01 septiembre 2005

ALEGACIONES AL BORRADOR DEL REGLAMENTO TAURINO DE ANDALUCIA

ALEGACIONES AL BORRADOR DEL REGLAMENTO TAURINO DE ANDALUCIA
José Manuel Pastor Vega

PRIMERA: Disposición final segunda.
Se indica que el artículo 42.3 que se inserta como anexo único entrará en vigor al año de publicación del Reglamento. Este artículo versa sobre los pesos de los caballos de picar. De la lectura del presente borrador se deduce que el artículo reseñado debe ser el 40.3 que trata del reconocimiento de los cuernos de las reses de lidia. Cuanto menos resulta extraño, y no se entiende la razón para ello, que dicho artículo tan importante para descubrir el fraude del afeitado, tarde un año en aplicarse.

SEGUNDA: clasificación de los espectáculos taurinos.
Artículo 3. h. En la parte seria del toreo cómico debiera permitirse la muerte de la res, como tradicionalmente se ha venido haciendo. No parece razonable ni bueno que a los niños se les oculte la realidad de lo que acontece a su alrededor. De lo contrario se está favoreciendo una educación carente de sentido que puede llevar a asumir conductas de rechazo asimilando culturas de otras latitudes que nos critican por nuestra "supuesta" barbarie.
TERCERA: el Presidente.
Artículo 18.2. De lo visto en el borrador, para las funciones a las que se relega al Presidente, no hace falta ni siquiera que sea aficionado. No debería considerarse excluyente para ser Presidente la condición de funcionario de Policía (adscrito a la Junta de Andalucía o al Cuerpo Nacional de Policía), ya que entre ellos los hay con experiencia y que vienen realizando su labor de forma satisfactoria.
Dado que los nombramientos de Presidentes en plazas de primera y segunda categoría los realiza el Delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía entre aficionados, parece razonable contar con la opinión de las asociaciones de aficionados y abonados más representativas ya que, en principio, deben ser los organismos más capacitados para asesorar a la Administración en este sentido. Para ello, dichas asociaciones podrían proponer su designación de entre una terna o ternas elegidas por ellas o cuanto menos colaborar con la Administración en su designación. Esta propuesta debería ser válida para todas las plazas. No parece congruente que un Presidente pueda ser recusado por cualquier interesado en el espectáculo, entre los que se encuentran los aficionados, y estos no puedan proponer a buenos e independientes aficionados para el cargo de Presidente. A los aficionados no se nos puede tener como simples convidados de piedra, debemos y queremos participar, siempre con la seriedad y responsabilidad de la que hemos hecho gala en las pocas ocasiones que nos lo han permitido.
Es opinión de la Unión Taurina de Abonados y Aficionados de España que los candidatos a Presidente deben ser aficionados con experiencia y conocimientos que deben incluir tanto el reglamento vigente como los profundos fundamentos de la lidia y el toreo. A estas dos condiciones deben incluirse el conocer perfectamente las características de la plaza de toros y las exigencias de su público. Además de estas condiciones técnicas hay otras características de índole personal que deben tenerse en cuenta a la hora de los nombramientos, como son, la capacidad para ejercer la autoridad y la flexibilidad a la hora de tomar decisiones.
Artículo 18.4. No queda establecido, y debiera hacerse, cuáles son los criterios de la autoridad competente a la hora de turnarse los Presidentes: ¿por sorteo? ¿por designación directa de la autoridad competente?¿de muto acuerdo entre ellos?...
Artículo 18.5. Las asociaciones de aficionados y abonados de Andalucía más representativas deberían colaborar y ser escuchadas así como las Asociaciones de Profesionales Taurinos, en todo lo referente a la formación de los equipos presidenciales.
En el futuro se podrán estudiar los métodos convenientes para comprobar las condiciones técnicas y personales en forma de exámenes u otras pruebas de aptitud. En cualquier caso las pruebas de aptitud, al no ser perfectas, deben estar complementadas con cursos de formación. Conviene considerar que la responsabilidad de la presidencia de plazas de toros, cargada encima con pruebas de aptitud, no debe resultar gravosa en ningún caso para las personas que la ejerzan y se debería estudiar la posibilidad de remuneración al igual que ocurre con los veterinarios y asesores taurinos.
CUARTA: abstención y recusación del Presidente.
Artículo 20. Entre las causas de recusación de un Presidente, aparte de las circunstancias establecidas en el punto 1, debería contemplarse la dejación de sus funciones, el incumplimiento sistemático del reglamento, así como la falta de criterio en la concesión de trofeos y en la aprobación de las reses. Además, para poder ejercer el derecho a la recusación es necesario que los aficionados sepan con suficiente antelación a quien le ha correspondido la presidencia.
QUINTA: asesores del Presidente.
Artículo 21. 3. De igual modo a lo alegado en el artículo 18.2. para la designación de asesor o asesores técnicos en materia artístico-taurina, entre aficionado de notoria y reconocida competencia, debería contarse con la opinión de las asociaciones de aficionados y abonados más representativas. En los casos de que la Presidencia no tenga la suficiente experiencia, debería, en toda circunstancia, dejarse aconsejar por los asesores veterinario y artístico.
SEXTA: funciones del Delegado de la Autoridad.
Artículo 23. e. Se deduce de la lectura de este apartado, la posibilidad de duplicidad de funciones entre el Presidente y el delegado de la Autoridad en lo relativo al levantamiento de actas de denuncia o de constatación de hechos. Puede inferirse de ello una actuación fiscalizadora del Delegado sobre el Presidente, que creemos debe actuar como un colaborador de este último. Esta disfunción puede acarrear conflictos competenciales que en nada benefician a la Fiesta. Si el Presidente "no gusta" a la autoridad, léase al Delegado del gobierno de turno, pues es fácil quitarlo del palco.
SEPTIMA: edad de las reses.
Artículo 28. Hubiera quedado clarificado mejor los límites máximos de edad, de forma que las reses pasasen a una categoría de espectáculo superior no en el mes que cumplen la edad sino en período más avanzado, evitando así cualquier fraude. Debe concederse un margen de cuatro meses en la limitación de edad mínima que, en virtud de las zonas donde tienen lugar los alumbramientos, debería establecerse en cuatro años y ocho meses.
OCTAVA: peso de las reses y otras características.
Artículo 29.1. No debiera contemplarse "categoría y tradición de la plaza" términos totalmente subjetivos, de variada apreciación por la Autoridad y veterinarios, así como el resto de estamentos implicados en la Fiesta.
NOVENA: embarque y transporte de las reses.
Artículo 32.1. Tras realizar el embarque deberían precintarse los cajones en presencia, si lo hubiera, de un agente de la autoridad. En todo caso, debiera hacerse obligatoria la presencia de agentes de la autoridad en el momento del embarque, o por lo menos, en las operaciones relativas a plazas de primera categoría.
Artículo 32.4. Aunque parece adecuado que las reses deban estar en la plaza con una antelación mínima de 48 horas a las señalada para el comienzo del festejo, debería tenerse en cuenta la capacidad de los corrales de cada plaza, ya que durante las ferias taurinas en plazas con escaso número de corrales se imposibilitaría o dificultaría el cumplimiento de dicho periodo.
DECIMA: desembarque, pesaje y estancia de las reses en la plaza.
Artículo 33.4. Debería concretarse en qué consiste el "auxilio" que el empresario ha de prestar al ganadero para la custodia de las reses desde su desembarque hasta el mismo inicio del espectáculo.
DECIMO PRIMERA: del señalamiento de las reses en las ganaderías.
Artículo 34.1. No parece adecuado que los presidentes acudan a las fincas ganaderas a instancia del empresario para el señalamiento de las reses. Estimo que no es competencia del Presidente descartar las reses en el campo, ya que es el empresario quien presenta la corrida, siendo el único responsable de la presentación de toros no aptos para la lidia y del trasiego de reses.



