10 diciembre 2010

PARA NO OLVIDAR

La indolencia de las autoridades municipales y provinciales al permitir este atentado contra La Malagueta. Tirar los corrales y las puertas del desolladero y de caballos para colocar estas paredes hospitalarias y antiestéticas. Si hay Dios, debería permitir el día del Juicio Final que cada uno de los irresponsables que han puesto mano sobre este asunto, de firma o de obra, cargaran con el doble del peso de los materiales instalados. De brutos está lleno el firmamento... y destrozan su belleza.

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