19 enero 2007

EL TOREO A UNA MANO

Miguelañez a una mano en Las Ventas 1967 (foto Botan)


EL TOREO A UNA MANO
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio

Se dice con frecuencia que ya no se lidia a una mano. Y es verdad. En muy raras ocasiones vemos a los subalternos bregar con el capote cogido de una mano, llevando a los toros toreados por bajo, haciéndolos humillar, sin molestarlos y dándoles la sensación que pueden, que son poderosos, para que no se rajen y se confíen.
Todos estamos hartos de ver como cualquier peón toma el capote casi con la misma consideración que el matador y a veces, cosa que le enorgullece, hasta lo hace mejor que su jefe de filas. Sin embargo torear a una mano entraba dentro de lo que entonces era la disciplina entre el matador y la cuadrilla. Torear para el matador. No molestar a los toros con tirones y capotazos que debería dar el matador y en cuya cuantía se dice que son muletazos que se les roban a los toros en la faena, cosa que dudo si el toro es bravo. Además el torear de capote no es hacer contabilidad.
Salia el toro de chiqueros, lo llamaba el subalterno y corriéndolo, se guarecía en el burladero pero aprovechando el viaje, en vez de estrellar al burel, como ahora se hace, en las tablas, lo hacia pasar a modo de capotazo por alto al hilo de la barrera, hacia el subalterno que está en el burladero de cuadrillas junto al matador, que hace lo mismo pero cuando el toro se va, lo llama, lo recoge y lo vuelve a la jurisdicción del matador que ya está fuera esperando... es entonces cuando se abre el capote, se filigranea y se torea a toro levantado. El momento de la lidia con mayor verdad.
Si el toro fuera abanto y los peones no hubieran podido recoger al animal, será el matador y no otro, el que en el centro del ruedo o en cualquier otro lugar de la plaza lo reciba y lo recoja. Si se hace imposible la labor artística debe dejarse al toro en manos del que lidia hasta que el picador tome su posición y una vez esto será este mismo quien lo lleve por vez primera a jurisdicción e incluso el que lo saque del caballo para dejárselo al matador si es que quiere realizar quite artístico.