DECIMO SEGUNDA: reconocimientos previos.
Desaparición del concepto de trapío, aduciéndose su carácter subjetivo. Indudablemente lo es, siempre que no exista una definición que atienda a las características morfológicas de las reses, pudiendo establecerse unos parámetros mínimos para que un toro tenga trapío: infunda respeto (conjunción entre belleza y armonía estructural y precaución ante su presencia). ¿Para qué quedan los veterinarios? Los toros no se taparan por delante, sino por detrás ya que queda como único criterio de presentación el peso de las reses.
Se podrán admitir toros bizcos, cornigachos, abrochados, afeitados "bajo la responsabilidad del ganadero"???
Artículo 35.4. Parecería razonable que los sobreros pertenecieran a la misma ganadería de las reses que sustituyen.
DECIMO TERCERA: procedimiento y objeto del reconocimiento.
Artículo 37.3. Debiera contemplarse con carácter vinculante el informe veterinario unánime en el que se estime que las defensas de la res presenten síntomas de una posible manipulación. No parece lógico que así no sea cuando en el art.37.1 se establece que "el reconocimiento de las reses versará sobre la identificación, sanidad, edad, peso en su caso, defensas y utilidad para la lidia…". Además el artículo 30.1 establece que "los cuernos de las reses de lidia en corridas de toros y novilladas picadas estarán siempre íntegros". También en el artículo 25, en el que se establecen las funciones de los veterinarios de servicio, entre otras se asigna como función el "reconocimiento de la "aptitud de las reses" para la lidia, y entiendo que la integridad de sus astas es motivo fundamental para que una res sea apta para su lidia. Los Presidentes no tienen porque ser expertos en veterinaria, lo lógico es que los veterinarios emitan informes vinculantes y los presidentes los respeten. Para ello se hace necesario que los veterinarios estén especializados en el toro de lidia.
DECIMO CUARTA: reses rechazadas.
Artículo 39.1. Considero este artículo regresivo pues constituye un artículo que permite el fraude.
En el caso de que el ganadero o su representante exigieran bajo su responsabilidad lidiar una res que fuese rechazada en los reconocimientos por estimar los veterinarios que sus defensas presentan síntomas de una posible manipulación, debería hacerse pública tal decisión.
Artículo 39.2. Debiera contemplarse que las reses rechazadas no podrán ser lidiadas en plazas de igual o superior categoría dentro de la Comunidad Autónoma Andaluza.
DECIMO QUINTA: reconocimientos post mortem
Artículo 40.1. Los reconocimientos post mortem deberían hacerse a todas las reses que por su anormal comportamiento durante la lidia sean sospechosas de enfermedad, manipulación o defecto físico. Situaciones que debe conocer la Autoridad y también los ganaderos, como es el caso de enfermedad de la res que pudiera afectar al resto de su ganado. También ha detenerse en cuenta todo ello a la hora de autorizar el consumo de carne procedente de dichas reses.
Artículo 40.3. El reconocimiento de los cuernos de las reses lidiadas bajo la responsabilidad del ganadero debería siempre hacerse tanto macroscópica como microscópicamente, no únicamente en los casos en el que el examen externo encuentre sospecha de manipulación de los cuernos examinados.
DECIMO SEXTA: caballos de picar.
Artículo 42.2. Debería implantarse el caballo español o de raza hispano-árabe como el más idóneo para la suerte de varas.
DECIMO SEPTIMA: cuadrillas, director y orden de lidia.
Artículo 52.5. El no cumplimiento de sus obligaciones por parte del espada director de lidia, debe ser motivo de advertencia por parte del Presidente y de sanción por infracción leve si la desoyera.
DECIMO OCTAVA: salida de la res.
Artículo 53. 2. Para correr la res y pararla por parte de los banderilleros sería recomendable hacerlo con el capote a una mano.
Artículo 53.3. Debe quedar prohibido sacar el capote por el lateral de la tronera del burladero para que la res remate en él. En los casos en que el toro vaya a derrotar en el burladero o en la barrera, para evitar que la res se lastime, se procurará echar el capote por encima de las tablas o del burladero.
DECIMO NOVENA: de la Suerte de Varas.
Artículo 54.1. El picador al que le corresponda intervenir, se situará en la parte más alejada de los chiqueros, situándose el otro picador en la parte del ruedo opuesta al primero. El primer puyazo debe darse a contraquerencia. Para los toros mansos vale cualquier terreno. En el caso de toros mansos no debe ser necesario que la res sea picada por el picador de turno. El toro debe ser picado por el picador que se encuentre más cerca, ahorrándose tiempo y capotazos.
Artículo 54.2. No se entiende porqué la res deberá ser puesta en suerte por el matador. Debe ser criterio del propio espada.
Artículo 54.3. Deben evitarse los puyazos traseros y los caídos en la paletilla, que de no rectificarse, debieran ser sancionados.
Artículo 54.5. Debe mantenerse el uso de las banderillas negras o de castigo, para aquellas reses que por su mansedumbre resultara imposible picarlas.
Artículo 54.6. Cuanto menos en plazas de primera categoría las reses deberían tomar al menos dos puyazos. Si por motivo derivado de manifiesta falta de fuerzas de la res, tras recibir un primer puyazo bien colocado y medido por parte del picador y a petición del matador, el Presidente podrá ordenar el cambio de tercio. De esta forma se obliga a medir el castigo en el primer puyazo evitando la institucionalización del monopuyazo atroz que se ha hecho casi irreversible en la actualidad, y ha convertido a la suerte de varas en una infame sangría que carga de razones a los detractores de la Fiesta. La suerte de varas resulta crucial para hacer ver el juego (bravura o mansedumbre) de una res, y con un único puyazo resulta imposible saber si un toro es bravo.
No se hace mención de la configuración de las aristas cortantes de las puyas de efecto muy traumático. Nada se dice del grosor y longitud hasta la cruceta.
VIGESIMA: saludo y suerte suprema.
Artículo 57.4. Debería contemplarse el texto "deberán ser sancionados" y no "podrán", como queda redactado.
VIGESIMO PRIMERA: los avisos.
Artículo 58.1. Los tiempos para los avisos deberían quedar como se establece en el Reglamento de 1996. De lo contrario se corre el riesgo de sufrir faenas interminables, que pueden llegar hasta los veintisiete minutos.. Sin embargo, en las ceremonias de alternativas y confirmaciones, debería aplicarse el tiempo desde el comienzo de la faena, coincidente con la toma de contacto de la res con la muleta del matador. Esta posibilidad podría ser válida para la generalidad.
VIGESIMO SEGUNDA: los premios y trofeos.
Artículo 59.1. Los picadores también pueden saludar desde su montura cuando se retiren hacia el patio de caballos. Una buena labor en el primer tercio también debe ser merecedora de reconocimiento por parte de los espectadores al igual que ocurre con los banderilleros.
Artículo 59.2. En los casos en que habiendo petición suficiente pero no mayoritaria, el Presidente podría otorgar la primera oreja valorando la estocada realizada al primer intento: colocación y ejecución de la suerte. En la concesión de la segunda oreja debe valorarse la colocación de la espada y la ejecución de la suerte en el primer intento. En la labor de muleta debería primarse el toreo al natural, no pudiendo otorgarse el trofeo si el diestro ni siquiera intentase el toreo fundamental. En el toreo de capa debiera considerarse tanto el de salida en el primer tercio como el realizado en quites.
En este mismo artículo y bajo el epígrafe de "que la costumbre inveterada de la plaza tenga impuestos mayores requisitos", se alude a la plaza de la Real Maestranza de Sevilla en la que para salir por la puerta grande es necesario cortar tres orejas. El Reglamento debiera equiparar a todas las plazas de primera categoría de la Comunidad Autónoma también en sus exigencias para la salida a hombros; de lo contrario se establecen subcategorías entre los cosos de primera. Porque, aparte del peso mínimo de las reses a lidiar, ¿qué diferencias existen en el Reglamento entre plazas de primera y segunda categoría?
Artículo 59.3. En la vuelta al ruedo de la res debe tenerse en cuenta su pelea en varas, no debiendo otorgarse cuando solamente ha entrado una vez al caballo. Con independencia de la petición del público, (que por la experiencia actual o desconoce tal circunstancia o en ese momento se mezclan las peticiones de trofeos para el torero con la del premio de la vuelta al ruedo), el Presidente oído su asesor veterinario y artístico podría conceder la vuelta al ruedo de la res. Es lamentable que no se premie a toros bravos y encastados comos antaño se hacía, habiendo proliferado el indulto injustificado sin interés para el enriquecimiento genético de las ganaderías, atendiendo a razones de supuesta "humanización de la Fiesta", para acallar a sus detractores.
VIGESIMO TERCERA: el indulto.
Artículo 60.1. La concesión del indulto debe hacerse de modo muy riguroso. No debe ser indultada una res que no haya tomado al menos dos puyazos (idealmente tres). Juzgar a un toro en el ruedo con un solo puyazo cuando en el campo muchas veces comienza a dar muestras de mansedumbre a partir de la quinta vez que entra en el caballo resulta un auténtico despropósito. Para otorgar el indulto deberían tenerse en cuenta una serie de criterios fundamentales: presencia del toro, y comportamiento en todas las fases de la lidia, no solo en la muleta. Valorar, como se hace en la actualidad, la bravura de un toro por ir de menos a más, disculpando un mal juego en el caballo siempre que haya calidad en la muleta a la larga resulta pernicioso y negativo. La bravura en el caballo sigue siendo un concepto principal a la hora de calibrar a un toro, concepto que debe ir unido a la calidad ante los engaños. Estimo que este concepto bipolar de la bravura es el más completo.
El indulto, bajo la premisa de conseguir sementales y preservar la raza de lidia en su máxima pureza resulta polémico. El indulto de un toro no es suficiente para que éste pase a ser semental. Por mucho que el toro indultado lo haya sido con todo merecimiento y haya demostrado bravura excepcional en todas las fases de la lidia, no hay garantía de que luego la transmita a su descendencia.
Indultar a toros que no lo merecen, conlleva a acrecentar el sufrimiento de la res especialmente cuando esta ya ha pasado el estrés de la lidia. Sería lamentable que una proliferación excesiva de indultos supusiera lentas agonías (o muerte) de reses en corrales o en traslados a las fincas, para luego no poder padrear, agotando una solitaria existencia, o corriendo el riesgo de sufrir "suicidio" en el campo. Tal hecho deplorable y rechazable, también cargaría de razones a los que están en contra de la Fiesta.
VIGESIMO CUARTA: suspensión del espectáculo.
Artículo 63. Para decir la suspensión del espectáculo debería considerarse la opinión de los representantes de los aficionados contemplados en el artículo 70.10.
VIGESIMO QUINTA: derechos de los espectadores:
Artículo 70. 6. Dado que el presente borrador en su artículo 41.2 se establece que el sorteo de las reses no se realizará nunca después de las 12. 30 horas, debe estipularse esta hora como la obligada para anunciar la suspensión del espectáculo, en los casos de modificación de éste en sus aspectos sustanciales: sustitución de alguno o algunos espadas o rejoneadores anunciados o se sustituya la ganadería o la mitad de las reses anunciadas por las de otra u otras distintas (artículo 70.4).
Artículo 70.12. Los espectadores no sólo tienen derecho a conocer los resultados de los reconocimientos previos, sino a los informes veterinarios de los reconocimientos, actas circunstanciadas de reconocimientos de reses lidiadas y actas de reconocimientos post mortem. Las sentencias a favor de la Unión Taurina de Abonados de Málaga así lo reconocen (Sentencia del Juzgado nº4 de lo contencioso-administrativo de Málaga de 24 de enero de 2001;sentencia de la sala en Málaga del Tribunal Superior de Justicia dictada el 10 de mayo de 2005) A la vista de la sentencia del Tribunal Superior de Justicia, la Secretaria General Técnica de la Junta de Andalucía en Resolución de 13 de julio de 2005, firmada por el Director General de Espectáculos Público y Juego, estimó el recurso interpuesto por la Unión Taurina de Abonados de Málaga, contra la resolución del Delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía recaída en expediente de acceso a documentos que constan en archivo administrativo, revocando la resolución recurrida y autorizando el acceso a las actas de reconocimiento de las reses, tanto de los reconocimientos previos como de los posteriores a la lidia. Por supuesto, nunca obligados a recibir a un extracto de los mismos.
VIGESIMO SEXTA: obligaciones y prohibiciones.
Artículo 71.4. La protesta del público, manifestada dentro de unos límites, cuando viene provocada por algún hecho indebido en el ruedo, no debería considerarse como perturbación grave del desarrollo del espectáculo ni como alteración del orden público.
VIGESIMO SEPTIMA: expedición de entradas o localidades y abonos.
Artículo 73.1. Debería establecerse la cuantía de recargo para el porcentaje de entradas que pueden venderse con sobreprecio. Debería reservase un porcentaje de entradas sin sobrecargo para su venta el mismo día de la celebración del espectáculo.
Artículo 73.2. Este mismo porcentaje de taquillas o expendedurías debería establecerse para los casos de devoluciones del importe de las entradas.
Artículo 73.4. Debería establecerse un número máximo de festejos en los carteles no cerrados en el abono.
Debe establecerse un período de renovación de los abonos para cada temporada.
Artículo 73. 5. En el texto de este artículo la frase "localidades separadas" debería cambiarse por "entradas o localidades individualizadas".
Artículo 73.6. El registro de los datos personales de los abonados, debe contar con todas las garantías y requisitos legales que establece la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal.
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José Manuel Pastor Vega es aficionado perteneciente a la Unión Taurina de Abonados de Málaga así como a otros colectivos para la dignificación de la fiesta brava.
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31 agosto 2005

LOS TOROS DE PACO RODRIGUEZ

Paco Rodriguez es un artista que atiende la llamada de la naturaleza. Paseando oye su voz y en forma de tropiezo ve las figuras que les muestro de entre las más de 500 que ya posee. Ve lo que nadie puede ver y además no están manipuladas. Las piedras le hablan y se muestran tal y como son. La piedra, ella misma es la que le sugiere la figura que representa y Paco Rodriguez sólo se ocupa de ponerle peana, cuernos y divisas. No solo las piedras le hablan de toros sino que también le sugieren otras formas. Las figuras se pueden visitar en la exposición permanente que tiene en un pueblecito de Málaga, cerca de Marbella, llamado Ojén. Si quieren visitarlo pueden hacerlo contactando con el telefono: 659340485.






UN ILUSTRE FARINATO

UN ILUSTRE "FARINATO".-
Homenaje a Alfonso Navalón
Por José García Sánchez

El farinato es un apreciado embutido salmantino -y más concretamente de Ciudad Rodrigo-, compuesto –creo- por una sabia mezcla de pimentón extremeño, pan o harina y grasa de cerdo.- El farinato encuentra su expresión más excelsa cuando, una vez frito, se mezcla con un par de huevos preparados de igual guisa.-
Plato tan honrado y sabroso como contundente -sabio y tonificador, humilde por su coste y elaboración pero riquísimo y aristocrático por sus goces y bondades-, encuentra su mejor maridaje y ayuntamiento con una buena hogaza del castellano pan candeal y un recio tinto de la misma tierra.-
El farinato es compendio de las virtudes de un pueblo culto, obligado a estrecharse el cinturón y a hacer virtud de la necesidad sin renunciar por ello al placer egregio de recompensar a estómago y paladar.-
El farinato es rojo, fuerte, veraz, contundente y apasionado.-
Y rojo –pero rojo de verdad-, fuerte, veraz, contundente y apasionado era Don Alfonso Navalón Grande.-
Grande.- Demasiado grande para el cretinismo imperante, demasiado fuerte, contundente y desgarrado para el ambiente grisáceo y lleno de medianías que nos rodea; exageradamente honesto –hasta para equivocarse- como para no contrastar con la constelación de golfos, ganapanes y lameculos que pululan por el taurino planeta.-
Y es que, para quienes lo ignoren, Don Alfonso Navalón Grande era el crítico taurino más deslenguado, montaraz y versado que tuvo la segunda mitad del pasado siglo, un fustigador incansable de la mediocridad, estafa y pillaje que supone la degradación y desnaturalización de la Fiesta, un aparente ogro que escondía el alma de un romántico y bohemio soñador, obsesionado sólo por la grandeza y autenticidad del toro; un empecatado y empecinado luchador que repartía golpes y mandobles a diestro y siniestro contra la caterva de pícaros y bribones que empañan la gloria y esplendor del toreo.-
A los oriundos de Ciudad Rodrigo –no sé si con cierta sorna- se les conoce también como "farinatos", y Navalón –onubense accidental y salmantino hasta la médula- se encontraba muy ligado a la vieja Miróbriga y a la cercana Fuentes de Oñoro, ya en la raya de Portugal.-
Odiado, temido y admirado a un tiempo, embozalado y hecho desaparecer -hace más de veinte años- de la prensa diaria por sus enemigos, nada ni nadie consiguió destruir el aguijón de su pluma viva e hiriente, activa hasta el último día, ese 27 de agosto víspera de la cogida mortal de Manolete por un toro -según cuentan- afeitado por dos veces.-
Ningún crítico o escritor tan leído por sus enemigos -a hurtadillas y de vergonzante forma- como esta gran "mosca cojonera"; nadie gozó de más predicamento y audiencia que este periodista sin periódico; nunca se admiró más la deletérea mezcla de osadía, discernimiento y calidad literaria; jamás se acopió tanto talento sin talante -¡qué temeridad y desfachatez en estos tiempos!-; nada más indigesto y revulsivo para marrulleros y tunantes que este ilustre "farinato" fuertemente especiado.-
Luchó siempre por el toro íntegro y encastado, fustigó el "sobre" de sus compañeros corruptos y corruptores, atacó el destoreo y la vulgaridad, defendió la honradez y la verdad, abogó por los desprotegidos y agraviados, zahirió y alanceó sin piedad a empresarios prepotentes, toreritos engreídos, periodistas venales, aficionados cursis y afectados, políticos vacuos y hambrientos de foto....... y murió tan desnudo como vivió, ligero de equipaje y sin prebendas ni honores.-
Es más, aun muerto, ha sido objeto del silencio avergonzado de muchos enemigos y de la simulada e hipócrita alabanza ambivalente de otros.-
Todo un ejemplo para seguir.... o para evitar, vaya usted a saber lo honrado o necio y golfo que sea el personal.-
Don Alfonso Navalón Grande.- Demasiado grande para un mundo tan pequeño.-

José García Sánchez es articulista,
conferenciante y ex presidente de la
plaza de toros de Almería.

28 agosto 2005

ORACION POR UN ALMA BUENA

ORACION POR UN ALMA BUENA
En la muerte de Alfonso Navalón.
Por Agustin Hervás

Padre nuestro Alfonso Navalón que estas en los cielos a pesar de los fachas de este país, santificado sea tu nombre por el miedo que transmitió a quien pudiera dolerle cuando a sus oídos llegó. Venga a nosotros tu obra porque de ella aprenderán las ceporras y adornadas cabezas en las que no entra el toreo. Hágase tu certera voluntad aquí en la tierra; porque el arte que significaste y defendiste con vehemencia volvería a su sitio que fue siempre el de parar, templar y mandar; como en el cielo donde seguro convencerás a Dios con el que yo sé que te llevabas en la intimidad para que este valle de lágrimas sea socialmente más justo. Gracias por el pan nuestro de cada día que recibimos de tu obra llena en lo taurino de verdad y picante como los toros bravos; y en lo literario llena de adornada cultura, verbo ágil y redacción exacta, como alarde y elevación de la lengua española que tan bien dominaste. Perdona las deudas con la tauromaquia a los que nunca supieron aceptar que la verdad duele y que la esencia de ser torero pasa por la faja, la entrepierna y la magia de un buen natural. Perdónanos así como nosotros perdamos a nuestros deudores que son los malos empresarios, los ganaderos ganaduros y los toreros milongos. No nos dejes caer en la tentación del afeitado, del alivio y del destoreo, mas líbranos del mal de encontrarnos con un toro bravo que nos descubra. Amen.


