18 septiembre 2016

DIARIO DE LA RESISTENCIA: Contingencias comunes.


De común, ha parecido durante estos meses, sobretodo a los poderes fácticos de la tauromaquia pululante, que La Resistencia estaba, vencida, acabada, derrotada. Y sin embargo, henos aquí, henchidos aún de esperanzas, no por lo que se pueda fundamentar en el futuro, que ciertamente barrunta nubarrones y tormentas, sino que como función principal, los resistentes tienen la de parecer y ser, grillo berbiquí, en las conciencias de los desarrapados taurinos, a los que se les importa una higa que este negocio se venga abajo.

Lo primero que manifestaron los resistentes venidos de los cuatro puntos cardinales, fue que las contingencias ocurridas en la feria de Málaga fueron tan comunes con el declive que se vive, que ni siquiera merecía la pena gastar saliva en tan decadente feria.

Sin embargo dos cosas puntuales se destacan por los Servicios de Información, a saber: que el presidente Ildefonso debe estar desactivando neuronas, pues no se sabía el Reglamento Taurino. Cuando Roca Rey entró a matar, fue cogido, y después se lo llevaron a la enfermería, no sabía quien era el encargado de rematar el toro, que tuvo que preguntárselo a la presidenta Ana María, y ésta al delegado. Se advierte en el informe que se pasa por escrito a los resistentes, y subrayado a pie de página: “Aunque esto no es nuevo”.
El otro punto es concerniente al Capote de Paseo, que en principio contemplaba que podría ser declarado desierto, termino que corrobora el Coronel Jurídico, ya que en otros tiempos, cuando la seriedad y la ética imperaban en la sociedad taurina malagueña, él redactó los estatutos. Hoy en día se ven que por cuestiones comerciales o de imagen (falsa opina La Resistencia), los han cambiado y hay que entregarlo aunque no haya faena para hacerlo. El Servicio de Propaganda tiene conocimiento de que algún miembro del jurado, que opinó dejarlo desierto, fue, y cito textualmente del informe, “puteado” por los críticos, (plumillas se entiende, no los de la acepción de contrario parecer), cuando propuso dejarlo este año desierto. La Resistencia entiende que conceder el Capote de Paseo, por sistema (Contingencia Común), supone echar mas mediocridad a la feria.

El Servicio de Estadística informó de Los vacíos de Bilbao, de Málaga, y de Logroño con un cuarto de plaza con los Victorinos. Y se llegó a la conclusión que además de todas las fechorías que se infringen a este negocio, el gran problema es que no deja dinero a la mayoría de los empresarios y cuando un negocio no va, pues se le corta el cuello, se cierra. Caso de Marbella.

Los resistentes hablan sobre el caso de Roca Rey. Les parece que se está fabricando una “cosa” que se sale fuera de la torería.
.- Vaya que ni eso es torero ni es “na”.

Espeta el Coronel de la Retaguardia, significando la gran decepción de muchos, que tenían a Campuzano, su apoderado, como un buen torero, pero que  se ha convertido en un nefasto apoderado, que roza lo inhumano.

El Coronel Sanitario, dice haber sido informado extraoficialmente, de que José Antonio Campuzano  no quiso que entrara su torero en la enfermería cuando el revolcón en Málaga, y que estando medio atontado lo obligó a salir a rematar el toro, que fue cuando cayó desplomado ante el animal.
Se acuerdan los resistentes de Julián Guerra, apoderado de López Simón, que lo está exprimiendo...  ganando billetes a costa de la exposición de su vida. Más o menos lo que hizo con Fortes...

También comentaron los resistentes estas contingencias comunes en la fiesta, de las que el Servicio Secreto informó:

Primera: En fechas pasadas se localizó a la presidenta de la plaza de Sevilla en una ganadería (se omite aquí el nombre de la ganadería para no desprestigiarla), dando muestras de su ineptitud. Se le preguntó sobre el beneficio de que los presidentes (ella en concreto) acuda a la dehesa a ver los toros y no supo contestar. Mas tarde citó el mito del corral único en la Maestranza, como justificación a la disposición del Reglamento Soriano. Según parece allí no dio muestras de saber características de los toros, sobre su trapío, y etcéteras,  no sabe no contesta... lo cierto es que no hizo nada por el pabellón presidencial maestrante.

Segunda: De todos es sabido que Ponce vende tan bien su burra que en Bilbao es considerado un dios vestido de luces. En una corrida de feria le pidieron la segunda oreja para el de Chiva, y el presidente, Matías González no la concedió. La bronca resultó de primera división y cuando se le preguntó al presidente por la que formó,  contestó que la bronca se la traía floja, que lo que le preocupaba era que un alto político del PNV, lo llamara para criticarle. Entonces con toda la socarronería vasca le  contestó que si no le gustaba su trabajo que lo quitara del palco.

Tercera: El diputado malagueño que sustituyó a Florido en la llevanza de los asuntos de la plaza, está convencido de que Cutiño, el empresario, es honrado, que la Diputación establece controles para que todo esté correctamente... la pregunta que se hacen los resistentes es ¿Y como es esto posible si en los accesos a la plaza no hay tornos para contar los asistentes. Se recuerda que la Diputación cobra como canon un porcentaje de los ingresos.

Cuarta: Muchos compañeros socialistas de Conejo, que ha conseguido que no se den entradas gratis para los festejos, están cabreados con él porque les ha cortado el gañote.

Quinta: Se ha visto a Jacobo Florido, diputado ex responsable de La Malagueta, tratado a cuerpo de rey en un palco de la plaza de Córdoba.

Sexta: Se está comentado por las esquinas que la Escuela Taurina de Málaga es un desastre. Que la concesión otorgada a Oscar Plaza no parece clara pues este es  presidente de la asociación de escuelas taurinas. Proponen algunos resistentes que no se subvencione con dineros públicos.  Se recuerda a la de Madrid que fue modelo, por  los buenos profesores que tuvo. Gregorio Sánchez, Bernadó, Serranito, etc. Que hoy día los profesores son cuatro  desgraciados y que así salen los toreros, como churros, todos iguales y con vicios de figuras.

Y con estas contingencias los resistentes se repliegan.

De lo que doy fe, yo notario: Agustín Hervás