervás
Juan Diego que lleva “sin tener suerte” prácticamente desde que comenzó a torear, dijo en la tertulia de Europa FM y Onda Cero que hiciéramos criticas constructivas, cosas que no le hicieran daño a la fiesta. Pues ¡va por ti matador! y a buen entendedor pocas palabras. La corrida del Pilar fue una corrida de toros, no como la que a ti y a mi nos gustó de presentación que fue la que tu toreaste, pero si con su trapío para esta plaza y dentro de este encaste de Aldeanueva que como bien sabes son los abuelos de los actuales Juampedros. Una corrida de toros que por su conjunto en la embestida ha sido, de momento, la mejor del ciclo, con un primer toro bravo, dos encastados, segundo con interés y tercero moviéndose, un cuarto manejable y dos nobles, el quinto sin final y el sexto bueno. Como quieres que construya te diré que, como aficionado, prefiero la casta del Pilar a la borreguez de la del Capea, aunque las dos fueron de nota. Escrito esto querido y siempre esperado torero añadiré que como aficionado he salido defraudado de lo hecho por los toreros, aunque como aficionado salvo los detalles y los matices que con toda subjetividad – lo siento, los toros por definición no son nada convencionales y por tanto nada prestados a la objetividad salvo en las evidencias – te diré que los puso uno de Sevilla al que la empresa nos negó en un principio su inclusión en los carteles. Pero veamos. Yo no puedo escribir como seguidor de la temporada taurina y de su trayectoria que Cesar Rincón es un roba carteras, obvio, porque las páginas escritas por este matador me merecen un enorme respeto, pero en La Glorieta por impotencia o por vagancia se le fue el toro de la corrida y con el cuarto lo que hizo fue partirlo al inicio de la faena con los muletazos por alto para luego pretender engañar a la concurrencia diciendo que se había parado, menos mal que el publico de ayer estaba espabilado. Yo tengo que someterme a la evidencia de gustarme el toreo de Morante, como también el tuyo, y decir que ninguna de las dos faenas fue reunida y ligada, que fue de detalles y destellos en los pases de pecho, en las trincherillas y kikiriquies, pero que por si solos iluminaron toda la tarde, pero como aficionado no me conformo con eso, quiero más. Y para final, aunque no me gustaría por el respeto que le tengo a su padre al que queremos mucho en Málaga, tengo que decirte que El Capea no me ha gustado y algo más. Ahora mismo es un torero vulgar y se me ocurre que hay profesiones muy dignas que ejercer en la vida, y que estoy con su padre cuando se le cae la baba diciendo que admira a su hijo porque teniéndolo todo ha elegido la profesión más dura del mundo. Su hijo y todos vosotros que os vestís de torero para estar delante de un toro con dignidad y honradez pero que para manchar la profesión y la honra mejor en casa a repasarse el vademécum del toreo, que falta hace.
Por Agustín Hervás
Juan Diego que lleva “sin tener suerte” prácticamente desde que comenzó a torear, dijo en la tertulia de Europa FM y Onda Cero que hiciéramos criticas constructivas, cosas que no le hicieran daño a la fiesta. Pues ¡va por ti matador! y a buen entendedor pocas palabras. La corrida del Pilar fue una corrida de toros, no como la que a ti y a mi nos gustó de presentación que fue la que tu toreaste, pero si con su trapío para esta plaza y dentro de este encaste de Aldeanueva que como bien sabes son los abuelos de los actuales Juampedros. Una corrida de toros que por su conjunto en la embestida ha sido, de momento, la mejor del ciclo, con un primer toro bravo, dos encastados, segundo con interés y tercero moviéndose, un cuarto manejable y dos nobles, el quinto sin final y el sexto bueno. Como quieres que construya te diré que, como aficionado, prefiero la casta del Pilar a la borreguez de la del Capea, aunque las dos fueron de nota. Escrito esto querido y siempre esperado torero añadiré que como aficionado he salido defraudado de lo hecho por los toreros, aunque como aficionado salvo los detalles y los matices que con toda subjetividad – lo siento, los toros por definición no son nada convencionales y por tanto nada prestados a la objetividad salvo en las evidencias – te diré que los puso uno de Sevilla al que la empresa nos negó en un principio su inclusión en los carteles. Pero veamos. Yo no puedo escribir como seguidor de la temporada taurina y de su trayectoria que Cesar Rincón es un roba carteras, obvio, porque las páginas escritas por este matador me merecen un enorme respeto, pero en La Glorieta por impotencia o por vagancia se le fue el toro de la corrida y con el cuarto lo que hizo fue partirlo al inicio de la faena con los muletazos por alto para luego pretender engañar a la concurrencia diciendo que se había parado, menos mal que el publico de ayer estaba espabilado. Yo tengo que someterme a la evidencia de gustarme el toreo de Morante, como también el tuyo, y decir que ninguna de las dos faenas fue reunida y ligada, que fue de detalles y destellos en los pases de pecho, en las trincherillas y kikiriquies, pero que por si solos iluminaron toda la tarde, pero como aficionado no me conformo con eso, quiero más. Y para final, aunque no me gustaría por el respeto que le tengo a su padre al que queremos mucho en Málaga, tengo que decirte que El Capea no me ha gustado y algo más. Ahora mismo es un torero vulgar y se me ocurre que hay profesiones muy dignas que ejercer en la vida, y que estoy con su padre cuando se le cae la baba diciendo que admira a su hijo porque teniéndolo todo ha elegido la profesión más dura del mundo. Su hijo y todos vosotros que os vestís de torero para estar delante de un toro con dignidad y honradez pero que para manchar la profesión y la honra mejor en casa a repasarse el vademécum del toreo, que falta hace.
15 septiembre 2005
SALAMANCA: QUINTA DE FERIA
¡VULGARIDAD!
Por Agustín Hervás
Al final de la corrida comprendí la vuelta al toro y las dos orejas al Fandi en el primero y es que el tuerto siempre es el rey en el país de los ciegos. Cuando hay tanta vulgaridad como la de ayer en La Glorieta cualquier cosa que galope y cualquiera que mueva la muleta al ritmo acompasado que impone un toro bobo y chochón nos parece cosa fuera de lo común y a decir verdad ni el toro mereció la vuelta a ruedo ni el torero las dos orejas.
La corrida del Capea fue una corrida a modo para el niño, correcta en la presentación, con algún torito anovillado como el segundo y todos ellos muy flojos y rayando la invalidez, también todos ellos hermanitas de la caridad, buenos, nobles, manejables, chochones, bobos y más el tercero que parecía educado en casa por su amo: “¡Valenciano, vente aquí, no acoses a mis hombres!” y el toro obediente se fue al burladero junto a Pedrito.
