Almería 25 de agosto de 2008.
Toros de CEBADA GAGO desigualmente presentados, el primero feo sin rematar. Tercero, cuarto y quinto, terciados. Segundo y sexto correctamente presentados. Todos muy escasos de pitones. Mansurrones en los caballos. Primero y tercero justos de fuerzas. Todos perdieron las manos. Complicados en el segundo tercio, segundo, cuarto y quinto. Al último tercio llegaron: Primero con pies sin emplearse. Segundo manso que rehuía la pelea, pitado al arrastre. Tercero cambiante, iba largo, descompuesto, de variable a templado. Cuarto en bravo, vuelta al ruedo. Quinto descastado que se para, se aplaudió injustamente. Sexto manejable. EL FUNDI: Ovación que saluda y dos orejas. LOPEZ CHAVES: Silencio en el lote. LUIS BOLIVAR: Oreja y silencio.
El presidente Marco Rubio de Bustos hizo valer su afición y no consintió el indulto que se pedía para el cuarto toro.
Estuvo bien el picador Javier González picando al segundo toro, y El Jeringa banderilleando al tercero, saludando.
UN BUEN AFICIONADO
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Seguramente el titular de la crónica de hoy debería ser, periodísticamente hablando, para El Fundi, que ha sido el triunfador del festejo o para el toro de Cebada Gago, al que se le ha dado la vuelta al ruedo después de haberse pedido el indulto con fuerza. Sin embargo sobre lo que se ha visto en el ruedo de la plaza de Almería, hay que resaltar la afición que ha demostrado el presidente señor Marco Rubio, que es aficionado, por tanto un seglar de las presidencias, y que ha demostrado con sus actuaciones, ser un presidente aficionado de reconocido prestigio. Hay pues que valorar a los que de esta forman luchan por la dignidad de un espectáculo, enfrentándose con razones, primero de aficionado y segundo reglamentarias, a los que pasionalmente creen que esto del toro es un vulgar juego exento de valores de importancia. Ayer fue impedir, con el reglamento en la mano que un novillero saliera por la puerta grande. Hoy a pesar de haber concedido una oreja a Bolívar a bajo precio, sin duda por culpa de la tardanza de los mulilleros en arrastrar al toro, ha impedido, bajo su criterio, indultar un toro cuya brillantez ha sido exclusiva en la muleta y con el matiz de que ha sido El Fundi quien ha ido haciéndolo y luciéndolo. Pinturero un castaño albardado de 515 kilos, se dejó pegar en la vara en la que se le tapó la salida y luego en otra que recargó y en banderillas dio problemas a los banderilleros por el pitó derecho. Perdió las manos levemente y a la faena llegó remiso y justito. Por la virtud y el oficio de El Fundi el toro fue de menos a más en su embestida consiguiendo tandas limpias y enjutas. Ligadas y emocionantes. Le puso Fundi teatro a la cosa para empujar también en el indulto y al final, después de cambiar la ayuda dos veces, pinchó y luego agarró media buena. En el primero había estado tirando de oficio y voluntarioso.
López Chaves ha podido pasar sólo de puntillas y con voluntad, ante un mal lote de mansos y parados toros. Y Luis Bolívar no pasó de aseado en el tercero ligando algunas tandas, pero cantando la gallina de sus carencias técnicas con el sexto toro que se le fue sin torear.
¡Aquí paz y allí gloria!