Yo sé porque te conocí a mi lado trabajando, que en realidad era lo que te gustaba aunque tu presumieras de que no por aquello de parecerte a los señoritos y amos que criticabas, que tenias un alma buena, cuando los demás sólo decían que veían tus tripas negras. Yo sé porque a tu lado me emborraché que tus noches de bohemia no fueron más que protestas contra el tiempo que te tocó vivir imbuido de la esencia de un tal marqués de Bradomín y sé porque miré tus acuosos ojos y leí tus labios de pana que tu cercenero látigo no era más que una agria respuesta al fin de los días que machacases entre la luz de la gloria cuando en vilo tenías a la torería, la tranquilidad del Berrocal donde siempre te encontrabas contigo mismo y el añorado recuerdo de las cosas que siempre quisimos que fueran y nunca llegaron a ser.

Una noche soñé que me encerraba contigo en el paraíso declamado de tu finca y que escribía orgulloso tu dictado de la vida a la que ahora le has dado “un sereno adiós”. Ahora que no te alcancé, envidio a tus más próximos porque a mi no me dio tiempo a disfrutar “del vino y del amigo” como sí lo han hecho ellos. Sé que llegué tarde a ti y aún así me quede con lo mejor de tu alma, lugar donde muy pocos pudieron entrar.

Soñé que soñaba lo que ya no puedo soñar al irte de soslayo y sin avisar, paladín de tauros, corregidor de toreadores, sibarita de yantares, degustador de caldos, conocedor del arte que Castilla da. Y para final, amante de tus amantes, déjame el honor de ponerte en los ojos las monedas que el barquero cobrará.

23 agosto 2005

POR DIGNIDAD

POR DIGNIDAD
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Tribuna de Salamanca

La empresa de Málaga que esta feria había confeccionado unos desiguales carteles, lejos, muy lejos de los mejor rematados de la pasada, ha tenido mucha suerte con los llenos a pesar de que todos sabemos que esta empresa, que regenta “El Marqués de Fuengirola” o sea Martín Lorca y su yernísimo José Carlos Escribano, carece de manga ancha calificativo que yo no he acuñado sino que lo ha hecho el presidente de la Diputación, dueña de la plaza, Señor Pendón.
Los toreros, todos los toreros andan quejándose de que en este mundo de los toros, del que viven, no se les tiene respeto, cosa que en realidad se vuelve contra ellos cuando ellos son, en ocasiones, los primeros en no respetar ni al toro, ni al sufrido aficionado. Lo sucedido en Málaga en esta feria tiene esa doble lectura y por dignidad, la misma que Ponce, Cid y Perera, esgrimieron para irse de La Malagueta el día 17, yo debo explicar tal y como a mi me han llegado las noticias una de las controversias más indignas que haya vivido esta plaza en más de 160 años de existencia.
El día 16 en el cartel se anunciaban toros de Daniel Ruiz para Rivera Ordoñez, Morante y El Juli. La autoridad a cuya cabeza estaba un muy respetado, ecuánime y considerado funcionario del cuerpo de la policía autonómica andaluza Santiago Dueñas y la extraordinaria aficionada y mejor veterinaria Carmen Añón, rechazaron los toros de Daniel Ruiz; ganadería que imponía el Juli y que ha sido el origen del conflicto entre los Choperitas, Ponce y Juli en Albacete y que ha deparado en el resultado conocido de la no inclusión en esta feria y las de Valladolid y Salamanca del torero de Chiva. El rechazo de los toros vino determinado por falta de sustancias corneas, cojeras y diferentes heridas en los animales. La empresa presentó una corrida de Parladé que cuando vieron las cuadrillas las espabiladeras de los bichos no la quisieron y ya in extremis, justificando el no presentar más toros en ese día por el asunto de la Lengua Azul, el empresario dio la opción de la corrida de Parladé que se iba a lidiar el 17 por Ponce, El Cid y Pera. La autoridad aceptó haciéndole firmar al empresario un documento echándose toda la responsabilidad de la decisión. Los toreros también aceptaron llegándose al consenso sobre todo porque la televisión autonómica televisaba el festejo y políticos de altas instancias presionaron para que el festejo no se suspendiera. El error de los empresarios fue no avisar a la terna que encabezaba Ponce de que la corrida contratada por ellos se la quitaba para lidiarla el día de antes.
En realidad lo que el inexperto empresario hizo fue trasladar el problema para el siguiente día y confirmar que los taurinos se meriendan entre ellos cual si caníbales fueran aludiendo a aquello de la dignidad. Es lo que tiene ser empresario chico: chico de honor, de profesionalidad y de billete y es lo que tiene ser empresario grande: grande de respeto, de consideración y de billete con lo que a buen entendedor... se verificará que La Malagueta se concedió irregularmente a empresarios del compadreo y de la falta de seriedad. También para la corrida del encierro de Javier Conde con seis toros del ganadero y empresario Martín Lorca hubo problemas. El ganadero otra vez sin consultar lidió toros de los reseñados por el padre del torero, Curro Conde, en Osuna y en Oviedo por lo que Simón Casas, apoderado del malagueño también apeló a la dignidad del matador en contra de la poca profesionalidad demostrada por los empresarios. Esa misma dignidad a la que apelaba una persona próxima al Cid que me llegó a espetar que ¡quien era el Juli para quitarles a ellos la corrida! (A ellos se refería a los tres matadores). Lo que más les dolió a los representantes de El Cid y de Perera, el mismo Simón Casas, es lo de no avisarles pero con respecto a Ponce ya llovía sobre mojado contra El Juli por aquello de la corrida de Daniel en Albacete.
La dignidad de los toreros y no otra fue la causa de que Ponce, Cid y Perera se fueran de Málaga. Se les ofreció la corrida de Parladé en puntas y los matadores dijeron que no, la autoridad ofreció una corrida de Gavira y también dijeron que no y la empresa que ya había tenido tiempo de maniobrar la noche anterior, decidió cambiar la terna por Dávila Miura, Salvador Cortés y David Galán. Luego esa tarde debió soportar cuatro formidables broncas del público que llenó los tendidos porque mal informados la mayoría no devolvieron las entradas.
Quiero decir que la empresa piensa pagarles los honorarios sin haber toreado y no emprender acciones legales contra los toreros que podría, pero quien si debe proponerlos para sanción es la autoridad ya que, que yo sepa, aún no se registran en los contratos entre toreros y empresas los números de los toros que se van a lidiar, solo se especifica la ganadería, y por tanto aunque los toros propuestos a Ponce, Cid y Perera no eran los reseñados, si lo era la ganadería anunciada.
El enfado general fue tal que unos chavales decidieron mostrar una pancarta en la zona de la puerta de autoridades de La Malagueta llamando a los empresarios sinvergüenzas.
Este hecho jamás acontecido en una plaza de toros pasará a la historia y debería tener consecuencias administrativas como la no renovación de la prorroga del contrato que la Diputación mantiene con este empresario al que algunos llaman por su soberbia, El Marqués de Fuengirola.
Al margen de lo artístico cuyo tono ha sido inferior al de otros años hay que dar cuenta de un capitulo de incongruencias y tonterías:

INCONGRUENCIAS: Que esta plaza vaya a ser de primera cuando tiene todos los aditamentos de ser de tercera siendo de segunda. Que haya tres presidentes que no unifican criterios: uno muy bueno Santiago Dueñas que pertenece a la policía autonómica de Andalucía, otro un enchufado y mantenido por las hordas políticas, Rafael Porras por más señas ex comisario de policía, y un tercero advenedizo e incomprensiblemente incompatible porque es presidente del colegio de veterinarios y preside el palco de la plaza de toros, Enrique Moya. Ambos últimos que juegan a favor de la empresa y del taurinismo manipulador.

TONTERIAS: Dos de Javier Conde en su fracasada encerrona: la primera que sacó un capote de seda de raso con los vueltos blancos aunque esto en realidad puede pasar si no tenemos en cuenta que el sol o la luz artificial al hacer brillar el raso puede desorientar al toro en su embestida; La segunda tontería y más importante fue la de sacar una muleta blanca para la faena del sexto. ¡Cosas veredes, amigo Sancho!

16 agosto 2005

ALEGACION TERCERA

ALEGACION TERCERA
Por Agustín Hervás
Onda Cero
Tribuna de Salamanca

El director general de espectáculos públicos de los andaluces, José Antonio Soriano, ha dicho en un foro nutrido de buenos aficionados que ni este reglamento ni ningún otro sirven para nada si no es el sentido común el que domine para regir y ordenar este espectáculo de masas a menos (esto lo digo yo), por conceptuarse en los últimos tiempos como elitista y nada popular como otrora lo fue véanse las entradas de sol.
Hemos de tener cuidado con el sentido común porque en todos los ordenes en los que se aplica la experiencia dice que es el más común de los sentidos y por lo tanto nada infalible. Si es el sentido común el que debe imperar en la fiesta también lo podría ser en el código de la circulación o en la Constitución Española, y sin embargo no, nada debe dejarse al sentido común sino que debe ser reglamentado con cabeza buscando sólo la defensa de dos sectores mal posicionados en este nuevo proyecto: El del toro y el del aficionado y después el sentido común.
Pudiera parecer que pensando en el toro se llevó a cabo la experiencia sevillana de que los presidentes con sus equipos veterinarios reseñaran los toros de la pasada feria, en el campo, para evitar trasiegos de camiones. Pero sin embargo la verdad es que el favor se lo llevan los empresarios ya que si este reglamento entra en vigor como así se pretende, serán los presidentes de los festejos los que les elijan los toros. No es competencia del presidente escoger las reses en el campo, es el empresario quien presenta las reses. Si el empresario presenta toros inapropiados para la plaza el presidente debe rechazarlos con lo que el trasiego de camiones es solo responsabilidad del organizador. Los taurinitos han convencido a la administración regional (y ojo con las otras autonomías, ejemplo la de Aragón), para que se pringue en un negocio que en realidad sólo compete a quien se juega los cuartos. Mala será la hora en la que la administración pase a defender intereses privados en detrimento de los del publico.
Lo he defendido siempre y hasta ahora mismo no he encontrado razones por las que se tengan que echar a los policías del palco. Sé que no corren buenos tiempos para los defensores de la ley y del orden, personas cuya principal actividad es proteger a los ciudadanos y no son buenos tiempos porque el poder instituido ha oído las voces de los taurinos diciendo que ellos no son delincuentes y que no tienen porqué estar supeditados a una autoridad policial. Ya tengo manida mi tesis y no pienso aburrir más, sólo sé lo que dicta la experiencia de la historia y lo que significa estar o no, revestido de autoridad para que ningún mangante de los que suelen circular por estos pagos se le suba a las barbas a un presidente. Para el presidente laico no es suficiente la autoridad que le da el reglamento si no que además sería necesaria la que le da su profesión porque la aumentaría ante la sociedad y ante un juez si llega a ser el caso. Un ejemplo reciente es lo ocurrido en el caso Roquetas que por ser Guardias Civiles tienen doble responsabilidad en la muerte del ciudadano.
Se me ocurre que teniendo a un presidente laico en el palco pudiera suponer un conflicto entre el delegado, que sí será policía y experto en seguridad u otras cuestiones relativas al orden publico, y el presidente al que no se le supone ser necesariamente una persona ecuánime ni con sentido común, por lo que entiendo y esta es la base de mi tesis, que el presidente laico está revestido de menos autoridad que si fuera otro revestido por cargo y profesión de la innata a los defensores de lo público.
La aplicación del actual reglamento nacional y las agresiones a las que ha sido sometido por falta de sentido común, pero sobre todo por falta de criterio, nos está diciendo que el nombramiento de los presidentes suele recaer en amigos de la autoridad, de los alcaldes o de los profesionales más o menos retirados o alejados de este negocio. No conozco en ninguna plaza española a nadie totalmente aséptico capaz de hacer valer su autoridad por encima de los interés del negocio taurino y en verdadera defensa del aficionado. En los corrales se cuecen tales artimañas para echar "palante" un festejo que de enterarse el gran publico otro gallo le cantaría e esta fiesta. Por eso sólo una autoridad revestida de poder por cargo o profesión, como la policía o la Guardia Civil, puede defender el interés del aficionado tantas veces excluido en este proyecto. La experiencia ha dicho que los delegados no se mojan por un presidente laico, cuanto mucho salvan su propia responsabilidad en el callejón y eso supondrá tarde o temprano un conflicto de intereses.