Pedrito es un torero vulgar. Se dice que está aprendiendo pero cuando se aprende la vulgaridad, el toreo del ir y de venir el toro, el muletazo del acompañamiento uno no sabe muy bien si su maestro le habrá enseñado a torear de verdad, a lo peor es que los toros no merecían ese esfuerzo porque como eran de casa casi daba pena torearlos o porque los toros bien educaditos en las embestidas de carril no merecían ser toreados bien.
Vulgaridad en el Fandi que no puso un par de banderillas como Dios manda, con su espectáculo de saltimbanqui alegró al publico y con la muleta pegó dos petardos de órdago a la grande pero si estuvo vulgar con el primer toro que fue el más bravo, con el cuarto anduvo de vergüenza, muy mal, me dio la impresión de que ya tiene ganas de acabar la temporada pues realmente está atorado.
Y el niño de Manzanares manda… manzanas, torpe, ciego, despistado, como si aquello fuera un juego de carretón, insulso, insípido, incoloro e inodoro. Al quinto le pegó un sainete de escándalo y al segundo todo lo que le hizo fue sin importancia. Quizás lo que no tenia importancia eran los toros, o quizás fuera que la realidad supera a la ficción. Que cuando se juega al toro y no se sabe con lo que se juega, se cometen errores que el de verdad no perdona.
Con algunos defectos en la colocación de la espada se mató bien toda la corrida. Fue una injusticia darle dos orejas al granadino y la vuelta al ruedo a un toro con un puyazo aunque este lo tomara en bravo y fue un orgullo, aquí se quitó la espina el presidente, oír las broncas que Muriel aguantó en el palco, que por otra parte fueron de lo más taurino que se vio en la tarde, porque esas broncas dignifican a la presidencia y al honor de la fiesta y aunque parezca lo contrario ayudan a tamizar la humildad de Capea que ayer la convirtió en orgullo.
Por Agustín Hervás
Al final de la corrida comprendí la vuelta al toro y las dos orejas al Fandi en el primero y es que el tuerto siempre es el rey en el país de los ciegos. Cuando hay tanta vulgaridad como la de ayer en La Glorieta cualquier cosa que galope y cualquiera que mueva la muleta al ritmo acompasado que impone un toro bobo y chochón nos parece cosa fuera de lo común y a decir verdad ni el toro mereció la vuelta a ruedo ni el torero las dos orejas.
La corrida del Capea fue una corrida a modo para el niño, correcta en la presentación, con algún torito anovillado como el segundo y todos ellos muy flojos y rayando la invalidez, también todos ellos hermanitas de la caridad, buenos, nobles, manejables, chochones, bobos y más el tercero que parecía educado en casa por su amo: “¡Valenciano, vente aquí, no acoses a mis hombres!” y el toro obediente se fue al burladero junto a Pedrito.
Pedrito es un torero vulgar. Se dice que está aprendiendo pero cuando se aprende la vulgaridad, el toreo del ir y de venir el toro, el muletazo del acompañamiento uno no sabe muy bien si su maestro le habrá enseñado a torear de verdad, a lo peor es que los toros no merecían ese esfuerzo porque como eran de casa casi daba pena torearlos o porque los toros bien educaditos en las embestidas de carril no merecían ser toreados bien.
Vulgaridad en el Fandi que no puso un par de banderillas como Dios manda, con su espectáculo de saltimbanqui alegró al publico y con la muleta pegó dos petardos de órdago a la grande pero si estuvo vulgar con el primer toro que fue el más bravo, con el cuarto anduvo de vergüenza, muy mal, me dio la impresión de que ya tiene ganas de acabar la temporada pues realmente está atorado.
Y el niño de Manzanares manda… manzanas, torpe, ciego, despistado, como si aquello fuera un juego de carretón, insulso, insípido, incoloro e inodoro. Al quinto le pegó un sainete de escándalo y al segundo todo lo que le hizo fue sin importancia. Quizás lo que no tenia importancia eran los toros, o quizás fuera que la realidad supera a la ficción. Que cuando se juega al toro y no se sabe con lo que se juega, se cometen errores que el de verdad no perdona.
Con algunos defectos en la colocación de la espada se mató bien toda la corrida. Fue una injusticia darle dos orejas al granadino y la vuelta al ruedo a un toro con un puyazo aunque este lo tomara en bravo y fue un orgullo, aquí se quitó la espina el presidente, oír las broncas que Muriel aguantó en el palco, que por otra parte fueron de lo más taurino que se vio en la tarde, porque esas broncas dignifican a la presidencia y al honor de la fiesta y aunque parezca lo contrario ayudan a tamizar la humildad de Capea que ayer la convirtió en orgullo.
SALAMANCA CUARTA DE FERIA
UN TORERO CATALAN
Por Agustín Hervás
Me ha emocionado ver a este torero por más señas catalán con los toros de el Puerto. La emoción querida y sufrida afición es algo que en este espectáculo se vende muy caro y encontrarse con ella no es cosa para obviar. El segundo toro flojo aunque bueno se caía si se le obligaba y el planteamiento de la faena fue de una clara inteligencia por parte de Marín que lo vio pronto y bien cosa que es de agradecer en un torero ya que en esta profesión, para desgracia del aficionado, no sobran los inteligentes. Lo entendió, lo sobo, le dio las distancias y empleó la cabeza. Es cierto que hubo espacios, a veces infinitos, pero no lo es menos que si se metía demasiado con el torito este se le hubiera caído más, aún así al final el acople fue tanto y tan bueno que sí lo vimos fajarse para con ello alegrarnos las pajarillas. Con el terciado quinto la interesante faena anduvo por los derroteros del oficio y de la técnica sin la que no hubiera podido mantenerlo en pié.
Lo de Rivera incomprensible porque se metió tanto con el primero que lo agotó pronto y en consecuencia tuvo que andar distanciado, despegado, con precauciones. Y con el cuarto mal sin paliativos, pesado, torpe, como queriendo y aburriendo, y todo ello debido a que no aprovechó las primeras bondades del animal.
El malagueño Vega está adquiriendo esta temporada un descrédito supino, tanto que la próxima le será difícil a Pedro Castillo, su apoderado, venderlo a los empresarios, de tal suerte que si lo ponen en las ferias será por la falta de toreros que tenemos y no por lo que en actuaciones anteriores se haya ganado.
Los toros del Puerto mal presentados, impropios de esta plaza, claro que en esta plaza pasan muchas cosas que son impropias dentro de la importancia que debería tener y que por unas historias o por otras nunca alcanzamos. El primero sin clase, descompuesto e incierto. Flojo pero bueno el segundo, manejable el sexto, muy justos tercero y cuarto y un quinto interesante. Digo interesante porque siendo el más terciado, pitado y a punto de ser devuelto luego resultó, claro en las manos de Marín, el de más motor. Pero todos inválidos, cosa preocupante.
