30 junio 2016

LA BRAVURA

Picador de Mariano Benlliure

LA BRAVURA
Por Agustín Hervás
Onda Cero Radio
Siempre que puedo me jacto de ser jiennense, de la tierra del oro liquido, y del ganado bravo, pues es en esta provincia, mi provincia, donde mas ganaderías de bravo se ubican.
Escribimos “bravo”, pues este termino calificativo, lo es, de una especie bovina distinta, que a los aficionados nos enorgullece en especial, por su belleza, trapío, acometividad y orgullo…además de ser única en todo el universo conocido.
Y el concepto de bravura está en este siglo siendo modificado por modismos evolutivos que se justifican porque la sociedad está en cambio. ¡Y seguramente es así! Lo que pasa es que lo nuevo no significa que tenga que ser mejor que lo antiguo, ni peor, claro. Solo es distinto.
Mi apreciado presidente de la plaza de toros de Sevilla, Fernando Fernández-Figueroa Guerrero, a la sazón también novillero, y ahora aficionado muy practicante, reflexionaba hace un mes sobre este tema en el blog www.lostorosconagustinhervas.blogspot.com en un articulo que tituló: La evolución de la bravura, concluyendo que esto está cambiando, y no se manifiesta si a peor o a mejor.
Yo, si, me manifiesto. Cambia a peor, igual que cambia una sociedad vulgarizada, (Chiquito de La Calzada, Chiquilicuatre, y los sistemas educativos españoles que se han encargado de bajar el listón de la disciplina y de la sabiduría)
Ver a un toro crecerse al castigo en  varas es connatural al carácter español. Embestir a la muleta como un borrego. No. Cambiar el criterio de selección de los ganaderos por las embestidas a la muleta y no por las acometidas al caballo es bajar el listón a los vagos (en educación) y a los toreros vulgares en la tauromaquia.
El concepto de bravura esta evolucionando, cierto, pero lo permitimos porque nuestra sociedad también permite que los vulgares ocupen cargos importantes, y esto es ¿evolución?
En los tentaderos la muleta se valora igual o mas que las varas. ¿Es esta la medida para hacer mejores ganaderías?
No es cierto que el comportamiento en la muleta sea  bravura expresada de otra manera. Un toro es bravo en el caballo y en la muleta es noble, colaborador, bueno.  Aprobar con un cinco es lo mismo que aprobar con cuatro y medio. Y sin embargo no es igual. En medio punto radica la frontera entre la vulgaridad y la satisfacción del aprobado. Siendo el aprobado, en mi criterio, otra forma de vulgaridad conformista.
Un toro que recibe 5 puyazos es más bravo que uno que enviste 15 minutos en la muleta, porque crecerse al castigo no es lo mismo que dejarse llevar, que es lo que hacen la mayoría de los toreros actuales. Llevan, no torean.

Y si, si encontramos un toro que se crezca al castigo en cinco puyazos y embista por derecho durante 15 minutos eso es la perfección en la bravura. Y digo yo. ¿No es el hombre a imagen de Dios? ¿Y Dios no es la perfección? Pues está claro que el hombre y todo lo que el hombre toca debe procurar la perfección, que por cierto nada tiene que ver con la vulgaridad.