PLAZA DE TOROS DE MÁLAGA, 22 DE AGOSTO DEL 2026
LA AFICIÓN DE MALAGA MUY TORERISTA Y DE LOS MALOS.
Francisco Picornell
TOROS : Tres de Torrealta primero, segundo y sexto, tercero de Nuñez del Cuvillo, cuarto y quinto de Garcigrande. Muy mal presentados para una Plaza de primera. Eran seis novillos, muy propios para los diestros acartelados.
MORANTE DE LA PUEBLA..- Tímidos pitos, Aviso y Oreja. No quiso dar la vuelta al ruedo.
ROCA REY.- Pinchazo, estocada, oreja. Dos orejas tras aviso.
DAVID DE MIRANDA.- oreja y ovación
El título de la crónica me lo dio mi amigo Tomas que seguía la trasmisión de Canal Sur, cuando vio el derroche orejero que había.
Al terminar el paseíllo, se tocó el llamado himno nacional. Como se sigan satisfaciendo caprichos de algunos, va a llegar un día que un Fray Mondeño, pida que antes de deshacerse el paseíllo, se rece un santo rosario o se lea el evangelio de la Pasión de Cristo que era un evangelio muy largo. Aquí cada tonto pide su caprichito. Lo malo es que ese caprichito la gente lo interpreta como una genialidad.
En otro orden de cosas, decía Carlos Marx, el filósofo, no el de los hermanos Marx, que la historia se repite y ahora, lo he dicho en crónicas anteriores, hemos regresado a los años 60, cuando la feria del chanquete estaba en su plenitud… Los chanquetes están prohibidos al día de la fecha, a ver si toman nota de ello los señores presidentes a la hora del reconocimiento y, ya de paso, a ver si defienden a la afición que es la que paga. Yo sé que esto es predicar en el desierto, a lo mejor cuando esos jóvenes que ahora se están aficionando, aprenden y empiezan a protestar, para ello tiene que haber un presidente como los de antaño, que a base de soportar broncas aleccionen a la joven afición. Se me antoja tarea inútil.
He oído por ahí que antes se consideraba terrible error el citar con el pico de la muleta y ahora en virtud de no se que absurdos motivos esta considerado lo correcto... ¡que se vaya a explicarle esta sandez al tendido siete de Madrid, a ver a donde mandan al “predicador”
Por otra parte y a mayor abundamiento, ¿se han parado a pensar que con este derroche orejero como el de ayer se está produciendo un agravio comparativo con los tres matadores que despacharon los Victorinos? Que a consecuencia de ello se conviertan estos tres diestros en ejecutantes del “arrimón”... ¡a tomar por culo el bueno toreo!
Pues el día de ayer en la Malagueta no hubo toreo, hubo una mesnada de trapazos ante unos gatos tullidos.
ROCA REY.- En su primero, que era un carretón, usó la técnica de meterse en los riñones del toro, citar fuera de cacho y al lucrativo arrimón. Pinchazo, estocada, oreja. En el quinto mas de lo mismo, faena efectista dos orejas.
DAVID DE MIRANDA.- En el tercero de la tarde su clásica faena de darse el arrimón (que no torear) buena estocada. Dos orejas. En el sexto le dieron un aviso por ponerse pesado con el estoque.
En la crónica no analizo a Voxrante por que me puede sonar el himno en el ordenador.
Saludos


4 comentarios:
Amén !!!
Picornell, le llevo siguiendo varias ferias y hoy se le ha escapao un trapazo. Nuestra fiesta no debería entender de colores, ni quienes la hacemos funcionar. El himno pega menos que el fandi pero tenía que haberle echado la culpa al Casero feliz.
Gracias por su verdad detrás de la cintura el resto de tardes.
Lucas G. Comandante
Hay que reconocerle una cosa: en sus crónicas la hipérbole siempre sale a hombros. Donde otros ven un toro simplemente terciado, usted ve “gatos tullidos”; donde hay una faena discutible, una “mesnada de trapazos”; y donde se cortan orejas, un “derroche orejero”. Todo lo que sucede en el ruedo acaba pasado por la muleta de la exageración.
La hipérbole puede tener su gracia, pero cuando se abusa de ella, la crítica termina perdiendo el temple y se convierte en una faena de aliño con más efectismo que fondo.
Porque aquí parece que el palco siempre pincha en hueso, el torero nunca liga los muletazos, el público no sabe de toros y los animales salen del reconocimiento como si fueran gatos de tejado. Menos mal que queda el cronista para poner orden en el ruedo.
Se puede hablar de trapío, casta, colocación, pico, embroque, mando o arrimón sin necesidad de convertir cada corrida en un drama de proporciones bíblicas. Al final, cuando todo es “chanquete”, “gato tullido” y “derroche orejero”, la hipérbole acaba dando la vuelta al ruedo y el rigor se queda en el callejón.
Que digo yo, que Morante, no tiene huevos de pedir que toquen el himno en Bilbao.....Picornell
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