Por Agustín Hervás
Me ha emocionado ver a este torero por más señas catalán con los toros de el Puerto. La emoción querida y sufrida afición es algo que en este espectáculo se vende muy caro y encontrarse con ella no es cosa para obviar. El segundo toro flojo aunque bueno se caía si se le obligaba y el planteamiento de la faena fue de una clara inteligencia por parte de Marín que lo vio pronto y bien cosa que es de agradecer en un torero ya que en esta profesión, para desgracia del aficionado, no sobran los inteligentes. Lo entendió, lo sobo, le dio las distancias y empleó la cabeza. Es cierto que hubo espacios, a veces infinitos, pero no lo es menos que si se metía demasiado con el torito este se le hubiera caído más, aún así al final el acople fue tanto y tan bueno que sí lo vimos fajarse para con ello alegrarnos las pajarillas. Con el terciado quinto la interesante faena anduvo por los derroteros del oficio y de la técnica sin la que no hubiera podido mantenerlo en pié.
Lo de Rivera incomprensible porque se metió tanto con el primero que lo agotó pronto y en consecuencia tuvo que andar distanciado, despegado, con precauciones. Y con el cuarto mal sin paliativos, pesado, torpe, como queriendo y aburriendo, y todo ello debido a que no aprovechó las primeras bondades del animal.
El malagueño Vega está adquiriendo esta temporada un descrédito supino, tanto que la próxima le será difícil a Pedro Castillo, su apoderado, venderlo a los empresarios, de tal suerte que si lo ponen en las ferias será por la falta de toreros que tenemos y no por lo que en actuaciones anteriores se haya ganado.
Los toros del Puerto mal presentados, impropios de esta plaza, claro que en esta plaza pasan muchas cosas que son impropias dentro de la importancia que debería tener y que por unas historias o por otras nunca alcanzamos. El primero sin clase, descompuesto e incierto. Flojo pero bueno el segundo, manejable el sexto, muy justos tercero y cuarto y un quinto interesante. Digo interesante porque siendo el más terciado, pitado y a punto de ser devuelto luego resultó, claro en las manos de Marín, el de más motor. Pero todos inválidos, cosa preocupante.
13 septiembre 2005
TERCERA DE LA FERIA DE SALAMANCA
BIEN SEÑOR PRESIDENTE, BIEN
Por Agustín Hervás
Muriel Sánchez ha cumplido su palabra y ha preferido una sonora bronca antes de conceder una oreja bananera y paisana que se le pidió en minoría a Castaño tras finalizar su labor en el quinto toro. El cabreo que se cogió su ex apoderado Carreño fue monumental deambulando por el callejón pegando cornadas a diestro y a siniestro. En realidad no se sabe bien porqué se cabreó y no se sabe bien porque el publico se puso de uñas con el presidente porque Castaño a decir verdad bien podría ingresar en un convento para reflexionar sobre su carrera, si es que la ha tenido o si es que la piensa seguir. El segundo toro bueno y dejándose se le fue sin torear y en el quinto los alardes de valentía sin sentido fueron más atropellos que firmezas porque una cosa es querer hacer las cosas bien y otra no saber hacerlas.
El que estuvo bien de verdad fue Valverde que enjaretó una vibrante faena al tercero basado en la técnica de dejarle al que se quería ir la muleta en la cara. Con el sexto sobrado de oficio. La espada debe llevarla en ofrenda a la Virgen de la Vega para que bendecida le surta mejor efecto.
Castella, este francés con acento andaluz, estuvo mal de verdad. No es que el público estuviera frío, es que estuvo exigente con el chaval, que se presentaba en La Glorieta. Al primero no supo como meterle mano y al cuarto solo le enjaretó cuatro pases cambiaos por la espalda que levantaron la ilusión del publico, luego se paró el toro.
Los de Torrestrella mal presentados resultaron manejables y algunos buenos. El remiendo de Miranda de Pericalvo correcto en la presentación pero descastado.
Si el público de esta plaza fuera más exigente dejaría de ser cínico, aupando en la plaza a sus toreros pero luego en la calle echando pestes de ellos y además si fuera exigente hubiera aplaudido a Paco Javier en el Palco y el otro día a Cubino. ¡Pero que les voy a decir yo de ustedes mismos!
Por Agustín Hervás
Muriel Sánchez ha cumplido su palabra y ha preferido una sonora bronca antes de conceder una oreja bananera y paisana que se le pidió en minoría a Castaño tras finalizar su labor en el quinto toro. El cabreo que se cogió su ex apoderado Carreño fue monumental deambulando por el callejón pegando cornadas a diestro y a siniestro. En realidad no se sabe bien porqué se cabreó y no se sabe bien porque el publico se puso de uñas con el presidente porque Castaño a decir verdad bien podría ingresar en un convento para reflexionar sobre su carrera, si es que la ha tenido o si es que la piensa seguir. El segundo toro bueno y dejándose se le fue sin torear y en el quinto los alardes de valentía sin sentido fueron más atropellos que firmezas porque una cosa es querer hacer las cosas bien y otra no saber hacerlas.
El que estuvo bien de verdad fue Valverde que enjaretó una vibrante faena al tercero basado en la técnica de dejarle al que se quería ir la muleta en la cara. Con el sexto sobrado de oficio. La espada debe llevarla en ofrenda a la Virgen de la Vega para que bendecida le surta mejor efecto.
Castella, este francés con acento andaluz, estuvo mal de verdad. No es que el público estuviera frío, es que estuvo exigente con el chaval, que se presentaba en La Glorieta. Al primero no supo como meterle mano y al cuarto solo le enjaretó cuatro pases cambiaos por la espalda que levantaron la ilusión del publico, luego se paró el toro.
Los de Torrestrella mal presentados resultaron manejables y algunos buenos. El remiendo de Miranda de Pericalvo correcto en la presentación pero descastado.
Si el público de esta plaza fuera más exigente dejaría de ser cínico, aupando en la plaza a sus toreros pero luego en la calle echando pestes de ellos y además si fuera exigente hubiera aplaudido a Paco Javier en el Palco y el otro día a Cubino. ¡Pero que les voy a decir yo de ustedes mismos!
SEGUNDA DE LA FERIA DE SALAMANCA
¡PODRIDOS, ESTABAN PODRIDOS!
