EL ACADEMICO, EL TORERO Y EL PERIODISTA.
Recital de caídas.
Alternativa de Juan Ramón Romero. Ponce de padrino y Manzanares de testigo. Los toros de Román Sorando. La corrida comenzó casi 10 minutos tarde.
Se había presentado la corrida como un acontecimiento casi mediático. Se hizo corrida de la prensa granadina. Se anunció corrida goyesca y el toricantano, días antes, sufrió una rotura fibrilar que hizo peligrar la ceremonia y que al final del acontecimiento, se certificó la osadía. Se pretendió movilizar a la pléyade de oyentes de Carrusel Taurino y El Coliseo no se llenó ni en su mitad. Además, uno que fue conserje de la plaza de Puerto Banús se molestó, porque me había oído decir que me había desplazado desde Jaén para ver el inicio de la temporada de Manzanares.
Se celebraba en la región el día de Andalucía y por tal motivo la banda de música, buena por cierto, interpretó el himno. Nos levantamos cuatro, el resto de la plaza sentados y de cháchara incluido el presidente del festejo y los asesores.
Hacen el paseíllo. Juan Ramón, en adelante JR, viste de corinto y azabache y pasea un capote de color caña. A mis vecinas de al lado no les gusta la indumentaria. La de Ponce muy vulgar de tabaco.
El primer toro dice la tablilla que pesa 415 kilos, nació en enero del 04 y lleva en los costillares el 4. Es bizco del izquierdo, chico y hecho del revés, alto de agujas y bajo de penca. Ovación cuando se hace presente JR. Antes Nuñez le paró el toro como hacían los antiguos. JR dio una verónica buena. Se motiva y Manzanares le brinda una sonrisa. Mientras salen los montados Ponce le habla al oído. En la primera vara el picador le tapa la salida, lo machaca y se cae. Primera caída de la tarde. El toricantano lo tantea, le pisa el capote y se cae. Segunda caída. Se cambia el tercio, lo ponen en suerte para banderillas y se cae. Tercera caída del torito. Le ponen par, y se cae. A partir de aquí dejo de contar las caídas pero las escribo. En el burladero JR no sabe como retransmitir esto y se coge las manos atrás como esperando el desconsuelo. Sale Ponce a ordenar el tráfico, es director de lidia. El toro o lo que sea, se lo llevan al uno para que los deje en paz por la ceremonia. El discurso de Ponce dura 55 segundos. Padrino y testigo son abrazados por el nuevo matador, que llora. Bartolomé le hace la primera entrevista que dura un minuto y quince segundos. JR no tiene prisa. Se duele de la pierna. Abre la faena como Curro Romero. El toro y el torero son iguales: Chicos y regordíos. La segunda serie con precauciones. Por el izquierdo se perfila como Curro. Tardó en prepararla y la dio sin apreturas. Tomando precauciones y dando solo un natural bueno. Con un mantazo por la cara lo prepara para la muerte. Media trasera caída. La infiltración hizo efecto. Salvador Nuñez lidió bien y le quitó mucho al matador. Oreja con poca petición.
El toreo como cualquier arte se mueve por explosiones de sentimientos y para Juan Ramón Romero este día nació de dentro, desde dónde nacen las emociones. Ya es matador.
Estamos aquí porque queremos. Los que hacen el toreo y los que contamos como lo hacen desde donde cada uno sabe como se hace. Nadie en ambos sitios tiene la verdad. Pero cada cual en su sito quiere acercarse a ella. Es suficiente saber que a quienes va dirigida nuestra obra se sienten satisfechos. Juan Ramón Romero tiene la suerte de estar entre los que hacen el toreo y entre los que cuentan como lo hacen. Por ello lo he aplaudido. Que sea pues para bien de él, de su familia y sobre todo, de la afición, por los que en realidad estamos aquí, unos en un sitio y otros en otro.
El segundo toro de 470 kilos, 37 en los costillares y nacido en enero del 04. Chorreao en verdugo. Inválido. Le ponen el regatón encima y se cae el bichito. Le ponen un par y se cae. Queda con cuatro palos. Los cambios de tercio los florea la banda. Bonitos. Devolución de trastos a Ponce. Discurso de JR de 50 segundos. Primer muletazo y se cae. A media altura lo lleva a un torito que mira por encima de los hombros. Un pacá y un pallá y otro toro que le valió a Ponce. Cómo fue la cosa no la cuento porque se la saben. Una caída y trasera. Dos orejas.
