18 abril 2007

GANAR LA CATEDRA

foto: callejon de La Maestranza, por Erpacomuro


FERIA DE ABRIL. PALHA: complicados. ENCABO: saludos tercio y silencio. CHAVES: aviso, vuelta y gran ovación, al tercio. IVAN: aviso y silencio en ambos.

GANAR LA CATEDRA
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio

Sostengo que los toreros cuando van a Sevilla y triunfan, adquieren prestigio entre la torería y la afición. Cuando lo hacen en Madrid, popularidad y contratos. Sevilla es la cátedra del toreo y Madrid el doctorado. La corrida de hoy ha sido de las que hacen ganar la cátedra en tauromaquia.
En el toreo estamos acostumbrados a llamar figuras a los que triunfan cortando orejas con toros colaboradores – me ahorro otros adjetivos – y toreros valientes a los que triunfan con una corrida como la que Palha ha echado hoy en Sevilla. Sin embargo en mi opinión ambos adquieren la cátedra en tauromaquia haciendo bien las cosas a los toros que les caigan en suerte.
Los tres toreros de hoy, de querer, hubieran salido catedráticos de la Universidad de Sevilla. Sólo López Chaves aprobó, echando mano de la valentía, dando una vuelta al ruedo con mucho merecimiento y honor.

El torero de Salamanca se las vio con un toro, el segundo, que cambió de las varas; encastado en bravo, a las banderillas; metiéndose en los adentros como amagando para rajarse, y en la muleta; tardo, mirón, que se quedaba a mitad del viaje, embistiendo a oleadas; y así con entrega y arreando el chaval le arrancó muletazos que si bien no tuvieron ningún aquel, si demostraron quien mandaba en el ruedo. Después de la estocada entregándose salió prendido a traición, rompiendo el pitón la taleguilla por detrás, a la altura de la cintura. El quinto un mansurrón de cuidado que hizo sonar el estribo y fue protestón en varas buscando carne en banderillas, llegó a la muleta muy reacio a la embestida. Chaves le dio dos series por la derecha metiéndolo en la canasta, la segunda más ajustada y de muletazos limpios. Por la izquierda lo hizo embestir sacándole los muletazos finales buenos. Antes en la última tanda por el pitón derecho se negó a ir y terminando los últimos naturales rebañó. Dos pinchazos y trasera tendida y caidita.

Abrió la terna el ya veterano Luis Miguel Encabo que como director de lidia estuvo atento en todo momento a lo que ocurría en el ruedo, pero a la hora de la verdad en su primero estuvo sin apreturas, sin gracia, tomando precauciones cuando el toro por el derecho iba con buen ritmo aunque sin entregarse. Sin dominar y sin hervir la olla. De vulgar a mal en el tercio de banderillas y rematadamente mal en la muleta. Claves: el toro fue el más manejable del encierro, embistiendo de largo; el torero no le baja la mano y cuando le tira la cornadita, se asusta. Se le fue sin torear.

Si Iván García hubiera querido hacerse catedrático, hoy lo podía haber sido con el examen que le puso el toro tercero. Manseó en varas saliéndose suelto. Pronto en banderillas e incierto en la muleta pero con interés. El examinando le dio, una vez embarcado el animal, por dar series muy cortas que perjudicaban al toro, a la faena y al chaval, debido a que se le vio como asfixiado, no de falta de aire, sino de exceso de miedo. Con el que cerraba plaza demostró que lo de las banderillas es para que las ponga en los pueblos, quizás las plazas más idóneas para cultivar sus actuaciones. Con la muleta, tan vulgar como un principiante debatiéndose entre la duda, el enganchón, el desarme y el jipido. El toro arisco, no yendo al final de muletazo, quedándose a mitad del viaje y terminando por rajarse.

Los toros portugueses desiguales en su presentación, más cuajados los dos primeros; mansurrones, que llegaron a la muleta con las complicaciones propias del toro fiero y reservón.

¡Aquí paz y allí gloria!

LA AMENAZA DE DON TANCREDO (la afición)

foto: gente en el tendido, por Erpacomuro



LA AMENAZA DE DON TANCREDO
(la afición)

Por JOSÉ GARCÍA SÁNCHEZ

Y al final sólo queda la afición, la escasa afición, sin fuerzas y sin apoyo, hasta sin criterios homogéneos diría yo.
¿Cómo se fomenta la afición?. Me remito a un articulito que escribí hace unos años y que, con el título de FOMENTO Y RECREO DE LA AFICIÓN, decía así:
"Con este expresivo epígrafe se recoge en una Orden del Ministerio del Interior la suelta de vaquillas en espectáculos menores, para deleite de los aficionados y mozos que se atreven a ponerse ante ellas.
Fomento y recreo. ¿Cómo se fomenta la afición, qué se hace para su recreo y satisfacción?.- A veces, mucho, a veces, poco. A veces, incluso, nada de nada.
El recreo no es más que una mera consecuencia del buen fomento, de ese apoyo que tanto echamos de menos en muchas ocasiones y lugares. ¿Quién debe hacerlo?. La respuesta es sencilla: La Fiesta de los Toros deben fomentarla quienes de ella se benefician, que no son otros que las distintas Administraciones, sobre todo autonómicas y locales, y los diversos estamentos taurinos con intereses económicos directos en liza. Intereses económicos directos, es decir, ganaderos, empresarios y toreros. Esta aclaración es necesaria, puesto que alrededor de estos agentes directos existen otros que también, aunque de forma indirecta, viven del espectáculo taurino, especialmente la prensa especializada, merecedora de un tratamiento monográfico que dejaremos para mejor y futura ocasión.
Para constatar este planteamiento no hay más que reparar en un hecho tan simple como éste: cuando se abren las puertas de una plaza de toros para que entre el público –afición incluida-, el dinero se lo reparten, en desigual forma, todos los que actúan en el espectáculo. Bueno, todos no: El presidente, el delegado gubernativo y el toro no cobran, si bien los dos primeros no son muertos a estoque.
Bromas aparte, lo cierto y real es que el público paga y todos los demás cobran: matadores, cuadrillas, empresario, ganadero, empleados de la plaza, alguacilillos, veterinarios, monosabios, músicos, etc., etc. ¡Ah!, también lo hace la Administración -Central, Autonómica o Local- por la vía de impuestos, sin contar que Comunidades Autónomas, Diputaciones o Ayuntamientos hay que son propietarios de las propias plazas de toros.
Y a veces, muchas veces, no fomentan la afición y se limitan a ordeñarla. Y se podrían hacer otras cosas que, a lo mejor, también ayudarían a que las ubres a exprimir se mantengan plenas para su mejor estrujadura.
Porque, no nos engañemos, no se fomenta la afición cuando la Administración no contempla exenciones o reducciones de impuestos para determinados festejos como las novilladas, o cuando algún Ayuntamiento o Diputación cede en arrendamiento su plaza de toros imponiendo unas condiciones leoninas en el contrato con el sólo afán de recaudar cuantos más millones mejor, lo que obliga a la empresa arrendataria a caminar siempre por el filo de la navaja y con escaso margen de maniobra para invertir en buenas contrataciones de toros y toreros. Sin embargo, se olvidan de incluir en los pliegos de condiciones que esas empresas se comprometan a organizar un número determinado de festejos para promocionar a los toreros que empiezan. Tampoco fomentan la afición esas Administraciones que se limitan a otorgar limosnas testimoniales a las Escuelas taurinas que patrocinan oficialmente, estando más presentes a la hora de la foto que a la de firmar los cheques.
No quieren fomentar la afición esas figuras del toreo que vetan a éste o al otro, o se vetan entre sí, lidiando más en los despachos que en la plaza y frente al toro; no pueden fomentar la afición esas empresas que olvidan los intereses del público y que ellas pueden ser el fiel de la balanza frente a las exigencias de torero y ganadero, ganadero que tampoco piensa en fomentar la afición cuando se muestra dúctil y acomodaticio con las exigencias de los toreros, seleccionando sus reses sin buscar la auténtica bravura y sí la dulzura y nobleza bobalicona de las mismas.
Son contrarios a fomentar la afición ese grupo de desaprensivos que mercadean y se aprovechan de la ilusión de los toreros noveles y les sacan el dinero de mala manera.
Nos olvidamos de fomentar la afición esos aficionados que formamos peñas, triángulos, círculos mágicos o cofradías de variopinta denominación, cuando sólo nos dedicamos a ofrecernos festivales gastronómicos o a perseguir fotos junto a figuras o figuritas toreras.
Fomento de la afición. Unos porque no pueden, otros porque no quieren, otros porque no saben, otros porque se olvidan, porque nos olvidamos.
Saber, poder y querer fomentar la afición. Su recreo no hace falta buscarlo: vendrá por añadidura si conseguimos lo primero".
La solución, por tanto y en conclusión, sería fomentar esa afición, cultivarla, puesto que ella será el único sostén del festejo; el público va y viene, según modas más o menos pasajeras; llenar las plazas sin crear afición es sentar la miseria de mañana.
¿Cómo se crea afición?: recuperando le integridad del toro y la pureza y la verdad del toreo; difundiendo esa verdad entre la juventud, llevando la corrida y su emoción a la escuela y a la universidad, a la televisión y a la prensa, a Internet y al mundo.
Pero, ojo, la verdad, que nada tiene que ver con la pantomima de corrida que presenciamos muchas veces, con toros derrengados y toreros mecanicistas y adocenados, o con las mentiras empalagosas que leemos o escuchamos a diario por parte de ilustres cronistas.- Ésa es la mejor propaganda antitaurina que hacerse puede, y la estamos haciendo casi a diario, en la plaza y en la televisión.
Las plazas deberían llenarse de aficionados y no de espectadores verbeneros; los "Tancredos" deben abandonar su agitado quietismo y dejar de mirarse permanentemente el ombligo, sacudirse la harina y abandonar la peana.
Todo ello es muy difícil, hasta doloroso para muchos de los aludidos, pero también es posible, urgente y necesario.
Pero, sobre todo y por encima de todo: si no lo hacen, si no lo hacemos, seremos barridos y borrados con enorme facilidad de ese tiempo nuevo que es ya el día de hoy.-

17 abril 2007

DESCASTADOS CEBADAS

FERIA DE ABRIL. CEBADA, descastados. DIAZ, saludos en el tercio en el lote. ROBLEÑO, silencio en el lote, CRUZ, silencio y vuelta por su cuenta.

DESCASTADOS CEBADAS
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio

La corrida de Cebada Gago ha decepcionado. Toros descastados con distinta condición y de distinta presentación, incluso uno impresentable, el tercero, y uno astigordo, el cuarto. Peligroso el primero, difícil el segundo, bronco el tercero, mansito el cuarto que se dejó y terminó pronto, infumable el quinto, y el sexto, más cuajado, manejable con final rápido.

Curro Díaz estuvo muy firme y con voluntad en su primero al que pasaportó de una estocada caidita de buena ejecución. Con el cuarto, un toro que mintió en los dos primeros tercios, pareciendo que iba a ser y luego no fue, el de Linares abrió la faena de forma interesante en colocación y ejecución de los muletazos auxiliares. En el cuerpo de la faena, a media altura la muleta, rompía el ritmo porque se dejaba enganchar. En algún momento bajó la mano y el toro hizo el amago de pararse. Otra estocada buena de ejecución y de mejor colocación.
Fernando Robleño no tuvo opciones, con su primero consiguió algunos muletazos limpios toreando en redondo mas por su voluntad que por la voluntad de embestir el animal. Por el pitón izquierdo nada quería el toro. En el quinto, imposibilidad de hacer nada decoroso, embestía con las manos, siempre a la defensiva y sin ninguna clase. Voluntad del madrileño.