Por Agustín Hervás
Ni de Martínez ni de Juan Pedro, me da igual la procedencia, ganadero. Mucha fachada, guapos, bien puestos pero podridos. Los toros todos estaban podridos. Es lo de Juan Ignacio una ganadería de prestigio, eso dicen, pero algo le pasa por dentro. Salieron bravos y terminaron mansos y rodando por la arena, claudicantes todos y afectados de diarrea. Preocupante tarde y preocupante enfermedad la que tengan los toros. Se impone de inmediato una explicación a la afición. La corrida en su mitad, en lo tocante a los animales, fue una estafa y como en verdad no creemos que fuera a propósito, los veterinarios o el ganadero o la propia autoridad, en caso de haberla con seriedad en esta plaza, deberían dar una explicación ante tanta podredumbre. Ese es el sentido que tiene realizar los exámenes post morten a los toros, que los veterinarios nos digan a los “paganos” de este espectáculo si lo de ayer era caso de enfermedad o de fraude. Por las esquinas de Salamanca se comentaba que los montalvos estaban chutados, es decir, que habían sido manipulados, drogados, y yo no quiero dar crédito a esa burda zafiedad, cayendo lo que está cayendo en la actualidad contra la fiesta. Por eso se impone, para despejar sospechas infundadas, que se dé explicaciones a la podredumbre de ayer. Lo innegable, visto lo visto, es que la fiesta se muere por dentro, y algunos de por fuera quieren aprovechar estas iniquidades para desprestigiarla. No debemos, mal que le pese a los que son más papistas que el Papa, hacer piña común siendo corporativista para salvar lo insalvable, debemos alentar lo bueno y criticar lo malo para mejorar. Alentar a Domingo para que continúe persiguiendo la suerte y trabajándose los contratos como lo demostró con un toro sobrero manso de los Bayones y debemos salvar las dos actuaciones de Cesar Jiménez, una por pinturero y otra por entregado, y aunque nos duela decirlo y ahora por causa justificada, otra vez sin ver a Juan Diego.
No sé si chute o diarrea pero la tarde se nos fue entre broncas y devoluciones aunque la mejor noticia para la afición que hoy se ha recibido es que Morante sustituirá a El Cid el viernes y por cierto, no le den ustedes importancia a que sea martes y trece.
Por Agustín Hervás
Ni de Martínez ni de Juan Pedro, me da igual la procedencia, ganadero. Mucha fachada, guapos, bien puestos pero podridos. Los toros todos estaban podridos. Es lo de Juan Ignacio una ganadería de prestigio, eso dicen, pero algo le pasa por dentro. Salieron bravos y terminaron mansos y rodando por la arena, claudicantes todos y afectados de diarrea. Preocupante tarde y preocupante enfermedad la que tengan los toros. Se impone de inmediato una explicación a la afición. La corrida en su mitad, en lo tocante a los animales, fue una estafa y como en verdad no creemos que fuera a propósito, los veterinarios o el ganadero o la propia autoridad, en caso de haberla con seriedad en esta plaza, deberían dar una explicación ante tanta podredumbre. Ese es el sentido que tiene realizar los exámenes post morten a los toros, que los veterinarios nos digan a los “paganos” de este espectáculo si lo de ayer era caso de enfermedad o de fraude. Por las esquinas de Salamanca se comentaba que los montalvos estaban chutados, es decir, que habían sido manipulados, drogados, y yo no quiero dar crédito a esa burda zafiedad, cayendo lo que está cayendo en la actualidad contra la fiesta. Por eso se impone, para despejar sospechas infundadas, que se dé explicaciones a la podredumbre de ayer. Lo innegable, visto lo visto, es que la fiesta se muere por dentro, y algunos de por fuera quieren aprovechar estas iniquidades para desprestigiarla. No debemos, mal que le pese a los que son más papistas que el Papa, hacer piña común siendo corporativista para salvar lo insalvable, debemos alentar lo bueno y criticar lo malo para mejorar. Alentar a Domingo para que continúe persiguiendo la suerte y trabajándose los contratos como lo demostró con un toro sobrero manso de los Bayones y debemos salvar las dos actuaciones de Cesar Jiménez, una por pinturero y otra por entregado, y aunque nos duela decirlo y ahora por causa justificada, otra vez sin ver a Juan Diego.
No sé si chute o diarrea pero la tarde se nos fue entre broncas y devoluciones aunque la mejor noticia para la afición que hoy se ha recibido es que Morante sustituirá a El Cid el viernes y por cierto, no le den ustedes importancia a que sea martes y trece.
12 septiembre 2005
SALAMANCA PRIMERA DE FERIA
NO OS LO CREAIS
Por Agustín Hervás
Este es el camino de la fiesta que hemos elegido entre todos. Metámosnos todos y sálvese el que pueda porque la herida es evidente y el pronóstico grave. A saber: novillos cómodos, borregos e inválidos, que no molesten porque es lo que le gusta a la torería andante; novilleros que en vez de arrimarse se ponen delante creyéndose maestros en tauromaquia; publico festivalero y presidentes orejeros. Necesitamos doctores que remedien el cáncer como bien dice Eusebio Cembellín y los doctores deben serlo en tauromaquia. En el primer festejo en La Glorieta se han cortado cuatro orejas y no han sido merecidas ninguna. No os lo creáis chavales porque os equivocáis. Cuando oigáis los coloquios, los cantos de sirena, las emisoras de radio, leáis los artículos y veáis los programas de televisión y se diga que un vasco ha abierto la puerta grande en la primera de feria y que Javier el de la Alberca y el nieto de Posada han tocado pelo, se creerá que la tarde fue una tarde completa de toros y nada más lejos de la realidad. Una farsa. Una vulgar farsa triunfalista que hace de esta plaza un hazme reír.
Iker no te lo creas porque aunque te pusiste en el primero por el pitón izquierdo lo hiciste con más voluntad que eficacia y las dos orejas que te regaló el presidente fueron por una faena nada reunida auque si aseada. No solo por tus maneras, que son buenas, debes ser premiado, si no por el conjunto impoluto de una faena que no fue.
No te lo creas Francisco Javier porque aunque tienes clase la oreja de tu primero fue concedida por tus paisanos y aunque estuviste mejor en el quinto, con torería, no llegaste a romper hacia delante.
No te lo creas Posada porque tu que deberías por la cantidad de festejos toreados ser la insignia de los novilleros no pasas de ser un torero vulgar que cobraste una oreja por una faena de florituras sin apretar y siempre toreando para afuera y no debes, porque eso es de una bajeza moral impresionante, creerte en posesión de un triunfo no merecido, bastante tuviste con dar la vuelta al ruedo por tu cuenta en el sexto después de andar despegado y sin apreturas con el sexto.
Se suele decir que esto es muy difícil y yo me rio. ¿Difícil para quién? Para vosotros tres no porque lo que salió por chiqueros era lo que todo el toreo demanda, pocas fuerzas y nobleza.
Me gustó la presentación de la novillada que ha puesto el listón alto de la feria y dando crédito a lo escrito por Cañamero el día del desenjaule. ¡Veremos a ver cual es la presentación de las corridas de toros! Me han gustado: el tercer novillo por noble y el cuarto por bueno y con un final sensacional yendo por derecho a los engaños. El resto de los astados con variedad: sin clase el primero, de más a menos segundo y quinto y quedándose corto el sexto. Lo negativo ha sido la falta de fuerzas que sin llegar a la invalidez debería preocupar a los ganaderos.