10 agosto 2005

EL COMPLOT DE LOS VETERINARIOS

EL COMPLOT DE LOS VETERINARIOS
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
La Tribuna de Salamanca

¡La fiesta pa vosotros!. Eso parecen decir los veterinarios a los taurinos. Tanta lucha por fijar y unificar criterios en defensa de la sanidad y de la mejor presentación de las corridas de toros, tanta critica al cuerpo veterinario de los que nunca quisieron tenerlos como oposición sana para su negocio y ahora sólo con funciones exclusivamente sanitarias por vinculantes, han venido en deparar una actitud poco comprometida y casi rayana en la irresponsabilidad. La postura que no deja de ser un órdago a los presidentes y a los empresarios tiene lecturas variadas. Verán. En los reconocimientos previos en los corrales de algunas plazas de toros y si no hay causas sanitarias que lo impidan se está procediendo a dar por útiles a todos los toros presentados a una corrida, de tal manera que como manda el reglamento, sea el presidente el que tome la última palabra en decidir qué toros entran en la corrida. Como quiera que algunos ganaderos presentan además del sobrero algún otro toro para ver si cuela, a poco que el presidente, como vengo denunciando amigo de los políticos o de la empresa, no tenga un criterio formado y firme sobre qué es lo que se quiere para la plaza en la que se lidian, consultará con el empresario que decidirá qué toros deben entrar y este como quiere que todo salga bien y no haya conflictos para su negocio preguntará a los representantes de los toreros que con certeza preferirán los toros más chicos y los más cómodos de pitones, con lo que una vez más sale perdiendo el espectador mantenedor del espectáculo.
Es triste que hayamos llegado a estos términos, la afición desprotegida, el espectador engañado y los toreros a hombros sin merecerlo, pero parece ser que esta es la fiesta que queremos y parece que los políticos se han dado cuenta de ello y van diciendo por las esquinas que los gustos del publico han cambiado y que en el siglo veintiuno no admitimos tanta puya y tanta sangre que la fiesta es diversión y no un problema.
Los tiempos en los que los veterinarios emitían informes vinculantes y los presidentes respetaban sus criterios han terminado. El veterinario nos dice si el toro está cojo, ciego o resfriado y no se mete en si tiene o no trapío o es digno para lidiar en Madrid o Cuenca.
El pasado fin de semana estuve en la plaza de Marbella, me atrajo ver el mano a mano entre Rivera Ordoñez y Morante de la Puebla con ganado de Buenavista. Una escalera en la presentación, bien construidos, pero desiguales. Allí es dónde me enteré del sucedido. El empresario tuvo que decidir, por dignidad, que el toro 111, un toro bonito pero chico, no entraba en la corrida. Los veterinarios actuantes pensaron que entre rechazarlos todos y aceptarlos deberían aceptarlos, de esa manera no se echaban el conflicto encima y tendría que ser el presidente el que decidiera. Esto que los veterinarios vistieron como una jugada a favor de obra y que en Marbella salió bien, repito por la dignidad que el empresario dejó patente, en el resto de plazas de tercera y muchas de segunda se puede volver en contra y entonces colarse ese toro – novillo. Sin embargo la fiesta es grande a pesar de estas cosas que la mediatizan. Vengo diciendo y escribiendo que las plazas de tercera son las grandes olvidadas en la defensa de los intereses de los aficionados y es en estas plazas donde se cumple la doble premisa, a saber: son plazas tanto para lo malo como para lo bueno. Es decir que podemos ver en ellas la pillería taurina, pero también momentos inolvidables que nos ofrecen los toreros, quizás porque acudan a ellas menos presionados, relajados y con la mente despierta, sin las presiones de plazas de responsabilidad. Por eso tengo que decir que aunque los toros resultaron justos de fuerzas fueron nobles y Rivera estuvo bien en una tanda de naturales y otra en redondo en el tercer toro y con el quinto se le vio más animoso que lo habitual en los últimos tiempos y que Morante dejó destellos con capote y muleta en el segundo y sexto porque el cuarto se lo cargó el picador. Pero lo destacable de la tarde fueron los cuatro pares de banderillas que puso Rivera al quinto, dos de ellos de buena factura, tercero al quiebro y cuarto de dentro hacia fuera y lo inmenso que estuvo Morante de la Puebla haciendo lo propio con tres pares impresionantes el tercero al violín de una factura irreprochable, mejor que los que pone el Fandi. Le saldría de churro pero un servidor se puso en pie y le aplaudió.

05 agosto 2005

ALEGACION SEGUNDA

ALEGACIÓN SEGUNDA
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
La Tribuna de Salamanca

Ser crítico con la fiesta no es estar contra ella es advertir de sus impurezas para poderla hacer mejor. Las alegaciones que se me ocurren a esta futura norma autonómica las hago desde el cariño y en contra de lo que pudiera parecer desde mi amor y defensa de lo que estimo es una fiesta llena de auténticos valores.
No puedo sustraerme a la idea de volver a reclamar, ya lo hice cuando apareció el actual reglamento, que se permita a que en la parte seria de los espectáculos cómicos se maten los novillos. Posiblemente la gran mayoría de los aficionados actuales nos hayamos enganchado a la fiesta viendo El Empastre o El Bombero Torero porque nos llevaron nuestros padres o nuestros abuelos. Con seguridad la mayoría de nosotros no hemos sido de adultos personas violentas e insensibles. Sólo nos mostraron la lidia de un novillo y su muerte a estoque como una consecuencia de la fiereza y la bravura del animal, como primera enseñanza, luego, todos los demás componentes de orgullo, valentía, torería, arte, majeza y rito que guarda la fiesta. Nunca he creído bueno que al niño se le oculte la realidad de lo que a su alrededor acontezca aunque como complemento a su educación he considerado necesario explicarle esa realidad para educarlo en valores. La fiesta brava española es un valor con contrapuntos educacionales importantes que hay que saber hacerle llegar a los niños, ocultárselos es posiblemente iniciar, como ya lo hizo el reglamento nacional, una educación sensiblera y carente de sentido que sólo llevaría a las juventudes españolas a la asimilación de culturas de otras latitudes que saben criticarnos por nuestra "supuesta" barbarie. Consideré entonces con la Ley Taurina y ahora con este nuevo reglamento que de no corregirse esto de no matar a los novillos lidiados en los espectáculo cómicos, que sería el primer escalón para acabar con la fiesta de los toros que pese a lo que se nos quiera decir ahora, ha dado sentido a la valentía del hombre y a la bravura del toro.
Una de las cuestiones cambiantes en este nuevo proyecto es que se prescinde en el palco de la autoridad por definición propia, que recaía en algunas plazas en la policía, y que a partir del próximo año podrá ser cualquier persona. Al prescindir por norma de los policías en el palco prescindimos de una persona que regule el espectáculo revestido de autentica autoridad cuya responsabilidad vaya más haya del reglamento que lo ampara. La autoridad de la policía en los toros se ha convertido en un elemento discordante que se relega solo al paripé de vigilancia del orden publico, y ni siquiera eso pues hoy en día son empresas privadas de seguridad las que copan la mayor cuota de esta actividad.
La historia nos ha dicho que no es fácil encontrar aficionados a la fiesta para ejercer de presidentes que no tengan intereses en la misma y que puedan pasar por incorruptos, porque por lo general han venido, incluidos algunos policías, siendo amigos o conocidos de los políticos. Hay pues un punto que admite la sospecha de que no habiendo una escuela de presidentes se nombre a personas afines a ciertos intereses del entorno de los taurinos por lo que para evitar suspicacias, se podría proponer su elección de entre una terna elegida por las asociaciones de aficionados, que son con el toro bravo y las plazas de tercera, los grandes olvidados del nuevo proyecto. La propuesta debería ser válida para todas las plazas ya que uno de los males mayores, por lo que constituye de coladero de los que practican la sinvergonzonería, son las plazas de tercera de tal punto que sobre ellas emanan sospechas de que coincidan intereses en los nombramientos presidenciales de las delegaciones de fiestas de los ayuntamientos y de los empresarios.
En los pueblos parece necesario que todo salga bien y ello conlleva el divertimento máximo de los asistentes al festejo taurino. La experiencia me dice, que los presidentes elegidos por el ayuntamiento tienen que ver con la empresa ya que en muchas ocasiones esta le proporciona entradas al consistorio que reparte gratis. Entiendo que por ese motivo, así lo admite la norma, se podría recusar a un presidente aunque para eso sería necesario que los aficionados supiéramos con suficiente antelación a quien le ha correspondido la presidencia.
No es pues esto de las presidencias una cuestión baladí ya que de ellas depende la regulación del espectáculo por eso los elegidos deben ser investidos de una autoridad suficiente y responsable.

31 julio 2005

MEMORIA DE UN TURISTA EN MÁLAGA

MEMORIA DE UN TURISTA EN MÁLAGA
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Tribuna de Salamanca

Hay ciudades que como los dedos a veces se nos parecen huéspedes, por más tiempo que uno las haya visitado, por más días que uno las haya pateado y disfrutado y descubierto sus bellas esquinas y sus embrujados rincones, todo le parece extraño. Quizás el extraño sea uno y las cosas hayan cambiado tanto que cuando he vuelto - a Málaga voy frecuentemente – a esta ciudad del sur de Europa, me he sentido turista con memoria.
Verán, allí he visto colgados de las farolas que hay en las avenidas más importantes carteles en los que se ven fotos, algunas poco favorecidas, de Cayetano, Finito y El Juli con leyendas que rezan: Héroes por naturaleza, y a renglón seguido: En La Malagueta somos de primera. Pero hay más. En otros se ve a Javier Conde, a Ponce y a Rivera Ordoñez, y en su pie pone: Galácticos. En la Malagueta somos de primera.
Esto que a priori es simplemente una cartelería moderna y recurrentemente publicitaria no tendría más significado para mí que el de una forma simpática y moderna, ya que nos quejamos de que el marketing no funciona en el empresariado taurino, de conseguir adeptos para que compren las entradas de la feria que se avecina, pero casualmente mi visita a Málaga se debía a la invitación cursada por el director de la Escuela Taurina, Oscar López, de formar parte de una mesa de periodistas donde se iba a debatir sobre si La Malagueta, tal y como dice el proyecto del reglamento andaluz, debe ser plaza de primera.
Después de ver este despliegue publicitario a favor de la subida de categoría realizado por el servicio de propaganda del régimen, argumentar motivos políticamente incorrectos me podría deparar un revolcón sino una cornada envainada de esas que se descubren más tarde. Sin embargo como mi sangre revolucionaria y contestataria me bullía, consideré mejor morir de pie que arrodillado.
En realidad yo desconocía que la plaza que llaman del sur de Europa necesitara ser de primera y mucho menos que los malagueños estuvieran traumados por tener una plaza de segunda y necesitaran de este reconocimiento aplaudido por Sevilla para subir de categoría y levantar con esta decisión la autoestima malagueña. Quizás porque nunca me he sentido traumado por este hecho me apresuré a defender mi tesis de que La Malagueta en la actualidad debería ser plaza de segunda aportando para ello varias razones:
RAZONES HISTORICAS:
Si bien la plaza de Málaga es ya viejita no podemos sustraernos a considerar la grave crisis que padeció en los años sesenta y setenta. La Crisis del Chanquete, del minitoro o del toro pezqueñín, y la consiguiente perdida de credibilidad de lo que ocurría en la plaza. La Década Gloriosa, en la que se recuperó la dignidad, el trapío del toro en su encaste y se valoró en todo el mundo la labor de los toreros. Joaquín Vidal llegó a decir que para ver toros ya no era necesario ir a Bilbao si no que el trapío estaba en Málaga. Pero luego llegó el actual Sesenio Ominoso que comenzó con la concesión de la plaza al actual empresario y que continuó con alguna declaración transcendente para la tauromaquia de Málaga. La de implantar el toro de Sevilla. ¡Toma castaña!
RAZONES ECONOMICAS:
Se encarecerá el espectáculo porque se aplicarán a rajatabla, menudos son, los convenios profesionales de matadores y banderilleros, que repercutirán en los paganos del espectáculo. Es decir en las entradas.
RAZONES ARTISTICAS:
No se van a esforzar más los matadores por ser de primera porque ellos saben que el publico de esta plaza no es de primera. Los toros de las camadas no van a ser los mejores porque por tradición en esta plaza los billetes que los pagan no son los más grandes. Como esta plaza ha tenido por deferencia de la empresa dos sobreros antes, ahora y luego, en beneficio del espectador no reporta nada. Y como ahora la cantidad de varas no es obligatoria hurtándosenos ver la bravura del toro pues no tiene sentido ser de primera. Y que alguien me diga qué ha aportado a la tauromaquia que Córdoba sea una plaza de primera.
RAZONES PATRIMONIALES:
La Malagueta será una plaza mutilada después de quitarle los corrales más grandes y amplios que incluían una corraleta para prueba de caballos, que eran la envidia de otras plazas de toros y los mejores de plazas centenarias que por cierto también eran declarados, junto con la plaza que entendemos constituye un único cuerpo, de interés histórico.
RAZONES ETICAS:
Porque no entiendo las ideas inspiradas a los políticos de que la fiesta no es un problema y que por tanto todo tiene que ser diversión, muchos toros acornes, muchos toreritos bailarines, muchos indultos, muchas orejas, olvidando que en este espectáculo se muere de verdad y la muerte por ser cosa seria merece integridad y respeto y que esa seriedad no es sinónimo de tristeza sino que la fiesta brava es alegre en su propia definición y grave en su esencia como lo es el carácter de lo español.
Porque no me parece bien que los políticos la proclamen de primera solo por una idea orgullosa por la que no pueda ser tener la gran ciudad del sur de Europa una plaza de segunda categoría con lo que tendremos que plantearnos si queremos una plaza verbenera de primera o una buena verbena de segunda. Esto que quieren hacer los políticos con la subida de categoría es como el ejemplo del Atlético de Madrid que se va a procurar no consentir que el segundo equipo de la ciudad de Madrid no esté en segunda división. Se ve mal.
POR RAZONES PROFESIONALES
Pertenezco a una generación de periodistas fajadores que luchamos en contra del poder establecido y caduco de la época del Chanquete. La prensa "sobrecogida" nos machacaba semana tras semana y lo que conseguimos con nuestros resistentes argumentos fue la dignidad para lo que sentíamos nuestro aunque luego comenzáramos a perder la batalla en cuanto un político socialista se "enamoró" de un torero malagueño y prestamos audiencia, quizás por intereses personales de algunos colegas, a los mandamases cobardes e incapaces de defender y vender los valores de la fiesta en Europa. Por eso desde mi refugio montañés este Maquis pregonará y defenderá que la integridad de la fiesta brava pasa por el respeto al toro y al publico, que son los dos grandes olvidados del proyecto del nuevo reglamento.