Tercero. 41 de 465 y del 12 del 03. Más cuajado. Manzanares bien vestido de cobalto y oro, con un chaleco oscuro de trama de filigrana de cordoncillo bordado. Trujillo iba mejor vestio que el matador, de carbón con bordados, remates y golpes, blancos y crema. Sin picar, aprieta en los palos y se raja. Se cae a media altura. Se va de la suerte. Manzanares lo tapa bien. Lo espera, lo lleva y lo remata. Los naturales buenos. Lo mejor de la tarde. Se llevó un susto. Se le metió en la ingle en la querencia. Se queda gazapón para matar. Trasera y tendida. Oreja. En el arrastre las mulillas pierden los tiros.
La gente no respeta la lidia. Bullen en los tendidos bajando y subiendo. Moviéndose.
La Asociación de la Prensa de Granada entrega diplomas a los toreros. El presidente de la de Málaga, Maldonado, otra más a JR, que es socio.
Cuarto. 32, 490, 02-04. Castaño acapachao. Más hecho. Sale de la vara cayéndose. Al tercer muletazo se cae. El académico lo pasa de abajo arriba. Destorea. Pero es la nueva norma de las artes taurómacas. Se prefiere admitir la regla para el inválido antes que la devolución, por estafa al respetable. El académico aprovechaba los viajes y como cosa de empatía cuando el toro se enfadaba el torero también, y se aceleraba la cosa, hasta que terminó rajándose, y en las tablas del 10 jipaba el torero porque el toro lo miraba. Incansable la banda atacaba las estrofas de Nerva mientras Ponce abanicaba al toro derrotado de descaste. Se le puso perezoso para matar y se atisbaba el pinchazo trasero. El final para el descabello, muy bueno, doblándose en la cara ahormarlo y acertando a la primera en la vistosidad del recurso.
Quinto. 30, 440, 02-04. Con mas pitones. Castaño chorreao en verdugo. Muy desigual la corrida. Se dejó pegar agarrándose bien el de tanda. Todos los toros se cambiaron con cuatro palos. Manzanares tantea a media altura. Le ayuda en la primera serie por arriba. Pierde las manos en la cuarta tanda. No se atreve el matador a bajar la mano. Me fijo y los golpes de oro del chaleco dan prestancia al vestio. Por el izquierdo no tiene recorrido y el torero le alarga el brazo hasta donde da. Por el derecho le prueba y va a regañadientes. Hace como que se esfuerza pero el trasteo no tiene interés. Tendida y baja. Dos orejas.
El que entrega las orejas, bien vestido a la bandolera, es alto, altísimo pero las chorreras de las polainas no le sientan. Se bamboleaban mucho y le hacían los andares feos. Igual porque el joven era muy alto, andaba feo.
Las niñas de al lado, en las vueltas al ruedo, gritaban feo, guapo, a todos los toreros.
Sexto. 65, 415, 01-04. Romo artificial. El lote de menos peso y el más chico. Se lo para, como al primero, el peón de brega. La infiltración se acaba. La gente le corea a JR la media bullidora. El picador se sale a los medios con el toro. No lo saca el toro. Ponce pone orden y le hace el quite. JR responde y no le sale bien. Daniel lidia bien. JR brinda al publico y lanza desviadamente e sombrero de dos picos, al 8. Le cierran al toro en el 10 y sale airoso de la apertura. Le pega una serie por la derecha al estilo de Curro. Misma pose, misma mano que no torea, misma interpretación, misma puesta en escena, mismo piquito. Cojea JR cuando se va tras el toro al ver que se raja. Ponce le ordena que lo mate. Ponce puede ordenar porque es director de la lidia. JR no hace caso. En la ultima tanda hace un esfuerzo. Se trompica. El toro hace por el y pasa las de Caín en la huida. No lo cogió de milagro. No puede con la pierna izquierda. No debía de haber toreado. ¡Menos mal que no es profesional y no gana de esto! Pues de haber sido así hubiera sido estafa al publico, por merma de facultades. Ponce va a matar al toro. JR lleno de pundonor se niega. Pincha y lo pasa mal. Ponce insiste. El orgullo de JR no lo deja. Entra otra vez a herir. Deja media atravesada y sale herido de la mano izquierda. Ahora sí, Ponce remata al toro con el descabello. Se le pide la oreja. JR se abraza a Ponce. Oreja. Las mulillas vuelven a perder los tiros.
Tal y como ha ido la cosa ruego a Puche que no lo contrate para Resurrección.
Todos a hombros.
¡Aquí paz y allí gloría!