Fernando Cruz equivocó la ejecución de la faena al sexto. El toro cuidadosamente picado por Sauco cumplió en el tercio y a banderillas fue con un tranco aceptable. Cruz se mostró hábil en la apertura de faena y en las series serias por el derecho no le bajó la mano, el toro con buen son. Y a partir de ahí por el izquierdo despegado y el toro queriensose ir. Otra serie por el derecho cortándole los viajes el torero al toro. Otra tanda por la izquierda más farfullera y otra con la derecha en menor tono. Mató a voz en grito de una trasera y un descabello. Con el tercero que se invalidó después de las varas no pudo dar ni uno bueno. Pinchazo y una corta caída.

¡Aquí paz y allí gloria!

LA AMENA DE DON TANCREDO (la critica y los taurinos)


LA AMENAZA DE DON TANCREDO
(la critica y los taurinos)
Por José García Sánchez

Sin embargo, no es esto lo que escuchamos habitualmente en las crónicas y reseñas de los gacetilleros y cronistas taurinos, esos mismos gacetilleros que se reúnen para diagnosticar los males de la Fiesta y buscar soluciones a la crisis del espectáculo, esos mismos comentaristas que están bajo sospecha de haberse enriquecido multimillonariamente a costa de cobrar ingentes cantidades de dinero a todo el mundo, toreros incluidos, para encumbrar a unos e ignorar a otros.
La autodenominada flor y nata de la crítica taurina está atada a tantos pesebres, tan cubierta de mierda, salvadas gloriosas excepciones, que su crédito para el aficionado debería ser nulo o casi nulo, pero no olvidemos que, hoy más que nunca, las plazas se llenan de público y no de aficionados, y ahí está el problema, que al público sí lo enredan y enmarañan con sus cantos de sirena, con sus mentiras y lugares comunes, con sus descubrimientos del "toreo moderno", con sus repugnantes frases de que el toro de hoy es más bravo y que se torea mejor que nunca, con sus descalificaciones a los agoreros o fundamentalistas –así llaman ellos a los aficionados-, con sus empalagosas lisonjas a mercaderes y vividores, con sus, en definitiva, connivencias con los que se sirven de la Fiesta en vez de servirla.
Estos redentores de vía estrecha pretenden colocar la zorra a cuidar las gallinas y reclaman la autogestión de la Fiesta, o lo que es igual, la creación de una Federación taurina compuesta por los taurinos, ellos también incluidos, naturalmente.
Los taurinos, es decir, toreros, ganaderos y empresarios.
Ganaderos que hacen cesión de su libertad y autonomía para criar un toro verdaderamente bravo y no sólo "toreable o artista", pendientes únicamente de seleccionar poco y vender mucho; toreros que se mueven más como un "lobby" o grupo de presión que como artistas, que exigen el medio toro para realizar con él el medio toreo; empresarios que han cedido ante las exigencias del torero porque no se ven presionados por una afición exigua y exigente, o que nunca piensan en reinvertir parte de los beneficios para que surjan nuevos toreros.
Esos taurinos que, sobre todo los toreros, andan negociando con la Administración una nueva reforma del Reglamento que les conceda más facilidades y derechos que el actual. Y para colmo de males, esa Administración que ni sabe, ni puede, ni quiere ni le interesa realmente ocuparse y preocuparse de la Fiesta de los Toros, a pesar de cuantas rimbombantes declaraciones salgan de sus representantes; esa Administración que no ha sido capaz de abordar algo tan elemental y fundamental como el cambio del caballo y el peto de picar, que no es capaz de arbitrar un instrumento jurídico eficaz para acabar con la lacra del afeitado, decretando un análisis completo y sistematizado de las reses lidiadas y haciendo recaer la sanción en el único y directo beneficiario del fraude: el torero.
Así está la Fiesta y así se comportan los taurinos; se mueven mucho alrededor de sus propios intereses, es decir, dan vueltas sobre sí mismos, no se mueven porque no se renuevan: están como Don Tancredo, envueltos en su harina y anclados a su peana.

16 abril 2007

UN VEEDOR


FERIA DE ALBRIL. CUADRI, descastados, algunos aplausos al arrastre al primero, quinto y sexto. PINEDA, ovación, dos avisos y palmitas. MARÍN, aviso y silencio, aviso y ovación. ESCRIBANO, aplausos y ovación.

UN VEEDOR
Por Agustín Hervás

Se necesitan veedores, veedores buenos, para no confundir a la afición. Pero no veedores en el campo, sino veedores en la plaza. Los toros hay que verlos bien y es condición de aficionado saber verlos y del profesional, saber entenderlos. La corrida de Cuadri no ha sido tan mala como algunos la han puesto, ni tan buena como para aplaudir al arrastre los toros que se aplaudieron. La corrida de Cuadri lo que sí ha sido es un peñazo de corrida por larga y lenta. La corrida de Cuadri ha sido una corrida para aficionados y punto, nada para la galería. Se han dejado tres toros y tres más descastados. Los que se han dejado, primero, cuarto y quinto, lo han hecho poniendo dificultades a los matadores. Es lo normal en un toro.

La figurita del cartel era el catalán Serafín Marín que tras pechar con uno de los descastados; tardo, amagón y difícil; le tocó en cuarto lugar uno de los buenos. No de los buenos al estilo de los del Conde del Asalto, sino de los buenos del encaste Santacoloma. El toro había protestado en el caballo y en banderillas planteó las dificultades de libro de este encaste: se traga el primer par, espera en el segundo y en el tercero echa la cara arriba. Pero en la muleta rompe. El toro Puntillo no rompe cuando Marín le acompaña la embestida toreando por el pitón derecho, o cuando lo lleva con la muleta a media altura. El toro Puntillo rompe cuando al natural el catalán le baja la mano, entonces la cosa parece bien y el toreo es toreo, lo que ocurre es que para ver esto, lo más interesante de la tarde, tuvimos que tragarnos dos horas de "paca y pallá" por lo pesados que se pusieron en los tercios de varas donde los toros, todos, tardearon. Mala señal para la casta.

El peor lote fue para Escribano que estuvo toda la tarde dispuesto, mejor las banderillas del tercero, (uno correcto al cuarteo, otro bueno desde los adentros y otro quebrando), que del sexto donde estuvo más aturrullado, (casi no llega a ponerlas en el primero, en el segundo falla el quiebro, luego sí, y en el tercero un violín quebrado, innovador).

Lo intuyo, lo presiento, aunque no lo he visto redondear la tarde, es Fernández Pineda. Tiene maneras ortodoxas y buena concepción del oficio, que llegue dependerá de las tardes que toree y de la suerte. Esa que hoy no ha tenido. El lote ha sido el suyo, pero el oficio bisoño no era el menesteroso para los Cuadri que le han tocado en suerte. No me ha convencido en el primero, aunque estuvo con ganas, se ajustó más por el pitón izquierdo que por el derecho, por dónde se arrugó un poco. Al natural consiguió una buena tanda de muletazos importantes. Pero en el cuarto me convenció. Tardo el burel en varas, de la segunda salió arreando. Midió en banderillas tanto como esperó y luego en la muleta por el derecho, iba pero no terminaba y por el izquierdo tuvo alguna arrancada interesante que el chaval aguantó y lo llevó de verdad. Era el toreo no acompañado, breve pero intenso, por eso me interesó el chaval, porque se ve que lo puede hacer cuando adquiera más oficio. Con los aceros muy mal.

¡Aquí paz y allí gloria!

EL VALOR DE LAS OREJAS

FERIA DE ABRIL. REJONES: BOHORQUEZ, cuarto bueno, sexto se dejó. BOHORQUEZ, silencio, aviso y silencio. HERMOSO, oreja y oreja. VENTURA, oreja y dos orejas, Puerta del Príncipe.
EL VALOR DE LAS OREJAS
Por Agustín Hervás
Está claro que las orejas no valen lo mismo para el público, que para el presidente, igual que está claro que el público del toreo a caballo no es el mismo que el del toreo a pie. Entre el publico y el toreo, sea cual sea su forma, está el presidente y aquí es dónde cambia todo, porque la cosa entonces adquiere otro valor. Del Rey que es un presidente de los de la vieja escuela, es decir policía, es un presidente al que le baila el criterio y no debiera ser así pues quien lo enseñó fue el propio Antonio Ordóñez. Este de perilla canosa lo que sabe de toros, que se supone sabe, lo aprendió en Ronda y de Ronda a Sevilla parece poco bagaje y sin embargo un día me lo encontré encaramado en el palco de la Maestranza y me admiré. El caso del criterio en las presidencias no es sólo potestad de este presidente. El criterio presidencial flojea por doquier. Sin embargo misterios tiene esto del toro aunque en verdad mantener el criterio en esta corrida de rejones era bien fácil. Sólo había que seguir el hilo de la corrida porque si no le dio dos orejas a Hermoso en su primero por una faena inventada por el navarro, tampoco debió dárselas al seudo portugués por una faena de cuento. Con Hermoso dio categoría a la plaza, con ventura se la quitó.
El reglamento andaluz es claro en los enunciados relativos a las presidencias y en ellos se dice que los presidentes pueden ser recusados y, digo yo, que esta debería ser practica habitual en ciertas plazas de toros, si a la autoridad administrativa le place, y si no se recusa de particular, usted mismo podría proponer recusación, se podría recusar de oficio para así mantener la seriedad y la dignidad de una plaza de toros, en este caso la de la Maestranza.
Pablo Hermoso de Mendoza al que siempre le reprocharé, perdón por la insistencia, que use monturas mixtas y bocados con portamozos independientes, puso al segundo toro de la tarde un rejón al quiebro con Labrit, perfecto. Luego de un par por los adentros imposible, al que Chenel ayudó a que saliera bien en su ejecución, vino otro al hilo de las tablas, un tercero entregado y dos pares de cortas uno de ellos a dos manos. La importancia de la faena la tuvo el ser inventada porque no había toro. El toro se había escondido en las tablas casi desde salida, sin embargo el conocimiento de los terrenos del caballero, el buen rejón de muerte, y el dominio de las monturas culminaron una brillante actuación de la que en justicia con la oreja recibida bastó. Sobraron los bocados del caballo Sármata al toro moribundo. Eso para el circo. La gente pidió las dos orejas. El presidente pasó de la gente. Pero con Ventura no pasó y aunque las comparaciones son odiosas nos dan a los humanos la medida de las cosas. Dos orejas por un rejón de muerte bueno después de haber pinchado, y por una apertura enganchando al toro, desde la salida de toriles, a la cola del caballo hasta quedarse con el en el centro del ruedo. Después el teatro, el arrebato y la bullanguería. Pero la verdad es que la oreja que le cortó al tercero también fue una oreja de pueblo por un rejón de muerte trasero, uno de castigo bueno y por mostrar voluntad. Ciertamente la oreja de Hermoso al quinto de la tarde fue por una actuación normal, digamos que aseada, arriesgada en los quiebros, aseada en las banderillas, certera en el rejón de castigo y de muerte.
Lo de Fermín Bohórquez es de psicólogo. ¡Mira que me gusta cómo monta! Con la mayor pureza andaluza, en sus monturas y en su talle. Usa las sillas vaqueras y tiene porte en lo alto de un caballo, pero ¡mira que es difícil el niño! Yo pienso que Fermín se trabaja la mala suerte. Verán en el primer toro, y en Sevilla, se le ocurre sacar caballos prácticamente nuevos que no le dan la seguridad necesaria, cierto que el toro se paró emplazándose en el centro del ruedo, pero luego en el cuarto que fue el toro bueno de la tarde y después de haber estado requetebién con el, va y saca para matar a otro caballo nuevo. Lleva probando caballos cuatro años y no da con la tecla, por algo debe ser. A ver si ya le coge el aire a esto porque ahora mismo es uno de los rejoneadores más ortodoxos que tenemos y no estaría bien que se aburriera. Y digo yo que a lo mejor debe ya abandonar el nido.
La corrida de su padre bien presentada, despuntada reglamentariamente, no desmochada, deslucida, parados primero, segundo y quinto, manejable el tercero, bueno el cuarto y el sexto se dejó.
¡Aquí paz y allí gloria!