Les puedo asegurar que el lote que me tocó lidiar ni me rozó aunque cornadas dio. El presidente de la diputación, por apellido Pendón, se rebotó porque se sintió aludido como político y el vocero periodista de turno lo más que dijo fue que estaba indignado y avergonzado y es que cuando se torea con la muleta en la izquierda se torea de verdad.

22 julio 2005

ALEGACION PRIMERA

ALEGACION PRIMERA
Por Agustín Hervás

El borrador del nuevo reglamento taurino andaluz, al que sólo podría ponerle remedio la dudosa cordura de los políticos, entrará en vigor la próxima temporada y ahora es la hora de que, sus más acérrimos defensores que lo son la Consejera de Gobernación Evangelina Naranjo y José Antonio Soriano Director General de Espectáculos Públicos, lo pregonen y lo defiendan arropados por una cantidad ingente de mamamelones a veces agrupados en colegios, pagando justos por pecadores, como ocurre con los aparejadores malagueños que para sus fastos feriales la han incluido como pregonera con la connivente coletilla, seguramente aportada por un aparejador que tiene ínfulas de violinista en el tejado y que reza: el pregón de la feria... que correrá a cargo de... Evangelina Naranjo Márquez... Su labor en defensa de la fiesta de los toros, dando impulso a la redacción de un nuevo Reglamento Taurino para Andalucía, que incluye la Plaza... de La Malagueta como de primera categoría, justifica nuestro homenaje e invitación a colaborar con la Feria... como pregonera de la misma, lo cual nos honra.
Me rebelo contra este peloteo misterioso que solo puede obedecer a la consigna, quizás dictada por Europa, de acabar con la fiesta de los toros hiriendo el corazón de la fiesta, es decir el toro bravo, en la tierra precisamente más taurina por torerista que es Andalucía.
La experiencia adquirida en la aplicación del actual reglamento de ámbito nacional no es estimable para que se redacte otro porque en realidad no se ha cumplido con el rigor que se merecía en alguno de sus artículos, por ejemplo en el de los indultos en plazas de tercera de toros y de novillos.
Los argumentos de regular más de acuerdo con la realidad actual, evolución social y peculiaridades de la sociedad andaluza son argumentos ambiguos que pretenden delimitar y estacionar el carácter de lo andaluz, cayendo en errores históricos, para que sirva de justificación a las nuevas normas pretendidas. La realidad actual andaluza es consecuente con la perdida generalizada de los valores íntegros del ser humano y que la norma justifica en su articulado mirando más a la sensiblería europea que a la tradición y cultura andaluza escudándose en la base de una evolución social que aunque no se especifica en el preámbulo se entiende que es hacia el ocio y el divertimento anárquico de las masas que en Andalucía por sus costumbres son más folclóricas y menos serias que en otros lugares de España.
Justificar el reglamento andaluz distinto del vasco por las peculiares costumbres no deja de ser un eslabón más en el incremento de las diferencias raciales y culturales españolas, que aún reconociéndolas, no aumentan la diversidad cultural del territorio español sino que ayudan a aumentar la división que ya hoy existe en el, y para lo cual sirve la alusión en el preámbulo a una moción que instó al Consejo de Gobierno a la aprobación de un nuevo reglamento bajo una óptica, se entiende que andaluza, que según parece no es, aún ateniéndose a la ley taurina, la óptica de la nación y mucho menos la óptica de otras autonomías.
Es cierto que hay aportaciones muy buenas en el proyecto, como el registro de empresas, pero no lo es menos que de su conjunto subyace la idea de una división con respecto a lo ya legislado y que más que beneficiar a la fiesta, beneficia nuestra imagen en Europa y perjudica los intereses máximos de la misma que deberían ser por este orden, los del toro como animal único en su especie y los del aficionado que ve día tras día, con la connivencia de quienes deberían ser sus protectores, que la fiesta brava cae en manos de los que históricamente no supieron estar a la altura de quienes mantienen este negocio.
Los taurinos sobre la base de defender sus intereses siempre han pretendido la autogestión de la fiesta y parece que la norma aquí proyectada les da la razón, sin embargo el periodo que se abre para alegar a los artículos del proyecto nos permite tocar las conciencias de los verdaderos aficionados y advertir de los posibles errores que con la aprobación de algunos artículos pudieran cometerse y que perjudicarían a la integridad del toro bravo a la vergüenza torera y al publico que paga caro un espectáculo a veces falso en su esencia. De ahí la necesidad de la norma que al aficionado defienda en pos de unas garantías mínimas del espectáculo.

12 julio 2005

PAVANA PARA UNA PLAZA DIFUNTA

PAVANA PARA UNA PLAZA DIFUNTA
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio

... El que pisa la raya no encuentra su lugar.
Insomnios como túneles para probar la inconsistencia
de toda realidad; ...
Y de pronto no hay más.
Se rompieron los frascos.
Se astillaron las luces y los lápices.
Se desgarró el papel con la desgarradura que te desliza
en otro laberinto.
Todas las puertas son para salir...
(Olga Orozco de su poema Pavana para una Infanta Difunta dedicado a Alejandra Pizarnik)

La Pavana es una danza española, grave y seria y de movimientos pausados, como el toreo que además es rítmico. Lo que ocurre es que la gravedad y la seriedad de la fiesta no es sinónimo de tristeza. Algunos defensores del modernismo nos achacan a los defensores de la tradición, un sentido derrotista de la fiesta y confunden su modernismo con la decadencia de sus valores y no ven que en nuestra defensa va la modernidad de ella. La fiesta brava es alegre en su propia definición y grave en su esencia. ¿O no es así el carácter de lo español?
Que los manipuladores del toreo hayan convencido a los políticos andaluces y que puedan hacerlo con el resto de la casta política española, para mandar sobre los aficionados, lo veo como un terrible golpe de mano porque al aficionado se le está arrojando de su territorio que es el del derecho a consumir un espectáculo integro, y al gran publico en el que se escudan estos políticos para definir una fiesta no conflictiva, lo desheredan porque le están quitando el derecho a ser educados como buenos aficionados, no con el patrón común de un sistema, como pretende ser el nuevo reglamento que se pergeña en Andalucía, ventajista para el profesional y libertino para la esencia de la fiesta tan llena de ritos y de valores, si no con la virtud de saber elegir aquello que no solo le divierte sino que también le emociona.
Escribo esta Pavana porque me duele ver plazas de toros difuntas: por las decisiones de un puñado de políticos oidores sólo de los poderes fácticos taurinos que aconsejan el medio toro, faenas bullangueras y de pitiminí que culminen con muchos trofeos o mejor con muchos toros indultados para así no cortarles las orejas o matarlos bajo la teoría de la nueva sensibilidad europea. Pavana de tristeza porque las plazas de primera y de segunda categoría serán un cachondeo y las de tercera el hazme reír de la fiesta. Pretenden convertirlas en plazas para mofarse del publico displicente y verbenero cual payaso en circo de triste y agria sonrisa al que además le han robado la cartera. Pavana de llanto por difuntas porque cuando el nuevo reglamento andaluz, Dios no lo quiera en otras comunidades, le quite protagonismo al toro qué nos quedará que ver. ¿Porqué no ver el "toro – toro" o el César como verdadero Cesar?. Nos hurtareis la esencia pura de la bravura que es la casta emocionante en el toro y nos la daréis en el becerro, indultareis los becerros y nos haréis creer que sus embestidas son mejores que las de los toros de cinco hiervas. Nos haréis comulgar y tragar a un torero que torea como orquesta de feria diciendo que es mejor que uno que lo hace como concierto de Serrat. Y quizás nos lo haréis creer todo del revés cuando pongáis a vuestros amigos en la presidencia y conservéis a los mismos asesores tan amantes de la torería y tan críticos con el toro.
Escribo una Pavana de llanto y vergüenza por la deshonra de las plazas cuando vea a un veterinario despojado de su esencia que no es otra que la de servir a la integridad del toro. Pavana de imparcialidad y desprotección hacia el ignorante publico que se traga todo lo que le echen porque no tiene criterio formado ni queréis que lo tenga, para evitar conflictos, ofreciéndoles un espectáculo de toros que le interesa: a los politicuchos incapaces de defender lo propio para que Europa no les tire de las orejas y para poder distraer a los viejecitos llevándolos en comandita a las localidades que nadie solicita; le interesa al empresariado que come, aunque también les dé de comer en las suyas, de las manos de las administraciones aún cuando hiera la de los verdaderos aficionados que serán, aunque conflictivos, los que mantendrán viva la llama del interés por la tauromaquia. Veré en las plazas difuntas animales indultados sin merecimiento sólo por el hecho de darse los ganaderos y los toreros publicidad. No es mas respetada la plaza en la que se han indultado más toros y tampoco por esos indultos hay hoy más toros bravos en la cabaña.
La casta es un preciado tesoro que cada ganadero guarda con mucho celo. Ahora queremos demeritarla con tanto indulto.
Recomiendo la lectura de este articulo oyendo la Pavana para una Infanta Difunta de Maurice Ravel. Es con el tañer de esta música, cuando puede entenderse, en la dimensión de un sentimiento herido, lo difuntas que llegan a nuestros días nuestras plazas de toros... y nuestra fiesta.

07 julio 2005

UN BUEN BRAGUETAZO

UN BUEN BRAGUETAZO
Agustín Hervás
Onda Cero Radio

La misma tarde que el rejoneador Sergio Galán le ganaba la puerta grande a Pablo Hermoso de Mendoza en su capital, Pamplona, en un restaurante se apañaba un apoderamiento deseado y quizás envidiado por otros muchos toreros con el empresario más potente del mundo. Tardíamente pero con final feliz el catalán Serafín Marín es apoderado por "Choperita" y se supone que de no enterrarlo este empresario apoderado le va a revitalizar la carrera e este espigado torero.
Serafín se queja de que habiendo tenido buenos resultados en las plazas de Sevilla y de Madrid los contratos no han llegado para otras ferias de la temporada, por ejemplo no estuvo en la feria de Burgos, no aparece en la feria valenciana de julio, tampoco en la de Málaga, Beziers, Bayona, Dax y Almería. Reclama justicia el catalán y olvida que esta depende del juez que te toque, es decir del despacho donde se lidie y a mi entender su ya ex apoderado y hoy acompañante, Ángel Guzmán, no puso en valor ni rentabilizó al Serafín Marín triunfador de un San Isidro de hace varias temporadas que nos cautivó a más de un aficionado.
Los errores se pagan y en aquel tiempo Marín pudo haberle dado un giro a su carrera, si él no hubiera sido tan fiel a Guzmán y Guzmán tan egoísta de no comprender entonces lo que ahora sí ha entendido, que no es apoderado de figuras del toreo, otra suerte le hubiera deparado al chaval. La siguiente temporada a su triunfo en Madrid anduvo por plazas de poca categoría, con ganado imposible y a poco dinero, lo que se traduce en haberlo echado a los leones, haberlo cuidado poco y haber quemado al chaval que hubo de salir a cara de perro, después, para ganar contratos que no le reportarían satisfacciones. Ya se sabe que lo importante, con serlo, no es llegar, sino mantenerse y en eso radica el ser figura del toreo. Ahora para que José Antonio dé impulso a la carrera del catalán no bastará con abrirle las puertas de algunas plazas de toros más, si no que el torero tendrá que volver a ganarse la próxima temporada en cada una de las plazas que pise en esta. Si el catalán es capaz de superar esta prueba tendrá un futuro mejor, como vuelva a tener un bache posiblemente Cataluña se quedará sin toreros.
El que sin duda espera dar un buen braguetazo es Rafael Clairac que quiere vender o cambiar la participación que tiene de la sociedad familiar, estimada en un 20 %. La sociedad Clairac S.A. posee entre otras propiedades, dos fincas en Salamanca de 450 hectáreas, aproximadamente, cada una, situadas en los términos municipales de Garcirrey, la de La Moral de Castro y en Palencia de Negrilla la de Torrejón. Las fincas albergan ganaderías de caballos, ovejas de raza Merina, cerdos de los Ibéricos y por supuesto toros bravos de procedencia pura de Parladé.
Y ya que hablamos de toros quisiera recordarles que a Javier Pérez – Tabernero se le ha muerto el toro que le indultaron en Francia el fin de semana pasado y la cosa es que no creo que a Javier le preocupe mucho siempre y cuando tenga bien anotada la reata del animal, que en realidad es lo que importa. Vengo a escribir esto porque la Junta de Andalucía quiere imponer un nuevo reglamento taurino en el que se va a generalizar el indulto en todas las plazas. La cosa tiene muchas lecturas que darán pie, estoy seguro, para muchos más comentarios pero ahora quiero decirles que me ha llamado la atención dentro del articulo 60 del borrador que en su apartado cuarto dice que cuando se hubiera indultado una res, el ganadero y el empresario acordarán libremente las oportunas contraprestaciones. Se me ocurre pensar que al empresario le va a interesar que en cada corrida, permítaseme la exageración andaluza, se le indulten tres toros o más, porque una de dos, o el empresario se lleva el toro indultado para formar ganadería propia o no se lo paga al ganadero, con lo que el ganadero queriendo coger publicidad con el indulto, - ya que esta nueva política de perdonarle la vida a los toros no sirve para otra cosa - lo que va a perder es dinero y entonces vaya papeleta que se le plantea al criador de toros andaluz. Claro, al andaluz para el 2006 pero como la cosa siga así de que cada autonomía quiera reglamentar la fiesta y lo de Andalucía funcione como los taurinitos quieren, esto va a resultar ser tan generalizado que cada vez que nos traslademos de autonomía a ver toros habrá que hacer un cursillo intensivo para aprendernos el reglamento. ¡Toma descentralización!