Quiero resaltar algo que me parece bueno en los chavales y es que con el capote han querido torear a la Verónica dejando para los pueblos las trapajosas Chicuelinas y las Tafalleras, así como otros lances que si no se saben ejecutar bien parecen más de circo que de tauromaquia. Reivindico pues para esta feria el toreo a la Verónica, lance madre del toreo a toro levantado.
Y para final el presidente. Debutaba Francisco Javier Sánchez Muriel. Sánchez por su padre y Muriel por su madre. Señor presidente, no se lo crea. No se crea que la mayoría siempre tiene razón. No se crea que regalar orejas es hacerle un favor a los chavales y no se crea lo que usted dice a boca llena porque ni es usted exigente ni es usted fajador de broncas. En su debut señor presidente ha sido usted tan vulgar y fácil como sus antecesores.
Me temo, querida y sufrida afición, que el futuro camino de la fiesta, herida y sin doctores, está en manos de la vulgaridad. No os preguntéis qué hace la fiesta por nosotros, más bien preguntaros qué es lo que estamos dispuestos a hacer por ella.
Por Agustín Hervás
Este es el camino de la fiesta que hemos elegido entre todos. Metámosnos todos y sálvese el que pueda porque la herida es evidente y el pronóstico grave. A saber: novillos cómodos, borregos e inválidos, que no molesten porque es lo que le gusta a la torería andante; novilleros que en vez de arrimarse se ponen delante creyéndose maestros en tauromaquia; publico festivalero y presidentes orejeros. Necesitamos doctores que remedien el cáncer como bien dice Eusebio Cembellín y los doctores deben serlo en tauromaquia. En el primer festejo en La Glorieta se han cortado cuatro orejas y no han sido merecidas ninguna. No os lo creáis chavales porque os equivocáis. Cuando oigáis los coloquios, los cantos de sirena, las emisoras de radio, leáis los artículos y veáis los programas de televisión y se diga que un vasco ha abierto la puerta grande en la primera de feria y que Javier el de la Alberca y el nieto de Posada han tocado pelo, se creerá que la tarde fue una tarde completa de toros y nada más lejos de la realidad. Una farsa. Una vulgar farsa triunfalista que hace de esta plaza un hazme reír.
Iker no te lo creas porque aunque te pusiste en el primero por el pitón izquierdo lo hiciste con más voluntad que eficacia y las dos orejas que te regaló el presidente fueron por una faena nada reunida auque si aseada. No solo por tus maneras, que son buenas, debes ser premiado, si no por el conjunto impoluto de una faena que no fue.
No te lo creas Francisco Javier porque aunque tienes clase la oreja de tu primero fue concedida por tus paisanos y aunque estuviste mejor en el quinto, con torería, no llegaste a romper hacia delante.
No te lo creas Posada porque tu que deberías por la cantidad de festejos toreados ser la insignia de los novilleros no pasas de ser un torero vulgar que cobraste una oreja por una faena de florituras sin apretar y siempre toreando para afuera y no debes, porque eso es de una bajeza moral impresionante, creerte en posesión de un triunfo no merecido, bastante tuviste con dar la vuelta al ruedo por tu cuenta en el sexto después de andar despegado y sin apreturas con el sexto.
Se suele decir que esto es muy difícil y yo me rio. ¿Difícil para quién? Para vosotros tres no porque lo que salió por chiqueros era lo que todo el toreo demanda, pocas fuerzas y nobleza.
Me gustó la presentación de la novillada que ha puesto el listón alto de la feria y dando crédito a lo escrito por Cañamero el día del desenjaule. ¡Veremos a ver cual es la presentación de las corridas de toros! Me han gustado: el tercer novillo por noble y el cuarto por bueno y con un final sensacional yendo por derecho a los engaños. El resto de los astados con variedad: sin clase el primero, de más a menos segundo y quinto y quedándose corto el sexto. Lo negativo ha sido la falta de fuerzas que sin llegar a la invalidez debería preocupar a los ganaderos.
Quiero resaltar algo que me parece bueno en los chavales y es que con el capote han querido torear a la Verónica dejando para los pueblos las trapajosas Chicuelinas y las Tafalleras, así como otros lances que si no se saben ejecutar bien parecen más de circo que de tauromaquia. Reivindico pues para esta feria el toreo a la Verónica, lance madre del toreo a toro levantado.
Y para final el presidente. Debutaba Francisco Javier Sánchez Muriel. Sánchez por su padre y Muriel por su madre. Señor presidente, no se lo crea. No se crea que la mayoría siempre tiene razón. No se crea que regalar orejas es hacerle un favor a los chavales y no se crea lo que usted dice a boca llena porque ni es usted exigente ni es usted fajador de broncas. En su debut señor presidente ha sido usted tan vulgar y fácil como sus antecesores.
Me temo, querida y sufrida afición, que el futuro camino de la fiesta, herida y sin doctores, está en manos de la vulgaridad. No os preguntéis qué hace la fiesta por nosotros, más bien preguntaros qué es lo que estamos dispuestos a hacer por ella.
06 septiembre 2005
NOTA DE LA UNION TAURINA DE ABONADOS DE MÁLAGA
NOTA DE LA UNIÓN TAURINA DE ABONADOS DE MÁLAGA.
Algunos de los mamamelones que de este mundo taurino son, casi con toda seguridad infiltrados en ciertos foros para chivar a Soriano todo lo que se cuece en el mundo taurino andaluz, han corrido la voz de que La Unión Taurina de Abonados de Málaga, una de las de más rancio abolengo de nuestra comunidad, aprueba todo el texto del anteproyecto del nuevo reglamento para alegría de las pajarillas de los reformistas, pero la junta directiva de la unión nos ha remitido un comunicado en el que se dice que "en ningún momento se ha mostrado conforme con la totalidad de su contenido, realizando las alegaciones correspondientes... las cuales se han remitido a la Dirección General de Espectáculos Públicos..." También se dice que "con las observaciones propuestas de modificación, la reforma... debe suponer... un factor de avance en la defensa de la integridad de la Fiesta, como espectáculo y manifestación cultural".
Aclaración hecha.
Algunos de los mamamelones que de este mundo taurino son, casi con toda seguridad infiltrados en ciertos foros para chivar a Soriano todo lo que se cuece en el mundo taurino andaluz, han corrido la voz de que La Unión Taurina de Abonados de Málaga, una de las de más rancio abolengo de nuestra comunidad, aprueba todo el texto del anteproyecto del nuevo reglamento para alegría de las pajarillas de los reformistas, pero la junta directiva de la unión nos ha remitido un comunicado en el que se dice que "en ningún momento se ha mostrado conforme con la totalidad de su contenido, realizando las alegaciones correspondientes... las cuales se han remitido a la Dirección General de Espectáculos Públicos..." También se dice que "con las observaciones propuestas de modificación, la reforma... debe suponer... un factor de avance en la defensa de la integridad de la Fiesta, como espectáculo y manifestación cultural".