14 abril 2007

ENFISEMA PULMONAR

FERIA DE ABRIL. PEREDA, quinto se dejó, sexto manejable. UCEDA, aviso y silencio y silencio. FERRERA, aviso y silencio y oreja. BARRERA, silencio y aviso y silencio.

ENFISEMA PULMONAR
Por Agustín Hervás

El cuarto toro no podía respirar, en realidad el cuarto toro pedía a bufidos que lo dejaran en paz, estaba malito, y Uceda, arre que arre. Pasó de porfión a pesado. Seguramente porque no podía respirar, Campano estuvo mal con los palos, sin embargo en ese tercio el toro no se ahogaba. Acudía presto a los banderilleros. Tampoco se ahogó en la primera vara a la que acudió con genio y en la segunda que no queriendo ir, fue y se la tragó. Pero la enfermedad debía estar ahí porque si no, no se entiende que habiendo embestido bien, con la cara abajo, en el quite, luego en la muleta resultara tardo, pasando pero sin entregarse. Se ahoga el animalito.

La corrida de Pereda desigualmente presentada y descastada, sólo el quinto tuvo acometividad. El segundo se partió un pitón al arremeter contra el peto y en su lugar salió un sobrero del mismo hierro, culipollo, sin rematar con descordinación en las extremidades. El primero al rematar en el burladero de cuadrillas tiró un gañafón al aire empitonando a en la cabeza a Ferrera que estaba guarecido. Sin consecuencias mayores.

La tarde no transcurría bien hasta que salió el quinto, muy entipado en Nuñez y con el mismo picante que el encaste acostumbra cuando salen. Ferrera lo dejó crudo en varas para lucirse en banderillas, y lo consiguió. El primer par al remolino aceptable. El segundo citando de lejos y de espaldas para luego quebrar, cuadrar y clavar acertadamente, muy bueno. El tercero al quiebro en el tercio, recortado después de clavar, bueno. El tercio del toreo a cuerpo limpio, emocionante y espectacular. El publico a favor. La primera tanda con la derecha se la traba con bondad echando la cara abajo. Otra más embistiendo con menos fiereza y luego otra metiéndose con el antes de que se viera a menos. Con la izquierda probó sin resultado óptimo, volviendo a la derecha para elevar el interés del respetable. Sin embargo debió haber hecho otro esfuerzo más por el izquierdo ya que cuando el toro embistió con más claridad fue en el tercio. Tardó en cuadrarlo porque el burel no había sido dominado. Media despegando los pies de la arena a manera arrebolada, circense. En su primer toro Ferrera que no había brillado en banderillas puso en la muleta más voluntad que eficacia, dio un mitin con la espada y el toro se echó sin matar.

Antonio Barrera buscaba el triunfo pero no lo encontró, en el tercero de la tarde por culpa del toro y en el que cerraba plaza por culpa del torero. El torero que busca el triunfo debe querer en primer lugar buscarlo y en segundo lugar hacer méritos para obtenerlo. Por ejemplo se me ocurre que en el tercero andándole con más torería y matando bien, aunque el toro no rompiera "palante" y en el sexto, ¡por Dios en el sexto!, un toro manejable aplicando temple, buscando distancia... acoplándose. Si después de que no puede ser, además es imposible, apaga y vámonos.

Con voluntad estuvo Uceda Leal en su primero, voluntad que no tuvo el toro de embestir quedando todo en pinchazo hondo, otro pinchazo, estocada y aviso.

¡Aquí paz y allí gloria!

LA AMENAZA DE DON TANCREDO (Antoñete)

foto: Antoñete por Botán

LA AMENAZA DE DON TANCREDO
(Antoñete)

El extraordinario aficionado que fue PACO PAREJO, cuñado de Antoñete, se lo recordó al torero toda su vida: "hay toreo de oro, de plata y de bronce".
Los muletazos de oro son los completos, los buenos de verdad, aquellos en que se coge al toro delante, adelantando la muleta, aguantando la embestida, mandando para acabar rematando abajo y atrás. La plata consiste en el "medio muletazo": con la muleta a la altura del cuerpo, se le da salida, pero falta otra mitad, la del principio, la de traerse al toro. El bronce no es otra cosa que un "cuarto de muletazo"; se define así porque el pase se da esperando la embestida por detrás de la cadera; de ahí al remate hay un "cuarto de muletazo".

El propio Antoñete ha pergeñado una perfecta tauromaquia en sus muchas frases sueltas, de las que mencionamos las siguientes:
"El toreo bueno es aquel que no sólo queda en el paladar, sino el que, además, te llega al corazón y, si es preciso, te encoge el estómago".
"No entiendo esa moda de rematar una serie de muletazos con dos pases de pecho. Es como decirle a un amigo: Adiós, luego nos vemos. Y sin venir a cuento, repetirle unos segundos después: Adiós, luego nos vemos. Si has rematado, ¿para qué vas a re-rematar? Modas absurdas".
"Cargar la suerte es cambiar el toreo lineal por la hondura y la profundidad, al cargar el cuerpo sobre la pierna contraria".
"La distancia es fundamental, entre otras cosas, para que surja la belleza de la arrancada del toro y la repetición de la embestida".
"Se torea como se es. Por eso el toro delata a los malos toreros y a los impostores".
"Si el riesgo y la cogida no tienen premio, esto no es la fiesta de los toros, sino un mercado persa".
"El toro encastado, ligero de carnes, en puntas y con movilidad es el que vale para el triunfo grande. Pero es también el que da miedo a los toreros".
"El miedo depende de la disposición que tenga el torero por jugarse la vida. Si estás dispuesto a arrimarte de verdad, pasas mucho miedo antes del paseíllo. Si vas dispuesto a tirar las tres cartas, pasas menos miedo que si vas al dentista".
"La ligazón es la rima del verso torero".
"La colocación es imprescindible. En el toro y en la vida. Hasta para tomarse una cerveza en la barra de una bar conviene estar bien colocado".
"Para ser un buen aficionado, antes que torerista, hay que ser torista. Sólo así, entendiendo al toro, se será justo con los toreros".
"Se torea más bonito que nunca y el toro de hoy es más noble que nunca. Eso no quiere decir que se toree mejor que nunca, ni que el toro sea más bravo que nunca".
"Los grandes toros, los que llevan un cortijo en cada pitón, deberían tener el derecho de elegir a su matador".
"Con la cabeza y las condiciones de Ponce, la verdad de Rincón y la pureza de Curro Vázquez sale un torero perfecto".
"Hay faenas que duran cuatro minutos y demasiadas que duran diez. Pero en ninguna faena grande hay más de veinte muletazos perfectos".
"El toreo es de arriba abajo y de delante atrás".
Como vemos, sintético y esclarecedor al máximo.

SIN SUSTANCIA

FERIA DE ABRIL. NOVILLADA: TORREHANDILLA, sexto superior; LUQUE, vuelta y ovación; DE ESPARTINAS, silencio en el lote; SOTO, silencio y ovación.

SIN SUSTANCIA
Por Agustín Hervás

Toreaba en el mismísimo ruedo de la Maestranza un torero de Sevilla. En Sevilla se quiere mucho a los toreros de “toa Sevilla”, son ellos muy suyos, ¡que le vamos a hacer! Y a este que se llama Daniel Luque, también, sin embargo Dani, para los familiares y amigos, toreaba sin sustancia. Ya saben que la sustancia es lo que le da la calidad al cocido porque si no, la olla no sabe a nada. ¡Pues eso, así era la cosa! Se arrebató con el capote en el escurrido cuarto novillo de Jadilla, que ese es el hierro con el que fue herrado, y la cosa vibró un poco, es decir, soltó un poco de sustancia al caldo y después de las varas de Quinta que estuvo bien, y del interés de animal en banderillas, le dio al chaval por citar al hilo del pitón y acompañar las buenas y nobles embestidas del negrito en una faena kilométrica, acelerada y despegada. Los entendidos dicen que el chaval “funsiona” y que “pué funsioná mehó” pero la faena no tuvo sustancia porque el hueso que se le echó al caldo no la tenía. En el primero de la tarde muy justo de fuerzas, al que Juan Sierra le colocó dos pares mirándole el testuz al burel, solo tuvo la lucidez de una tanda por el pitón derecho. Con la espada mejor en este que en el novillo de la faena sin sustancia. Vuelta.
El lote descastado de la tarde fue para Agustín de Espartinas, cuyo primero, segundo del encierro de lo que han dado en llamar ganadería de Torrehandilla, le hizo lesionarse en la muñeca de la mano izquierda al banderillero Muñoz. Un invalido al que no le cogió el aire preocupado por torear bien y empeñado en no entenderlo. Con el quinto, ni chicha ni limonada. Otro novillero más al esportón que quiere matar los novillos a voces y cuyo mayor éxito hasta el momento es haber participado de doble en la película que interpreta Brody, Manolete.
El novillero de verdad fue un chaval de Camas al que el tercer novillo le levantó varias veces los pies de la arena, que quería ponerse bien pero que cada vez que lo procuraba el animal le ganaba la acción, y ¡ala otro arreón! Genio desarrolló el novillo y el chaval, casta. El sexto, con más cuajo, de novillo de plaza de categoría, fue el de la novillada. Bueno por los dos pitones, claro. La cosa pudo haber quedado más a favor del chaval si llega a meter la espada, pero no domina la suerte, en realidad no domina todavía nada pero se le adivinan cosas, cuando se arrebata llega al gentío, pero por eso este Soto estuvo en novillero. Fue sincero.
Los novillos criados por Jandilla pero anunciados como de Torrehandilla desiguales de presentación, flojos los dos primeros y descastados segundo y quinto. El cuarto bueno y el sexto superior. El tercero un marrajo. Ninguno bravo, solo cumplidores con los montados.
¡Aquí paz y allí gloria!

13 abril 2007

LA AMENAZA DE DON TANCREDO (lo taurino)

Foto: Paquiro por Erpacomuro



LA AMENAZA DE DON TANCREDO, por José García
(lo taurino)

