En esta foto de Onetoro tv se ven claramente las medias de tan poco gusto que ya quedará para los anales de la tauromaquia el poco gusto del chaval y la tortura mediática que sufrirá.
Y algo más importante, la mala suerte que le dieron al chaval salmantino convirtiéndose así en un elemento gafe para el toreo. Cuidado con las innovaciones que al final los espíritus malignos acechan para gafar un mundo tan misterioso y supersticioso como el del toreo.
Y ¿Por qué lo del gafe?, verán. El primer toro de su lote, tercero de la tarde, fue devuelto por inválido. En su lugar echó el que debía haber salido en sexto lugar también de la ganadería titular. Grandón y feo, que antes de comenzar la faena de muleta se rompe una mano.
Polémica. Si se rompe una mano durante la lidia, ya avanzada lo reglamentario es matarlo y a otra cosa. Eso es lo que la presidencia pedía, pero Marco el de las medias negras se negaba pidiendo la devolución, a lo que accede la presidencia tras un tira y afloja, atendiendo a la petición del publico y al capricho de Marco el de las medias negras. Total, que el toro se devuelve.
Sale un tercero tris de la ganadería de José Cruz, descompuesto en los dos primeros tercios, que se arregló en la muleta siendo bueno y con buen viaje por ambos pitones, pero el de las medias negras le dio pases sin ton ni son y hasta le propinó un revolcón, sin consecuencias aparentes.
En sexto lugar salió un sobrero de la ganadería francesa de Blohorn, con procedencia Jandilla, con pocas fuerzas, muy deslucido y sin un pase.
Las medias negras gafaron la tarde del salmantino Marco Pérez. Nada más que añadir.
Una oreja cortó Manzanares en el primero de la tarde por darle siete mil muletazos y matar recibiendo. el toro de Garcigrande bueno por ambos pitones y encastado. El cuarto justo de fuerzas pero bueno por ambos pitones. Mantazos, pegapases, otra estocada recibiendo, aviso y agonía innecesaria del toro.
Talavante pinchó el segundo toro, anovillado que derribó al caballo, que se fue de largo a la cabalgadura en el segundo pullazo, que fue bueno y con buen viaje, por lo que se le tributó una ovación al arrastre. Talavante, mantazos, superficialidad y engaño. El quinto toro también fue aplaudido al arrastre porque fue cumplidor, noble y bueno. Con poca fuerza. La labor del extremeño insulsa y pesada. Le dieron dos orejas por un final más ligado y completo y por una estocada trasera.
La corrida de Garcigrande impropia para la plaza de Arlés en cuanto a presentación y en cuanto a juego propia para una plaza de tercera.
¡Aquí paz y allí gloria!

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