
Álvaro Domecq Romero durante la Feria de San Isidro
Ganadero de Torrestrella y rejoneador, además fundó la Real Escuela de Arte Ecuestre de Jerez en 1975
Jerez está de luto. Esta madrugada fallecía a los 85 años, Álvaro Domecq Romero, hijo del legendario Álvaro Domecq y Díez, conocido cariñosamente en el mundo del toro como Alvarito. La fatalidad hizo que este lunes también falleciera en Jerez otra personalidad de mundo del caballo, Ana María Bohórquez, Poti, la madre de Santiago Domecq, primo de Álvaro, a la edad de 90 años.

Álvaro Domecq Romero
Domecq Romero amaba el toro y el caballo casi por igual. Con su legendario hierro de Torrestrella lidiaba en las plazas más importantes de España. Llevaba el arte del caballo por el mundo con los espectáculos a caballo. Nació en Jerez, su querida tierra, donde falleció este martes y donde es muy respetado y querido. Creció a lomos de un caballo y apartando toros bravos. Fue rejoneador, garrochista y ganadero de lidia. Toreó más de dos mil corridas a caballo y se retiró en 1985 en la plaza de Jerez de la Frontera. Su finca Los Alburejos, recientemente vendida por un dineral, fue durante toda la vida su joya de la corona y el cuartel general de la casa Domecq.
Álvaro Domecq fundó la Real Escuela de Arte Ecuestre de Jerez en 1975, una iniciativa admirable, que ha catapultado al caballo español internacionalmente. El gran golpe de su vida fue cuando sus sobrinas, hijas de su hermana Fabiola, murieron tras un terrible accidente de coche de camino a la finca en 1991. Con dos sobrinos rejoneadores, Luis y Antonio, que le llamaban tío Kiko, la continuidad está garantizada. Sin hijos, deja un gran legado cultural para la historia.


No hay comentarios:
Publicar un comentario