Pero, claro, nos queda por examinar el estado de la Fiesta en sí misma, interrogarnos sobre cómo está el Toreo.
En el diario El País, en septiembre de 1999, escribía Antonio MUÑOZ MOLINA: "Me aseguran que en las plazas de toros puede contemplarse un espectáculo sublime, pero las pocas veces que he visto una corrida he sentido sobre todo un gran aburrimiento entrecortado por fases de disgusto ante la agonía de un animal vencido, ensangrentado y jadeante".
JUAN POSADA, matador de toros y crítico taurino, ha escrito: "El toreo ha ganado en belleza, estética y preciosismo gracias a las suaves condiciones de los animales, exentos del grado de pujanza, furibundez y nervio que caracteriza, o debe caracterizar, al bravo. El virtuosismo presente se desnaturaliza al carecer de sensación de riesgo -aunque exista- por mor de la escasa agresividad de los antagonistas".
"El mal de la fiesta estriba en la exigua bravura de los toros de lidia, excesivamente grandes, gordos y blandos, aunque los terciados también se cayeron en la pasada feria sevillana. La ciencia torera se ha visto menguada en su otrora rica extensión de conocimientos -entonces precisos para dominar a las reses-, la mayoría de ellos hoy obsoletos, dada su escasa aplicación ante tales enemigos".
Corría el año de gracia de 1929 y Gregorio Corrochano escribió un artículo titulado "los verbeneros de la fiesta", del que recogemos estos pasajes:
"Se acabó el abono -escribe, refiriéndose al de Madrid-; en este abono se ha marcado mas que nunca la desorientación de un público dominguero. Aunque parezca paradójico, la fiesta más popular sólo es comprendida por una minoría. Parece que para conocer el espectáculo es suficiente la afición a adquirir la localidad. No es suficiente. Parece también que aquellos que opinan en voz alta, ruidosamente, sin temor a error ni a la desairada situación del error voceado, han de ser los más doctos. En esta fiesta, casi todo lo que parece no es. La fiesta se nutre de un supuesto valor. El público reclama valor como condición primera del toreo, y cuando ve un acto de valor, el público se asusta. El torero triunfa del susto del público que exige la valentía. Hay en el ruedo dos estilos de valor. El frío, sereno, tranquilo, valor sin jactancia, el puro. Y el nervioso, destacado para que se vea, espectacular. El público de las voces se va tras éste último".
Gregorio Corrochano se lamentaba del cambio que se estaba produciendo en Madrid, a cuyo coso los toreros acudían como se va a un examen importante, buscando crédito; en una palabra, los coletudos se la "jugaban" toreando, pero gracias a los bullangueros que tapaban a los aficionados conspicuos, se iba deteriorando la importancia de la primera plaza del mundo.
Decía más Corrochano: "Hay un público impresionable, ligero, aficionado al oropel, que son los verbeneros de la fiesta. Estos verbeneros van a la plaza con el aplauso y el silbido dedicado. No conocen el toro, ni casi les interesa el toro, ni miran a los pies del torero. Es decir, descartan para su juicio lo único que debe tenerse en cuenta al juzgar: el toro y los pies del torero. Así vemos pasar con aplauso tibio momentos grandiosos del toreo y recibir con aplauso epiléptico toreros epilépticos de movimiento. Lo de menos sería la desorientación de los verbeneros si no pasara de ellos. Pero pueden torcer el toreo. Porque un torero que sabe que lo que cuesta trabajo es echar la pierna adelante a los toros, si ve que tiene éxito echándola atrás, hacia atrás la pondrá".
Si esto ocurría en 1929, lo que ocurre hoy es mucho peor: hoy se aplaude abierta y descaradamente –incluyendo aquí a muchos que se atribuyen la condición de aficionados- el "destoreo", el citar fuera de cacho y perfileramente, no respetando distancias y de forma encimista, con la pierna contraria atrasada, descargando la suerte en vez de cargarla, sin embarcar al toro desde el principio y trazando medios muletazos.
Hoy se dan muchos pases y se torea poco; hoy hay más "acompañantes" de la embestida que toreros; además, por si fuera poco y en general, las primeras figuras del escalafón tienen más saber que sabor, hacen gala de formas adocenadas y mecanicistas, preocupadas prioritariamente de sumar contratos para realizar lo mismo todos los días, lo que arroja un panorama nada alentador, máxime si tenemos en cuenta que, además, no son pocos los que quieren convencernos de que el semitoreo al medio toro es la cúspide o vértice de la verdad y la belleza taurómacas, cuando lo cierto y real es que resulta imposible realizarle el toreo al semitoro –no lo aguantaría el animal- o hacerle al toro el destoreo, en cuyo caso no lo soportaría el torero.- Y es que la cosa es tan fácil como que sin toro no puede haber auténtico toreo.

12 abril 2007

LA AMENAZA DE DON TANCREDO (lo social)

El Bombero Torero y sus enanitos, categoría del toreo cómico.

LA AMENAZA DE DON TANCREDO.- Por José García
(lo social)
La sociedad actual parece reñida de plano con la fiesta taurina, a la que muchos no dudan en tildar de bárbara excrecencia de tiempos oscuros, propia de una España patilluda y navajera, de un país con disgregadas comunidades rurales regidas por unos valores y normas o pautas de comportamiento en absoluta disimilitud con las vigentes en nuestra actual sociedad masificada, multicultural y tecnológica.
Aparentemente todo parece dar la razón a los que así opinan, a los que señalan lo caduco de la Fiesta de toros -¡ni se nos ocurra llamarla Fiesta Nacional! - en un mundo regido por relaciones masivas e impersonales, dominado por el cambio constante, el consumo indiscriminado y una información generalizada, con unos "mass media" conformadores de opinión que, aunque pueda parecer lo contrario, cada vez es más uniforme y homogénea, más tendente a que todos asimilemos el modelo cultural imperante, definido por las notas de adaptación a prototipos predeterminados de competitividad y utilitarismo, donde lo afectivo se desdeña, lo bello no sirve y la individualidad se sacrifica en el altar del anhelado éxito social; una sociedad, en suma, donde lo importante es tener y no ser.
¡Curiosa contradicción la de nuestros días! : nunca hubo una sociedad tan masificada y con sus individuos tan aislados, tan plural y uniforme al unísono, tan diversa y homogénea al mismo tiempo; nunca como hoy nos supimos tan libres y, a la par, de comportamientos tan gregarios en nuestras aficiones y costumbres, nunca, en definitiva, tuvimos tanta fe en la ciencia y tan poca en la magia.
La magia, el mito, la explicación de la realidad de forma distinta, de manera alejada del racionalismo que todo lo funda en el empirismo científico. La fe en la ciencia nos lleva a la ilusoria fe en el progreso perpetuo; la fe en la complejidad mítica, entendida como explicación profunda del ser humano y su herencia cultural, nos lleva a la fe en el hombre.
Eso es la tauromaquia: fe en el hombre, en el hombre individualizado que se atreve a desafiar -impune y gratuitamente la mayor parte de las veces- a la dualidad vida-muerte que el toro representa.
He aquí una evidente exaltación del individuo frente a lo gregario; una comunidad –el público- se identifica con el torero y se conmueve profundamente con su victoria, con la victoria de la vida y la belleza sobre la muerte, que es la victoria de todos.
Eso es el toreo, por eso vive y pervive, porque es mágico, porque satisface profundos anhelos del alma humana, porque nos ayuda a identificarnos y a reconocernos en los demás, porque une sentimiento y razón, porque, en definitiva y a diferencia de muchas religiones, no humaniza lo divino y lo introduce en la historia, sino que diviniza lo humano y lo eleva a la libertad y la belleza.
Una frase de Rafael "El Gallo" lo expresa muy bien: "Torear es tener un misterio que decir y decirlo". Algo muy difícil es eso de decir con sabor lo que se sabe.
Sin embargo, cuando este arte tan joven arriba al siglo XXI, al día de hoy, son muchos los interrogantes y amenazas que se ciernen sobre la Fiesta, amenazas e interrogantes que habrá que analizar desde una doble perspectiva: ¿cómo es nuestra actual sociedad, cómo es y cómo está hoy el toreo?.
¿Cómo es nuestra sociedad?. La llamada sociedad de masas, multicultural, tecnológica y avanzada, la sociedad postindustrial y de la información habita entre nosotros desde hace tiempo. Una sociedad que se caracteriza, como ya apuntábamos al principio, por el cambio social acelerado, el consumismo desaforado, la pérdida de valores tradicionales y la asunción de otros nuevos caracterizados por el utilitarismo y la competitividad, con unas relaciones entre los individuos múltiples y frecuentes pero cargadas de frialdad, impersonalidad y sin implicaciones afectivas. Una sociedad, en suma, donde convive una cultura dominante con múltiples subculturas, una sociedad compleja, donde los cambios son tan rápidos que muchos de sus miembros sufren el fenómeno del llamado "rezago cultural", esa desagradable vivencia de no entender lo que pasa por quedar varados en concepciones y modos de vida ya anticuados para la mayoría. Una sociedad donde la transculturación y la aculturación están a la orden del día, o lo que es igual, donde culturas ajenas y más poderosas te imponen nuevas pautas y reglas, y los vencidos se ven obligados a ir abandonando las propias. Una sociedad en la que, para mantener la producción y el consumo, se crean continuamente necesidades artificiales.
¿Ejemplos?: tenemos un montón, baste con fijarnos en cómo se relaciona nuestra juventud con el alcohol, abandonando la sabia cultura mediterránea de la vid y abrazando la anglosajona y protestante, que asimila bebida con pecado y consume coca-cola de lunes a jueves, emborrachándose hasta el coma en viernes y sábados; eso sí, a oscuras y a hurtadillas por mor de la mala conciencia. O fijémonos también en la homogeneización de gustos y aficiones a la hora de consumir alimentos foráneos, o en la obsesión por vestir determinadas marcas emblemáticas; y qué decir de las falsas necesidades creadas por la multinacionales para hacernos gastar estúpidamente el dinero en cosas y artilugios completamente inútiles (¿conocen ustedes algo más necio que comprar uno de los cuarenta millones de "tamagochis" que se han comercializado en el mundo?).
Podríamos extendernos también en problemas tan graves como la fabricación y el consumo desaforado de drogas sintéticas, que no son más que el síntoma alarmante y enfermizo de una sociedad que todo lo engulle y saca de su contexto natural el uso y la relación con sustancias que son ajenas a su modelo cultural y a su historia.
Para colmo de males, vemos que hasta el delito se reviste de nuevas modalidades, se nos hace internacional y trasnacional, organizado y estructurado, sorprendiéndonos a diario con crímenes espeluznantes que nunca habíamos padecido.
Pero no, no estamos aquí para esto, sino para analizar la Fiesta de los toros, pero, eso sí, sin olvidarnos de la realidad en que vivimos y que es muy distinta -y más que lo va a ser- a la de hace tan sólo treinta años. Para muestra baste un botón: algunos expertos calculan que, dentro de diez años, la cuarta parte de la población en nuestro país será foránea, inmigrante y, por tanto, perteneciente a culturas muy diferentes de la nuestra.
Por otra parte, las encuestas y estudios nos dicen que, al día de hoy, los toros y el toreo no son aceptados mayoritariamente por nuestra sociedad, sino que cuentan con el rechazo de segmentos de la población cada vez mayores. Para completar el panorama no podemos obviar el hecho de pertenecer a la Comunidad Europea, donde ya se estudian iniciativas para, por ejemplo, prohibir la retransmisión televisiva de las corridas de toros en función de su inapropiado horario para los menores, todo ello sin olvidar que, al ser las Comunidades Autónomas las que asumen las competencias taurinas, más de una de estas Administraciones se muestra beligerante contra la Fiesta, como es público y notorio desde hace tiempo, cuando no se dedican a establecer preceptos contradictorios o divergentes del vigente Reglamento Taurino.
Luís Antonio de Villena, poeta, novelista, ensayista y crítico literario, afirmaba en mayo de 1998: "No creo que haya que prohibir las corridas de toros; sencillamente pienso que hay que olvidarlas por antiguas, por primitivas y por crueles".
En esta frase se encierra la lúcida visión de alguien que percibe que los cambios en el entorno social pueden bastar para acabar con nuestra Fiesta, sobre todo si tal frase la ponemos en relación con el acertado análisis realizado por Tierno Galván en 1950, cuando definió a los Toros como un acontecimiento social, es decir, como algo más que un mero acto social libre y reflexivo, sino como un grupo de componentes constitutivos de la realidad social caracterizados por un peculiar carácter de exigencia, en cuanto requieren, no ya que nos adhiramos a ellos, pero sí que nos definamos ante ellos.
Esta peculiar exigencia surge porque el acontecimiento preincluye una cierta concepción del mundo que se pone de manifiesto merced al poder de exclaustración de los sentimientos primigenios propios del acontecimiento mismo. Nuestras procesiones y las corridas de toros son dos ejemplos de acontecimientos sociales en nuestro entorno cultural.
En estos casos, subyacentes a cada uno de dichos espectáculos, dentro de la comunidad en que radican, existe una concepción del mundo que les da sentido, de forma que "si tal supuesto desapareciese, el evento perdería el carácter de acontecimiento y quedaría en puro espectáculo, es decir, en la visión de algo que no implica, de parte del espectador, la toma de una actitud radical de aceptación o repulsa por exigencia intrínseca al espectáculo mismo".
Don Enrique Tierno percibió claramente que "los toros son una constante en la historia de España, y en algunos periodos de la misma, el acontecimiento en que mejor se expresaba la remota unidad de sus distintos pueblos".
Por todo ello, la Fiesta de los toros no podría haber resistido durante siglos todo tipo de prohibiciones y persecuciones legales si tras ella no hubiese más que la pura espectacularidad, si no reflejara, como ha reflejado hasta ahora, nuestro modo de ser colectivo, un modo de ser que forma parte imprescindible de nuestra personalidad y privativo patrimonio cultural, al que, según los más alarmantes síntomas, estamos ya empezando a renunciar.
Y ése es el peligro: que nuestra forma de ser, estar y entender el mundo y la realidad parecen estar cambiando. Que nuestra Fiesta está dejando de ser un acontecimiento social y se configura como un mero espectáculo; y del espectáculo a la trivialización hay tan sólo un paso muy pequeño.
(continuará)