29 junio 2005

PERDIDO TREN TOREO ESTA TARDE STOP

Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio

Quiero distraer la atención de la afición esta semana con algo más anecdótico que visceral por cuanto merecerá la pena poner hoy una sonrisa a la amarga cogida de Gallo y a la tensa acción de cambio reglamentario que proponen los de Andalucía.
Fernando Díaz, un almeriense de intensas experiencias, puso en conocimiento de la afición, tomada del diario La Independencia, una historia verídica que viene a poner de manifiesto la recia crianza de los antiguos matadores de toros en contraste con la debilidad de ánimo de los jóvenes yogourcitos que hoy en día se visten de luces y de cuyo valor no dudo.
Después de torear en la feria almeriense de 1912 Zacarías Lecumberri debía cumplir su próximo e inmediato compromiso en la plaza de Málaga junto a Paco Madrid y ganado del Duque de Tovar, pero un lance del destino que tuvo que ver con la juerga y las guapisimas mujeres almerienses le hicieron perder el tren a la capital malacitana para dar cumplimiento a su destino en el siguiente día. Sin medio de transporte rápido más que un vapor que hacía escala en Motril jugando por tanto el tiempo en contra, Zacarías decidió ahogar sus penas en cerveza fresca y meditar su próxima hazaña que más tenia que ver con el deporte que con la tauromaquia. Nadie de los presentes creyó en el disparate, máxime cuando la noche ya se venía encima y el norteño aún no se había movido de la cantina. En esto dijo el matador:
.- Saben, no me preocupa llegar a Málaga maña, que llegaré, torearé y le cortaré las orejas a los toros. Lo que más me preocupa, no por mi sino por mi gente, es que en terminado la corrida y vestidos de toreros tenemos que tomar un coche que nos lleve a la estación de Bobadilla y allí coger el expreso de Andalucía para que el martes podamos estar en Vitoria a la hora de la corrida.
Los concurrentes quedaronse atónitos pues el matador no pensaba en el problema inmediato, que a buen seguro ya había resuelto en su cabeza, sino que le inquietaba el compromiso futuro. Nadie de los allí presentes hubiera echado un cuarto a espadas por la decisión de Zacarías Lecumberri que lo solucionó de la siguiente manera:
El bilbaíno salió el sábado en la noche a bordo del barco que hacía la travesía a Málaga con escalas en Motril y Almuñecar y tan rápido como pudo tomar tierra cogió una bicicleta que en cinco horas le dejó en el patio de cuadrillas de La Malagueta vestido ya de luces.
No se explica en el diario si a la corrida de Vitoria llegaron él y su cuadrilla pero si que el cansancio, tras cinco horas de pedaleo, no había hecho mella en el torero ya que el resultado de la corrida fue el siguiente según el cronista Ciérvana que telegrafió: "Lecumberri colosal, tres orejas. Madrid superior, dos orejas. Carta correo."
El torero basturiense no solo había hecho alarde de su torería, sino también de su hombría gallarda asemejándose a los futuros grandes ases del pedal. Todos sabemos de las buenas relaciones entre toreros y deportistas y todos sabemos que abundan más los toreros que hacen deporte que deportistas que abrazan la tauromaquia aunque haberlos hay los, entre otros: Luis Folledo, el boxeador campeón de España de los pesos medios salió en triunfo a hombros de la plaza de Carabanchel. El malogrado Juanito del Real Madrid que era aficionado a torear festivales benéficos y el mismo Bahamontes a quien después de ganar el Tour de Francia le hicieron propuestas millonarias por torear novilladas.

22 junio 2005

CAMBIOS PARA UNA FIESTA YACENTE

CAMBIOS PARA UNA FIESTA YACENTE
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio

Desde que nació la Ley Taurina allá por el año 1991 no ha dejado de tener, como cualquier ley supongo, defensores y detractores pero esta, quizás por su singularidad, los ha tenido a espuertas, sobre todo los de un bando, el de los detractores provenientes en su mayor parte de dentro del espectáculo: toreros, ganaderos y empresarios cuando no apoderados de pacotilla. Tras la ley los reglamentos: el de cobertura nacional y el vasco y después las modificaciones. Las de la Junta de Andalucía han sido casi anuales y ahora nos propone unas que afectan a la estructura del espectáculo.
Esto de la Ley Taurina se va pareciendo a la de Educación, que cada gobierno que entra quiere modificarla queriendo con ello mejorarla supuestamente cuando en realidad con tanto cambio ni se mejora al educando ni al espectáculo taurino, al revés se les sume más profundamente en la ignorancia y en la postración.
Los ministros de educación que seguramente tienen a sus hijos estudiando en Londres quieren pasar a la posteridad dando en las leyes más protagonismo a los padres que a los profesores y alumnos. Cada consejero de gobernación, siempre socialista, que ha pasado por el gobierno andaluz ha deseado legar a la posteridad su impronta en el reglamento taurino dando más protagonismo al torero que al toro, seguramente debido a que los toreros modernos no necesitan semejante animal para torear y que el publico asistente no tiene ni idea de lo que va a ver.
Que esta es una fiesta yacente no lo he dicho yo, lo han dicho representantes de la Unión de Abonados Taurinos de España entre otros aficionados y algunos ganaderos de la Unión que han analizado profundamente la feria de San Isidro.
En contra de algunos taurinitos a los que les gusta divertirse en provincias debo decir que Madrid debe seguir siendo el espejo de la fiesta, no de la que divierte, sino de la que emociona y la emoción, en contra de lo que dice la nueva normativa andaluza la pone el toro.
Han dicho los analistas que son esperanzadoras ganaderías las del Pilar, Alcurrucen, Ventorrillo, Fuente Ymbro y Yerbabuena. Cuadri, Miura y Partido de Resina muy mal. Muy mal que de 36 matadores solo tres hayan triunfado siendo decepcionantes las actuaciones de los jóvenes y más aún la de los confirmantes.
Para una fiesta yacente los andaluces, eso si, consensuados los cambios incluso con un periodo de alegaciones, han pensado que debe normalizarse el que un aficionado pueda ser presidente de corridas, pero La Junta de Andalucía los nombrará en las plazas de primera y segunda categoría para de esta forma poder poner de presidentes a los amigachos de turno y poder manipular el espectáculo en connivencia con el matador que sea más del gusto del político mandatario. Los alcaldes podrán nombrar en las plazas de tercera categoría y en las portátiles siempre que no sea el ayuntamiento el que organice el festejo. Conozco ayuntamientos que tienen cedidas las plazas para un espectáculo o para larga temporada y les interesa tanto como al empresario que aquello salga bien para lo que ponen en las presidencias a sus amigos aficionados o profesionales de medio pelo que obedecen sus ordenes.
Como estos ilustres políticos andaluces tienen orejas solo para los señoritos del toreo, taurinitos de tres al cuarto, creen que en la fiesta brava quien debe mandar es el que saque humo de más aplaudir y para sacarla de su estado yacente reglamentan que los informes veterinarios no deben ser vinculantes con lo que se aumentan los poderes presidenciales a estos nuevos presidentes, para hacer y deshacer en el festejo lo que les venga en gana y de paso quitarse de en medio a los profesionales de la veterinaria que según dicen los empresarios y apoderados de esto del toro bravo no saben nada. De perros sí y de perritoros también, pero son molestos. Y como el que paga manda se va a procurar que las faenas duren más de media hora para que aburran incluso a las golondrinas de los tejadillos dejando caer los avisos, el primero a los 3 minutos del primer pinchazo, el segundo a los cinco minutos y el tercero a los siete minutos.
Otro asunto chirriante del nuevo reglamento andaluz que entrará en vigor en la próxima temporada, van a ser los indultos que serán permitidos en corridas y novilladas de las plazas de tercera categoría. Se ve, no podría entenderse de otra forma so pena de que a estos políticos reformadores los llamasen tontos, que los ganaderos han ido en masa a pedir esta cláusula a la Junta. Esta apertura al indulto total va a dar lugar a situaciones ridículas en las que, por ejemplo, podremos presenciar como recientemente ocurrió en la plaza de Marbella, que Paco Peña, subalterno de Javier Conde, caliente a la gente que en su mayoría había entrado gratis invitada por el ayuntamiento, para pedir el indulto de un toro nobleton, justo de fuerzas y con recorrido a menos. Por fortuna en esta ocasión no fue el indulto, otras temporadas sí en total de tres, y el matador lleno de rabia creyéndose haber realizado una gran obra de arte desafió a la autoridad y no mató el toro. Los tres avisos y toro al corral. Pero cuando esta nueva normativa esté en marcha se indultará al toro y el ganadero quedará contento porque un animal con esas hechuras, desmochado y sin presencia, va a padrear en la ganadería y aunque al ganadero no le sirva la publicidad obtenida será de aúpa. Otro ejemplo: si en esa misma plaza que se lidian del orden de 140 erales al año, se le ocurre embestir a uno o a cien y los indultan por bravos, flaco favor le hacemos a la fiesta por cuanto la bravura se mide en el caballo y ocurrirá que ya tenemos a otro ganadero contento porque ese novillo con dos años, bravísimo sólo en la muleta, padreará en su ganadería formando una cabaña brava solo para embestir en el trapo. Si todo esto se consolida bajo el paraguas de la modernización del espectáculo asistiremos aún más a la depauperación de la bravura pero eso no será importante porque lo que los gobiernos quieren es que la gente se divierta, con toro o sin toro. Y puestos a embestir nos ponemos a indultar a los toros y novillos y de aquí a nada como en Portugal y como ya casi mandamos en Europa por haber votado la constitución, pues zas, decimos que en España los toreros ya no matan toros, que nos hemos civilizado y que eso de la crueldad es historia, que ahora los matadores sólo hacen ballet clásico delante de novillotes despuntados al ritmo del Lago de los Cisnes o por mejor de la Soleá de Enrique Morente.
Y ya que hemos llegado aquí ¿ para qué hacer de La Malagueta una plaza de primera?.

15 junio 2005

CAYETANO

CAYETANO
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio

Cuando debutó Cayetano Rivera Ordoñez en Ronda rodeado de la parafernalia que para el momento su hermano había montado con el apoyo de Espartaco yo no pude ir a verlo pues otros motivos profesionales me apartaron de tal evento, cosa que agradecí debido a mi reticencia a presenciar contubernios de este tipo, de manera que esperaba con interés verlo pasados unos meses cuando ya se hubieran calmado las euforias del lanzamiento y los chupatintas y mamamelones hubieran colmado sus ansiedades de favoritismo.
Nunca estuve de acuerdo conque esta figurita del papel cuché matara novillos a puerta cerrada para obtener reglamentariamente el permiso legal para debutar con caballos mientras los novilleros del pueblo llano tienen que ir pagando o pordioseando a desaprensivos empresarios las veinticinco novilladas reglamentarias. Curiosamente este Cayetano empieza como torero por donde otros toreros acabaron: desde las revistas del corazón.
Efectivamente desde que los señoritos se integraron y participaron activamente en este espectáculo, supuestamente de hombres hechos y derechos, terreno que siempre le correspondió a la plebe, el mundo del toro ha cambiado y los aficionados y los espectadores se han convertido en más "durses" envolviéndoles un halo de falso cariño hacia estas figuritas de pitiminí que en realidad apesta.
Curro Vázquez, su apoderado, lo lleva entre algodones eso quiere decir que cuida los compañeros de cartel, (siempre con Julio Benítez, o toreros del corte de Javier Conde y nunca con los chavales habituales del escalafón), las ganaderías (con preferencia de las llamadas comerciales de procedencia Jandilla o Salvador Domecq) y el dinero que gana, porque en contra de la costumbre este novillero cobra y no paga por torear. Lo anuncian en cartelería personal como si de una primera figura de la música fuera y la campaña de marketing es extraordinaria, fuera de lo común en este negocio, igualita que la que le hicieron a Javier Conde cuando andaba queriendo ser figurita.
Cayetano tiene hechuras de torero antiguo, se mueve como los toreros antiguos y mueve los trastos como aquellos sufridos espadas que compartieron cartel con El Niño de la Palma. Pero a este Cayetano le queda más de un tranco que aprender. Adelanta la muleta como virtud, pero solo eso porque en realidad siempre la adelanta como si ese hubiera sido el primer consejo a tener siempre en cuenta, deja huecos que le descubren ante el novillo, embarca pero no remata bien, se quiere perfilar bonito y eso lo consigue con actitud hierática y flemática, y solo deja pasar los toros, no los lleva toreados. Lo de toros es un decir porque habitualmente le encierran animales con cuerpo, a veces, pero desmochados siempre. Este torero será de los que se jactarán al final de su carrera, si llega a terminarla, de no haber matado una corrida de Miura o de Pablo Romero, ahora Partido de Resina, como si ello fuera una penitencia y no un orgullo, como lo fue durante toda la carrera del gran Antonio Ordoñez.
Hablan de sangre torera y me voy riendo por las esquinas porque solo veo guante blanco, algodón y aduladores. Su abuelo que le hubiera dado otros consejos, hubiera mandado a todos estos que hay a su alrededor, con esa mala leche que le caracterizaba cuando algo no le cuadraba, a freír espárragos, o mejor aún porque para eso si que era un torero de verdad y un tío, al gallito de turno lo citaba en Las Ventas con Condes de la Corte.
¡Toreros a mí! Que decía don Antonio.