Aclaración hecha.
05 septiembre 2005
ALEGACION CUARTA
ALEGACION CUARTA
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Tribuna de Salamanca
Uno de los pocos beneficios que la nueva norma andaluza traería a la fiesta sería la de establecer un registro de empresas de la actividad taurina con unos condicionantes suficientes para que en ella no se cuele cualquier listillo y ocurran cosas como las que suelen acontecer en esas plazas perdidas de Dios en las que advenedizos y esporádicos empresarios se aprovechan de la buena voluntad de los ayuntamientos que quieren regalar a sus ciudadanos un buen festejo taurino para sus fiestas.
La otra cosa buena y que aplaudo por el tesón que han tenido los veterinarios es lograr que cobren de la administración y no de la empresa para poder no ser coaccionados en un momento dado. Los empresarios al inicio de la actividad anual deberán ingresar unas tasas en las ventanillas administrativas que luego repercutirán en los sueldos de los veterinarios actuantes.
Sin embargo la norma olvida a los asesores taurinos tan tradicionalmente pegados a las empresas puesto que en muchas ocasiones son ellos, los que preguntados por la administración, los proponen. Los asesores taurinos deben cobrar como los veterinarios porque de lo contrario el empresario podría aprovecharse de ellos en su favor y mal asesorar al presidente. Presidente que por cierto al ser laico (no perteneciente a la policía), más o menos entendido y con posibilidad, si esto no se corrige, de ser amigo de los políticos e intereses de la fiesta, necesitará ser asesorado con mucha frecuencia y uno de los asesores aunque no esté así reconocido será el delegado de la autoridad, es decir el policía, que lo hará en materia de seguridad y se me ocurre que podría darse el caso, llegado a esto, de un conflicto entre un presidente colateral (amiguista) y un delegado serio y disciplinado revestido de la autoridad que por naturaleza le confiere la ley de rango superior.
Es común encontrarnos en las plazas que los intereses que defienden los presidentes no son los mismos que los que defienden los delegados y en evitación de conflictos se suele ceder siempre de la parte del delegado con la típica frase de "pues si mandas tu, tu decides".
Me da tristeza que lo que han ganado los veterinarios en el nuevo reglamento en cuanto a dignidad, lo pierdan en efectividad pues los informes que dicten no van a ser vinculantes para las decisiones del presidente, sólo en lo que a sanidad del animal se determine y por supuesto tal y como apunté para las presidencias, los veterinarios tampoco son quienes para elegir los toros en el campo. Su función debe estar en la plaza a donde los empresarios deben llevar los toros dignos para ser lidiados en ese coso y los ganaderos servirlos sanitariamente perfectos.
El presidente y los veterinarios no deben ayudar en su negocio al empresario salvo que tengan intereses comunes y entonces pueden ser recusados aunque este proceso de recusación no esté muy bien definido en la norma. Con las visitas al campo los taurinos se aseguran que no les devuelvan los toros en los reconocimientos pero a la vez implican a estos dos estamentos en el reparto de una responsabilidad, la empresarial, que no es su función natural, y por la que pueden chuflarse.
Se dice en la norma, y esto es de risa, que el señalamiento en el campo no tiene carácter vinculante. Vinculante no lo tendrá pero nadie podrá evitar que los veterinarios y los presidentes después de ser paseados (¿quién pagará las dietas y los desplazamientos?), por media España para elegir toros, no se sientan moralmente apegados al interés del empresario e indirectamente coaccionados por el.
En este nuevo reglamento que de ser aprobado en Andalucía podría exportarse al resto de las comunidades españolas, se permitirá, es la vuelta al pasado, legalizar el fraude del afeitado en novilladas y si los amigos de la sinvergonzonería lo estiman conveniente podrían incluso provocar el astillamiento de los toros para luego "arreglarlos" a modo.
Quiero terminar esta alegación con una nota simpática desprendida de la futura norma porque en ella se dice que el espectáculo comenzará cuando en el reloj de la plaza marque la hora... ¿se imaginan ustedes el cachondeo si el reloj se averiara cinco minutos antes? Pues de la misma forma está pergeñado este reglamento, con los pies.
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Tribuna de Salamanca
Uno de los pocos beneficios que la nueva norma andaluza traería a la fiesta sería la de establecer un registro de empresas de la actividad taurina con unos condicionantes suficientes para que en ella no se cuele cualquier listillo y ocurran cosas como las que suelen acontecer en esas plazas perdidas de Dios en las que advenedizos y esporádicos empresarios se aprovechan de la buena voluntad de los ayuntamientos que quieren regalar a sus ciudadanos un buen festejo taurino para sus fiestas.
La otra cosa buena y que aplaudo por el tesón que han tenido los veterinarios es lograr que cobren de la administración y no de la empresa para poder no ser coaccionados en un momento dado. Los empresarios al inicio de la actividad anual deberán ingresar unas tasas en las ventanillas administrativas que luego repercutirán en los sueldos de los veterinarios actuantes.
Sin embargo la norma olvida a los asesores taurinos tan tradicionalmente pegados a las empresas puesto que en muchas ocasiones son ellos, los que preguntados por la administración, los proponen. Los asesores taurinos deben cobrar como los veterinarios porque de lo contrario el empresario podría aprovecharse de ellos en su favor y mal asesorar al presidente. Presidente que por cierto al ser laico (no perteneciente a la policía), más o menos entendido y con posibilidad, si esto no se corrige, de ser amigo de los políticos e intereses de la fiesta, necesitará ser asesorado con mucha frecuencia y uno de los asesores aunque no esté así reconocido será el delegado de la autoridad, es decir el policía, que lo hará en materia de seguridad y se me ocurre que podría darse el caso, llegado a esto, de un conflicto entre un presidente colateral (amiguista) y un delegado serio y disciplinado revestido de la autoridad que por naturaleza le confiere la ley de rango superior.
Es común encontrarnos en las plazas que los intereses que defienden los presidentes no son los mismos que los que defienden los delegados y en evitación de conflictos se suele ceder siempre de la parte del delegado con la típica frase de "pues si mandas tu, tu decides".
Me da tristeza que lo que han ganado los veterinarios en el nuevo reglamento en cuanto a dignidad, lo pierdan en efectividad pues los informes que dicten no van a ser vinculantes para las decisiones del presidente, sólo en lo que a sanidad del animal se determine y por supuesto tal y como apunté para las presidencias, los veterinarios tampoco son quienes para elegir los toros en el campo. Su función debe estar en la plaza a donde los empresarios deben llevar los toros dignos para ser lidiados en ese coso y los ganaderos servirlos sanitariamente perfectos.