10 abril 2007

ENTRE SEVILLA Y MADRID... Aclaración

foto: maletilla (archivo personal)


ENTRE SEVILLA Y MADRID... Aclaración
Por Agustín Hervás

Un sector de la afición de Salamanca se ha mostrado disconforme con el comentario sobre los toreros salmantinos que participan en la feria de San Isidro y que hice en mi articulo ENTRE SEVILLA Y MADRID, EL ABISMO. No voy a entrar al trapo de las provocaciones de algunos de los disconformes, porque no es mi estilo. Pero por si el sentido de mi comentario no se ha entendido lo suficientemente bien, he de reiterar que la feria es mala en su confección, y que uno de los peores carteles que los Choperitas han hecho tragar a la afición es el del día 11 de mayo (Lagunajanda, López Chaves, Gallo y Capea) Con el respeto que me merecen todos los toreros he de puntualizar que de estos tres el único que salvo por su trayectoria, pundonor, responsabilidad y sentido de la torería es a Chaves, y digo más, no está bien tratado en la feria. Sé que ha consentido lo que le han ofrecido. La corrida de Victorino en la feria de la Comunidad y la corrida de los Adolfos en los isidros, y como regalo esta de Lagunajanda. ¡Ala, con sus paisanos, a ver quien gana! No es el cartel apropiado para Madrid, y más aún, si la empresa quiso hacerle un regalo a Chaves por sus dos gestas bien pudiera haberlo acartelado junto a Castella, pues sin duda ambos estuvieron bien en la pasada feria isidril. Es esto y no otro el sentido racional para haber confeccionado los carteles madrileños porque además canta el trato de favor a Gallo y Capea porque Capea no se merece ir, siempre en mi modesta opinión, en el cartel de Morante y Talavante y ninguno de los cuñados, si llegan, tienen crédito para estar dos tardes ahí.
Insisto, es mi deseo de aficionado, ¡ojalá en esta feria salgan en figuras los aspirantes! Pero eso no quita para que no me gusten los carteles.

09 abril 2007

LOS APOSTATAS

LOS APOSTATAS
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio

Seguramente el Domingo de Resurrección es un buen domingo, un buen día, para apostatar. Pasada la pasión quizás haya un huequito en las exhaustas y flageladas mentes para reconsiderar la vida Católica y Romana que llevamos dentro y fuera, y quizás concluyamos que "pa lo católicos y romanos que somos, que mejor apostatamos".
En el toreo igual. Tal y como está esto, el Domingo de Resurrección es un buen día para apostatar.
Yo no apostato. Que apostaten ellos, ellos los taurinos que con sus arteras artes se meten a los políticos, que legislativamente controlan la fiesta, en el bolsillo y a pesar de las sugerencias de un grupo de veterinarios Pancho de Estepona a la cabeza y un presidente, Luis Rodríguez que actúa en Marbella, de hacer controles antidoping a los toros y caballos, de enviar pitones a Majadahonda, y emplear severidad con los infractores, la única respuesta que reciben es que las cosas están bien como se han quedado en el nuevo reglamento y que a Andalucía eso le saldría muy caro. ¿Y no son caras las entradas de este depauperado espectáculo?
Yo no apostato. Que apostante los toreros que se dicen figuritas rehuyendo responsabilidades de plazas importantes y encerrándose con becerros en plazas de primera categoría, si es que Málaga fue alguna vez de primera. La apostasía que la hagan ellos, estos y aquellos que cambian esta sin par fiesta por un ruedo circense en el que prevalece la danza sin nombre, el oprobio del toro bravo, y las mulillas hipnotizadas.
Yo no apostato. Yo, si es preciso, donde sea, diré que soy español y amante de las corridas de toros con su alegría, su emoción, su arte y su tragedia, porque nunca en ningún otro espectáculo cómo este se derrama sangre de verdad. La del toro porque es ejemplo de orgullo, gallardía y bravura, otrora sinónimos de lo español. La del torero porque es ejemplo de humildad, cosa que hoy en día se escurre entre los dedos de las manos de la ética. Porque no hace mucho tiempo las manos de los españoles servían para algo más que aplaudir sin saber lo que se aplaude, pongamos por caso en una plaza de toros.
Si, este día de Domingo de Resurrección es el día de los apostatas. Pero yo no apostato. Suerte que me dicen al terminar Málaga, que Talavante ha salido por la Puerta Grande de Las Ventas. Ahora apostato menos.
En la corrida de Málaga se han acordado de Miguel Márquez. Un minuto de silencio. Debieron comunicarlo por los altavoces. En el cartel los empresarios y el hermano de uno de ellos. Los toritos de Zalduendo impresentables para una plaza de primera. El Tato, veedor, no sabe ver toros para Málaga. El presidente, el éticamente incorrecto, Enrique Moya, debió rechazarlos todos, se que hubo rechazados, pero también sé que no se puede ser presidente siendo arte y parte de esto. Moya, dicho queda, y repetido cuantas veces sea necesario, no es idóneo para ocupar la presidencia de La Malagueta porque es Presidente del Colegio de Veterinarios. Se ve que la ética brilla por su ausencia no sólo en quienes aceptan cargos así, sino en quien los ofrece, que en este caso es un político del Partido Socialista, señor Marcos, Subdelegado del Gobierno. Caso igualmente falto de ética el nombramiento de Ana María Romero, como presidenta, porque es funcionaria de la Diputación, arte y parte, la Diputación es dueña de la plaza, y hay a las puertas otra incorrección ética pero habremos de esperar para confirmarla. Las mentes ayunas de ética, repito, las que aceptan como las que ofrecen, son cánceres de la conciencia que transforman al hombre en depredador irracional situándolo en un camino selvático y errático de lo humano. Todo se puede, todo vale. ¡Así nos luce el pelo!. Si a estos niveles ocurre esto, ¡que no ocurrirá en los que rigen los destinos de estado!
No tuvo el mejor lote pero Cayetano me ha decepcionado, me piden que lo espere, lo esperaré, pero hoy con los ¿novillos? que le han tocado en ¿suerte? debió haber echado el paso adelante y no lo echó, ¡que le hubiéramos visto algo! Pero ¡nada! Algo que tiene, y es importante que lo tenga porque es de torero caro, hoy no lo ha tenido, se llama empaque. No pudo ahormar al calamocheador tercero. No le cogió la distancia al mejorable sexto, que empezó con tornillazos y terminó metiendo la cara.
A Rivera Ordóñez le anotamos solo una buena tanda de muletazos por el pitón derecho en el que hizo segundo y otra templaza por naturales. La siguiente que dio por el izquierdo la dio de frente y resultó más deslucida. Mal con los palitroques quitándole discretamente el Lili el peligro de la tontería de querer imitar al Fandi parando los toros por la testuz. De aquí se llevó la única oreja, barata, de la tarde. Este tipo de orejas las piden los públicos con criterio de plaza de carros. Los de primera, después de ir a la escuela y haber aprobado la reválida, están más preparados para discutirle las ganas a los que creen que ir a una corrida de toros es como ir a la verbena a bailar con cualquiera. Y el presidente igual, sin criterio. Debió discutir más la concesión de esa oreja y, como tantas otras veces se hace, pasarse por el arco del triunfo esa otra tontería de que la primera oreja es del público. Con el quinto toro, que no terminaba de romper, Rivera se metió hasta que lo desengañó y lo terminó de poner peor.
Del otro empresario, Javier Conde, habría que decir que no fue su tarde, pero preocupa que vayan siendo ya muchas tardes las que no sean su tarde. Por eso habría que ir pensando en si no será el momento de darle la razón a aquellos que decíamos que a pesar de que Javier tenga por toreo otra tauromaquia que no es la comúnmente conocida, estudiada y enseñada en las aulas de La Tauromaquia, la suya no tiene la fuerza como para que si por un casual suena la flauta una tarde, borre el centenar de las que no sonó. No cabe duda que el lote fue el suyo. Con un primero que le sorprendía en cada arrancada, esa arrancada que tiene la casta de lo de Domecq y que los toreros medrosos dicen que es violencia y los aficionados decimos que es fiereza. Que por cierto no sirve para divertirse y si para emocionarse. ¡Ven otra cosa que se empeñan en cambiar del toreo, la emoción por la diversión! Pero el toro que descubrió a Javier y que por la noche no debió dejarlo dormir fue el cuarto. ¡Señores, un toro bravo, casi "na" del peluquín! Narrador de nombre y con el 150 en los costillares. El toro muy en Jandilla cumplió sobradamente en varas, lo que es hoy en día ese tercio que se nos hurta, galopó en banderillas y a la muleta fue con fijeza allí donde lo llamara el matador. Claro al arrastre fue ovacionado. Conde no le cortó nada que sin duda su publico hubiera pedido, porque lo pinchó con tanta insistencia que alguno en el tendido se preguntaba si lo hacía por inteligente, sabiéndose haber estado por debajo del de Zalduendo, o por haber tenido en su muñeca la gravedad del hueso. Sea como fuere ese toro cuarto debería replantear la tauromaquia de Conde, a muchos aficionados y sobre todo al torero mismo.

04 abril 2007

ENTRE SEVILLA Y MADRID, EL ABISMO

En la venta de Antequera
Ya no duermen las corridas...
Bajo el perfil abrileño
De la luna de Sevilla
... con sus celestes cuadrillas
ya no bajan los luceros
a ponerse entre las ramas
de los puñales enteros.
... solo viven los recuerdos
de las vísperas de la feria
cuando el miedo se encerraba
en la venta de Antequera.
(Canción popular)

