Vuelta al ruedo al toro 'Borracho', número 53, de 587 kilos, de la ganadería de Victorino Martín.(Imagen cedida por Tauroemoción).
¡Benditos victorinos! ¡Bendito aquel a quien se le ocurrió que volvieran a la feria de Málaga tras doce años de ausencia! Gracias a esos toros cárdenos, de deslumbrante estampa, mirada desafiante, fiereza en las entrañas, casta desbordante y un interminable afán de lucha se ha salvado la Feria de Málaga, que estaba en un tris de morir de un éxito tan divertido como intrascendente.
COTINUE LEYENDO EN ESTE ENLACEArtículo de Antonio Lorca en El País


No hay comentarios:
Publicar un comentario