El primer toro fue aplaudido de salida. Fue bien a varas, no tenía fuerzas y echó la cara arriba en palos, aunque con un viaje atemperado. En la muleta fue tan bueno que de bobalicón no dijo nada. El Cid anduvo aseado como un niño en escuela taurina, se preocupó tanto de estar bien que no fue a por todas.
El cuarto toro, un dije, cárdeno oscuro, lucero, poco girón y coletero, fue bravo en varas, tras las que se ovacionó a Espartaco. Esperó en palitroques y en la muleta fue un buen toro repitiendo por el derecho, pero por el izquierdo no, se quedaba corto y sin querer ir. El Cid estuvo bien, templando, académico, haciendo las cosas bien, pero sin ir a asegurar un triunfo que tuvo en la mano después de una estocada trasera y caída. Se pidió la oreja, no la concedió la presidenta , con buen criterio, y fue abroncada. dio una vuelta al ruedo el de Salteras.
El segundo se dejó bien en varas y fue a banderillas a la voz. Se paró en la muleta por falta de fuerza y por descaste. Voluntarioso estuvo Fortes, bastante comedido para lo que es este torero, que aceptó su destino, recetando una caída.
En el quinto el malagueño dio una vuelta al ruedo por media trasera y tendida. Hizo al toro poco a poco por el terreno que pisó, por la disposición y por la entrega, pero en realidad solo dio dos tandas buenas, una por el derecho y otra por el izquierdo, por lo que al final, tampoco consiguió su objetivo. Demasiado conformista. El toro salió suelto de varas, con corrección a palos y en la muleta fue de menos a más en entrega, en repetición, en nobleza y por los dos pitones.
Muy afectado vi a José Garrido en el tercero, al que entendió de menos a más, lo ligó, dando una tanda muy buena por el pitón derecho, lo pinchó tres veces bien señalados los tres pinchazos y dio una trasera y caída a un toro bueno, encastado, repitiendo y moviéndose bien, el mejor toro del encierro por completo.
Y el sexto toro fue el más Santa Coloma, cumpliendo bien en solo un derribo y un puyazo, esperó con la cara arriba en palitroques y a la muleta llegó con teclas varias. Incierto. Unas veces iba y otras se quedaba debajo. Garrido puso voluntad, tesón pero le faltó el punto necesario para reventar aquello. Trasera, baja y aviso.
¡Aquí paz y allí gloria!


No hay comentarios:
Publicar un comentario