ENTRE SEVILLA Y MADRID, EL ABISMO
Por Agustín Hervás

Son las dos ferias más esperadas del circuito taurino mundial y entre ellas el abismo.
Ya los toreros no quieren anunciarse. No quieren donde no los quieren. Quizás por eso las ausencias de las figuras en las Ventas. ¡Claro, las figuras! Aquellas que cumplían con su vergüenza torera y sabían que en Madrid había que estar. ¡Las figuras! ¿Dónde están las figuras?. Ya se sabe que están las que tienen que estar. De repente me acuerdo de Ponce, de Juli, de Rincón, Morante... los demás quieren ser, Castella, Talavante, Perera, Manzanares... y el resto, con perdón, aspirantes.
Los Choperitas han hecho una feria con los aspirantes a toreros y han rellenado los carteles con los demás. Los Choperitas, han hecho caja antes de empezar la feria y la Comunidad tan contenta. ¡Ojalá salten sorpresas todos los días! Podría decirse que los empresarios han dado a los carteles el subtítulo de "Los carteles de la oportunidad" y así parecen si bien se miran, porque en la mayor parte de ellos mas que buscar la impronta de la personalidad de cada torero, parece ser que se busca el que todos los días salte uno a la fama. En verdad las figuras que faltan no lo son tal. Al menos en el parecer de la afición seria. Verán: El Fandi no va porque no lo necesita, vive de las rentas en provincias con el medio toro. Lo cierto es que no anda muy fino el granadino y bien se diría que ha tocado techo. Poco más se puede esperar de este atleta. Una cosa, salir por la puerta grande de las Ventas, cosa de figuras, digo yo. A Padilla se le castiga por bocazas e irrespetuoso con el soberano. Finito que lleva sin pegar un palo al agua desde tiempo inmemorial no tiene motivación para sentirse figura en Madrid y con un poco de suerte se morirá sin pisar la arena venteña. Como vive del cuento – su cuento es atesorar un toreo armónico y artístico – no quiere contarlo en Madrid donde de hacerlo bien se lo comerían a besos, pues estoy convencido que el cordobés sería un torero de Madrid si él quisiera. Que Salvador Vega no esté en los carteles no es más que la inopia en la que vive este torero. Que Cayetano no vaya me parece bien, como bien me parece que no vaya José Tomás. Pero lo de Ubrique no tiene perdón. Se retira sin torear en la plaza más importante del mundo y no le entra por el cuerpo que no haya entrado para nada en esa afición. ¡Figuras que se dicen! Es evidente que aunque Ordoñez, Rivera es más Rivera porque de tener más sangre de aquel hubiera ido. Y lo de Manuel Díaz es como que salir de las plazas de carros donde ha estado toreando estos últimos años, no lo ve. ¡Figuras a mí!
No se entiende, deben ser estrategias empresariales y de apoderados, que Castella y Perera toreen juntos en Sevilla y en Madrid, dos tardes. Como si pretendieran hacer la pareja del siglo.
Pero tampoco se entiende que Serafín Marín tenga tres tardes y la pregunta es: ¿que ha hecho el catalán para merecer eso? Porque todos recordamos lo que hizo Fernando Cruz aunque luego en provincias no revalidara. Y no está bien tratado el chaval.
Como tantas leyes que se hacen y llevan su trampa, los Choperitas han presionado, lo harán, al abonado, para que se haga con las corridas de lo que llaman la feria del aniversario. ¡Y ya van dos aniversarios! ¡Es que tiene mejores carteles que San Isidro! ¿O no es buen cartel Garcigrande, El Juli, Castella y Talavante? ¿O el Pilar, Rincón, Morante y Jiménez? ¿Porqué San Isidro tiene que aguantar a Chaves, con más mérito, que Gallo y Capea, y a más repiten y repiten a los cuñados, si llegan.
¿Porque hay mejores carteles en la feria del aniversario? Digo yo que si se puede hacer una feria así, también la del Isidro, o cuanto menos como se confeccionó la del 2006. De todo un mes de corridas, que se dice pronto, me interesan los sueltos de ganaderías: Escolar, Yerbabuena, La Quinta y Cuadri. De toreros sueltos: Cruz, Chaves, y Valverde. Y de carteles, amen de los dos citados de la feria del aniversario: el 15 con Cuvillo, Morante, Talavante y Capea, que en verdad estropea el cartel. Rejones el 19, Cubero, Domecq, Ventura y Galán. El cartelazo del 24 de mayo, Alcurrucén, Rincón, Ponce, Cid. Interesantes los rejones del 25 y la corrida de Victorino, Esplá, Cid y Bolívar.
Tanto es el abismo entre Sevilla y Madrid que en proporción para mi gusto tiene mejores carteles. En Madrid, uno. En Sevilla le cuento cinco, más dos interesantes y sueltos importantes a tener en cuenta. Victorino, Pepín, Cid, Cortés. Zalduendo, Morante, Juli, Manzanares. Torrealta, Castella, Perera, Talavante. Cuvillo, Ubrique, Morante, Talavante. Torrestrella, Rincón, Ponce, Cortés. Pero Sevilla tiene también su espina. El cartel infumable del 22 de abril. Puerto de San Lorenzo, Vilches, Gallo, Capea.
El montaje de esta feria es caro y sea por propia voluntad de la empresa o por los dineros de la televisión los carteles han sido mejor confeccionados y algunos de ellos muy bien rematados. ¡Ah, a Sevilla si se apuntan las figuras! ¡Bueno ya saben que figuras!
A tenor de esto quiero reflexionar sobre lo que los últimos años viene sucediendo entre estas dos plazas. Cada una es cada una. En eso creo que todos estamos de acuerdo. Y sin embargo para el taurino ir a Sevilla hay que ir, e ir a Madrid, si no se va no pasa nada. Se habla con crédito de La Maestranza. Se dice que se sabe esperar y ver al torero y que allí el toro con ser importante tampoco pasa nada porque se lidien cabras aunque vayan en tipo. No pasa nada y todo el mundo tan contento con su Sevilla que para algo es una maravilla. Pero Madrid no, Las Ventas es una plaza inhóspita. No la quieren los taurinos y si pueden pasar de ella, pasan. Van los que tienen que ir y los que acuden, la prueba la tenemos en estos carteles, lo hacen porque están más pegados que un sello. ¡Figuras! ¡A mí la figuras! Decía Antonio Ordoñez cada vez que algún torerito nuevo le quería cortar la cabeza. ¡A mí! Y lo citaba en Madrid. Las figuras siempre fueron a Madrid aunque ya no lo necesitaran. Iban para seguir diciendo su toreo en la plaza más importante del mundo. Por eso con todos mis respetos a los demás, las figuras son: Esplá, Rincón, Ponce y Juli.

30 marzo 2007

LAS UVAS DE AGOSTO

Así de suave en el verbo. Así de certero en su gramática. Así de llano en el entendimiento, se mete en nuestro corazón, por su directo estilo, el amor por su tierra y el recuerdo en el tiempo de un pedazo de torero.
Dejen lo que estaban haciendo. Después lo seguirán si capaces son. Ahora disfruten leyendo.

LAS UVAS DE AGOSTO.-

Para mí queda que Agosto y Almería son la misma cosa: calor y humedad, mar y salitre, arena y galbana; frío para el vino, la cerveza y el gazpacho; calor pegajoso y húmedo en cuerpos y caletres, explosión de la algarabía y el colorido en la playa y en la feria, en los toros y en los bares, en cuerpos y almas.-
Almería y Agosto: calor y color, ardor y fervor, mucho sol y poca sombra, mucho abrirse y poco cerrarse, gazpacho y no berza, más juerga y toros que misas y trabajo.-
Siempre fue así y así continuará, siempre igual y siempre distinto.-
La Vida explota en la Almería agosteña: llegan los Toros y la Plaza se inunda de entusiasmo y expectación, de la amalgama de olores, colores y sabores que aportan los mantones y las flores, el sudor y el perfume, las humildes y proletarias meriendas de bocadillo de chorizo o pernil de gorrino blanco y las aristocráticas de cigalas de imponente trapío, del vino de la bota y de los finos, cavas y abocados, de los puros y cigarrillos.-
Almería y sus Toros.- Y sus toreros, que no es lo mismo, ya sean de nacimiento o adopción.-
Eran los años sesenta.- Durante toda esa década del pasado siglo, un torero sevillano se convertía en almeriense cuando llegaba a nuestra feria: mimado y admirado por público y aficionados, ídolo del añorado Ulpiano Díaz y de muchos otros, triunfador un año sí y el otro también, poco o no todo lo apreciado que debiera en su tierra natal y, sin embargo, primerísima figura en el resto del mundo; quizás, y sin quizás también, uno de los doce toreros que resumen el siglo.-
Sin ser lo primero y sí lo segundo, Niño Sabio le llamaban muchos, Mozart del toreo lo proclamó Carlos Abella; torero de la "mandanga" lo tildó Cañabate, ávido, sin duda, de paladear aún más profusamente la tauromaquia del hispalense.-
Ese torero sevillano era un prodigio de inteligencia y verdad taurinas; sus naturales eran siempre los más largos, templados y limpios, asía la muleta por el centro y con dos dedos, su capote era un portento de clase y de gracia, nadie igualó la elegancia de su verónica o la belleza y autenticidad de su chicuelina ni ejecutó tan a la perfección la suerte del volapié; ningún torero, que yo recuerde, nos dejaba con la sensación de que, a pesar de haber disfrutado ya de cuarenta o cincuenta de sus muletazos, ese matador era capaz aún de sacar más partido de la res lidiada.-
Eran años en que a la Plaza salía el utrero "regordío", sin la edad reglamentaria pero con mucha más movilidad que el toro actual, incluso cuando se utilizaba contra él la vieja puya de limoncillo.- Eran años en que una docena de toreros, al menos, despertaban el interés del aficionado, eran las añadas en que el encaste de Santa Coloma era el preferido de nuestro torero y de algunos más; toros terciados y cornicortos pero listos y repetidores como ellos solos, toros para ser toreados y no "paseados", toros bravos para auténticos toreros.-
Era la Feria taurina: como siempre pero distinta a la de hoy, más corta pero más intensa, menos "glamorosa" pero más auténtica, con más andanada llena y más palcos vacíos, con más pueblo y menos políticos y "aficionados" de clavel en la solapa y catavinos de plata, con toros de menos fachada pero de más contenido......... era otra Feria.-
En aquella década, nuestro torero trocaba siempre las orejas conseguidas -que fueron muchas- cuando recorría triunfalmente el ruedo, y las mudaba por algo tan nuestro como un imponente racimo de uvas orondas y negras, dulces y jugosas, que un partidario suyo de los tendidos de sol le hacía llegar invariablemente.-
Así, de esta guisa, el sevillano terminaba sus vueltas al ruedo: comiendo nuestras inigualables uvas, esas uvas que ya han desaparecido también de nuestra tierra.-
Era otra Feria, con otros toros y otros toreros... y con otras uvas.-
Paco Camino cambió orejas por uvas todas las tardes de triunfo, Paco Camino comió muchas uvas triunfales.- Nadie más.-
Almería, 27 de abril de 2006. -

JOSÉ GARCÍA SÁNCHEZ.-

23 marzo 2007

VICTORINOS EN UNA PORTATIL


VICTORINOS EN UNA PORTATIL
Por Agustín Hervás

Se ha presentado con mucho éxito de publico y de asistentes de reconocido prestigio, entre ellos Victorino Martín Hijo y Miguel Márquez, entre otros taurinos, la feria taurina de Coín, Málaga.
Francisco José Porras "Porritas", matador de toros de Fuengirola es el encargado desde hace tres años de darle forma a la feria de Coín que es un pueblo prospero del valle del Guadalhorce malagueño. Porritas ha rematado los carteles como si de un poderoso empresario se tratara, haciéndole sombra hasta al mismísimo Simón Casas en Málaga, pero su modestia le ha llevado a develar que si ha sido así lo es porque detrás de él hay un Ayuntamiento que apoya la fiesta de los toros y que lo demuestra proyectando para un futuro cercano la materialización de un plaza de toros de obra que funcionará como multiusos.
.- Esa y no otra es la verdad del éxito de haber conseguido estos carteles que las figuras han aceptado, debido a que hay un propósito de hacer una plaza de toros

En estos años la feria se viene dando en una plaza portátil a la que acuden las figuras sin ninguna reticencia.

CARTELES:
5 DE MAYO: el Ventorrillo y Juan Pedro Domecq para Pablo Hermoso de Mendoza, Espartaco y Cayetano.
6 DE MAYO: Por la mañana novillada sin picadores, novillos de la Plata para Adrián Abad, Jiménez Fortes y Antonio José Pavón Galán. Por la tarde toros de Victorino Martín para Pepín Líria, Luis Miguel Encabo y Luis Bolívar.
La presentación ha tenido lugar en una carpa acondicionada al efecto dentro del marco de SACABCOÍN 2007, campeonato puntuable para el de España de caballos de pura raza española (PRE)

SUEÑOS

¿pagaría usted por un sueño? De alguna manera todos aquellos que necesitamos soñar pagamos el sueño quizás con un valor que no cotiza en bolsa, sino en el alma.
Lean a Pepe García.




