17 mayo 2026

UN FUENTE YMBRO ACOSA A PERERA. MADRID. PLAZA DE TOROS DE LAS VENTAS. FERIA DE SAN ISIDRO DE 2026

 

Tercero de la tarde de Fuente Ymbro. 147 en los costillares. Adulador, de 554 kilos. Ovacionado al arrastre. 

Increíble pero cierto. Quizás la peor tarde de Miguel Ángel Perera en mucho tiempo. El cuarto un toro bien presentado, castaño albardado, que cumplió bien en los dos primeros tercios, saludando Duarte en el de banderillas, fue un toro bueno, humillando y repitiendo embestidas y con ritmo suficiente. El salmantino no echó el resto, solo anotamos una tanda por la izquierda, estando el toro por encima del torero. Mal con la espada. 
En el primero con un toro encastado, pero arisco cada vez que tocaba la muleta, el extremeño no lo entendió. Ni la distancia, ni en el temple. Se le subió este toro a las barbas. Mal con los aceros.

Paco Ureña no pasa sus mejores momentos en la profesión y se vio claro cuando en el segundo de la tarde andaba pajareando alrededor del animal, y alguien le soltó un improperio desde el tendido, entonces reaccionó y se puso a torear recetando una buena tanda en redondo, las demás fueron un toma y daca, con un toro encastado que no daba concesiones y que se irritaba cuando tocaba las telas. Siempre con la boca cerrada. Mal con la espada. 
Al arrastre de este toro saltó al ruedo un antitaurino con medio cuerpo desnudo y escrito en él la leyenda de: "cerrar la Ventas".
En el quinto toro Ureña pegó muletazos pero no se acopló y también mató mal a un toro con chispa por el pitón derecho, con recorrido, y entregado en las embestidas, y por el pitón izquierdo fue más atemperado y con menos viaje. Casi no lo vimos por este pitón pues Ureña no le bajó la mano.

Volvía a las Ventas Fernando Adrián y con él volvía el escándalo, la división de opiniones en los tendidos y un recital de destoreó, de pronóstico reservado. Con el toro de la fotografía, un toro bien presentado que cumplió en bravo en varas y a banderillas acudió con pies, saludando Ángel Otero, Frenando, en el toreo en redondo destoreó. Es decir la pierna de salida juega como si fuera la manecilla de un compás, con lo que el torero alivia la pierna para que el toro no se coja , pero además toreando así es imposible ganarle terreno al toro, fundamento del toreo. Porque el toreo es siempre palante. No en circulo, y nunca patrás. Y es por esta razón por lo que que se divide con él, el publico de Madrid. Los finales por bajo si fueron elegantes. El toro estuvo por encima del torero. Fue muy buen toro. Encastado, noble, bueno, con recorrido, fijeza y humillación. Fue avisado antes de entrar a matar y cobró un pinchazo y media lagartijera. 
El sexto fue sobrero de la misma ganadería. Bien presentado y aplaudido de salida. Manseó en varas, esperó en palitroques, arreando luego y en la muleta de más a menos, siendo incierto y peligroso. Lo mejor que Adrián no se puso pezorro, pero mató muy mal.

¡Aquí paz y allí gloria!

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