El presidente y los veterinarios no deben ayudar en su negocio al empresario salvo que tengan intereses comunes y entonces pueden ser recusados aunque este proceso de recusación no esté muy bien definido en la norma. Con las visitas al campo los taurinos se aseguran que no les devuelvan los toros en los reconocimientos pero a la vez implican a estos dos estamentos en el reparto de una responsabilidad, la empresarial, que no es su función natural, y por la que pueden chuflarse.
Se dice en la norma, y esto es de risa, que el señalamiento en el campo no tiene carácter vinculante. Vinculante no lo tendrá pero nadie podrá evitar que los veterinarios y los presidentes después de ser paseados (¿quién pagará las dietas y los desplazamientos?), por media España para elegir toros, no se sientan moralmente apegados al interés del empresario e indirectamente coaccionados por el.
En este nuevo reglamento que de ser aprobado en Andalucía podría exportarse al resto de las comunidades españolas, se permitirá, es la vuelta al pasado, legalizar el fraude del afeitado en novilladas y si los amigos de la sinvergonzonería lo estiman conveniente podrían incluso provocar el astillamiento de los toros para luego "arreglarlos" a modo.
Quiero terminar esta alegación con una nota simpática desprendida de la futura norma porque en ella se dice que el espectáculo comenzará cuando en el reloj de la plaza marque la hora... ¿se imaginan ustedes el cachondeo si el reloj se averiara cinco minutos antes? Pues de la misma forma está pergeñado este reglamento, con los pies.
02 septiembre 2005
EL CHERIGAN
EL CHERIGAN
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Tribuna de Salamanca
En Almería aunque uno no quiera las cosas son distintas. Son como son. Los toros, sus gentes, los toreros, el calor y la humedad del mar. En esta ciudad de la Virgen del Mar no pueden olvidar a Clint Easwod y el espagueti western y por eso a las tostadas con sustancia las llaman Cherigan. Pero no crean ustedes que el Cherigan es una tostada cualquiera, no, el Cherigan es una señora tostada cuyas raíces se entroncan en las sobras de pan del día anterior que para su provecho se rebanaban y se tostaban no necesariamente para desayunos sino para cualquier hora donde el estómago gritara ¡hambre! Que el Cherigan sea una señora tostada lo determina la sustancia que se le pone encima y que es la que le da el titulo de nobleza que en estos tiempos adquiere. Ahora el Cherigan no es pan de sobras, es pan de alta alcurnia. Este lujo de pan es la base fundamental de todo lo demás, es como la estructura de la faena que sin remedio nos introduce en el cuerpo central que puede ser de lo mejor de lo mejor. A saber: jamón con aceite, morcilla frita en masa, lomo, tortilla a la española… entre otros, pero el autentico autentico Cherigan es el de atún… en realidad lo que se les apetezca porque el Cherigan admite de todo pero bueno y bien hecho.
En Almería, por tradición, ya saben que allí se merienda, ir a los toros es como tomar un buen Cherigan. Hay una buena masa que soporta un buen cuerpo central y da como resultado un excelente producto. La casa Chopera representada ahora por Oscar cumple en esta temporada cincuenta años rigiendo esta plaza de toros. No es que yo quiera comparar a Oscar con un Cherigan, que le gustan y mucho, ya se sabe de la buena boca de esta familia. Es la masa que cocida admite en su interior buenos productos. Justamente por eso Joselito y Martín Arranz se presentaron con una extraordinaria novillada de hechuras y variada en el juego con dos novillos buenos y nobles, un tercero encastadito un quinto al que le faltó recorrido, el cuarto deslucido y el sexto parado. El novillero local que se despedía de este escalafón, Torres Jerez, anduvo muy dispuesto y entregado, con oficio. Cayetano en progresión ascendente dio una lección de estética, de gusto y de elegancia aunque técnicamente está aprendiendo todavía y el sustituto de Benítez, David Esteve, muy novato.
La corrida de Victorino que hacia su debut en esta plaza tuvo sus cositas buenas y malas siendo Liria el triunfador por las tablas demostradas. Abellán está para irse del toreo porque le falta corazón y vergüenza. La soberbia no es buena compañera en este oficio. El Cid queriendo no pudo ya que cuando se metió con los toros se vinieron abajo.
La corrida del Ventorrillo fue un engaño para el personal. Muy mal presentada con toros muy desiguales y mal enlotados resultó en líneas generales descastada sólo con dos toros manejables el segundo y el sexto, el resto con matices, manso el primero, rajado el tercero, cuarto y quinto reservones. Rivera Ordóñez no se acopló con el cuarto, El Juli dio una lección de técnica, de oficio y de colocación en el segundo y al quinto lo hizo el. Gallo anda muy perdido en el espacio intercostal de los toros pues solo se dedicó a liárselos a la cintura sin dar en toda la tarde un muletazo bueno.
Los de Santiago Domecq desiguales de presentación, sospechosos de pitones e inválidos resultaron buenos y encastados, la suerte de varas brilló por su ausencia y así las cosas el toricantano Torres Jerez salio por la puerta grande después de dos faenas con oficio, solvencia y suficiencia. El Cid que sustituía a Cesar Rincón anduvo muy bien por naturales en el cuarto pero fallo a espadas y con el segundo se gustó. Salvador Vega después de no tener enemigo en el que hizo tercero, en el quinto salió a torear bien con el capote a la verónica, y a enjaretarle un trasteo importante por el pitón derecho, el izquierdo en tono menor, dejó media arriba, el toro no dobló, el matador no quiso entrar a matar otra vez y dejó que se muriera por dentro el animal dandole razones a los animalistas que nos acusan de maltratadotes, le tocaron los tres avisos, se quedó junto al toro y el desvergonzado aún salió a saludar después de las palmas del ignorante publico.
Pablo Hermoso de Mendoza no tiene rival y casi todas las tardes está bien, habría que preguntarse qué pasaría cuando alguna tarde estuviera mal, mal de verdad. Quizá esta hipótesis nunca se de mientras tanto disfrutamos con su monta magistral, su toreo templado y su oficio que es mucho y bueno. El local Ruiz Manuel no está en su mejor momento y eso es manifiesto en el descaro que le echó cuando contestó a la inconformidad de los espectadores durante la lidia de un toro manso. Castella que sustituía a Ponce estuvo cumbre aunque en algunos muletazos toreo hacia fuera, en cuanto al concepto de la faena y al valor nota alta, es un torero que va ganando enteros cada tarde. Los toros de rejones de los herederos de Ángel Sánchez colaborador el primero y el cuarto muy bueno. Los de lidia a pie de Zalduendo muy mal presentados el segundo se apagó, el quinto manso, el sexto rompió en el último tercio. El sobrero de Javier Pérez Tabernero encastado que se rajó.