SUEÑOS.-

Aquel niño no conocía las dehesas salmantinas ni las vegas y marismas sureñas, aquel niño pertenecía a un Sur distinto, agreste, seco, desértico y mísero.- Su patria chica era conocida en el resto del país como la "tierra de las legañas", la tierra del esparto y la uva.- Tierra dura y pobreza dura en un país duro, embrutecido aún más, si cabe, por las secuelas de una incivil y reciente guerra.-
La pequeña y familiar tienda de ultramarinos, la albañilería o la carpintería, cuando no la pesca o la descarga de fardos en el muelle, parecían su mejor y probable futuro, un futuro pequeño para un pequeño en una realidad pequeña.-
Cuando tenia diez, doce o catorce años, no se sabe muy bien, tuvo la suerte y la desgracia de colarse en la Plaza de Toros un día de Agosto de l944.- Nunca había estado allí y ojalá nunca lo hubiese hecho.- Aquella tarde descubrió la magia, las luces y brillos de un arte desconocido para él.- Tres hombres toreros –Domingo Ortega, Manolete y Luis Miguel Dominguín- lo llenaron de asombro y envidia, le envenenaron la cabeza y el corazón con la maldita obsesión de ser como ellos, de hacer con el toro todo lo visto y lo por imaginar, de manejar aquellas telas para expresar con ellas sensaciones y sentimientos, su vitalidad entera.-
Desde aquel día todo cambió para aquel niño, sordo y ciego ya a cualquier advertencia, admonición, ruegos y hasta amenazas de su entorno familiar y escolar, poseído tan sólo por la deletérea idea de hacerse torero en una tierra sin toros y de escasos toreros.- Todos los obstáculos parecían estrellarse ante aquella voluntad de hombre en cuerpo de niño, todos los inconvenientes no eran sino pura fruslería para aquella ambición tan promisoria, todas las razones se desvanecían como humo ante tan empecatada y tozuda actitud del infantil soñador.- Por tanto, de mejor o peor gana, a trancas y barrancas, cedieron las presiones en contra y familia y amigos aceptaron como inevitable esta decisión de ser torero.-
Para ser torero, primero hay que hacerse torero, un proceso que tiene mucho de iniciático viaje, de recorrido por las amarguras de la vía ascética, de transitar los misterios de la vía mística y de salvar las peripecias de la vía picaresca, que no es otra cosa que una mística hacia abajo.-
Nada de ello le fue ahorrado al torerito de secano, que sólo aliento y buenos consejos podía recibir de la media docena de viejos toreros y aficionados que le apoyaban en su ciudad, por lo que viajó como pudo a las dehesas y a las marismas, aprendió a trompicones los rudimentos del toreo, solicitó oportunidades y puertas abiertas en esas ciudades donde se mueven los hilos del poder taurino, recibió algunas ayudas desinteresadas –muy pocas-, buenos consejos –muchos-, varias oportunidades en plazas importantes –escasísimas-, un sinfín de revolcones y un par de cornadas de pronóstico, toreó en bastantes pueblos un par de años, fue engañado las más de las veces por sus mentores, tratado con justicia en las menos de ellas, se prestó a alguna que otra maniobra poco limpia y, por si fuera poco, hasta quisieron comprar su cuerpo para gozarlo.-
Tras seis años de viaje, el cansancio, el desengaño y el dolor le hicieron poner punto final a su aventura, dudoso ya, además, de que sus facultades fuesen tampoco nada del otro mundo.-
Tras seis años de viaje, un hombre cansado, un juguete roto, era lo que quedaba de aquel chico.- No se sabe muy bien si su afición le hizo buscarse la vida en los aledaños del mundo taurino o si su camino le llevó a trabajar en cualquier otra cosa.- Lo que sí se sabe es que este hombre de hoy encierra al niño de ayer, a aquel niño que, una tarde cualquiera en una plaza cualquiera, se encontró con un torete y lo entendió a la perfección, lo toreó casi tal como había soñado, se embriagó con su propio arte y fue transportado a una realidad distinta.- Este hombre nunca lo olvida y, por ello, no puede evitar vivir, pensar y sentir en torero, ser torero.-Y sueña despierto.-
Almería, 23 de febrero de 2001.-

JOSE GARCIA SÁNCHEZ.-

P.D.- Con todo mi afecto y respeto a todos los toreros de Almería que no alcanzaron sus sueños.-

19 marzo 2007

JOSE TOMAS, UNA CAUSA DE ESTADO

JOSE TOMAS, UNA CAUSA DE ESTADO
Por Agustín Hervás

Todo parece indicar en los albores de la que ha nacido que estamos frente a una magnifica temporada. Mucha esperanza en las embestidas de los toros. Lo de la bravura no lo significo hasta que no se reforme la suerte de varas. Un plantel de toreros interesantísimo: Tomás, Morante, Castella, Talavante y Cayetano, como destacados, y unos empresarios motivados con la reaparición del de Galapagar, o por lo menos para hacer, con la baraja de esos toreros, unas ferias muy dignas.
Esto en contraposición a las agresiones que recibimos los aficionados a toros y la agresión misma contra la fiesta, desde la ministra Narbona, al Parlamento Europeo, pasando por Barcelona.
Es cierto, para qué negarlo, que se están constituyendo frentes comunes en contra de los agresores, o cuanto menos, para paliar sus diatribas. Los cirujanos taurinos, las escuelas taurinas, los veterinarios, los ganaderos, los mozos de espadas y puntilleros, etc. pero no es menos cierto que la temporada además de que adquiere otro color lúdico con la vuelta de José Tomás también con esta vuelta adquiere un inconmensurable valor de resistencia. El contrafuerte de la reaparición que apuntala la lucha contra las agresiones es, en mi opinión, poderosísimo.
Barcelona, que había perdido su encanto taurino por mor de la gestión Balañá, no escondiéndosele a nadie la influencia del sectarismo político nacionalista en esta familia, entra desde el punto y hora del anuncio de la reaparición en una turbulencia esperanzadora que alimenta el futuro taurino de esta región española y silencia, al menos baja los decibelios de las voces, que alanceaban los ánimos de los aficionados.
El análisis que habría pues que hacer dado el caso de la reaparición es el equiparable a un golpe político que se gesta dentro y fuera del territorio catalán para beneficiar a Barcelona y por extensión a Cataluña y que se extiende a toda la cosa taurina. El golpe, concebido con la consideración de rango de alto estado, podría haber sido apoyado por un gran numero de industriales con fuerte influencia social y dineraria que tendrían la representación en la familia Matilla, a quienes se les atribuye este golpe de mano, cuando en realidad son los ejecutores de los designios de la causa.
Es obvio el interés suscitado por la reaparición dentro y fuera de nuestras fronteras europeas al igual que lo es el interés por la reserva de entradas que se están solicitando desde diferentes lugares del mundo. Cosa que ha dado el equilibrado interés de la inversión empresarial.
Que de la reaparición de José Tomas se haya hecho causa de estado lo justifica el interés de la Casa Real, (Juan Carlos I Rey de España es el primer aficionado del estado español), por la reaparición, que podría colofonarse con la presencia de alguno de sus miembros, sino del propio Rey, en la plaza de toros de Barcelona el día de la anunciada reaparición.
Sin embargo lo anterior, hay que hacer notar la supina decepción que el presidente Zapatero ha sembrado entre los aficionados. Zapatero como Salomón está con unos y con los otros. Con los que amamos los toros y la fiesta y con los que quieren acabar con ellos y con la fiesta. Cuando en esta causa o se está con ella o contra ella.

09 marzo 2007

EN EL ARTE, COMO EN LA VIDA

"torear es el arte de conducir un toro a la muerte haciéndole recorrer el camino de la lidia, que no es otra cosa que el soporte técnico del toreo mismo, donde cada pase o lance es el qué y la lidia su porqué"
En este articulo José García, con toda razón, ejerce su derecho a criticar al critico y al aficionado. Examen de conciencia, dolor de los pecados... y proposito de la enmienda. Pasen y lean, lean...

EN EL ARTE, COMO EN LA VIDA.-



Alegres y reconfortados deben andar millones de españoles desde que los andrólogos han comprobado y contrastado la longitud y grosor del pene nacional, desbaratando y aliviando, respectivamente, las fantasías de unas y las angustias de otros, que pensaban que por debajo de los veinticinco centímetros de rigor se entraba en la minusvalía.- Los trece cincuenta y ocho de largo por los tres ochenta centímetros de grosor nos instalan en la realidad de las cosas, nos hacen descender a la tierra, que diría el Jefe del Ejecutivo y, además, nos colocan en privilegiada posición en el concierto internacional falocrático.- ¡Casi nadie al aparato, y nunca mejor dicho!.-
Aficionados y críticos taurinos hay que, por rigidez o intransigencia unos, por acomodaticios e interesados otros, por frívolos o venales aquéllos, desvalorizan o revalorizan a su antojo, y siempre desde el prejuicio, la obra o la labor de estos o aquellos toreros.- Así, para determinados exquisitos, toreros y toreros pasan ante sus narices y no aprecian más que la esporádica y refinada belleza de los apuntes, simples apuntes, de sus artistas predilectos; otros, con la grosería que les caracteriza, no valoran más que la cantidad de pases o lances, sin entrar en su porqué ni en su para qué, ni en el fondo ni en la forma.-
Estas dicotomías han llevado, a veces, a cometer injusticias con artistas de auténtica valía, a los que les cuesta mucho triunfar en determinados feudos por encasillarlos injustamente en este o en aquel lado del espectro.- Para corroborar lo que digo, hagan la prueba de examinar y remirar viejas fotografías de toreros tildados de valientes y descubrirán en más de una de ellas auténticos ramalazos de arte.- También sería bueno recordar que grandiosas figuras del toreo se consagraron con planteamientos técnicos heterodoxos, convirtiendo vicios en virtudes gracias a su inmensa personalidad.- El ejemplo más claro lo tenemos en Manolete.-
Ya he dicho en alguna ocasión que torear es el arte de conducir un toro a la muerte haciéndole recorrer el camino de la lidia, que no es otra cosa que el soporte técnico del toreo mismo, donde cada pase o lance es el qué y la lidia su porqué.-
Por tanto, lo importante es torear y no dar pases.- Si se torea, la obra es auténtica y digna de admiración.- Si, con naturalidad, se para, templa, manda y liga, se torea.- Así de simple.- Ahora bien, el torero, como creador de arte que es, tiene absoluta libertad para su expresión, y el crítico y el aficionado, por su parte, han de anhelar una absoluta capacidad de comprensión.- Por eso, con impecable lógica cartesiana decía Gregorio Corrochano que el mejor torero sería aquél que más toros entiende y que más suertes del toreo conoce.- Por eso también, con la misma lógica, decimos que el mejor aficionado –o critico, que tanto da- es aquél al que le caben más toreros en la cabeza.-
Parece sencillo pero no lo es, y no lo es porque, para entender el fondo de la cuestión, hemos de volver al principio y el principio es el toro.- Sin entender al toro no se puede calificar al torero.- Sin conocer al toro todo es muy difícil, tan difícil como esos matrimonios en que el ayuntamiento se hace imposible por desconocimiento del uno hacia el otro, donde la voluntad de un cónyuge, cual mosca cojonera, se empecina en imponer costumbres, hábitos, modos y maneras de hacer, sentir, decir o hasta de respirar a su no menos terco compañero de viaje.- Querer y no poder, porque para querer y poder, primero hay que saber y entender, y para entender hay que respetar la libertad.-
Libertad de hacer y libertad para expresar.- Si matamos la libertad, matamos el Arte y matamos la Vida.-
Almería, 16 de febrero de 2001.-
JOSÉ GARCÍA SÁNCHEZ.-

