30 marzo 2025

PLAZA DE TOROS DE MARBELLA. INDULTO DE UN NOVILLO DE BOHÓRQUEZ

 Marbella, 29 de marzo de 2025


Ignacio Candelas. Martin Morilla. Pedro Gallego.
Fotos de la Fundación del Toro de Lidia.

Marbella. Novillada de la fase clasificatoria del Circuito de Andalucía que promociona la Fundación del Toro de Lidia.
Novillos de Fermín Bohórquez, bien presentados en líneas generales, justos de fuerza, nobles. El sexto de la tarde, que debió haberse corrido en tercer lugar, marcado con el número 64 fue indultado.
Pedro Gallego, de Torreperogil, Jaén, oreja tras dos avisos y oreja tras dos avisos.
Martín Morilla, de Morón, Sevilla,  dos orejas y oreja.
Ignacio Candelas, de Ronda, oreja tras aviso y dos orejas y rabo simbólicas de indulto.
Que fue una tarde triunfalista. Cierto. Que se concedieron orejas como churros. Cierto. Hubo fallos a espadas que se debieron valorar para dar los trofeos.

Se cometió una irregularidad durante le festejo que debería ser sancionada, por los inductores,(alguien de la cuadrilla) y por los ejecutores (alguien del personal de toriles). Alguien de la cuadrilla del rondeño Candelas, decidió, antes de que saliera el tercer novillo que había sido sorteado y dado orden de lidia a la autoridad, cambiar el orden de salida del lote. Según la autoridad los novillos se enchiqueraron número 64 para salir en tercer lugar, y número 36 para salir en sexto lugar. El orden de salida al ruedo fue, el 36 en tercer lugar y en sexto lugar, el novillo indultado.
                                            
A Pedro Gallego le perdonó la presidencia los tres avisos en los dos novillos de su lote. Según mi reloj, más de quince minutos antes de sonar el primer aviso. Vulgar en su primer novillo. Con más entusiasmo en el segundo. Lo vi del montón

Martín Morilla me interesó en el quinto de la tarde, que con el tercero y sexto, fueron los mejores del encierro de Bohórquez. Morilla, que me dicen es nieto del que fue apoderado de Jesulín de Ubrique, no me llamó la atención en el segundo, pero en el quinto me gustó su concepto personal del toreo, con trazos de toreo antiguo y estético que afortunadamente se salen de la vulgaridad de lo que se concibe hoy en día entre la torería andante.

Ignacio Candelas, pasó para mi inadvertido en el tercer novillo, bueno, noble y muy manejable, como del montón, y en el sexto estuvo a la altura del novillo, pues este le permitió hacer todo aquello que hoy se enseña en las escuelas taurinas. 

Al ganadero le interesó indultar al novillo y promovió desde el callejón acciones para que el público pidiera el indulto. El presidente no se hizo de rogar y sacó el pañuelo naranja rápido. 



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