Ni toreo ni bravura en una tarde de injustificada exaltación torista en Bilbao
Damián Castaño dio dos vueltas al ruedo sin motivo y Antonio Ferrera fue pitado injustificadamente.
Paco Aguado para EFE
Ni el toreo asentado, que se antojaba casi imposible, ni la bravura, que no existió, se dejaron ver este martes en el ruedo de la plaza de Bilbao, en una tarde de injustificada exaltación torista a cargo de un sector de la afición que tomó partido, como si fueran encastados, por los mansos ejemplares de Dolores Aguirre.
Pero no hubo para tanto, ni de lejos, por mucho que los seguidores de esta divisa de propietarios bilbaínos quisieran ver casta donde no hubo más que una acusada y general falta de raza, aunque, eso sí, en distintas versiones, desde el engañoso temperamento hasta el descastamiento de alguno que se echó varias veces antes de la estocada.


1 comentario:
Pero lo de Dolores Aguirre sirvió alguna vez ??? Esos toros son para meter miedo y no dar ni un motivo de lucimiento a los matadores. Es un encaste perdido por una mala gestión. Yo es lo que opino que seguro estoy equivocado. Ferrera es un loco, un plomo y un torero que molesta a los buenos aficionados. Cada día más payaso.
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