07 junio 2005

UNA TERAPIA NECESARIA

EL PSICOLOGO
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio

Hay toreros que necesitan ir a un psicólogo y el de Salteras que en los carteles se anuncia como El Cid debe hacerlo. No es de recibo que llamándose Cid le falle la Tizona. Es de psicólogo y para más pronto el de guardia. Confieso que en el primer Victorino de su lote yo pensé que ya había ido por tremendo tizonazo que le arreó, pero "qui lo sa" no era cierto, en el quinto falló y entonces se vio que de medico de la cabeza nada, que sólo había sido una arrancada de orgullo que no tuvo en el segundo de su lote y por eso no cortó las cuatro orejas. Dijo el sevillano que el toro quinto se había puesto difícil de matar y el aficionado debe entender que el toro segundo era fácil de matar. A mí me parece que en realidad al Cid lo que le pasa es que no tiene valor está tan justito que en las ocasiones importantes sólo un encoraginamiento lo pone en órbita y en las menos importantes pega petardadas de muerte. Por eso necesita un psicólogo para que le ayude a tragar debido a que por orgullo no siempre funciona la Tizona. La espada funciona con el corazón y ahí un medico de la cabeza no puede entrar.
Quizás quienes si necesiten un psicólogo sean los chavales de Salamanca. Lo han tenido todo a favor, la gente que los apoyaba, el oficio adquirido en diversas responsabilidades y la empresa de las Ventas que será este año la de Salamanca. Mejor imposible y ellos van y ¡zascandil! pinchan. No podemos decir que el pinchazo haya sido de las cuatro ruedas. No, ¡faltaría más!, pero si ha sido en el ánimo. Un pinchazo que en tauromaquia se paga caro.
Debo apuntar que el único que se salva de la quema y por ello será recompensado es un torero de gesto vivo y fuerte que anduvo con la corrida de Escolar digno, valiente y entregado. López Chaves que al igual que Juan Diego sólo acudió a una corrida hizo honor a su crédito en torero, que difícilmente defrauda a la afición, al ganadero y lo que aún es mejor para su bolsillo, a las empresas.
Escribir de Juan Diego es hacerlo de la eterna promesa salmantina. No sé cuanto tiempo hemos de esperar a que este chaval rompa en plazas importantes para que le den crédito fuera de Salamanca. Es cierto que su primero de Charro de Llen no pasaba en la muleta y se paraba y que el cuarto fue un toro flojo amén de descastado, quizás el peor lote de una corrida que para el aficionado mantuvo el interés. Decir que estuvo mal no sería justo pero tampoco debería conformarle el haber estado aseado. Otros "ministriles" de las ciencias ocultas, casi emparentados con los curanderos de las cabezas, que son los numerólogos dirían que está soportando un Karma y hasta que no salga de ahí no le veremos aumentar su crédito. ¡Que sea pronto!.
Debo reconocer que con el lote de La Cardenilla no estuvo mal Valverde, su primero noblote sin fuerzas le posibilitó estar bien y con el complicado y difícil quinto estuvo con corrección pero me supo a poco el que saludara en los dos. La reflexión debiera venir en la segunda corrida que toreó. La de Guardiola sin contar el sobrero de Astolfi, fue una corrida que no se comía a nadie, hubo alguno bueno aunque flojo como el primero, encastados el tercero y el cuarto sin llegar a rematar, y el lote del salmantino que pudo parecer el peor en comparación con el resto porque se paró el segundo de la tarde y no rompió del todo el quinto. ¿ Entonces qué paso?. Pues pasó que la gente tragó con un arrimón en el segundo, pero le pasó factura aplaudiendo al quinto astado en el arrastre. Sencillamente la labor psicológica debería ser: ¿porqué no rompió aquel toro? y si ello no fue debido a que Valverde no lo entendió. Sé que Rincón había puesto el listón de la feria muy alto con las dos faenas de la corrida de la prensa pero la gente mide con lo que tiene o le han enseñado y hubiésemos querido para Valverde eso, y aunque ya se sabe que aquí "ca uno es ca uno", a la hora de la verdad lo que se piden son toreros.
Que Eduardo Gallo estuviera por debajo del toro de su confirmación fue ya preocupante. Que Rincón dictara lecciones de tauromaquia, definitivo y que el Cid toreara con mayúsculas, sentencioso. Si la solución para no demeritarse fue el arrimón en el sexto la consulta del psicólogo no va a tener horas suficientes para él si la respuesta del matador es que lo que valía el año pasado, para este ya no vale. Y a más peor cuando teniendo otra corrida, la de Valdefresno con un tercero manejable y un sexto violento sólo pudo, un chaval joven, estar aseado sin convencer y dudosamente voluntarioso.
Seguro que los empresarios ya saben a quien van a poner en San Isidro del 2006 y a quienes les van a discutir puestos para esta feria de Salamanca.
Después de esto queda claro que quien no necesita un psicólogo es El Capea porque lo tiene en casa, es su padre, un pedazo de torero que sabe de esto tanto como de las cosas de la cabeza o... más que un psicólogo.

01 junio 2005

TRES TOREROS EN EL REDONDEL

TRES TOREROS EN EL REDONDEL
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio

Santiago Arauz de Robles escribió en su libro Muerte de "Joselito": del otro lado del Espejo, algo que según parece siempre ha ocurrido entre los toreros pues es en la actualidad de absoluta vigencia: - asistimos a dos tipos de comportamientos en el ruedo: el de los toreros que menosprecian al toro, y el de quienes le agradecen. Los primeros le dan patadas en el morro, o mandobles con el estoque, se vuelven de espaldas mientras está desplomándose, y, a la hora de hablar para los periodistas, le encuentran invariablemente defectos. Los otros son los verdaderos toreros: aquellos que ven en el toro el obstáculo cuya superación conduce a la perfección... no injurian a las reses: las contemplan para extraerles sus posibilidades. No plantean enemistad con ellas, sino colaboración –
De momento tres son los toreros que salen de San Isidro con su cartel revalorizado y su dignidad torera en alza: el colombiano Cesar Rincón, el sevillano El Cid y el francés Castella. Tres toreros que respetan a los toros sea cual sea su condición, buenos o malos, tardos o prontos, bravos o mansos, tres toreros que se sirven de las condiciones de los bureles para dignificar la profesión de matador de toros, tan en decadencia en los actuales tiempos. Carlos Crespo nuestro compañero que hace las entrevistas en el callejón para las emisiones de Digital Plus, sabe mucho de eso. De esos toreros que para justificar su petardo le arrojan las culpas al toro.
La decadencia toreril por otra parte estaba anunciada, ya lo he escrito y dicho en varias ocasiones, pero no me cansaré de repetirlo. Los maestros que ahora enseñan a los niños, por lo general no llegaron a ser nada en esto del toro, salvo honrosas excepciones y por consiguiente aprenden los defectos y no las virtudes del toreo.
Quizás a estas alturas de la historia de la tauromaquia haya que analizar y reflexionar sobre el papel de las escuelas taurinas, que tanto he defendido pero que tan poco se han cuidado de defender a quienes compete su arropamiento. Una escuela de voluntades no es después de más de veinticinco años de historia, una escuela de resultados y de triunfadores. Se dice que en ellas se enseña la técnica y que los chavales ponen la personalidad, pero lo que no se enseña en ellas es a tener hambre, no el hambre física de otrora, sino el hambre del orgullo, las formas y la chulería de querer ser torero. Contaba Antonio Bellon que una mañana madrileña en la que se iba a lidiar una corrida de Pablo Romero un mocete de pelo reseco y empinado, vestido con aseada pobreza, se pasó la mañana buscando quien le prestase una corbata, aquella que lució cuando se tiró de espontaneo ante un feroz y potente astado, buscó tanto la corbata porque decía que le daba vergüenza saltar al ruedo sin ella.
Me ilusiona mucho que los tres toreros sean de distintas naciones y me preocupa mucho que la cuna del toreo, que se supone es España, en cuanto a torería esté cada vez peor. Los chavales de la generación de los Petit Suize y de las vídeo consolas creen que estar delante de la cara de un toro es igual que ponerse a los mandos del juego interactivo de tauromaquia que patrocina El Juli, en el que si algo sale mal, apagan y vuelven a empezar con otro toro u otro planteamiento de faena.
Cesar Rincón ha dictado en la feria cuatro faenas de autentico maestro en tauromaquia. ¡A este si que hay que llamarlo maestro! Pero qué pretensión tan funesta es llamárselo a Rivera Ordoñez, por ejemplo y eso que este ya es veterano, o a Uceda Leal. El Cid ha dictado una lección de toreo al natural (cuando escribo aún le quedan los victorinos) y de toreo bueno, aunque debería ir a un sicólogo para que le ayude a desprenderse del trauma a entrar a matar. Y Castella ha dado una lección de pundonor, valentía y ganas de ser y abrirse un camino en esta difícil carrera. Hoy por hoy Castella es el mejor torero que Francia ha dado y Simón Casas estará envidioso por no tenerlo. ¡Ah! El de la corbata era El Renco, es decir Manuel Bénitez Pérez "El Cordobés".

26 mayo 2005

EL PUERTO, GALLO Y DAVID MORA

DE EL PUERTO, GALLO Y DAVID MORA
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio

Lo peor que se ha lidiado hasta ahora en la feria de San Isidro han sido las corridas de Joselito y Arranz, y lo del Puerto. El segundo toro del Puerto indigno e indigno el torero de Chiva, que a carta cabal debió haberlo pasaportado demostrando con ello su desprecio y luego haber pedido Miuras, por ejemplo. Hubiera sido un gesto de torero rancio y más valorado que el de Rivera Ordoñez. Ponce pasa por ser el torero más inteligente del escalafón y con esto se ha equivocado. Los aficionados necesitamos una reparación por el agravio, que no creo que el torero quiera darnos pues ya está por encima del bien y del mal, y cuando esto le ocurre a un torero mejor que se vaya yendo. Pero los responsables primeros de admitir la corrida fueron los veterinarios y el principal, el presidente. Eso que no debe pasar en ninguna plaza de toros, jamás debe pasar en la de las Ventas. Si la autoridad traga, el aficionado está indefenso. Espero que aquellos que me critican la tozudez en defensa de la policía en el espectáculo entiendan de una vez por todas que si pasa lo que pasa en Madrid, ¡qué no pasará en provincias! Porque lo que no es de recibo es que se le permita a los taurinitos tamaña desfachatez. Pero para mi contradicción tampoco la policía de ahora es como la de antes. Los tiempos cambian.
En realidad lo que le ha pasado a estas dos ganaderías ha sido que sus propietarios le han echado agua al vino. Verán. El toro de Lidia es nervioso y ellos se empeñan en quitarle los nervios. El genio, el temperamento, la dureza, son propios de lo bravo. Pero los "ganaduros" quieren que el torito de hoy sea cómodo, pastueño y facilón. Justamente el que quieren los toreritos modernos.
Uno de estos toreritos modernos ha devaluado su cartel en Madrid. Gallo triunfó con arrojo y valentía la pasada feria y en esta ha salido como gato escaldado. El día de la puerta grande de Rincón él tenia que haber optado por una de las dos puertas más importantes de Las Ventas: La de Madrid o la que cuida Padrós. Pero hay una reflexión necesaria que todos advertíamos. Una alternativa precipitada. La suerte acompañó a Gallo el año pasado. Le curraron los toros y supo sobreponerse, pero oyó los cantos de sirenas y los aplausos aduladores y tras una noche de insomnio el torerito decide acceder a las recomendaciones de hacerse matador. Lo precipitan y claro, llega la desilusión que es la antesala del fracaso. Gallo tiene valor pero aún le faltan recursos e inteligencia ante las reses porque en Madrid lo que vale un día, no vale otro, por eso hay que ser listo y capaz. Inteligente y poderoso y siempre he dicho que esto del toreo es para listos.
Deseo que no cometa el mismo error este muchacho llamado David Mora que tanto nos ilusionó. Este joven madrileño estuvo en novillero con el de Yerbabuena y eso es lo que podemos admirar en primera instancia de un neófito de la torería. Ha sido el torero que mejor ha toreado de capote desde que se abrió esta temporada del 2005, porque lo ha hecho a la verónica lance puro que ya se estaba perdiendo. Ha mecido el capote, ha adelantado la pierna ganando terreno al novillo y ha rematado como se deben rematar esos lances, con la media. ¡Por fin un torero ha puesto el toreo de capote en su sitio! Y con la muleta, sobretodo al natural, ha toreado con un exquisito gusto parecido al de Manzanares padre. ¡Cachis en diez que no podamos decir lo mismo de su propio hijo!
Siempre estamos a tiempo de corregir errores y volver a la razón. Las alternativas hay que tomarlas cuando un novillero esté puesto. Las ganaderías deben estar encastadas para lo bueno o para lo malo. Y el aficionado debe valorar lo que por ejemplo David Mora hizo en Las Ventas aunque no saliera por la puerta grande.
Y para terminar quiero felicitar a José Ignacio Charro por la interesante corrida de toros que llevó a Madrid. Por presentación y por casta.