05 marzo 2007

EL MEDIQUIN

EL MEDIQUÍN.-
Le llamaban "el Mediquín" porque era tan grande en espíritu y sabiduría como diminuto de cuerpo; al Mediquín lo adoraban y querían pacientes y familiares por su inigualable "ojo clínico", aguda comprensión, disponibilidad, gracejo y simpatía.
Era tan pequeño como su Ciudad Real, auténtico "poblachón" manchego que lo vio nacer en los aledaños de la Gran Guerra: más aldea que ciudad, más entelequia que realidad, repleta de calles rectilíneas y casas bajas, con pavimentos de empedrado no apto para automóviles y sí para carruajes de tiro; esa Ciudad Real que hoy es urbana y a tiro de piedra de la metrópoli madrileña gracias al AVE, esa ciudad que albergó la casa y consulta de nuestro personaje a la espalda de la céntrica Plaza del Pilar y, mucho antes, en la calle Camarín.
Todos esos años y épocas pasaron mientras el Mediquín ejerció de galeno; eran los años que van desde la posguerra hasta principio de los noventa, toda una vida entregada a aliviar el sufrimiento ajeno.
El preclaro ejercicio de su profesión no tenía más secreto que una inteligencia fuera de lo común y una férrea voluntad que lo amarraba al estudio diario y a la actualización permanente de una ciencia que él lograba trocar en arte gracias a su entrega, intuición, dedicación y humanidad para con los enfermos.
Hijo fiel de su ciudad, fundada por el Rey Sabio, hizo suya esa sabiduría y la dejó patente en sus más de ochenta años de vida.
El Mediquín tenía una pasión: la fiesta de toros, delirio e ilusión que cultivó hasta su última hora, en la primicia del año noventa y siete. Por tanto, hablamos de un hombre apasionado, apasionado en su obligación y en su devoción; en sus devociones, pues se le iban fácilmente ojos y manos tras las mujeres hermosas.
El Mediquín era un gigante, un "ángel fieramente humano", una fuerza de la naturaleza contenida en tan menguada envergadura.
Y era también un gran aficionado taurino, cuyos ojos contemplaron todo el esplendor y decadencia de la tauromaquia del siglo XX. Ahí es nada transitar desde Joselito y Belmonte hasta José Tomás sin perder entusiasmo y ganando siempre en conocimiento, y eso a pesar de hallarse casi imposibilitado ya por la torpeza de sus extremidades y por una casi ceguera que lo mermó sobremanera, amén de la desazón que le producía conservar el cerebro vivo y el pene muerto.
No obstante, sus hijos fueron su mejor báculo y cayado para combatir las carencias de los años postrimeros.
Comprendió siempre que torear es mucho más que dar pases; por eso se mostró tolerante con cualquier espada que pusiese lo mejor de sí mismo en el empeño y alabó con exaltación las obras maestras, pero no contemporizaba con la desgana, mandanga o abulia de algunos coletudos; por eso le cupieron muchos toros y toreros en la cabeza y por eso acudió a la plaza con el mismo ardor y brío, tanto de neófito como de añejo.
También sabía que el toreo está hecho de técnica y de arte, de cosas axiomáticas e inaprensibles y sutiles, de lo evidente y lo misterial o recóndito; y aceptó y asumió, con una postura tan humilde como indagadora, las miserias y grandezas de nuestra Fiesta; en suma, aplicó a los toros la definición que de la Medicina hacía el arcaico Galeno, a la que bautizaba como "la ciencia de las cosas salubres, de las insalubres y de las que no son ni lo uno ni lo otro".- En otras palabras, ciencia de la vida
Tanta fue su afición que, aparte de formar parte del equipo médico de su plaza ciudadrealeña durante décadas y décadas, viajaba, incluso anciano, a Madrid o Sevilla, a Almería –patria de su esposa y familia política- o a cualquiera de los pueblos manchegos que, con sol y moscas, llenan sus plazas en el maratón agosteño.
Cada arte tiene los seguidores que se merece, y el Arte del Toreo produce y fabrica estos insignes y conspicuos prosélitos. Eso nos da idea de su grandeza y verdad.
Yo siempre me honraré de haber sido sobrino y discípulo -taurino y vital- del Mediquín, el que en vida fue don Eduardo Rodríguez Arévalo.
Almería, 2 de marzo de 2007.




José García Sánchez.

02 marzo 2007



DIARIO DE LA RESISTENCIA: La disputa de los coroneles.

DIARIO DE LA RESISTENCIA: La disputa de los coroneles.
Por Agustín Hervás

Ventea sobre la capital, el poniente se eleva sobre las arcadas de la plaza empujado por una temperatura que aún no encuentra la puerta de la primavera. No es tiempo. Los aires mueven las raíces de los arboles y la resistencia contempla atónita la disputa de los coroneles. Hay quienes dentro de la organización pretenden el mismo objetivo por distinto camino y lo que se disputa, no es el poder, sino lo que pueda quedarse en la avanzada. Miembros de la resistencia con mando en plaza deberían conciliar posturas, redefinir objetivos y programar una vía conjunta de actuación para que los infiltrados consigan tomar las riendas de la Unión Taurina de Abonados. Los coroneles discuten en una mesa que no es la adecuada para resolver los temas que conciernen a los abonados, que andan declaradamente en crisis. Aún así los oficiales oyen, pues habrá que dar directrices a los espías.
Se ha puesto de manifiesto a través del previo informe, que el presidente de los abonados, Mejías, se sometió a una moción de confianza en la que obtuvo la mayoría, aún así renunció y como nadie quiso serlo a la pregunta del secretario, continua su mandato. Los analistas resistentes dicen tener claro que esto es una maniobra política de continuidad en el cargo. Hubo otra segunda reunión en la que dijo dimitir pero no la presentó por escrito. Luego, en otra reunión, que se celebró con la nueva empresa, dijo que no iba a dimitir, que iba a seguir hasta el final de la legislatura.
Uno de los resistentes entiende que es un figurón. Que no puede explicarse de otra forma porqué se ha erigido él mismo en representante de la Unión en el Seminario de Equipos Gubernativos que se celebrará en Málaga.
El servicio de inteligencia a través de uno de sus espías más destacados ha informado a la resistencia de los entresijos de la organización del decimoséptimo Seminario de Equipos Gubernativos. La idea que la comenzó el ex presidente José Luis Fernández Torres – la resistencia se pone en pie para honrar a tan ilustre combatiente defenestrado del palco presidencial de la plaza de toros por un mediocre político, Luciano Alonso, que en lugar de atender al bien publico atendió a gustos taurinos particulares y a funcionarios celosos del trabajo de Fernández Torres – tuvo luego su continuidad a cargo de la administración andaluza que amplió los participantes a delegados gubernativos y más tarde a veterinarios.
La resistencia lamenta el veto que los políticos malagueños mantienen contra José Luis, pues nunca se le reconoció su labor y esfuerzo para con este seminario, ya que no ha sido invitado a las jornadas de las que fue padre. De igual modo el estado mayor queda sorprendido por la no inclusión en estas jornadas de ningún periodista malagueño.
Los informantes presentan una serie de testimonios por los que se justifica la inquina política a Fernández Torres. Les da caña, mucha caña, en una tertulia radiofónica. Y la no presencia periodística se justifica, en virtud de ese informe, por la poca credibilidad que manifiestan algunos profesionales.
Es la prensa debate de la resistencia en la noche ventosa malagueña. Se habla del toro indultado en Morón por el "gran Juli". Un novillo engordado y altamente sospechoso de barbería. De las hechuras de la corrida de Manolo González de Antequera. Una impresentable novillada. De la campaña en contra de los encierros, que promueve Moncholi y Juan Luis Penna, de Arganda, Cenicientos, San Sebastián de los Reyes, entre otros pueblos madrileños. De lo mal que se explican en la televisión publica andaluza cosas relativas a lo que sucede en los festejos (por qué lo de Partido de Resina es chato) y lo mucho jactanciosas que son las emisiones, a veces dejando a un lado la seriedad de lo que ocurre en el ruedo. Caso de los rejones de Atarfe. Que la prensa no habló del congreso de tauromaquia que hubo en Málaga. No hubo interés por aquello ni se consideró serio, o quizás no se contó con los periodistas malagueños.
Un veterano resistente curtido en mil guerrillas calificó las retransmisiones de Canal Sur como "farfollas" aportando además el dato que la televisión en las novilladas de promoción quiere a muchos familiares de los novilleros para entrevistarlos y hacer más popular la cosa aunque no sea ni educativa ni divulgativa, y dijo:
.- Cuando dan corridas de toros o las novilladas, Canal Sur entra en fase de telenovela venezolana.
La guerrilla destacada en Paracuellos del Jarama envía noticias preventivas del que llaman Gabacho.
(se aconseja prevención, prudencia y trato corto, está bien que los políticos franceses de derechas y de izquierdas lleven en sus programas electorales argumentos en defensa de la fiesta en Francia, pero ojo con este, que además de taurino fue político, que Puche se ande listo)
El cabo furrier provee de buen Ribera (entiéndase, no Fran), buen jamón y queso, además de exquisitas delicias del mar malagueño.
Se dio cuenta en la resistencia del recuerdo a Rafael Ortega en las Ventas y los seis berrendos de Cubero. De un mito del rejoneo portugués: José Samuel Lupi. De la movilidad del toro de los cincuenta y sesenta que aún no teniendo cara tenia tantos pies que asustaba, tanto o más a los toreros. De la sentencia en contra de la Diputación que nos va a obligar a los contribuyentes a resarcir por daños y prejuicios a los Hermanos Badía. De que Ana, la presidenta de Sevilla estará esta temporada como suplente. Que aún no se sabe si Ana la de Málaga se subirá al palco el Domingo de Resurrección.
Sobre este tema, otro de los destacados informantes, ha dicho a la resistencia que Enrique Romero, hermano de Ana María, se ha congratulado de su nombramiento como presidenta, porque insinúa tener "un par de cojones" para presidir. No obstante otro informante advierte de la posibilidad de entrar en un vicio de ética y consolidarlo, ya que según parece esto es un mal persistente en nuestra sociedad. Y se explica:
.- Ana María Romero, y no quiero que se entienda como un argumento machista, remitamonos a lo dicho en otro tiempo de Enrique Moya, sino como un argumento ético, podría ser incompatible en el cargo de presidenta por dos motivos: primero porque se dice y se comenta, parece ser que ella misma lo ha dicho, pero no aún no puedo confirmar la fuente, que piensa compatibilizar el palco con la función de periodista. Y en segundo lugar que siendo jefa de prensa de la propietaria de la plaza no parece ético que proceda a presidir la plaza cuando podría tomar o no decisiones que afectaran a sus amos.
Los miembros del estado mayor se encargarán de dar vigilancia al asunto en evitación de más desprestigio sobre la plaza y la fiesta.
Así mismo el estado mayor me ordena como oficial escribano de las actas que haga constar encarecidamente que la resistencia se siente muy orgullosa de amar la fiesta en su integridad, con todos sus tercios, incluso el de muerte, sin electrochoc en vez de puntilla y que se armará para combatir el gusano urdido por el poder para que la fiesta entre en decadencia. Por este motivo da la bienvenida a José Tomás porque su reaparición en Barcelona es significado de apoyo a los malos momentos por los que en aquel territorio español la fiesta pasa. Advirtiendo la consideración, que yo anoto, de que la vuelta de José Tomás debe ser para terminar de hacer lo que no quiso o no pudo durante su anterior etapa, que no es otra cosa que la de cambiar los designios del toreo.
Como final, la resistencia en pleno condena la decisión política del ministro del interior, Pérez Rubalcaba, de haberle dado la vidilla que le ha dado a un enemigo de la patria, mostrándose como un cobarde ante los acosos de las facciones enemigas y traicionando a España y, lo más importe, a las víctimas que dieron su vida por la libertad. Por lo que los resistentes mandamos preces de apoyo a todos los familiares de las víctimas de este inmundo asesino y en especial a los damnificados de los cuerpos de seguridad del estado policías locales, nacionales y Guardia Civil.
Firmado por La Resistencia, en Málaga, marzo del dos mil siete. Doy fe