El Fandi no pudo con el toro más bravo de la feria uno de El Torero de 589 kilos que se movió encastado en todos los tercios derribando por derecho en varas dos veces. Matías Tejela atesora una torpeza innata para esto de la tauromaquia que nos hace pasar malos ratos y Perera, ni fu, ni fa por el lote, habrá que seguir esperándolo.
La feria se cerró con una impresentable corrida de San Martín de pésimo juego. Dávila Miura que sustituía a Finito que ha dicho que no torea más este año, fue el triunfador por una faena de alivio. Morante de la Puebla sin toro, se lo inventó y además hizo algunas cositas con gusto y el niño de Manzanares hizo un esfuerzo en vano.
Al final de la feria convinimos en que el Cherigan estaba hecho de buena masa pero los productos eran perecederos y ya se sabe que pueden llegar a oler.
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Tribuna de Salamanca
En Almería aunque uno no quiera las cosas son distintas. Son como son. Los toros, sus gentes, los toreros, el calor y la humedad del mar. En esta ciudad de la Virgen del Mar no pueden olvidar a Clint Easwod y el espagueti western y por eso a las tostadas con sustancia las llaman Cherigan. Pero no crean ustedes que el Cherigan es una tostada cualquiera, no, el Cherigan es una señora tostada cuyas raíces se entroncan en las sobras de pan del día anterior que para su provecho se rebanaban y se tostaban no necesariamente para desayunos sino para cualquier hora donde el estómago gritara ¡hambre! Que el Cherigan sea una señora tostada lo determina la sustancia que se le pone encima y que es la que le da el titulo de nobleza que en estos tiempos adquiere. Ahora el Cherigan no es pan de sobras, es pan de alta alcurnia. Este lujo de pan es la base fundamental de todo lo demás, es como la estructura de la faena que sin remedio nos introduce en el cuerpo central que puede ser de lo mejor de lo mejor. A saber: jamón con aceite, morcilla frita en masa, lomo, tortilla a la española… entre otros, pero el autentico autentico Cherigan es el de atún… en realidad lo que se les apetezca porque el Cherigan admite de todo pero bueno y bien hecho.
En Almería, por tradición, ya saben que allí se merienda, ir a los toros es como tomar un buen Cherigan. Hay una buena masa que soporta un buen cuerpo central y da como resultado un excelente producto. La casa Chopera representada ahora por Oscar cumple en esta temporada cincuenta años rigiendo esta plaza de toros. No es que yo quiera comparar a Oscar con un Cherigan, que le gustan y mucho, ya se sabe de la buena boca de esta familia. Es la masa que cocida admite en su interior buenos productos. Justamente por eso Joselito y Martín Arranz se presentaron con una extraordinaria novillada de hechuras y variada en el juego con dos novillos buenos y nobles, un tercero encastadito un quinto al que le faltó recorrido, el cuarto deslucido y el sexto parado. El novillero local que se despedía de este escalafón, Torres Jerez, anduvo muy dispuesto y entregado, con oficio. Cayetano en progresión ascendente dio una lección de estética, de gusto y de elegancia aunque técnicamente está aprendiendo todavía y el sustituto de Benítez, David Esteve, muy novato.
La corrida de Victorino que hacia su debut en esta plaza tuvo sus cositas buenas y malas siendo Liria el triunfador por las tablas demostradas. Abellán está para irse del toreo porque le falta corazón y vergüenza. La soberbia no es buena compañera en este oficio. El Cid queriendo no pudo ya que cuando se metió con los toros se vinieron abajo.
La corrida del Ventorrillo fue un engaño para el personal. Muy mal presentada con toros muy desiguales y mal enlotados resultó en líneas generales descastada sólo con dos toros manejables el segundo y el sexto, el resto con matices, manso el primero, rajado el tercero, cuarto y quinto reservones. Rivera Ordóñez no se acopló con el cuarto, El Juli dio una lección de técnica, de oficio y de colocación en el segundo y al quinto lo hizo el. Gallo anda muy perdido en el espacio intercostal de los toros pues solo se dedicó a liárselos a la cintura sin dar en toda la tarde un muletazo bueno.
Los de Santiago Domecq desiguales de presentación, sospechosos de pitones e inválidos resultaron buenos y encastados, la suerte de varas brilló por su ausencia y así las cosas el toricantano Torres Jerez salio por la puerta grande después de dos faenas con oficio, solvencia y suficiencia. El Cid que sustituía a Cesar Rincón anduvo muy bien por naturales en el cuarto pero fallo a espadas y con el segundo se gustó. Salvador Vega después de no tener enemigo en el que hizo tercero, en el quinto salió a torear bien con el capote a la verónica, y a enjaretarle un trasteo importante por el pitón derecho, el izquierdo en tono menor, dejó media arriba, el toro no dobló, el matador no quiso entrar a matar otra vez y dejó que se muriera por dentro el animal dandole razones a los animalistas que nos acusan de maltratadotes, le tocaron los tres avisos, se quedó junto al toro y el desvergonzado aún salió a saludar después de las palmas del ignorante publico.
Pablo Hermoso de Mendoza no tiene rival y casi todas las tardes está bien, habría que preguntarse qué pasaría cuando alguna tarde estuviera mal, mal de verdad. Quizá esta hipótesis nunca se de mientras tanto disfrutamos con su monta magistral, su toreo templado y su oficio que es mucho y bueno. El local Ruiz Manuel no está en su mejor momento y eso es manifiesto en el descaro que le echó cuando contestó a la inconformidad de los espectadores durante la lidia de un toro manso. Castella que sustituía a Ponce estuvo cumbre aunque en algunos muletazos toreo hacia fuera, en cuanto al concepto de la faena y al valor nota alta, es un torero que va ganando enteros cada tarde. Los toros de rejones de los herederos de Ángel Sánchez colaborador el primero y el cuarto muy bueno. Los de lidia a pie de Zalduendo muy mal presentados el segundo se apagó, el quinto manso, el sexto rompió en el último tercio. El sobrero de Javier Pérez Tabernero encastado que se rajó.
El Fandi no pudo con el toro más bravo de la feria uno de El Torero de 589 kilos que se movió encastado en todos los tercios derribando por derecho en varas dos veces. Matías Tejela atesora una torpeza innata para esto de la tauromaquia que nos hace pasar malos ratos y Perera, ni fu, ni fa por el lote, habrá que seguir esperándolo.
La feria se cerró con una impresentable corrida de San Martín de pésimo juego. Dávila Miura que sustituía a Finito que ha dicho que no torea más este año, fue el triunfador por una faena de alivio. Morante de la Puebla sin toro, se lo inventó y además hizo algunas cositas con gusto y el niño de Manzanares hizo un esfuerzo en vano.
Al final de la feria convinimos en que el Cherigan estaba hecho de buena masa pero los productos eran perecederos y ya se sabe que pueden llegar a oler.
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