20 mayo 2005

UN TORO DE VUELTA AL RUEDO

TORO BRAVO, TORO DE VUELTA AL RUEDO
Por Agustín Hervás
Onda CEro Radio

Cuando escribo este articulo Cesar Rincón ha salido por la puerta de Madrid en hombros. Los que ya lo habíamos visto el pasado año en Sevilla sabíamos que esto estaba al caer y ¡olé! Pero aún de lo interesante de la corrida de Alcurrucen, mejor cuarto y quinto, de lo importante de la del Pilar, todos menos uno, y de los dos novillos de Fuente Ymbro, la feria en cuanto a ganado deja mucho que desear, incluyendo y esto duele por ser de Salamanca, lo de Garcigrande.
Ya se sabe que el comportamiento del toro durante la lidia está sometido a la influencia del manejo de las cuadrillas y de la labor del matador, que no solo depende del carácter genético que heredó el animal y que llamamos bravura y que en realidad está influenciado por el instinto, el temperamento y el poder. Por cuanto temperamento un toro puede ser bronco o suave. Por poder hablamos de toros con pujanza. Por cuanto instinto las reacciones de defensa y de conservación que manifiesta el animal en mayor o menor medida.
En cualquier caso todos los aficionados y profesionales del toreo andamos a la búsqueda del toro bravo y no todo lo que se indulta por esas plazas de Dios tiene razón de ser. Pero tampoco tiene razón de ser que indultemos todo lo que embista a una muleta porque la bravura se manifiesta en el caballo y se desarrolla en toda la lidia. En esto de la bravura hay que ser exigente porque la calidad debe buscarse con exigencia por todas las partes del espectáculo.
El toro como animal bello debe ser armónico y proporcionado con una cornamenta bien desarrollada y no manipulada y todo su trapío estará englobado dentro de las características de su encaste.
Cuando el toro embiste debe hacerlo con prontitud y alegría, en primer lugar con la cara a media altura para humillarla en el momento de tomar el engaño. En la carrera no debe cortar el viaje y su embestida debe ser templada, con ritmo, sin hacer extraños. Nunca debe derrotar en los engaños motu propio, debe comérselos literalmente y repetir insistentemente.
De salida el toro debe hacerlo con alegría, no barbeará las tablas ni buscará la salida del ruedo. Si remata en tablas es una señal muy positiva que buscan muy a menudo los toreros.
Ante el picador el toro debe arrancarse de largo, con fijeza y con temple. Acudirá al caballo a contra querencia y al llegar al peto el animal echará la cara abajo y al sentir el palo se crecerá acometiendo más. Hará fuerza con los riñones y hasta levantará los cuartos traseros. No se saldrá de la suerte y hará sonar el estribo. Es importante que acuda al caballo reiteradas veces.
En banderillas también echará la cara abajo y no se dolerá queriéndose quitar los palos al sentirlos en el lomo, y perseguirá al banderillero con codicia al salir del par.
En la muleta el animal no debe buscar las tablas, no debe berrear y no debe cocear. Embestirá siempre por derecho, con ritmo y galope templado y a más sin desfallecer.
Hay una connotación que históricamente se ha determinado como falta de bravura y que creo debe ser justificada en favor del toro, la de no escarbar. Verán en el trance de la lidia no está bien visto que el animal escarbe, esto es síntoma de mansedumbre, sin embargo habrá que tener en cuenta que en su medio natural el animal para aliviarse el calor suele escarbar echándose tierra a los lomos. Pero en la lidia si no lo hace mucho mejor porque eso querrá decir que tiene los cinco sentidos puestos en la lucha.
La bravura es un bien tan preciado y escaso que hemos de valorarla, perseguirla y exigirla y que no vale condescender en su favor puesto que si no, como ya llevamos visto en este Isidro, de 54 toros sólo 9 han embestido. Preocupante ¿no?.

12 mayo 2005

EL SACRAMENTO DE LA CRITICA

EL SACRAMENTO DE LA CRITICA
Por Agustín Hervás
Critico Taurino de Onda Cero Radio

Este trabajo de ver corridas de toros y luego hablar o escribir de ellas no es precisamente un trabajo agradecido, ni falta que hace, porque por ello a ciertos críticos de antaño les pusieron el marchamo de "sobrecogidos", que es una forma elegante de decir que recibían los sobres que los mozos de espadas entregaban a los plumillas del lugar para que hablaran bien de sus toreros.
Entre los que nos dedicamos a esto hay quienes no gustan de ser llamados "críticos" y prefieren llamarse cronistas, redactores o comentaristas y en realidad cada uno es cada uno. El critico es el que critica, diga bien o diga mal sobre la obra vista atendiendo al criterio de su entender del tema. El cronista es el que hace la crónica de lo visto atendiendo al "tempo", a la parte según su desarrollo. El redactor es el que escribe o dice la noticia de lo sucedido en el espectáculo y el comentarista el que relata lo sucedido en tiempo real o pasado de lo acontecido.
Se suele tener en cuenta a la hora de denominar a los oficiantes del periodismo taurino el medio de comunicación para el que trabajen. Por ejemplo el critico pega más en un periódico, el cronista y el redactor en un semanario y el comentarista se asimila más a la radio o a la televisión. En cualquier caso ídem de ídem.
Decía Ortega y Gasset que la critica es un sacramento de muy difícil administración y es una verdad como un templo. Por ello el que la firma debe ser una persona en la que prime la objetividad, el equilibrio y el conocimiento del asunto y aunque se sabe que no siempre es así, lo mínimo que se puede pedir a un critico es la dignidad de servir a la verdad de lo visto con las justas gotitas de subjetividad que siempre ha de llevar la personalidad del que firma.
No es este un articulo para hacer la historia de los periodistas taurinos pero viene a pelo el decir que hubo un tiempo en el que el publico de toros sabía donde se ubicaban las localidades de los críticos, por ejemplo: Angel Caamaño "El Barquero", José de la Loma "Don Modesto" y Alejandro Pérez Lujín "Don Pío".
Verán sobre la prensa taurina ha recaído siempre, antes más que ahora, la losa del servilismo, pero lean con atención a quienes prestaban sus servicios estas insignes plumas: Don Pío era el cronista de Joselito el Gallo, Don Modesto el cronista de Bombita y luego lo fue de Belmonte. El Barquero el de Vicente Pastor.
Por situar en el tiempo el comentario debo decirles que esto es el fin del siglo XIX y el primer cuarto del siglo pasado y que con la llegada de la modernidad es cuando también Corrochano comienza la "modernización" de las reseñas y figúrense cuanta modernización que llega a publicarse un semanario taurino de tan original nombre como este: The Kon Leche. En el se animaban las disputas entre los gallistas y belmontistas, disputas que lo eran sólo de plazas a dentro porque de ellas a fuera Gallito y Belmonte eran muy amigos. El The lo fundó Curro Castañares.
Este articulo que cabalga entre la nostalgia y la ética del periodismo taurino me lo ha sugerido, a las puertas de la feria más importante del mundo un anuncio curioso. En este mes de mayo uno de los portales taurinos que cuelgan de la Red de redes lanza una oferta de trabajo para un periodista que coordine "la pagina web de un torero español de primera categoría... que identifique y contrate cronistas y fotógrafos para cada corrida que toree el matador..."
Algunos de aquellos plumillas antiguos aceptaban sobres de los toreros para hablar bien. El hambre era mucha y la ética poca. Otros compraban los espacios a los periódicos o las radios para revenderlos a los toreros. La necesidad de trabajo podía más que la ética inventando de paso lo que los americanos llamaron décadas después, Paper View. A partir de la segunda mitad de la década de los sesenta aparecen en escena, periodistas serios a los que sus medios les compraban las barreras de las corridas de toros y les pagaban sus sueldos, consolidándose ya en los setenta y ochenta una forma de hacer critica más ecuánime y menos presionada, aunque en honor a la verdad el demonio que siempre anda suelto mudó la pleitesía de los sobres por invitaciones a fincas y comidas opulentas.
Quizás lo que significa el anuncio del portal taurino es que volvemos a los tiempos de antes en los que los toreros pagan a los periodistas por "cuidar" sus carreras o quizás todo esto sea tan nuevo como lo que se observa en las actuales grandes cadenas de radio y de prensa que sin escrúpulos están sirviendo a determinados grupos políticos para que con su influencia obtengan los votos necesarios para alcanzar el poder.
Cuando no es el dinero, es el poder que sabemos corrompen al hombre, y mientras ¿dónde quedan la ética y la moral? que lo dignifican.

04 mayo 2005

LA ECONOMIA DE LA LIDIA

LA ECONOMIA DE LA LIDIA
Por Agustín Hervás
Recientemente he sabido que la Junta de Castilla y León ha posibilitado que se celebrara el primer curso de delegados gubernativos que son los que se encargan de auxiliar al presidente en la dirección y regulación de los festejos taurinos y a colación de esto se me ocurre una reflexión que tiene que ver con la sensibilidad de nuestra fiesta, ahora que tanto queremos defenderla, y sobre la interpretación del reglamento. Lo de la sensibilidad se parece a un termino acuñado en la década de los ochenta por mi amigo Carlos Crivell que llamó "humanización de la fiesta" al terrible asunto del afeitado y que yo me permito ampliarlo a otras acciones que en contra de este bello animal se cometen.
A lo largo de la historia de la tauromaquia se terminó por humanizar al caballo de picar que de saliendo sólo con un petucho insignificante por protección, ha terminado forrado con antiestéticos manguitos y luego pantalones. Se terminó por humanizar al torero practicando el afeitado ad libitum y sin embargo la humanización del toro aún no se ha instaurado. Sólo cuando un animal se parte una pata o una mano el publico se sensibiliza y el presidente lo larga al corral antirreglamentariamente. Se legislaron los avisos para evitar el escarnio del animal ante un zoquete torero que no acierta con el descabello.
Tal y como están las cosas en nuestra fiesta de los dolores, y tal y como se interpretan por parte de las presidencias los reglamentos, sería bueno que en estos cursos que con "tanta afición" proponen las administraciones con el fin añadido de justificar sus burladeros en los callejones de las plazas de toros, que se enseñara también a los delegados y a los presidentes a humanizarse y sensibilizarse con el toro y a que cuando un torero se obstine con el descabello, le libre al animal de pasar ese cáliz y lo devuelva a los corrales y de paso nos libre a los aficionados de tan denigrante espectáculo para llenar al torero de vergüenza, en caso de tenerla, por ser tan pincha uvas en una profesión que aún se denomina la de matador de toros. Lo mismo debería hacerse con la suerte de varas que aunque debe ser tema tratado a parte, cuando se practique mal y a pesar del matador, el presidente debería cambiar el tercio como castigo a la iniquidad con que los matadores permiten tal atropello contra el toro. ¡Ojalá! Que Francisco Javier Muriel, el nuevo presidente de La Glorieta sea una persona sensible y se comporte de una forma humanizada con el toro y el espectador, que en estos días son los dos elementos necesarios de proteger porque el torero ya se protege solo.
Esto que sugiero más arriba y que en mentes privilegiadas puede suscitar sonrisa y una opción de siquiatra tiene mucho que ver con la economía de la lidia si por ello entendemos una forma de ahorrar. Ahorrar padecimiento al espectador, ahorrar dignidad al animal, ahorrar tiempo y lo más importante vergüenza torera. La economía de la lidia no es sólo, por tanto, un termino aplicable a lo que muchos taurinos erróneamente vienen diciendo. A saber: la economía de la lidia tiene que ver con dar capotazos innecesarios a los toros.
Entremos en la materia. Muchos taurinos entre ellos el hijo del ganadero Victorino Martín piensan que a los toros no hay que darles capotazos innecesarios para no robarles muletazos. Error. Un capotazo no es un muletazo menos. La aplicación de la economía del capotazo no tiene sentido cuando un toro es bravo pues a este nada de lo que se le haga le sobra ni le falta ya que es el animal el que determina el dinamismo de la lidia. A un toro descastado si hay que aplicarle la economía de la lidia no porque dándole más capotazos se le roben muletazos, sino porque el animal se avisará más y pondrá al torero más difícil su lidia, y cuando esto ocurre nuestra intención de ternura para con los coletas se hace manifiesta diciendo que el toro es a contra estilo del torero. Otro error.
En realidad la mayor parte de los aficionados que usan ese termino lo que quieren decir es que un torero está pegando un petardo: "tiene un toro a contra estilo" por, qué torero más malo. Pero claro si esto se dice, al que se lo oyen lo tildan de "terrorista taurino".
El toro nunca es a contra estilo, es el torero al que los aficionados encuadramos para poder soportar su levedad en estilos diferentes. Por eso es error fabricar toros para estilos diferentes, recuerden aquella memez que dijo Juan Pedro Domecq de los toros artistas. Debemos criar toros para la fiesta y debemos tener toreros que puedan con ellos o no, con más estilo, con menos, con más arte, con menos, con más técnica, con menos, pero sobre todo toreros con oficio para satisfacer a todos los públicos.
¿Ha tenido alguna vez Enrique Ponce toros a contra estilo? No. ¿Los ha tenido Javier Conde? No. Sin embargo el oficio y la técnica de Ponce está por encima de la pinturería, por no llamarlo de otra forma, de Conde. El toro ha salido lo mismo para un torero que para otro es la capacidad para resolver lo que determina la acción del torero.
Para terminar, ¿le salían a Curro Romero toros a contra estilo? No. La inteligencia de Curro se sobreponía al termino. O le gustaba un toro o no. Cuando le gustaba ardía la plaza y cuando no, se quemaba, pero a contra estilo nunca. Las cornadas que tiene Curro no han sido de toros a contra estilo, sino de toros bravos.